{"id":779,"date":"2022-03-22T18:56:09","date_gmt":"2022-03-22T23:56:09","guid":{"rendered":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/?p=779"},"modified":"2022-03-22T18:56:09","modified_gmt":"2022-03-22T23:56:09","slug":"resena-terriers-2017-de-constanza-gutierrez","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/2022\/03\/22\/resena-terriers-2017-de-constanza-gutierrez\/","title":{"rendered":"Rese\u00f1a: Terriers (2017) de Constanza Guti\u00e9rrez"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center has-large-font-size\"><strong>Aprendizaje de lo cotidiano<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right has-large-font-size\"><strong>Por Omar Guerrero<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>Terriers<\/em> (Hueders\/Montacerdos, 2017 [coedici\u00f3n]) de la escritora chilena Constanza Guti\u00e9rrez (Castro, 1990) es un libro compuesto por siete cuentos que en el 2018 gan\u00f3 el Premio Municipal de Santiago y en el mismo a\u00f1o tambi\u00e9n fue finalista de la quinta edici\u00f3n del Premio Hispanoamericano de Cuento Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez. Adem\u00e1s, uno de los cuentos que componen este libro, titulado \u00abArizona\u00bb, gan\u00f3 el Premio Roberto Bola\u00f1o en el 2011. Cabe mencionar que existe una nueva edici\u00f3n de este libro con el t\u00edtulo <em>La educaci\u00f3n b\u00e1sica<\/em> (Pesopluma, 2019 [Per\u00fa]) que se diferencia por incluir dos cuentos in\u00e9ditos: \u00abListado de humillaciones\u00bb e \u00abHistoria del desocupado y la cautiva\u00bb junto con la novela breve <em>Incompetentes <\/em>(2014), primera publicaci\u00f3n de la autora con gran aceptaci\u00f3n de la cr\u00edtica.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/Terriers-portada.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-780\" width=\"359\" height=\"525\" srcset=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/Terriers-portada.jpg 246w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/Terriers-portada-205x300.jpg 205w\" sizes=\"(max-width: 359px) 100vw, 359px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Cada cuento de esta coedici\u00f3n (Hueders\/Montacerdos) tiene la peculiaridad de tener como protagonista a un personaje en edad infantil, p\u00faber o adolescente, a excepci\u00f3n del cuento \u00abMowgli\u00bb, con el que se cierra el libro, aunque aqu\u00ed el personaje femenino adulto no se impide de contar una parte importante de su infancia. Otro punto en com\u00fan en todos los cuentos es que no transcurren en grandes urbes como podr\u00eda ser la ciudad de Santiago. Todos los hechos ocurren en ambientes rurales y pueblerinos, propios de las provincias de Chile, donde tambi\u00e9n se distingue su forma peculiar de hablar. Otros t\u00f3picos para considerar son la tem\u00e1tica homosexual, una de manera evidente como sucede en el cuento \u00abNo te vayas dentro\u00bb, y otra de manera imprecisa (a modo de \u201ccomentario malicioso\u201d) dentro del cuento \u00abArizona\u00bb. La inocencia tambi\u00e9n se manifiesta como algo propio en sus personajes centrales. Se muestra en los cuentos \u00abChiquita linda\u00bb y \u00abMarr\u00f3n glac\u00e9\u00bb. Por otra parte, la malicia se presenta como una alternativa sin un \u00e1pice de remordimiento. Sucede en los cuentos \u00abDescubre tus poderes\u00bb y en \u00abMowgli\u00bb. Por \u00faltimo, la amenaza y el dolor se mencionan con sutileza en el cuento \u00abCaza de conejos\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora vayamos a las historias:<\/p>\n\n\n\n<p>En \u00abChiquita linda\u00bb, una ni\u00f1a cuenta el viaje que hace en bus con su mam\u00e1 hacia el norte de Chile. Hay una epidemia de influenza. Se menciona el uso de mascarillas y alcohol en gel. Aunque el mayor peligro es el hecho de que raptan ni\u00f1as en el pueblo donde van a llegar. La ni\u00f1a es rubia y es bonita. La mam\u00e1 siempre est\u00e1 pendiente de ella hasta que llegan a su destino. All\u00ed conocen a unos hombres con los que entablar\u00e1n una amistad de inmediato. Estos hombres tambi\u00e9n viajan con una ni\u00f1a. Con ellos pasar\u00e1n la noche comiendo fritangas. A determinada hora, los adultos mandar\u00e1n a las ni\u00f1as a dormir. Aun as\u00ed, la ni\u00f1a protagonista escucha todo lo que ocurre afuera. Su mam\u00e1 comenta la relaci\u00f3n con su expareja, el padre de la ni\u00f1a, a quien trata de manera despectiva. En la misma noche, la madre tiene una cercan\u00eda con uno de los hombres. La ni\u00f1a sigue oyendo todo. Al d\u00eda siguiente, la protagonista infantil se despierta temprano. Los dos hombres la invitan a ir a comprar mientras su madre duerme. Ella ir\u00e1 en la camioneta junto con la otra ni\u00f1a con la que ha dormido. Su desenlace no especifica un posible peligro o un acto inofensivo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En \u00abArizona\u00bb, un ni\u00f1o llamado Pedrito cuenta c\u00f3mo ha cambiado su pueblo ahora habitado por gente desplazada. Dentro del pueblo, hay un terreno deshabitado, un erial, al que llaman \u201cArizona\u201d, donde \u00e9l juega con otros ni\u00f1os. Este lugar tambi\u00e9n es habitado por los Jopis, unos ni\u00f1os de la calle que siempre est\u00e1n sucios y con la misma ropa. Los Jopis no van a la escuela y hablan groser\u00edas. De pronto, Arizona es ocupada por unos gitanos. Dentro de este grupo, Pedrito conoce a Miroslav, un ni\u00f1o gitano con quien hace amistad. Pedrito aprende arreglar autos gracias a Miroslav. Tambi\u00e9n deja de ir a la escuela, solo los lunes y martes porque toca Biolog\u00eda. Miroslav tampoco va a la escuela. Ellos se hacen tan amigos que los otros ni\u00f1os empiezan a decir que los dos son pololos (novios). En la escuela, en los d\u00edas que Pedrito s\u00ed va, los alumnos lo molestan. No solo eso, hasta le llegan a insultar. Pedrito se pelea con un compa\u00f1ero que le grita \u201cmaric\u00f3n\u201d. La abuela de Pedrito piensa que su nieto es un caso perdido, sobre todo desde que anda con los gitanos. Un d\u00eda lo busca el Chichi, el l\u00edder de los Jopis. Le pregunta sobre las costumbres de los gitanos y si comen de una misma olla. Pedrito solo le cuenta lo que ha visto. D\u00edas despu\u00e9s, Pedrito es despertado por unos carabineros y su abuela. Se entera que los gitanos est\u00e1n en el hospital, envenenados, incluido Miroslav. Todo indica que el Chichi, ahora pr\u00f3fugo, les puso veneno en la olla de su comida. Pedrito va a Arizona para confirmar lo sucedido. All\u00ed encuentra a los Jopis celebrando su victoria. Han robado buena parte de las pertenencias de los gitanos. Mientras lo invitan a comer papas fritas y una masa extra\u00f1a llamada \u201cchapat\u00ed\u201d, uno de los Jopis le pregunta a Pedrito con sorna si todo era verdad. Y al decirlo, los Jopis estallan en risas. Sin embargo, los rumores siguen siendo inciertos.<\/p>\n\n\n\n<p>En \u00abMarr\u00f3n glac\u00e9\u00bb, una ni\u00f1a de nueve a\u00f1os cuenta su percepci\u00f3n sobre los matrimonios. Ya ha jugado a tener enamorado en la escuela. Es verano y ha viajado al sur para estar en el matrimonio de su prima que se casa con un espa\u00f1ol. La ni\u00f1a menciona c\u00f3mo se desarrolla la fiesta sin dejar de considerar aquello que dicen que los mejores matrimonios son donde ponen cumbia. La ni\u00f1a come y bebe Coca Cola mientras ve a su madre y a su hermano bailar con familiares. Bailan de todo menos cumbia. La ni\u00f1a tambi\u00e9n disfruta de su postre hasta que suena una cumbia conocida, pero ya es tarde. Su hermano debe llev\u00e1rsela a dormir. De pronto, y guiado por la m\u00fasica, decide bailar con ella, a pesar de que \u00e9l baila muy mal. Todos la observan. La ni\u00f1a se averg\u00fcenza. Ha bebido tanta Coca Cola que siente que se orina en medio de la pista de baile. Aun as\u00ed, empieza a moverse y siente que todo se libera. Sus familiares tambi\u00e9n bailan la misma canci\u00f3n. Tambi\u00e9n lo hacen mal. Se ven rid\u00edculos, pero no importa.<\/p>\n\n\n\n<p>En \u00abNo te vayas dentro\u00bb, un muchacho gay cuenta que se est\u00e1 preparando la fiesta familiar de la abuela. Mientras que se dan los preparativos, \u00e9l asiste a otras fiestas de chicos de su edad. En una de estas fiestas, se besa con Tom\u00e1s, quien tiene como polola (enamorada) a Daniela, prima del personaje narrador. \u00c9l sabe que es un juego, pero le afecta, le duele. Al mismo tiempo, recibe otro tipo de violencia por ser como es y por la forma como se comporta. En la fiesta de la abuela, el muchacho <em>gay<\/em> se embriaga y conversa con su prima Daniela sobre Tom\u00e1s. Los dos terminan teniendo intimidad. Su familia los descubre, pero todo se asume como una travesura. La verg\u00fcenza solo es pasajera. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En \u00abCaza de conejos\u00bb, una muchacha va con su familia a su casa de campo, pero esta se encuentra invadida de conejos. Empieza su cacer\u00eda y su convivencia con estos roedores que pueden parecer tiernos, pero no cuando se trata de una plaga. La muchacha llega hasta ba\u00f1arse en la piscina con varios conejos que nadan como si no pasara nada. La familia tiene una perra llamada Manola. De pronto, Manola se ha perdido. No responde a sus llamados. Su hallazgo tiene relaci\u00f3n con los conejos y las trampas que la muchacha y su familia han dejado para aminorar la presencia de los roedores.