{"id":748,"date":"2022-02-28T15:19:45","date_gmt":"2022-02-28T20:19:45","guid":{"rendered":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/?p=748"},"modified":"2022-02-28T15:39:04","modified_gmt":"2022-02-28T20:39:04","slug":"resena-nurerdin-kan-2020-edicion-critica-de-trinidad-manuel-perez","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/2022\/02\/28\/resena-nurerdin-kan-2020-edicion-critica-de-trinidad-manuel-perez\/","title":{"rendered":"Rese\u00f1a: Nurerdin-Kan (2020, edici\u00f3n cr\u00edtica) de Trinidad Manuel P\u00e9rez"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center has-large-font-size\"><strong>Nurerdin-Kan y la construcci\u00f3n de la naci\u00f3n desde lo oriental<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right has-large-font-size\"><strong>Por Daisy Saravia<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Tengo el agrado de comentar, en esta oportunidad, la novela <em>Nurerdin-Kan<\/em> que retrata la inmigraci\u00f3n china del siglo XIX. Me detengo en unas l\u00edneas que dice el protagonista a los chinos que acaban de arribar al Per\u00fa:<\/p>\n\n\n\n<p><em>-No creo que veng\u00e1is a encontrar aqu\u00ed el sufrimiento-dec\u00eda Nurerdin a los chinos que lo rodeaban [\u2026] -No, no es posible; este pa\u00eds que tenemos a nuestra vista dice que es m\u00e1s bello que las praderas de Cachemira y m\u00e1s rico que los bosques de Ceil\u00e1n <\/em>(p. 62).<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/Nuderdin-Kan.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-749\" width=\"602\" height=\"602\" srcset=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/Nuderdin-Kan.jpg 900w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/Nuderdin-Kan-300x300.jpg 300w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/Nuderdin-Kan-150x150.jpg 150w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/Nuderdin-Kan-768x768.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 602px) 100vw, 602px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>La novela tiene el encanto de conmover y, para quienes somos tusanes, m\u00e1s a\u00fan nos conmueve en las fibras m\u00e1s \u00edntimas. Se siente personal porque al leerlo inevitablemente reproduce un tiempo que concierne a nuestros antepasados y se inserta en nuestra historia familiar. La ficci\u00f3n tiene el poder de clarificar aquello que es oscuridad en la memoria. O al menos, nos da esa impresi\u00f3n. Y tal vez, en esa direcci\u00f3n, nos hace conscientes de las peripecias que sufrieron los inmigrantes chinos en su arribo a tierras peruanas. Cierto es que las p\u00e1ginas de los libros de historia se\u00f1alan cumplidamente la marginalidad de la inmigraci\u00f3n china. Sin embargo, hasta antes de Trinidad Manuel P\u00e9rez, la literatura peruana no hab\u00eda reservado un lugar protag\u00f3nico a los chinos y, menos a\u00fan, hab\u00eda extendido sus lazos de fraternidad. &nbsp;En un siglo colmado por el silencio y la pluma fiera de Manuel Ascensio Segura y Jos\u00e9 Santos Chocano, la publicaci\u00f3n de Nurerdin-Kan en 1872 es una m\u00e1cula, casi una proeza en t\u00e9rminos de reivindicaci\u00f3n de la presencia china en el Per\u00fa. Por esa misma raz\u00f3n, es loable saber del rescate y puesta en valor de <em>Nurerdin-Kan<\/em> que llega a nosotros gracias a la publicaci\u00f3n de Ediciones MYL y a la edici\u00f3n cr\u00edtica de Johnny Zevallos. Este notable investigador ha venido realizando una rigurosa investigaci\u00f3n de la novela desde a\u00f1os atr\u00e1s; m\u00e9rito por el cual sus aportes son ineludibles para comprender la presencia de los chinos en la literatura peruana del siglo XIX. El que tenga la oportunidad de leerlo encontrar\u00e1 gratamente una publicaci\u00f3n de la m\u00e1s alta calidad, no solo por el valor que representa el rescate literario de una novela, sino por el estudio preliminar que contextualiza la obra y lleva por t\u00edtulo \u201cServidumbre y ciudad letrada: la representaci\u00f3n de los cul\u00edes en <em>Nurerdin-Kan<\/em> de Trinidad Manuel P\u00e9rez\u201d. Menci\u00f3n aparte son las notas al pie de p\u00e1gina que conforman, igualmente, un acierto destacable por toda la informaci\u00f3n brindada a la lectura. Parto as\u00ed de la idea de que <em>Nurerdin-Kan<\/em> es un tesoro para cualquier investigador que quiera estudiar la inmigraci\u00f3n china en el Per\u00fa. Para el p\u00fablico lector, de igual manera, constituye una forma grandiosa de aproximarse a la historia de la inmigraci\u00f3n china en el siglo XIX, con una trama que, adem\u00e1s de conmover, se propone denunciar por primera vez en la literatura los abusos a los cul\u00edes en las haciendas.