{"id":953,"date":"2022-09-01T23:43:24","date_gmt":"2022-09-02T04:43:24","guid":{"rendered":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/?p=953"},"modified":"2022-09-01T23:43:24","modified_gmt":"2022-09-02T04:43:24","slug":"resena-isabel-y-yo-2022-de-jose-maria-salazar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/2022\/09\/01\/resena-isabel-y-yo-2022-de-jose-maria-salazar\/","title":{"rendered":"Rese\u00f1a: Isabel y yo (2022) de Jos\u00e9 Mar\u00eda Salazar"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center has-large-font-size\"><strong>Esa idea de que el amor es inexpresable<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right has-large-font-size\"><strong>Por Cristhian Brice\u00f1o<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>\u201cEsa idea de que el amor es inexpresable la repetimos mucho en nuestras conversaciones\u201d, nos dice Jos\u00e9 Mar\u00eda Salazar en el t\u00edtulo de uno de los poemas de <em>Isabel y yo<\/em>. Esta sentencia bien podr\u00eda estar justificando el m\u00e9todo de composici\u00f3n de su libro. La abundancia de recursos (<em>screenshots<\/em>,\u00a0 <em>tickets<\/em> de conciertos, pasajes a\u00e9reos, fotogramas, etc.) hace referencia a una necesidad de probar aquello que no se puede probar, de la misma forma que uno no ve la enfermedad en s\u00ed, sino los meros s\u00edntomas; es inexpresable porque para expresarlo debemos apropiarnos, hacernos de referentes, de met\u00e1foras, en cierta forma de pr\u00f3tesis de las que nos valemos para establecer lo que para nosotros es una verdad, pero una verdad intransferible: una pel\u00edcula cuyo <em>leitmotiv<\/em> es el amor prueba, de alguna forma, que este sentimiento sucede una y otra vez, a pesar de que cada una de estas veces tenga significados contingentes, distintos y contradictorios. Obviamente uno de los s\u00edntomas del amor, adem\u00e1s del hecho de \u201cestar amando\u201d, creer \u201cestar amando\u201d o, sencillamente, \u201csentirse enamorado\u201d, es el mismo poema, como evidencia de que algo podr\u00eda estar ocurri\u00e9ndonos. En este sentido, el libro de Jos\u00e9 Mar\u00eda procura fijar, con la precisi\u00f3n de un entom\u00f3logo, todos los momentos en que el amor se enciende, cada situaci\u00f3n, cada gesto privado, cada locaci\u00f3n donde haya existido una evidencia de lo que trata de probar. Esto se aprecia en los t\u00edtulos, los cuales funcionan como un itinerario en cuyo montaje parece que siempre est\u00e1 presente la idea del viaje, del desplazamiento (\u201cencontrar lugares favoritos a los que siempre vamos\u201d, \u201cllegar al parque de la amistad\u201d, \u201csentir que todo ha cambiado mientras se camina de la mano\u201d, \u201cir a su casa todos los d\u00edas\u201d), aunque en el montaje que el autor ensaya no exista una estructura aristot\u00e9lica, sino que parece estar convencido de que el amor funciona como un Primer Motor Inm\u00f3vil, lo que mueve sin ser movido, lo que no tiene fin, aquello que justifica su existencia con su sola existencia.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/Isabel-y-yo.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-955\" width=\"501\" height=\"646\" srcset=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/Isabel-y-yo.jpg 720w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/Isabel-y-yo-233x300.jpg 233w\" sizes=\"(max-width: 501px) 100vw, 501px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Pero quisiera insistir en el m\u00e9todo de composici\u00f3n de <em>Isabel y yo<\/em>. En cada uno de sus libros, Jos\u00e9 Mar\u00eda apuesta por una severa e incesante referencialidad, no solo de la cultura popular, sino tambi\u00e9n de su formaci\u00f3n acad\u00e9mica. En este, sin embargo, puedo advertir una madurez en cuanto a la manera en que va ensamblando un discurso que por momentos pasa del caos enumerativo a un lenguaje discursivo que