{"id":838,"date":"2022-05-18T23:41:08","date_gmt":"2022-05-19T04:41:08","guid":{"rendered":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/?p=838"},"modified":"2022-05-18T23:41:08","modified_gmt":"2022-05-19T04:41:08","slug":"resena-cierre-de-edicion-2022-de-juan-carlos-mendez","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/2022\/05\/18\/resena-cierre-de-edicion-2022-de-juan-carlos-mendez\/","title":{"rendered":"Rese\u00f1a: Cierre de edici\u00f3n (2022) de Juan Carlos M\u00e9ndez"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center has-large-font-size\"><strong>Periodismo y bohemia<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right has-large-font-size\"><strong>Por Omar Guerrero<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>Cierre de edici\u00f3n<\/em> (Literatura Random House, 2022) de Juan Carlos M\u00e9ndez (Lima, 1976) es una novela que recrea el mundo del periodismo escrito, precisamente en una revista-semanario que sale cada jueves y que es considerada como una de las m\u00e1s importantes del Per\u00fa. Ocurre durante los diez d\u00edas previos al retiro de su personaje principal, el se\u00f1or poeta, antes de viajar a Alemania por decisi\u00f3n propia. Cada uno de estos d\u00edas es un cap\u00edtulo del libro, compuesto, a su vez, de otros subcap\u00edtulos. Empieza un martes y termina el jueves de la semana siguiente, siempre teniendo como referencia a la noticia, adem\u00e1s de las peripecias para cumplir este sacrificado oficio, dos elementos preponderantes para lograr cada cierre de edici\u00f3n. As\u00ed se describe textualmente (p. 32):<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u2014Estamos en cierre, carajo. En el cierre nadie come, nadie cacha, nadie chupa, nadie respira. Solo se cierra. De cuando ac\u00e1 tantos engreimientos.<\/em><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/cierre-de-edicion-de-juan-carlos-mendez.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-839\" width=\"640\" height=\"640\" srcset=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/cierre-de-edicion-de-juan-carlos-mendez.jpg 640w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/cierre-de-edicion-de-juan-carlos-mendez-300x300.jpg 300w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/cierre-de-edicion-de-juan-carlos-mendez-150x150.jpg 150w\" sizes=\"(max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Junto al se\u00f1or poeta se encuentran otros periodistas y fot\u00f3grafos, hombres y mujeres, trabajadores de la misma revista que presentan una serie de caracter\u00edsticas y man\u00edas que los hace bastante peculiares, sin necesidad de caer en lo caricaturesco. Es una fauna period\u00edstica, sin duda. Desde el portero de la revista hasta la responsable del archivo en el \u00faltimo piso, incluyendo al due\u00f1o y gerente de la revista. Todos presentan una serie de particularidades que se asientan, sobre todo, con el uso de sus apelativos. Es por eso que no resulta necesario conocer el verdadero nombre del se\u00f1or poeta. Se suman los lugares que frecuentan, especialmente los bares, correspondientes a una tradicional bohemia period\u00edstica. El preferido de todos ellos, por cercan\u00eda a la revista, ubicado en el mismo centro de Lima, es uno al que todos llaman Kosovo, donde se celebra y tambi\u00e9n se ahoga la frustraci\u00f3n y la tristeza.<\/p>\n\n\n\n<p>Otro punto favorable de la novela es el manejo del lenguaje cotidiano. Este se intercala con di\u00e1logos trepidantes que, de pronto, cambian de tiempo y espacio con gran efectividad. No solo se retrata la forma de hablar tan com\u00fan de los periodistas, que muchas veces colindan con la exaltaci\u00f3n, la histeria y lo burdo, sino tambi\u00e9n se incluyen datos o \u201cpepas\u201d que sirven para llegar a nuevas noticias. Se trata de informaci\u00f3n de primera mano que se incluye en la historia de la novela para despertar mayor inter\u00e9s en el lector, sobre todo si corresponden a hechos hist\u00f3ricos y\/o policiales. Aqu\u00ed un ejemplo (pp. 44-45):<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u2014Una pregunta \u2014interrumpi\u00f3 F\u00e9lix\u2014. \u00bfC\u00f3mo llegaron los nazis al Per\u00fa?<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u2014Ya te quieres tumbar la nota \u2014dijo Fernando y todos se rieron.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u2014Manrique me ha dicho \u2014respondi\u00f3 el se\u00f1or poeta \u2014que luego de la Segunda Guerra Mundial, cuando comenz\u00f3 la Guerra Fr\u00eda, los estadounidenses necesitaban informaci\u00f3n sobre los rusos y quienes la ten\u00edan mejor procesada era los alemanes. As\u00ed que los usaron como informantes y, cuando comenzaron los juicios contra los nazis en Europa, crearon la ruta de las ratas a trav\u00e9s del Vaticano. Los trajeron a Argentina, Chile, Bolivia y Per\u00fa para tenerlos a salvo pero controlados.