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Nota: sobre “Sensini” de Roberto Bolaño

El placer de la narración

Por Lenin Pantoja


“Onetti es esa clase de escritor que busca un tono y, cuando lo encuentra, lo mantiene durante toda su obra y le define los argumentos”, dice Ricardo Piglia en Teoría de la prosa. Existe una distancia entre el que narra y la historia que se está narrando, porque lo más importante es encontrar y fijar un estilo, un modo de narrar, según el autor de Respiración artificial. Ocurre un movimiento similar con Roberto Bolaño en el cuento “Sensini”, pues su estilo se cimenta en función del placer de narrar, sobre todo, acciones consecutivas. Se mueve a un segundo plano la importancia de la historia o el desarrollo de la trama frente a la búsqueda de la narración como una actividad exclusiva y excluyente, un proceso que no se puede ver, pero se percibe en la inclinación hacia la escritura río, aquella que no se detiene frente a los obstáculos rítmicos de la prosa.

Bolaño plantea un relato basado en su relación epistolar con Antonio Di Benedetto. En el cuento, el escritor Luis Antonio Sensini, famoso por relatos como Ugarte (un guiño a Zama), vive de los concursos municipales en España. Esta situación sorprende al narrador y protagonista del relato, ya que resulta inconcebible que un escritor reputado sobreviva en función de los pequeños premios que obtiene. En este contexto, la duda es el motor del desarrollo de la narración. Cuando Bolaño encuentra la trama, la narración fluye inconteniblemente. Cada vez que se enfrenta a situaciones imprecisas por la escasez de información o un natural desconocimiento, opta por la duda materializada en el uso de conjunciones como la “o” y la “y”. De este modo, se produce una narración acumulativa, por ejemplo, cuando el narrador menciona una serie de escritores que comparten una tradición con Sensini o cada vez que especula sobre la resolución de algunos acontecimientos.

 “Sensini” es un relato que atrapa al lector por la historia desarrollada, lo cual se potencia cuando el lector conoce los pasajes biográficos del escritor chileno. Sin embargo, desde una lectura del estilo de la prosa, el lenguaje supera cualquier eventualidad narrativa. Bolaño se siente cómodo narrando desmesuradamente y, sin percatarnos de ello, este efecto hedonístico acompaña el tiempo de lectura que protagonizamos mientras leemos el cuento.

1 reply on “Nota: sobre “Sensini” de Roberto Bolaño”

Me parece central la pregunta que la nota plantea: ¿cuál es el disparador narrativo en Bolaño? El placer de narrar me parece una respuesta sumamente interesante, pues abre paso a otra pregunta sobre la razón de ese placer. En Sensini, como en Vida de Anne Moore, Clara, Compañeros de Celda, la estructura propone la aparición de un personaje en la vida del narrador, alguien que entra y sale para siempre. El narrador introduce todo en el cuento (sus certezas y sus dudas) en relación con ese personaje, y por momentos pareciera que esa escritura funciona como espacio para guardar, guardar antes de que se olvide, cierto episodio, y de ahí esa especie de escritura tan fluida. ¿Se puede pensar la narración en Bolaño (al menos en una parte de su obra) como un instrumento tanto para guardar en la escritura como para volver a sentir el instante fugaz? Creo que la variable desarraigo puede ser un disparador narrativo desde el que se puede pensar a ciertos narradores en Bolaño. La narración como espacio contra la muerte. El placer puede provenir de ahí, y por eso en narraciones como Sensini aparecen conjunciones como “y” o como “o” y hasta en otros cuentos se dice claramente que no se recuerda bien lo que se narrara, pero se coloca lo que se recuerda, aunque mal. Recuerdo que en alguna entrevista, a Bolaño le preguntan finalmente ¿por qué escribir? Lo piensa, hace un momento de silencio y responde con dos palabras: para recordar. ¡Gracias por la nota!

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