Nº22
revista de literatura
 
Siguenos en:
 
 
 
Contacto Quiénes somos Colaboraciones Legal Enlaces Buscador Primer Hablador
 
 
reseña    

Javier Cercas

 

El impostor

Literatura Random House,2014. 425 pp.

________________________________________________

La ficción salva

Considerada por el mismo Javier Cercas como una novela que no posee ficción--aunque saturada en demasía por la misma--, El impostor aborda la vida de Enric Marco, un nonagenario barcelonés que a lo largo de su vida hizo de la mentira su mejor carta de presentación. Todo por lograr el reconocimiento de muchos--incluido el de una nación, España--, a partir de esa historia autobiográfica completamente falsa; como si se tratase de algo propio de la ficción. Aquí, el Marco real re-crea otro Marco ficticio para hacerlo pasar como partícipe y víctima de ciertos hechos históricos (La Guerra Civil Española, la Segunda Guerra Mundial y los campos de concentración Nazi), cuya travesía, muchos llegaron asumir como verdad, pero que en realidad corresponde únicamente a la impostura. Se trata de una falsedad que él mismo elabora–en acto y en palabra--como todo un profesional de la argucia, y que hará de su vida una novela, y a él mismo un personaje de ficción. Algo así como un nuevo Alonso Quijano que deja de ser Alonso Quijano para convertirse en Don Quijote. (El sentido inverso de ese tránsito corresponde a una posible absolución) (p.332). No por algo ya le habían dedicado una película-documental que lleva por título Ich bin Enric Marco (2009). Será por esta misma condición de embustero profesional, que el mismo Mario Vargas Llosa en su artículo “Espantoso y genial” -citado en la novela-, lo considera como un fabulador de gran categoría, por lo que le da la bienvenida al gremio de los novelistas sin necesidad de haber escrito una novela. Lo mismo sucede con Claudio Magris en su texto publicado en el Corriere della Sera: “El mentiroso que dice la verdad”--también citado en más de una ocasión-, para verificar el grado de fabulación que posee Marco (p.202). Aunque para Cercas, su discurso falaz y edulcorado está lleno de un desbordante sentimentalismo, por lo que que llega a considerarlo conceptualmente como puro kitsch (p.108). Está también esa reincidencia en el término de “espantoso”, con reminiscencia a lo abyecto y a lo maldito, por la determinación de esas reglas o normas que marcan la gran diferencia entre novela y realidad; y cuyo personaje no parece distinguirlo, o que lo elude por una sencilla razón. Con esto se revela el alto nivel narcisista de esta persona real que aborda la mentira con el único fin de sobresalir y de ser apreciado, además de querer ser absoluto protagonista, al punto de aparecer en la foto como un rock star o como un falso representante de la industria de la memoria histórica. (Basta con mirar las imágenes que se incluyen en el libro). Por todas esas razones, es que el mismo Mario Vargas Llosa insta a Javier Cercas –coprotagonista de esta novela sin ficción-- para que proceda con la escritura de un libro que trate sobre él, sobre ese impostor que ahora más que nunca está en boca de todos (p.22): “-¡Pero Javier! –exclamó bruscamente agitado, despeinándose de golpe y señalándome con dos brazos perentorios (refiriéndose a Mario Vargas Llosa)--. ¿No te das cuenta? ¡Marco es un proyecto tuyo! ¡Tienes que escribir sobre él!”.  De esta manera se da inicio a esa escritura que propone un discurso que rompe las barreras de distintos géneros como la narración, la crónica, el ensayo, la biografía y la autobiografía. Esto se debe a que el autor –el mismo Javier Cercas- inserta su propia visión de él como persona y como escritor, al punto de cuestionarse el grado de impostura que también posee como tal –la comparación con Capote no resulta en vano-. Razón suficiente para ser confrontado por su personaje en un diálogo imaginario lleno de sinceridad, y a la vez, para establecer los parámetros de la Literatura y la vida, la mentira de la verdad –o la verdad de las mentiras-, cuya propuesta se sintetiza en aquella frase que se menciona una y otra vez como un hecho concreto, y también como una salvación y/o esperanza: “La realidad mata, la ficción salva”.

 
 
 
©Omar Guerrero, 2015
 
 

Omar Guerrero (Lima - Perú, 1977). Estudió Literatura en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM) y una maestría en Estudios Culturales en la misma casa de estudios. Ha llevado cursos de especialización y postgrado de Marketing para desarrollarlo en el campo editorial. Colabora en distintas revistas especializadas de Literatura. Ha publicado la novela Paterson City (Estruendomudo, 2010). Ha obtenido premios y menciones honrosas en distintos concursos literarios. Ha sido traducido en la antología de Lectures du Pérou 2 de la Universidad de Poitiers (Francia). Ha trabajado en las principales cadenas de librerías de Lima como Íbero, Crisol y SBS. Actualmente se desempeña laboralmente en uno de los más importantes grupos editoriales establecidos en Perú como asesor literario y comercial. 

 
 
Deje su comentario
 
Nombre:
 
 
 
 
El Hablador 2003-2015 © Todos los derechos reservados | ISSN: 1729-1763
           
Especial   Creación   Debate  
Artículos   Reseñas   Biblioteca  
Entrevistas   Periódico   Estudios