{"id":935,"date":"2022-08-29T19:21:53","date_gmt":"2022-08-30T00:21:53","guid":{"rendered":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/?p=935"},"modified":"2022-08-30T11:21:50","modified_gmt":"2022-08-30T16:21:50","slug":"notas-de-lectura-andanzas-y-reescrituras-apuntes-para-perderse-en-lima-2022-de-arnao-pena-y-reyes-eds","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/2022\/08\/29\/notas-de-lectura-andanzas-y-reescrituras-apuntes-para-perderse-en-lima-2022-de-arnao-pena-y-reyes-eds\/","title":{"rendered":"Notas de lectura: Andanzas y reescrituras: apuntes para perderse en Lima (2022) del Colectivo R\u00edo Hablador"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center has-large-font-size\"><strong><em>Andanzas y reescrituras: apuntes para perderse en Lima<\/em><\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center has-large-font-size\"><strong>Notas de lectura<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right has-large-font-size\"><strong>Por Lisandro Sol\u00eds G\u00f3mez<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Javier Arnao Pastor, Paulo C\u00e9sar Pe\u00f1a y Tania Reyes Arcos, miembros del Colectivo Cultural R\u00edo Hablador, acaban de publicar el singular volumen <em>Andanzas y reescrituras: apuntes para perderse en Lima<\/em>. Esta obra re\u00fane un conjunto de textos de naturaleza h\u00edbrida que se caracterizan por proponer un acercamiento a la ciudad desde la perspectiva de los ciudadanos que la habitan. La pluralidad de registros textuales que se vinculan en cada texto, as\u00ed como la diversidad de escenarios y din\u00e1micas sociales que ponen en escena se conjugan de una forma \u00fanica y brindan una mirada at\u00edpica del paisaje urbano. Sin duda, esta obra es la culminaci\u00f3n de una serie de escritos que, a trav\u00e9s de sus redes sociales, este colectivo ha venido difundiendo desde hace unos a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/Andanzas-y-reescrituras-apuntes-para-perderse-en-Lima-768x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-936\" width=\"486\" height=\"647\" srcset=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/Andanzas-y-reescrituras-apuntes-para-perderse-en-Lima-768x1024.jpg 768w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/Andanzas-y-reescrituras-apuntes-para-perderse-en-Lima-225x300.jpg 225w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/Andanzas-y-reescrituras-apuntes-para-perderse-en-Lima-1152x1536.jpg 1152w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/Andanzas-y-reescrituras-apuntes-para-perderse-en-Lima-1200x1600.jpg 1200w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/Andanzas-y-reescrituras-apuntes-para-perderse-en-Lima.jpg 1536w\" sizes=\"(max-width: 486px) 100vw, 486px\" \/><figcaption>Foto: Facebook R\u00edo Hablador<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>No obstante, tal vez, el principal promotor de este proyecto sea Paulo Pe\u00f1a, quien desde la publicaci\u00f3n de su primer libro, <em>Cada ventana tiene su propio cielo<\/em> (2013), ha mostrado inter\u00e9s por conjugar en sus textos lo reflexivo, lo \u00edntimo y el espacio de la ciudad, as\u00ed como su memoria. De hecho, Pe\u00f1a ha continuado en esta senda con <em>1945: Jorge Eduardo Eielson, vida y canci\u00f3n en Lima<\/em> (2015) y <em>Peregrinaci\u00f3n a Santa Beatriz<\/em> (2016), libro que es el origen de unos recorridos urbanos que cada cierto tiempo emprende el autor con un conjunto de interesados.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Andanzas y reescrituras<\/em>, desde su edici\u00f3n, acepta variedad de formatos como maneras v\u00e1lidas de acercarse a la ciudad. La asociaci\u00f3n de imagen y palabra dentro del libro es uno de los primeros detalles que llama la atenci\u00f3n. Esta asociaci\u00f3n se expresa a trav\u00e9s de una secuencia intercalada y casi r\u00edtmica de fotograf\u00edas, <em>collages<\/em> y textos. El libro, en general, propone acercarse a partir de la experiencia cotidiana de quien habita y circula la ciudad. Se trata de mirar, escuchar y sentir el espacio que nunca es \u00fanicamente f\u00edsico, sino que, en varios pasajes, parece ser tambi\u00e9n espiritual, al punto de resonar en lo m\u00e1s \u00edntimo de quien escribe.