{"id":758,"date":"2022-03-05T00:52:42","date_gmt":"2022-03-05T05:52:42","guid":{"rendered":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/?p=758"},"modified":"2022-03-05T00:52:42","modified_gmt":"2022-03-05T05:52:42","slug":"resena-nefando-2016-de-monica-ojeda","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/2022\/03\/05\/resena-nefando-2016-de-monica-ojeda\/","title":{"rendered":"Rese\u00f1a: Nefando (2016) de M\u00f3nica Ojeda"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center has-large-font-size\"><strong>Videojuegos y pornograf\u00eda<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right has-large-font-size\"><strong>Por Omar Guerrero<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>Nefando<\/em> (Candaya, 2016 [Espa\u00f1a]; Dum Dum, 2018 [Bolivia]; Almad\u00eda, 2020 [M\u00e9xico]) de M\u00f3nica Ojeda (Guayaquil, 1988) es una novela polif\u00f3nica o coral donde cada personaje revela una serie de hechos a trav\u00e9s de entrevistas o testimonios dadas en distintas ciudades, ya sea en Ciudad de M\u00e9xico o en Barcelona. La trama gira en torno a un videojuego que fue retirado de la <em>Deep Web<\/em>, porque su contenido era inmoral y\/o bastante subido de tono. Las indagaciones sobre este videojuego llamado \u201cNefando\u201d recaen en tres personajes j\u00f3venes: Iv\u00e1n Herrera, Kiki Ortega y Cuco Mart\u00ednez. Iv\u00e1n y Kiki son mexicanos becarios que han ido a estudiar un M\u00e1ster de Creaci\u00f3n Literaria en Barcelona. Cuco es un <em>haker<\/em> espa\u00f1ol que convive con ellos a pesar de tener la peculiaridad de que nunca ha convivido con latinoamericanos. A trav\u00e9s de ellos se conoce a los hermanos Ter\u00e1n, provenientes de Ecuador, que tambi\u00e9n viven en Barcelona en el mismo piso (o apartamento). Ellos son Irene, Emilio y Cecilia, creadores de este pol\u00e9mico videojuego, a quienes, por una raz\u00f3n, no se les entrevista.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large\"><img loading=\"lazy\" width=\"555\" height=\"710\" src=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/Nefandoportada.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-761\" srcset=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/Nefandoportada.jpg 555w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/Nefandoportada-235x300.jpg 235w\" sizes=\"(max-width: 555px) 100vw, 555px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Los tres personajes que toman la palabra brindan informaci\u00f3n de sus vidas, de su pasado y sus anhelos, adem\u00e1s de relatar su relaci\u00f3n con los hermanos Ter\u00e1n. Ellos cuentan sus inquietudes y sus ocupaciones diarias, incluida su relaci\u00f3n con \u201cNefando\u201d y el mundo oscuro de la web. Como son j\u00f3venes queda en evidencia su aprendizaje intelectual y acad\u00e9mico, aunque tambi\u00e9n su aprendizaje como personas o como adultos principiantes e inexpertos. Mientras tanto, ellos exploran, descubren y sienten toda una serie de cosas y hechos que los marca o que los ha marcado como si se tratasen de traumas. As\u00ed lo cuenta Iv\u00e1n en la Habitaci\u00f3n #2:<\/p>\n\n\n\n<p><em>Entraste al aula diez minutos despu\u00e9s de que la clase empezara y te sentaste, como siempre, en la \u00faltima fila. El profesor hablaba de Montaigne, el ensayo literario, Rafael S\u00e1nchez Ferlosio, Octavio Paz, la hibridaci\u00f3n de g\u00e9neros, el cine, Manuel Puig, pero t\u00fa mirabas las espaldas de tus compa\u00f1eros y te dabas cuenta de que s\u00f3lo podr\u00edas reconocerlos as\u00ed, de espaldas, porque sus rostros eran volutas de humo, indefinibles, y sus nucas y hombros, en cambio, ten\u00edan nombres y apellidos. Recordaste la primera vez que te sentiste atra\u00eddo hacia alguien: ten\u00edas 12 a\u00f1os y \u00e9l estudiaba contigo. Nunca lo hab\u00edas visto realmente.