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;En \u00abDescubre tus poderes\u00bb, el mejor cuento de todos, una muchacha llamada Florencia no soporta a su hermana Irene. Ella es m\u00e1s bonita y tiene mejor ropa, solo que no le gustan las matem\u00e1ticas. A Florencia le dicen gorda. Adem\u00e1s, le gusta la magia. Ella dice que es bruja (o aprendiz de bruja). Florencia se hace muy amiga de Nicole, su nana, quien le cuenta haber tenido un romance con Manuel, el hijo de sus anteriores patrones de apellido Balbont\u00edn, quienes, a su vez, son muy amigos de los padres de Florencia e Irene. Florencia decide ayudar a Nicole con su brujer\u00eda. Roba un polo de Manuel, lo corta y lo convierte en un mu\u00f1eco vud\u00fa que termina en el congelador tal como indica su manual de brujer\u00eda sacado de internet. En una cena en casa de Florencia, llegan los Balbont\u00edn junto con su hijo Manuel. Todo se estropea cuando la madre de Florencia encuentra el mu\u00f1eco vud\u00fa en la refrigeradora. Interroga a sus hijas delante de los invitados. Los Balbont\u00edn est\u00e1n horrorizados. Manuel se muestra lleno de verg\u00fcenza. Todos indican como culpable a Nicole. Entonces a Irene no se le ocurre mejor idea que salvar a la nana y, a la vez, deshacerse de su hermana.<\/p>\n\n\n\n<p>En \u00abMowgli\u00bb, la narradora cuenta primero su infancia en un hogar-internado. No tiene padres, solo una t\u00eda que la invitaba a su casa. All\u00ed conoci\u00f3 a Ricardo, quien ahora es su esposo. Ella se cas\u00f3 a los diecisiete a\u00f1os. Su matrimonio es como cualquier matrimonio hasta que ella encuentra un gatito al que le pone de nombre \u201cMowgli\u201d. En la panader\u00eda donde ella va, se entera de que una vecina est\u00e1 buscando su gatito desaparecido. Esta vecina es B\u00e1rbara, la ex enamorada de Ricardo. Cuando intenta devolver el gatito, ella se da con la sorpresa de encontrar a su esposo saliendo de la casa de su ex. Piensa de inmediato que \u00e9l la enga\u00f1a. Es entonces que ella tambi\u00e9n decide enga\u00f1arlo con el hijo del panadero. Busca tener un encuentro casual con \u00e9l. Y as\u00ed sucede. Ellos van a una fuente de soda y beben cerveza. Hablan de los vecinos y del barrio. Luego caminan hacia la casa de la protagonista. Todo se concreta con un peque\u00f1o y torpe beso. Una vez dentro, su esposo Ricardo no le pregunta nada. Ella solo menciona que ya encontr\u00f3 al due\u00f1o del gato. Todo parecer normal.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/Constanza-Gutierrez-1024x681.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-781\" width=\"533\" height=\"354\" srcset=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/Constanza-Gutierrez-1024x681.png 1024w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/Constanza-Gutierrez-300x199.png 300w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/Constanza-Gutierrez-768x511.png 768w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/Constanza-Gutierrez.png 1107w\" sizes=\"(max-width: 533px) 100vw, 533px\" \/><figcaption>Foto: Lee Poes\u00eda<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>A trav\u00e9s de estas historias se determina lo cotidiano y lo com\u00fan. Tambi\u00e9n se determina un aprendizaje en medio de la familia y las amistades. Describirlo con detalles eleva la propuesta de la autora. Al mismo tiempo, produce en los lectores una serie de sensaciones con respecto al destino de cada uno de los protagonistas. Mucho mejor si con ello llega lo risible, la incertidumbre o el asombro. Todo ello se asume como el mayor acierto de una escritora que realmente gusta y promete. Eso s\u00ed, el t\u00edtulo del libro, <em>Terriers<\/em>, no guarda relaci\u00f3n con nada de lo mencionado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">*****<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong><u>Datos del libro rese\u00f1ado<\/u><\/strong><strong>:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Constanza Guti\u00e9rrez<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><em>Terriers<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Hueders\/Montacerdos, 2017 [coedici\u00f3n])<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Aprendizaje de lo cotidiano Por Omar Guerrero Terriers (Hueders\/Montacerdos, 2017 [coedici\u00f3n]) de la escritora chilena Constanza Guti\u00e9rrez (Castro, 1990) es un libro compuesto por siete cuentos que en el 2018 gan\u00f3 el Premio Municipal de Santiago y en el mismo a\u00f1o tambi\u00e9n fue finalista de la quinta edici\u00f3n del Premio Hispanoamericano de Cuento Gabriel Garc\u00eda [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[194,1,9],"tags":[335,337,338,234,336],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/779"}],"collection":[{"href":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=779"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/779\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":782,"href":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/779\/revisions\/782"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=779"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=779"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=779"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}