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La colecci\u00f3n re\u00fane catorce textos que oscilan entre la narraci\u00f3n, la cr\u00f3nica, el apunte reflexivo, el poema en prosa, el ensayo sociol\u00f3gico y la bit\u00e1cora personal, a veces incluso en la misma p\u00e1gina. Otro rasgo destacable es la recuperaci\u00f3n del punto de vista personal para aproximarse a la urbe. La voz de los habitantes de los distintos rincones de Lima invade los textos, y, en ese sentido, el libro brinda una visi\u00f3n panor\u00e1mica y relativamente extensa de la capital. De all\u00ed surge el car\u00e1cter coral del conjunto: son m\u00faltiples miradas e interpretaciones de la ciudad que surgen de la experiencia \u00edntima de los redactores que encuentran en la escritura un medio para explorar(se). Este \u00faltimo aspecto encaja con el car\u00e1cter maleable que posee la escritura de la mayor\u00eda de los textos del conjunto. No obstante, esta apuesta por la heterogeneidad formal resulta realmente efectiva cuando se combina con la percepci\u00f3n y el an\u00e1lisis de la vida urbana. Esta ecuaci\u00f3n lamentablemente no siempre se consigue, raz\u00f3n por la que no todos los textos alcanzan el mismo nivel de compromiso, desarrollo y profundidad.\u00a0\u00a0\u00a0<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large\"><img loading=\"lazy\" width=\"505\" height=\"650\" src=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/Javier-Arnao.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-943\" srcset=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/Javier-Arnao.png 505w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/Javier-Arnao-233x300.png 233w\" sizes=\"(max-width: 505px) 100vw, 505px\" \/><figcaption>Javier Arnao Pastor <\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>De los catorce textos, sin duda, destacan los dos de Javier Arnao, \u00abCuando viajar es un deporte de contacto\u00bb y \u00abAl final del arco\u00edris\u00bb. De ellos, resulta de mayor inter\u00e9s el primero que propone una caracterizaci\u00f3n sucinta del c\u00f3digo moral del lime\u00f1o promedio a partir de la experiencia de viajar en el sistema de transporte del Metropolitano. Este texto de Arnao es una exhibici\u00f3n de destreza t\u00e9cnica, como se puede apreciar desde el inicio: \u00abSeis de la ma\u00f1ana. La ciudad pega un salto de la cama. Se quita de golpe el traje y el <em>fotocheck<\/em>. Va a la cocina y se mete a la ducha fr\u00eda. Coge la toalla y se lava. Coge el peine y se seca la cabeza. Coge el cepillo de dientes y se despeina la melena\u00bb (p. 49). No obstante, este despliegue de recursos no resulta banal ni impertinente. Por el contrario, se propone una indagaci\u00f3n espec\u00edfica, casi cient\u00edfica: \u00abLas calles, los servicios p\u00fablicos son excelentes laboratorios para analizar nuestra idiosincrasia\u00bb (p. 50).<\/p>\n\n\n\n<p>Arnao consigue reflexionar de forma aguda sobre lo que un simple viaje puede revelar sobre la naturaleza de los pasajeros, casi como si de la fricci\u00f3n de la carne se pudiera deducir el tenor y la densidad de un alma. As\u00ed, la predilecci\u00f3n, por lo inmediato, el ego\u00edsmo o la falta de empat\u00eda resultan los rasgos que caracterizan a los viajeros de una de las l\u00edneas de transporte m\u00e1s usadas por los lime\u00f1os. De esta forma, concluye Arnao, el bus se convierte en \u00abcasi una met\u00e1fora del Per\u00fa (cuerpos pr\u00f3ximos, almas distantes)\u00bb (p. 54).<\/p>\n\n\n\n<p>Otro texto que resalta es el de Luc\u00eda Egas, \u00abLa melod\u00eda de Lima\u00bb. En \u00e9l se narra el recorrido de la autora, quien presenta autismo, hacia la Casa de la Literatura. La mirada de Egas consigue problematizar el car\u00e1cter inh\u00f3spito de la ciudad hacia aquellas minor\u00edas que tambi\u00e9n la conforman. De hecho, el texto constituye una revelaci\u00f3n, porque permite comprender que transitar por la ciudad puede constituir una verdadera haza\u00f1a para una persona con autismo. Lima es caracterizada por Egas como una \u00abciudad hostil\u00bb (p. 64) para quien escapa a cierto espectro psicol\u00f3gico. Este diagn\u00f3stico parece resonar con otros textos, como el de Tania Reyes, \u00abPor la noche, las bicicletas\u00bb: \u00abLima es una ciudad cruel para nosotras y de ser atacadas, lo mejor que nos podr\u00eda pasar es ser asaltadas\u00bb (pp. 135-136). Pertenecer a una minor\u00eda o ser mujer, entonces, supone vivir en una condici\u00f3n de mayor riesgo. El dise\u00f1o de la ciudad parece rechazar <em>lo diferente<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large\"><img loading=\"lazy\" width=\"472\" height=\"666\" src=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/Tania-Reyes.