Un breve comentario a Constitución Política del Perú de Santiago Vera
Por C. Briceño A.
Sostiene Eliot, en uno de sus ensayos sobre el verso libre, que no existe una división entre el verso conservador y el verso libertino, porque solo hay “versos buenos, versos malos y el caos”. La conclusión nos parece lógica y de una justicia inapelable, si consideramos que el caos significa una imposibilidad en la reiteración de patrones. Hallar un heptasílabo y un endecasílabo en medio de la más completa anarquía halaga ciertos corazones y hace pensar en los escombros de una silva, pero seguimos inmersos en el desorden. Sea como fuere, no podría hablarse de un verso libre, sino de una versificación libre, considerando que es el análisis global del poema lo que nos da las pautas para entender la propuesta del poeta, su estrategia o su intuición métrica y rítmica. Es esta intuición formal la que nos conduce a una reflexión sobre la importancia que puede tener en poetas actuales, en particular por la pérdida de estas nociones, algo que, en la tradición peruana, parece llegar a su fin con los poetas de los años sesenta —persiste en contadas ocasiones, como en José Pancorvo, Jorge Wiesse, Alonso Ruiz Rosas, Lorenzo Helguero, y más recientemente en José Miguel Herbozo o Elio Vélez—, aunque quizá pueda hablarse de poetas que intuyen el ritmo o que tienen buen oído; tal parece que en muchos poetas sigue operando en el ritmo una cierta estructura clásica encubierta por las combinaciones con que se trabajan los poemas; incluso a partir de esto sería factible reconocer los indicios de su manejo técnico, algo que podría ser instintivo, derivado de sus lecturas de nuestra tradición poética. En cuanto a Constitución Política del Perú de Santiago Vera (Lima, 1987), la libertad en el verso siempre va de la mano con una interesante determinación rítmica; sin embargo antes es necesario conocer su método de composición. Vera toma la Constitución Peruana de 1993 y reacomoda el documento, combina fragmentos, edita, adiciona el vocablo Tiempo, a manera de licencia poética, como elemento dinamizante, propone una versificación, un encabalgamiento arriesgado, una disposición del verso dentro de la página. Los hallazgos métricos, según sospecho, son una consecuencia del ordenamiento, y quizá no pueda hablarse de una intención propiamente dicha, sino más bien de una inercia rítmica y métrica que, por momentos, consigue escapar de la voz protocolar, legal, hierática del texto base, aunque, en general, el poemario absorba ese tono y lo haga inherente a su propuesta. No podría hablarse de una inercia métrica en Trilce, por poner un ejemplo, ya que tenemos antecedentes de la regularidad formal de Vallejo en sus poemas precedentes influenciados por el Modernismo, e incluso es posible advertir, en las versiones preliminares del propio Trilce cómo muchos de los textos fueron diseñados como sonetos. Incluso es posible advertir el procedimiento de Vallejo para desmontar los versos, recortar su extensión, suprimir nombres propios o replantear su lugar en el poema hasta hacerlos trascender el registro modernista (algo que ya se puede advertir en la sección final de Los heraldos negros), por lo que una lectura atenta del libro nos revelará el vestigio endecasilábico y alejandrino como si fuese una estructura antigua amalgamada en una reciente arquitectura:
En la línea mortal del equilibrio (Trilce I)
Gallos cancionan escarbando en vano (II)
En el rincón aquel, donde dormimos juntos (XV)
Destílase este 2 en una sola tanda (XVII)
Mi mayoría en el dolor sin fin (XXXIV)
La tarde cocinera te suplica (XLVI)
Fósforo y fósforo en la oscuridad (LVI)
Ya no reiré cuando mi madre rece (LVIII), (et al.)

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Se puede descargar la reseña completa desde el siguiente enlace:
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Datos del libro reseñado:
Santiago Vera
Constitución Política del Perú
Taller Editorial La Balanza, 2021, 120 p.