intenta probar, con referentes, alguna peculiaridad en la personalidad del yo po\u00e9tico, ciertas estrategias con las que este propone una manera de ficcionar lo que es el amor o lo que entiende como amor. Y es que si antes se nos dice que es un lugar com\u00fan considerar el amor como algo inexplicable, tambi\u00e9n podemos considerar que este mismo sentimiento es una impostura, de la misma forma que podemos entenderlo como una invenci\u00f3n de cada \u00e9poca, como lo fue el amor cort\u00e9s o el amor en la \u00e9poca victoriana, o como la idealizaci\u00f3n del hecho, tal cual podemos hallarlo en <em>The before trilogy<\/em> de Richard Linklater, en un poema de Ronsard o en <em>Los amantes<\/em> de Magritte. De ah\u00ed que el m\u00e9todo de composici\u00f3n nos plantee contraplanos: por un lado, conversaciones de WhatsApp, las cuales deber\u00edan representar un lenguaje en grado cero, inocente, aut\u00e9ntico, alejado de met\u00e1foras; por otro lado, la construcci\u00f3n del hecho po\u00e9tico como espacio no solo de la ficci\u00f3n, sino de los l\u00edmites superados y vueltos a rebasar, donde la palabra sentencia, con su plasticidad, el deseo de eternidad, de intemporalidad. Jos\u00e9 Mar\u00eda Salazar prueba sus capacidades generando este contraste, estableciendo un v\u00ednculo entre lo dicho y lo sentido. Prueba de ello es el lenguaje cercano al balbuceo que se aprecia en varios pasajes de su libro, un lenguaje que avanza y recula, que se mide, que se observa y se detiene de golpe para seguir insistiendo en su funci\u00f3n de transmitir una sola imagen que cargue con el peso de lo que intenta representar.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/Jose-Maria-Salazar-681x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-956\" width=\"464\" height=\"698\" srcset=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/Jose-Maria-Salazar-681x1024.jpg 681w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/Jose-Maria-Salazar-199x300.jpg 199w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/Jose-Maria-Salazar.jpg 720w\" sizes=\"(max-width: 464px) 100vw, 464px\" \/><figcaption>Jos\u00e9 Mar\u00eda Salazar<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>En cierta medida, escribir un poema de amor es mostrar nuestro lado vulnerable. Watanabe lo sugiere en un poema de t\u00f3pico cineg\u00e9tico, cuando describe la proximidad de la presa con su cazador: \u201cAhora gira lentamente, mu\u00e9strame el lado del coraz\u00f3n y ven contenta\u201d. Hughes nos dice en un poema af\u00edn, a prop\u00f3sito del costo de los afectos: \u201cSu precio es: todo\u201d. Jos\u00e9 Mar\u00eda Salazar deja, literalmente, todo en este libro, su moneda es el excesivo detalle, el gui\u00f1o \u00edntimo, el horror al vac\u00edo, la obligaci\u00f3n de aproximarse al detalle con una naturalidad que se contradice con la fascinaci\u00f3n de estar enamorado. El poema recupera el vac\u00edo de esa distracci\u00f3n y nos reintegra im\u00e1genes que satisfacen nuestras ans\u00edas de acercarnos al hecho est\u00e9tico, universal, que consigue, de una vez por todas, ser transferible al lector.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>*****<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong><u>Datos del libro comentado<\/u><\/strong><strong>:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Jos\u00e9 Mar\u00eda Salazar<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><em>Isabel y yo<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Ediciones El Laboratorio, 2022, 72 pp.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Esa idea de que el amor es inexpresable Por Cristhian Brice\u00f1o \u201cEsa idea de que el amor es inexpresable la repetimos mucho en nuestras conversaciones\u201d, nos dice Jos\u00e9 Mar\u00eda Salazar en el t\u00edtulo de uno de los poemas de Isabel y yo. 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