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-945\" srcset=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/Tania-Reyes.png 472w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/Tania-Reyes-213x300.png 213w\" sizes=\"(max-width: 472px) 100vw, 472px\" \/><figcaption>Tania Reyes Arcos<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>No obstante, el recorrido que propone Egas posee el m\u00e9rito de presentar una imagen del espacio urbano desde la mirada de quien padece autismo. Ver la ciudad desde esa perspectiva es una manera diferente de aprender a mirar al pr\u00f3jimo y, tal vez, de interesarse por \u00e9l. Adem\u00e1s, Egas, pese a la adversidad, concluye que su recorrido es tambi\u00e9n una forma de capturar la ciudad y volverla amable (y acaso bella): \u00abLos sonidos tienen formas, y si veo una forma la relaciono con su respectivo sonido. Empec\u00e9 a reconstruir sonidos de mi paso por las calles de Lima. Y ese fue mi primer recuerdo con ella: la melod\u00eda de mi paso por sus calles\u00bb (p. 66).<\/p>\n\n\n\n<p>Finalmente, el texto de Tan\u00fas Simons, \u00abM\u00e1s all\u00e1 de nuestros muros\u00bb, consigue articular lo social y lo \u00e9tnico de manera efectiva en una indagaci\u00f3n sobre la identidad, el espacio y el sentimiento de pertenencia que tienen como s\u00edmbolo principal el cerro Casuarinas y el famoso Muro de la Verg\u00fcenza que lo divide. La narraci\u00f3n de Simons transcurre entre Chacarilla del Estanque (Surco), San Juan de Miraflores y Moyobamba, y problematiza la forma en que los prejuicios y los estereotipos determinan nuestra forma de interactuar con los dem\u00e1s. Unas de las principales virtudes de esta lectura es su capacidad para esclarecer el trasfondo de lo que parece obvio en la vida cotidiana.<\/p>\n\n\n\n<p>Por ejemplo, la cl\u00e1sica pregunta por el lugar de residencia se revela como un dispositivo para clasificar a las personas e insertarlas dentro de un mapa social que determina de forma anticipada qu\u00e9 se puede esperar de ellas. Al respecto, Simons se\u00f1ala lo siguiente: \u00ab\u00bfD\u00f3nde vives? Esa frase, en Lima, es m\u00e1s compleja de lo que aparenta. En una sociedad clasista, la pregunta esconde la intenci\u00f3n de etiquetarte, juzgarte y creer que ya te conocen los suficiente. La direcci\u00f3n de la residencia puede ser m\u00e1s importante que el nombre o, incluso, m\u00e1s representativo que el n\u00famero de DNI\u00bb (p. 155). De esa manera, esa pregunta es la arista de un mecanismo que opera casi de forma inconsciente, y permite a las personas desenvolverse y sobrevivir en la ciudad.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/Paulo-Cesar-Pena.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-946\" width=\"538\" height=\"576\" srcset=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/Paulo-Cesar-Pena.png 818w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/Paulo-Cesar-Pena-280x300.png 280w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/Paulo-Cesar-Pena-768x823.png 768w\" sizes=\"(max-width: 538px) 100vw, 538px\" \/><figcaption>Paulo C\u00e9sar Pe\u00f1a<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>En s\u00edntesis, considero que <em>Andanzas y reescrituras<\/em> es un libro valioso, que escapa a las aproximaciones, a veces desgastadas, que ofrecen la ficci\u00f3n o el peor periodismo. En un medio editorial a\u00fan en desarrollo, una propuesta como esta resulta sumamente refrescante. No obstante, no se debe olvidar que esta colecci\u00f3n es \u2014repito\u2014 el resultado de un proyecto que, gestado desde hace cuatro a\u00f1os, se ha consolidado gracias al trabajo constante y paciente de los integrantes del Colectivo Cultural R\u00edo Hablador. Considero que el principal m\u00e9rito de esta colecci\u00f3n radica en brindarle al lector nuevos \u00e1ngulos de una ciudad que nunca deja de sorprender, que, arisca y hura\u00f1a y a veces violenta, todav\u00eda puede ser un terreno fecundo para la esperanza y, tal vez, para la reconciliaci\u00f3n.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>*****<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong><span style=\"text-decoration: underline;\">Datos del libro comentado<\/span>:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Javier Arnao Pastor, Paulo C\u00e9sar Pe\u00f1a y Tania Reyes Arcos (eds.)<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><em>Andanzas y reescrituras: apuntes para perderse en Lima<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Editorial R\u00edo Hablador, 2022<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Andanzas y reescrituras: apuntes para perderse en Lima Notas de lectura Por Lisandro Sol\u00eds G\u00f3mez Javier Arnao Pastor, Paulo C\u00e9sar Pe\u00f1a y Tania Reyes Arcos, miembros del Colectivo Cultural R\u00edo Hablador, acaban de publicar el singular volumen Andanzas y reescrituras: apuntes para perderse en Lima. 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