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>[\u2026]<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u2014Se\u00f1ores, esto no es una clase de historia. Estamos en cierre \u2014dijo Fernando\u2014. \u00daltima pregunta y nos vamos.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u2014La red nazi en Sudam\u00e9rica tuvo varios negocios. Todos ilegales \u2014explic\u00f3 el se\u00f1or poeta\u2014. Uno de ellos era extorsionar empresarios. Y el que ten\u00eda m\u00e1s plata en ese momento era Banchero Rossi, quien incluso patrocinaba un equipo de f\u00fatbol, el Defensor Lima.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Por su tem\u00e1tica, personajes y ambientes, <em>Cierre de edici\u00f3n<\/em> pasa a formar parte de la lista de otros t\u00edtulos que ya han tomado el periodismo como su principal fuente y desarrollo, como es el caso de <em>Conversaci\u00f3n en La Catedral<\/em>, <em>Sostiene Pereira<\/em>, <em>Los \u00faltimos d\u00edas de la prensa<\/em>, <em>Tinta roja <\/em>y<em> Cinco esquinas<\/em>. Para el caso de <em>Cierre de edici\u00f3n<\/em>, el punto m\u00e1s relevante de su argumento period\u00edstico es cuando al se\u00f1or poeta se le asigna el caso de un joven hincha asesinado en el estadio del equipo contrario durante un partido de f\u00fatbol denominado \u201ccl\u00e1sico\u201d. La noticia remece a la opini\u00f3n p\u00fablica, sobre todo por el comportamiento y el salvajismo con los que se cometi\u00f3 el crimen aventando a este joven hincha desde lo alto de un palco de dicho estadio. En este caso, el periodismo aborda el homicidio y hasta el policial para investigar sobre los posibles culpables de este asesinato, pues no solo se trata de cubrir la nota roja sino de dar con el perfil y el paradero de los sospechosos, que curiosamente pertenecen a dos estratos sociales distintos y que solo se emparentan por la vehemencia con la que, supuestamente, representan y defienden los colores de su equipo. Para ello, el se\u00f1or poeta recurre a una serie de contactos y, m\u00e1s a\u00fan, a su destreza como periodista y como \u201chombre de calle\u201d, al punto que llega a parecerse a esos personajes policiales que saben c\u00f3mo resolver los casos a los que se les encomienda. Esto se confirma cuando llega a entrevistar a ciertos testigos o en el momento cuando logra ingresar al velorio de la v\u00edctima que era resguardado por miembros de seguridad que no permit\u00edan el ingreso de ning\u00fan periodista. Pero el se\u00f1or poeta s\u00ed logra ingresar. Hasta llega a obtener informaci\u00f3n privilegiada con el que no solo se le otorgar\u00e1 la nota central de la edici\u00f3n en su \u00faltima semana de trabajo, sino tambi\u00e9n se le considerar\u00e1 como portada de la revista. Doble triunfo para el se\u00f1or poeta si no fuera porque su misi\u00f3n period\u00edstica de pronto se ve a amenazada por los intereses de sus superiores al relacionarse este caso con gente muy importante.&nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Y mientras el se\u00f1or poeta intenta cumplir con su \u00faltimo trabajo, m\u00e1s personajes se cruzan en su vida personal y profesional. Uno de estos es una colega a la que se le conoce con el apelativo de \u201cLa teutona\u201d, cuya relaci\u00f3n sentimental se presenta como una opci\u00f3n para terminar de migrar al primer mundo. La peculiaridad de este personaje, seg\u00fan palabras del protagonista, es que se comporta de manera diferente (p. 76):<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;<em>\u2014\u00bfY la Teutona? \u2014pregunt\u00f3 Fernando.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u2014En diciembre debe terminar de escribir su tesis. En enero viaja a la selva y despu\u00e9s cruza a Brasil, sigue por Bolivia y Argentina y a fin de mes regresa por Chile.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u2014\u00bfSola?<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u2014Parte de Lima sola pero en el camino se encontrar\u00e1 con otros teutones. Algunos tramos los har\u00e1n caminando y otros en bicicleta.