<\/em> (p. 25)<\/p>\n\n\n\n<p>Por otro parte, Kiki est\u00e1 empecinada en escribir una novela pornogr\u00e1fica. Se encierra en su habitaci\u00f3n para buscar las palabras adecuadas. Su intenci\u00f3n es estremecer y perturbar al lector con lo que cuenta. No pone l\u00edmites para conseguirlo. Sabe que puede herir susceptibilidades. Para eso crea a dos personajes siniestros que son muy j\u00f3venes: Diego y Eduardo. Ellos empiezan su vida sexual desde su infancia. Su iniciaci\u00f3n es netamente homosexual. La descripci\u00f3n de su primer contacto no se priva de nada, porque el fin de esta escritura como acto creativo (y como metaficci\u00f3n) es solo pornogr\u00e1fico. Corresponde a este discurso mostrar lo m\u00e1s \u00edntimo sin ning\u00fan l\u00edmite, al punto de conmocionar o producir espanto en sus receptores, inclusive asco o repulsi\u00f3n, pues el objetivo es manifestar una total perversi\u00f3n. Aqu\u00ed el cuerpo, o los cuerpos, en su completa anatom\u00eda y resquicios, cobran protagonismo:<\/p>\n\n\n\n<p><em>Eduardo y Diego ten\u00edan once a\u00f1os cuando se abrieron los culos por primera vez. Ocurri\u00f3 en el velatorio del padre de Diego. Los dos hab\u00edan permanecido juntos, mir\u00e1ndole los pies a la \u00fanica se\u00f1ora que hab\u00eda asistido al funeral con calzado abierto y tacones altos [\u2026] Diego le cont\u00f3 a Eduardo que hab\u00eda visto el pene erecto, r\u00edgido, del cad\u00e1ver de su padre mientras lo vest\u00edan. Eduardo le cont\u00f3 a Diego que hab\u00eda visto la vulva de su madre cuando se sentaba sin cruzar las piernas y que, desde entonces, siempre intentaba ver esa entrada porque le hac\u00edan sentir cosquillas en el vientre y un l\u00edquido pegajoso mojaba sus calzoncillos, un l\u00edquido que esparc\u00eda en sus manos como si fuera un jab\u00f3n para tocar la ropa materna [\u2026] Diego cerr\u00f3 los ojos e imagin\u00f3 c\u00f3mo ser\u00eda besar los labios ocultos de la madre de Eduardo, besarlos de la misma manera en que las parejas un\u00edan sus bocas y juntaban sus lenguas, solo que all\u00ed abajo, dec\u00eda Eduardo, las mujeres no ten\u00edan lengua. Entonces, igual que otras veces, se besaron junto a un \u00e1rbol de ramas secas [\u2026] Afrontaron con verdadero hedonismo el dolor de la penetraci\u00f3n; el sexo fue para ellos, como lo es todo en la infancia, una prueba de resistencia. Despu\u00e9s, cuando la sangre y la caca los manch\u00f3 por dentro y por fuera, abrazaron sus miembros erectos con las manos y jugaron a las espadas.<\/em> (pp. 54-56)<\/p>\n\n\n\n<p>Esta exploraci\u00f3n inicial no queda solo entre ellos dos. Luego se expande a cualquier persona, sea hombre o mujer. Aqu\u00ed el placer se complementa con el da\u00f1o y la humillaci\u00f3n. Lo sexual se convierte en agresi\u00f3n. Son ellos quienes lo provocan. Al mismo tiempo lo disfrutan sin mostrar ning\u00fan tipo de arrepentimiento. Tampoco muestran piedad hacia sus v\u00edctimas denigradas. Aqu\u00ed un ejemplo:<\/p>\n\n\n\n<p><em>Cuando estaban en segundo curso llevaron, por primera vez, a una chica a su habitaci\u00f3n compartida. Ella ten\u00eda doce a\u00f1os y ellos trece. En el internado nadie se dio cuenta. La penetraron de uno en uno. Primero Eduardo, que era m\u00e1s delicado, y luego Diego, que le gustaba meter su pene con fuerza y rapidez, pose\u00eddo por un frenes\u00ed que lo llevaba a pellizcar y a golpear los cuerpos que tomaba. La chica acab\u00f3 magullada, cubierta de esperma, con marcas de mordidas y c\u00edrculos de saliva -a Eduardo le gustaba escupir sobre la piel de sus amantes-. Ella, despu\u00e9s de verse en el espejo, llor\u00f3.<\/em> (pp. 56-57)<\/p>\n\n\n\n<p>Su actuar deriva en lo execrable. Cada acto que realizan se nombra y se describe con todas sus letras sin importar una posible condena, pues, como ya se ha dicho -y se entiende-, la idea es estremecer a partir de la creaci\u00f3n guiada por lo pornogr\u00e1fico. Esta luego se deriva, indefectiblemente, en violencia y sadismo. Y al cumplirlo, acaban con cualquier forma de ternura o inocencia, pues solo corrompen, da\u00f1an y hasta destruyen vidas. No importa si recurren a posibles c\u00f3mplices para aplacar sus deseos. Todo se pervierte sin ninguna medida. Aqu\u00ed otro ejemplo:<\/p>\n\n\n\n<p><em>[\u2026] Unos minutos m\u00e1s tarde, despu\u00e9s de escupir y untar de saliva el ojo ciego de su amante, el profesor lo hizo ponerse en cuatro patas y, antes de penetrarlo de una sola embestida, tom\u00f3 un pu\u00f1ado de tierra con su mano Kingman y la estrell\u00f3 contra la cara h\u00fameda del chico. Diego y Eduardo se masturbaron al ritmo de las embestidas ajenas, recordando toda esa literatura que los hac\u00eda entenderse y sentirse m\u00e1s seguros de lo que hac\u00edan y de lo que quer\u00edan hacer (quer\u00edan encontrar a una Emmanuelle o a una Wanda o a una Simone o a una Juliette; quer\u00edan ser un tri\u00e1ngulo, una trinidad). Cuando el profesor acab\u00f3 con un gru\u00f1ido bestial contra las nalgas abiertas del chico de