<\/p>\n\n\n\n<p>Bien dicen que para conocer a una obra hay que conocer a su autor. Empezar\u00eda diciendo que Trinidad Manuel P\u00e9rez fue un periodista y dramaturgo literario. Era una figura bastante conocida en las letras no solo de Lima, sino tambi\u00e9n de Trujillo, su ciudad natal. Fund\u00f3 el semanario <em>El Correo del Per\u00fa<\/em> (1871-1878), un diario de corte liberal que apostaba por las ideas ilustradas, los derechos de los ciudadanos, la supremac\u00eda de la sociedad civil y la modernizaci\u00f3n a trav\u00e9s de la industrializaci\u00f3n, entre otras cosas. Esta postura ideol\u00f3gica, precisamente, parece haber sido propicia para dar vida a una obra sobre la inmigraci\u00f3n china. Y es que los chinos se situaban en el debate nacional: por un lado, debido al rechazo de la \u00e9lite criolla y, por otro lado, debido a las acusaciones de maltrato que pon\u00eda en tela de juicio la sujeci\u00f3n al derecho liberal por parte de los hacendados. Sea como fuese, la relaci\u00f3n con este grupo \u00e9tnico demostraba la fragilidad de los liberales y de aquellos que, en l\u00edneas generales, defend\u00edan la modernidad del pa\u00eds. Es as\u00ed como, en 1872, Trinidad Manuel P\u00e9rez se aleja de otros escritores y sus p\u00e1lidas referencias chinas para traer a escena <em>Nurerdin-Kan<\/em>. Seg\u00fan la investigaci\u00f3n de Johnny Zevallos, esta const\u00f3 de veintis\u00e9is n\u00fameros entre los meses de enero y julio, y algo a destacar de inmediato es la falta de conclusi\u00f3n en la historia y la falta de autor\u00eda. En opini\u00f3n del investigador, el anonimato y el abrupto final pudo deberse a la pol\u00e9mica.&nbsp; Por ejemplo, no faltaron hacendados que, molestos con la trama, enviaron misivas al diario para lamentarse. Esto nos lleva a pensar en el profundo impacto que pudo haber tenido una obra que, por primera vez, cuestion\u00f3 abiertamente las condiciones de vida que ten\u00edan los chinos en las haciendas.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large\"><img loading=\"lazy\" width=\"382\" height=\"482\" src=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/Trinidad-Manuel-Perez.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-752\" srcset=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/Trinidad-Manuel-Perez.png 382w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/Trinidad-Manuel-Perez-238x300.png 238w\" sizes=\"(max-width: 382px) 100vw, 382px\" \/><figcaption>Trinidad Manuel P\u00e9rez<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p><em>Nurerdin-Kan<\/em> es en primer plano una historia orientalista de tintes rom\u00e1nticos. La historia gira en torno al pr\u00edncipe hind\u00fa Nurerdin-Kan que, ante la muerte de su amada, decide escapar a China para luego subirse a uno de los barcos chineros con destino a Per\u00fa. La magia, belleza y fantas\u00eda de Oriente se encuentran finamente representados en este personaje, un personaje que, por si fuera poco, abandona su fortuna, riquezas y estilo de vida para alejarse de su amada muerta. As\u00ed pues, mientras personajes como los italianos, ingleses o espa\u00f1oles son la viva representaci\u00f3n de la crueldad, la tiran\u00eda y la mediocridad, el pr\u00edncipe hind\u00fa es parad\u00f3jicamente la figura ilustrada, humana y sensible. Trinidad Manuel P\u00e9rez pone en jaque la racionalidad occidental, la desmantela hasta el punto de contrastarla con la oriental. Este contraste entre occidente y oriente, por otra parte, permite destacar la falta de adhesi\u00f3n al modelo republicano y al sistema liberal. En un ambiente arcaico donde las haciendas perviven su orden colonial con chinos y afroperuanos, la postura de Trinidad Manuel P\u00e9rez, tal como se\u00f1ala Johnny Zevallos, es la de \u201cconsolidar la presencia criolla nacional\u201d (LIV). El rechazo absoluto parece centrarse as\u00ed en la figura peninsular en Regimio Trueba, hacendado de Las Palmas. A decir del investigador, la representaci\u00f3n de chinos y negros en la hacienda no solo pasa por denunciar el maltrato sino por cuestionar el liderazgo peninsular, es decir, la tradici\u00f3n espa\u00f1ola que perdura en la rep\u00fablica. Esto, sin duda, es una observaci\u00f3n interesante que sintoniza con un periodo en el que, en efecto, se quiere construir una naci\u00f3n soberana. Por otro lado, esto mismo s\u00ed cierra consigo posibles aspiraciones a una integraci\u00f3n o reconocimiento de los inmigrantes chinos. La idea de que los chinos sean un medio m\u00e1s que un fin en s\u00ed mismo tal vez no sit\u00fae a Trinidad Manuel P\u00e9rez en una posici\u00f3n subversiva como se quisiera, sin embargo, no deja de ser disruptiva para la \u00e9poca. Las descripciones de los innumerables abusos a los chinos tocan el coraz\u00f3n y hacen pensar en su humanidad, una humanidad fuertemente evadida en los discursos intelectuales en los que el chino es solo una raza inferior, sin sentimiento ni emociones. En el sombr\u00edo ambiente de las haciendas, asistimos a escenas crueles en las que los chinos muestran su indignaci\u00f3n. Incluso aquellos rebeldes pose\u00eddos por el odio gozan de inteligencia, un sentido de la justicia y la fraternidad entre los suyos dignos de admirar. En la voz de Aloe, por ejemplo, se percibe la nostalgia por la patria. \u00c9l cuenta a sus compatriotas los maltratos que recibe y tilda de \u201cideas mezquinas\u201d la percepci\u00f3n que los peruanos tienen de los chinos. Sin lugar a duda, una reflexi\u00f3n sabia:<\/p>\n\n\n\n<p><em>&nbsp; -\u00a1Cu\u00e1nto he sufrido!