TA TA TA TAAAAN, OS PRESENTO UNA NOVELA, SE LLAMA “DÍA DE LOS MUERTOS” Y VA DE UN CHICO QUE SE MUERE Y MIRA A DIOS DE LEJITOS.
I
Será mejor que vaya cruzando la puerta mientras frunces el ceño y me odias tan delicadamente. Y la distancia es el último gesto de afecto y no quiero que tus ojos me muerdan la cara ni que mis lágrimas se evaporen en el cielo de tus recuerdos. No soy un buen recuerdo, lo sé y por eso no quiero irme y cerrar la puerta que significará también cerrar las puertas de todas las posibilidades de decirte que te quiero, porque te quiero como nunca me han enseñando a querer.
Me dices vete y lo oigo con claridad y para qué lo oigo con claridad si me pone triste, los segundos me caen como agua helada sobre el cuerpo y no puedo desnudarme y correr hacia ti a que me abrigues porque me dices que eres una tormenta mirando la pared besando la pared. Mi espalda es una espada con depresión mis ojos son los testículos cargados de semen de un momento dado en mi vida que ahora es imprecisable. Mis cabellos son el apabullante público de mis deseos, los espectadores que te observan morbosamente con los brazos cada vez más altos tocando el cielo de tu tormenta galaxiosa que me escupe en la cara enamorada/ la pared soy yo, y tu beso sabe a eso que de embeleso me lastima y qué puedo ofrecerte sino este pequeño silencio prolongándose por las calles que atravesemos con la sublime sapiencia de no saber nada y saber todo acerca de nosotros.
Tu sonrisa es una montaña helada adonde van mis dioses a fumar marihuana y ponerse contentos a pesar de estar profundamente decepcionados de su creación que soy yo yo yo.
II
Espero la salvación
Me imagino concluyendo algunas cosas que constituirán parte inevitable e indisimulable de mi vida. Haciendo cosas con moderado entusiasmo. Clamando tanto amor y no poder hacer nada contra la muerte. Buscando como me gusta hacerlo: donde no hay rastro y donde no estás tú. Soy un hombre patético y celebro todo esto porque no me gustan las fiestas donde se exhiben las fortalezas y virtudes y ventajas de la humanidad. No saben que se van a morir y yo lo sé.
Voy a subir al último autobús de la noche/ pensaré en el ardor de mis manos como un sitio sagrado de desamor e inutilidad/ la vacuidad de los ojos de la gente reflejarán mi cuerpo anciano y mis huesos cayéndose por pedazos polvo un río por el pasillo del autobús mundo mundillo literario y suburbio de la conciencia y la admisión de las pulsiones sublimadas en el acto del arte. Arte de mierda, soy.
El cristal de los ojos atados a las nubes de los años pasados que huelen a polvo 2015. Quiero pensar en los años que vendrán y en los años en que me vendré sintiendo mi cabeza vaciarse del líquido sucio de tus manos.
Tengo frío cuando pienso en ti, en mí y en el frío de esa noche.
Tú en todas partes a donde vaya porque eres la proyección de mi entusiasmo y la posible e improbable ternura que pueda poseer. Eres el molde del pan que en el borde del horno se me quema. Estuvo Vallejo por aquí y me habló como un buen amigo pero yo no soy hombre de entender cosas y apenas si pude alejarme con un poquito de pena.
Pienso en mí vaciando la tristeza que tengo en algo parecido a tu ser y tu nombre.
Mi cabeza cae como el sol debajo de mi cama: todo inútil y necio. El viento da en mi cara y mi cara da en el tiempo el tiempo es una triste espera.
Mi corazón
es un reloj detenido
posmoderno
posmuerto
pospena
voy en pos de ti
y en pos de ti
me pierdo. |