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u2014Chucha, es guerrera<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u2014Es muy diferente a las lime\u00f1as. Nunca se engr\u00ede, siempre sabe lo que quiere, se organiza sola y no acepta que le cedan el asiento ni que le carguen las bolsas del supermercado. &nbsp;&nbsp;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>&nbsp;<\/em>Un personaje real que aparece es el m\u00edtico librero Veguita con quien el se\u00f1or poeta tiene una breve, pero ilustradora conversaci\u00f3n. Sucede en las inmediaciones de la revista entre las notas de redacci\u00f3n (p. 81):<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;<em>\u2014T\u00fa no eres un vago, Veguita. Eres un sobaco ilustrado.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u2014Hablando de eso, acabo de encontrar en Tacora un libro que te puede interesar.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u2014Pero todav\u00eda no depositan, Veguita.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u2014Me pagas la pr\u00f3xima semana. Mira, saborea este libro: <\/em>El arte de no hacer nada<em>. Es una de las cimas del humor en espa\u00f1ol. Lo debo haber le\u00eddo cinco o seis veces. Siempre me ha divertido mucho y adem\u00e1s es muy sabio.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u2014\u00bfCu\u00e1nto, maese?<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u2014Una minucia. Te lo puedes llevar junto a este otro que tambi\u00e9n te va a interesar: <\/em>Middlemarch<em>. La mejor novela en lengua inglesa de todos los tiempos la escribi\u00f3 una hembra, Mary Ann Evans. No olvides ese nombre, porque tuvo que publicar bajo el cojudo alias de George Eliot para ser tomada en serio, no me jodas.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u2014\u00bfLa mejor novela en lengua inglesa, maese?<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u2014Coinciden conmigo Henry James, Virginia Woolf, Martin Amis y Julian Barnes. Pero lo sorprendente es que todav\u00eda nadie ha usado la vida de George Eliot para escribir sobre los grandes beneficios de ser fea e inmortal.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e1s personajes emblem\u00e1ticos se hacen presentes en sus p\u00e1ginas como es el caso del reconocido y desaparecido poeta peruano Enrique Ver\u00e1stegui, quien tambi\u00e9n llega a tener comunicaci\u00f3n con el se\u00f1or poeta bajo un inter\u00e9s po\u00e9tico, cultural y literario (p. 109):<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u2014Con la secci\u00f3n cultural, por favor.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u2014No hay nadie de culturales en este momento. Todos est\u00e1n meditando.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u2014Ah, disculpe.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u2014\u00bfCon qui\u00e9n hablo?<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u2014Con Enrique Ver\u00e1stegui. Escritor total.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u2014Ah, se\u00f1or Ver\u00e1stegui, c\u00f3mo est\u00e1. Lo he entrevistado un par de veces para la revista.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u2014Ah, caramba, claro, contigo quer\u00eda hablar. He intentado ubicarte desde hace varios d\u00edas.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u2014Ya sabe que la redacci\u00f3n es una locura.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u2014S\u00ed, mira, te llamaba porque quiz\u00e1s te interese saber que estamos preparando una edici\u00f3n extraordinaria de <\/em>Los extramuros del mundo<em>.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u2014Vaya, entonces necesitamos hacerle una entrevista.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u2014S\u00ed, por eso te llamaba. No s\u00e9 por qu\u00e9 raz\u00f3n mi editor ha acordado una exclusiva con esa revista para adolescente de los s\u00e1bados. &nbsp;&nbsp;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>A lo largo de la novela se puede percibir la iron\u00eda y el humor del autor, sore todo al otorgarle la palabra a sus personajes. No importa si es para hablar de temas intrascendentales, culturales o period\u00edsticos. Esto hace que se considere al se\u00f1or poeta no solo como \u201cun hombre de calle\u201d sino tambi\u00e9n como un lector y un conocedor que puede sorprender no solo por lo que dice sino tambi\u00e9n por c\u00f3mo lo dice. Aqu\u00ed otro ejemplo donde se toma como referencia a Alemania (p. 177):<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u2014As\u00ed, de casualidad, fue como descubr\u00ed a la Berliner Schule. \u00bfLa manyas?<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u2014No.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u2014Los franceses la llaman la Nouvelle Vague alemana. Son unos causas formados en la escuela de cine de Berl\u00edn que la est\u00e1n rompiendo. En el festival se estrenaba la \u00faltima de Christian Petzold, uno que naci\u00f3 en Alemania del este y que, claro, tiene otra mirada.