primer a\u00f1o, Diego y Eduardo emergieron de entre el follaje y le preguntaron a su Maestro si pod\u00edan jugar con el muchacho de cara terrosa. \u00c9l les sonr\u00edo, ba\u00f1ado en sudor, y les dijo: \u201cAdelante\u201d. Diego forz\u00f3 al chico asustado a llenarse la boca de hojas ca\u00eddas y a chuparle el pene mientras Eduardo le met\u00eda los dedos por el culo [\u2026]. <\/em>(p. 58)<\/p>\n\n\n\n<p>La b\u00fasqueda de esta tercera persona a modo de tri\u00e1ngulo o trinidad se concreta con la llegada de Nella, una joven cuyas acciones ser\u00e1n una forma de confrontar el comportamiento abyecto de sus coprotagonistas en la metaficci\u00f3n. Con ellos no solo se leer\u00e1n poemas de Vallejo y Pizarnik bajo una interpretaci\u00f3n er\u00f3tica. Ellos tres ir\u00e1n m\u00e1s all\u00e1.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/monica-ojeda-Inma-Flores-El-Pais.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-762\" width=\"582\" height=\"582\" srcset=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/monica-ojeda-Inma-Flores-El-Pais.jpg 980w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/monica-ojeda-Inma-Flores-El-Pais-300x300.jpg 300w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/monica-ojeda-Inma-Flores-El-Pais-150x150.jpg 150w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/monica-ojeda-Inma-Flores-El-Pais-768x768.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 582px) 100vw, 582px\" \/><figcaption>Foto: Inma Flores (El Pa\u00eds)<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>La menci\u00f3n de esta novela (\u201cpornovela\u201d) dentro de la novela cumple la funci\u00f3n de representar el mundo s\u00f3rdido que han sufrido los personajes centrales (no diremos cu\u00e1les). Entonces el abuso infantil, la pedofilia y la pederastia son los temas que surgen como una realidad vetada y tenebrosa que existe, persiste y no se detiene. Se comete no solo a trav\u00e9s sujetos extra\u00f1os o personas ajenas que no se detienen ante la culpa ni la compasi\u00f3n, porque simplemente no la tienen, sino que tambi\u00e9n se perpetra dentro de la propia familia por parte de los padres:<\/p>\n\n\n\n<p><em>[\u2026] Veo el pis de pap\u00e1 cayendo dentro de mi boca abierta. La luz roja de la c\u00e1mara brilla y me veo. Tengo siete a\u00f1os. <\/em>(p. 128)<\/p>\n\n\n\n<p>En la di\u00e9gesis se suman otros discursos propios de la web como foros o intercambios de mensajes digitales encubiertos bajo <em>nicknames<\/em>. Tambi\u00e9n se incluyen im\u00e1genes que corresponden al mundo de los j\u00f3venes a modo de grafitis:<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large\"><img loading=\"lazy\" width=\"127\" height=\"226\" src=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/nefando1.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-759\"\/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large\"><img loading=\"lazy\" width=\"260\" height=\"153\" src=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/nefando2.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-760\"\/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Se deduce, entonces, que se trata de una novela donde impera el morbo, pues sus temas as\u00ed lo obligan. Quiz\u00e1s este sea un freno o un veto para posibles lectores. Su punto a favor es el ritmo vertiginoso de la narraci\u00f3n y el uso de un lenguaje directo (u obsceno), en algunas partes, y po\u00e9tico, en otras. Su elecci\u00f3n queda al libre albedr\u00edo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>******<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong><u>Datos del libro rese\u00f1ado<\/u><\/strong><strong>:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">M\u00f3nica Ojeda<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><em>Nefando<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Candaya, 2016 (Espa\u00f1a); Dum Dum, 2018 (Bolivia); Almad\u00eda, 2020 (M\u00e9xico)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Videojuegos y pornograf\u00eda Por Omar Guerrero Nefando (Candaya, 2016 [Espa\u00f1a]; Dum Dum, 2018 [Bolivia]; Almad\u00eda, 2020 [M\u00e9xico]) de M\u00f3nica Ojeda (Guayaquil, 1988) es una novela polif\u00f3nica o coral donde cada personaje revela una serie de hechos a trav\u00e9s de entrevistas o testimonios dadas en distintas ciudades, ya sea en Ciudad de M\u00e9xico o en Barcelona. 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