\u2026 Yo que estaba acostumbrado a la tierna solicitud de mi madre y mis hermanas\u2026 Siempre me acuerdo como una ma\u00f1ana que sal\u00edamos de nuestra humilde choza de bamb\u00fa y arroz para ir a labrar la tierra de Fing-\u00fa\u2026 Ideas muy mezquinas de nuestra patria debe tenerse en este pueblo porque los hijos del imperio de la luz somos despreciados, perseguidos y maltratados por todas partes\u2026<\/em> (pp. 111-112)<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large\"><img loading=\"lazy\" width=\"739\" height=\"538\" src=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/Johnny-Zevallos.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-751\" srcset=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/Johnny-Zevallos.png 739w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/Johnny-Zevallos-300x218.png 300w\" sizes=\"(max-width: 739px) 100vw, 739px\" \/><figcaption>Investigador Johnny Zevallos (Foto: Lima Gris)<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>La humanidad palpita en las voces de Asen o Aloe, personajes que tienen un liderazgo entre los chinos. No deja de ser curioso, sin embargo, que sea Nurerdin-Kan, y no los chinos quienes logren colmar las expectativas de oriente. La respuesta parece encontrarse en la mesura del pr\u00edncipe hind\u00fa frente a la impulsividad de los cul\u00edes. Y es que, si hay algo que se rechaza en los chinos, no es solo la falta de educaci\u00f3n, sino el peligro que pueden representar sus sentimientos de odio o venganza. Tan igual como el abuso de los hacendados, la respuesta de los chinos parece ser un obst\u00e1culo para la naci\u00f3n moderna de Trinidad Manuel P\u00e9rez. En todo caso, la alternativa de una floreciente esperanza oriental siempre es Nurerdin-Kan, quien adem\u00e1s encuentra su parag\u00f3n en Rosa, la hija del hacendado espa\u00f1ol Remigio Trueba. Esta mujer criolla funge de intermediaria entre los bandos violentos de hacendados y cul\u00edes. Su amor por todos los que rodean la hace comprender sin miramientos las relaciones asim\u00e9tricas y la injusticia de la hacienda. Como dijimos antes, el autor apuesta por el liderazgo del hombre criollo para encaminar una naci\u00f3n moderna. No obstante, consciente de la ausencia, la falta de preparaci\u00f3n y la virtud de este, apuesta por la mujer criolla como modelo. Y Rosa, en un mundo de hombres r\u00e9probos, es la representaci\u00f3n misma de la virtud: \u201cUn poeta habr\u00eda llamado a la hija de don Remigio celestial, a\u00e9rea, encantadora; un hombre positivista simplemente la hubiera llamado in\u00fatil\u201d (p. 74). Al ser la \u00fanica mujer capaz de comprender el sufrimiento de los m\u00e1s desvalidos, se convierte en el paradigma del futuro, la esperanza de un cambio no solo en la hacienda sino en la naci\u00f3n misma. Con cierto encanto, Trinidad Manuel P\u00e9rez ha construido una historia de subalternos, que, desde la etnicidad o desde los roles de g\u00e9nero alzan su voz para expresar su desarraigo a esta patria. Se conf\u00eda en el liderazgo criollo, pero tambi\u00e9n en la idea de que la fraternidad ser\u00e1 el \u00e9xito para un pa\u00eds tan diverso como el nuestro. Una fraternidad como la retratada cuando Nurerdin-Kan y Rosa se inclinan a rezar ante un chino fallecido: \u201cHab\u00eda una sublime poes\u00eda en el cuadro que formaban estos dos j\u00f3venes, de distintas creencias religiosas, de distintos climas y costumbres, \u00fanicos sin embargo en un mismo sentimiento, orando junto al cad\u00e1ver de un asi\u00e1tico\u2026\u201d (p. 137).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>*****<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong><u>Datos del libro rese\u00f1ado<\/u><\/strong><strong>:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Trinidad Manuel P\u00e9rez<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><em>Nurerdin-Kan<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Johnny Zevallos (Ed.), Ediciones MYL, 2020<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Nurerdin-Kan y la construcci\u00f3n de la naci\u00f3n desde lo oriental Por Daisy Saravia Tengo el agrado de comentar, en esta oportunidad, la novela Nurerdin-Kan que retrata la inmigraci\u00f3n china del siglo XIX. 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