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u2014Me has hecho acordar de esos personajes alemanes rubios pero oscuros, que pueblan las novelas de Bola\u00f1o.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u2014No lo he le\u00eddo.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u2014Busca <\/em>La literatura nazi en Am\u00e9rica<em>. Es una antolog\u00eda fake de poetas fachos. Entre ellos hay un peruano, \u00bfc\u00f3mo se llama?, \u00bfc\u00f3mo se llama? Ah, s\u00ed, mira qu\u00e9 casualidad, se apellida igual que t\u00fa, Cepeda.<\/em><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/Juan-carlos-mendez.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-840\" width=\"534\" height=\"645\" srcset=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/Juan-carlos-mendez.jpeg 605w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/Juan-carlos-mendez-248x300.jpeg 248w\" sizes=\"(max-width: 534px) 100vw, 534px\" \/><figcaption><strong>Foto: Javier Zapata<\/strong><\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Otras referencias reales son el verdadero nombre de la revista donde est\u00e1 a punto de irse el se\u00f1or poeta, cuya ubicaci\u00f3n detallada en la novela corresponde espec\u00edficamente a la revista <em>Caretas<\/em>, desde cuyas oficinas o ventanales se puede ver la Plaza Mayor, La Municipalidad, El Palacio de Gobierno y La Catedral de Lima. Tambi\u00e9n hay una referencia a la bohemia desmedida en esta parte de la ciudad con la menci\u00f3n al poeta Mart\u00edn Ad\u00e1n que a\u00fan ebrio era respetado por el lumpen lime\u00f1o. Por otro lado, existe un gui\u00f1o adicional a <em>Conversaci\u00f3n en La Catedral<\/em> y al oficio de la prensa con la menci\u00f3n del periodista Carlos Ney Barrionuevo, quien comparti\u00f3 experiencias con un joven Mario Vargas Llosa en <em>La Cr\u00f3nica<\/em> y cuyo nombre aparece en <em>El pez en el agua<\/em>. El se\u00f1or poeta llega a tener en sus manos el legendario poemario de Barrionuevo gracias al librero Veguita, quien se presenta una vez m\u00e1s para dar a conocer su erudici\u00f3n, y cuya conversaci\u00f3n con el protagonista parece una premonici\u00f3n para la decisi\u00f3n final que \u00e9l tomar\u00e1 en su vida profesional (p. 223):<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u2014\u00bfQu\u00e9 le pasa? \u2014dijo Veguita.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u2014Nada. La situaci\u00f3n es complicada \u2014dijo el se\u00f1or poeta, revisando el \u00fanico libro de poemas que public\u00f3 Carlos Ney Barrionuevo\u2014. Pens\u00e9 que este libro no exist\u00eda.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u2014Lo fui a buscar a Ney con los datos que me diste. No ten\u00eda un puto cobre para pagarme la deuda. Est\u00e1 peor que yo. Me ofreci\u00f3 el \u00faltimo ejemplar del poemario que public\u00f3. Tiene un pr\u00f3logo de Varguitas.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u2014Ya veo, ya veo.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u2014\u00bfSabes lo que me dijo cuando me iba?<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u2014No.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u2014Deb\u00ed dejar el periodismo antes de que me dejara a m\u00ed.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>De esta manera se concluye que <em>Cierre de edici\u00f3n<\/em> es una novela que entretiene, instruye y que, a la vez, pone en tela de juicio el tema de la \u00e9tica, en especial la \u00e9tica period\u00edstica, tan venida a menos \u00faltimamente. Por eso mismo, se recomienda su lectura. Ojal\u00e1 no pase m\u00e1s tiempo para tener otra entrega de su autor.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">*****<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong><u>Datos del libro rese\u00f1ado<\/u><\/strong><strong>:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Juan Carlos M\u00e9ndez<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><em>Cierre de edici\u00f3n<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Literatura Random House, 2022<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Puntuaci\u00f3n: 4\/5<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Periodismo y bohemia Por Omar Guerrero Cierre de edici\u00f3n (Literatura Random House, 2022) de Juan Carlos M\u00e9ndez (Lima, 1976) es una novela que recrea el mundo del periodismo escrito, precisamente en una revista-semanario que sale cada jueves y que es considerada como una de las m\u00e1s importantes del Per\u00fa. 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