{"id":743,"date":"2022-02-24T00:32:30","date_gmt":"2022-02-24T05:32:30","guid":{"rendered":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/?p=743"},"modified":"2022-02-24T00:32:30","modified_gmt":"2022-02-24T05:32:30","slug":"notas-de-lectura-la-invencion-novelesca-2008-de-miguel-gutierrez","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/2022\/02\/24\/notas-de-lectura-la-invencion-novelesca-2008-de-miguel-gutierrez\/","title":{"rendered":"Notas de lectura: La invenci\u00f3n novelesca (2008) de Miguel Guti\u00e9rrez"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center has-large-font-size\"><strong>A destiempo: La secreta comuni\u00f3n. Sobre <em>La invenci\u00f3n novelesca<\/em> (2008) de Miguel Guti\u00e9rrez<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><strong>Por Lisandro Sol\u00eds G\u00f3mez<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>La invenci\u00f3n novelesca<\/em> de Miguel Guti\u00e9rrez fue publicada el 2008. Como el propio autor indica, esta obra \u201ces el resultado de la reestructuraci\u00f3n del libro <em>Celebraci\u00f3n de la novela<\/em> (Peisa, 1996) y <em>La novela en dos textos<\/em> (Derrama Magisterial, 2002)\u201d (14) m\u00e1s dos ensayos in\u00e9ditos. Los tres primeros textos exponen la relaci\u00f3n entre el autor y el g\u00e9nero novel\u00edstico. De esa forma, indagan en el origen de su vocaci\u00f3n literaria, su concepci\u00f3n de la novela en tanto distinta a la \u00e9pica y su proceso de formaci\u00f3n, al mismo tiempo que Guti\u00e9rrez se confiesa un lector empedernido de novelas en varios pasajes. Por otro lado, los tres \u00faltimos incursionan en el proceso de producci\u00f3n de tres de las obras m\u00e1s representativas del escritor piurano: <em>La violencia del tiempo<\/em> (1991); <em>Babel, el para\u00edso<\/em> (1993); y <em>El mundo sin X\u00f3chitl<\/em> (2001).<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/lainvencionnovelesca2994.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-745\" width=\"410\" height=\"572\" srcset=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/lainvencionnovelesca2994.png 334w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/lainvencionnovelesca2994-215x300.png 215w\" sizes=\"(max-width: 410px) 100vw, 410px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Si bien es presentado como un conjunto de reflexiones sobre la praxis novel\u00edstica y como un ejercicio de disecci\u00f3n sobre el propio proceso de creaci\u00f3n, me llama la atenci\u00f3n la forma en la que Guti\u00e9rrez sugiere una po\u00e9tica de la escritura novel\u00edstica que se desmarca de la imagen del genio creador. En su versi\u00f3n, la obra literaria deja de ser el resultado de las decisiones y actos de un \u201ch\u00e9roe\u201d que, contra la adversidad, despliega los misteriosos poderes de su creatividad y le entrega al mundo una obra maestra. Por el contrario, sus ensayos sugieren que la escritura novel\u00edstica parece ser la acci\u00f3n de un conjunto de individuos unidos para poner en marcha el proceso creativo. As\u00ed, el escritor, que nunca deja de ser un personaje importante, revela la condici\u00f3n precaria que caracteriza a todos los seres humanos y, justamente por ello, requiere del auxilio de los dem\u00e1s para conseguir su ansiado objetivo. Al leer estos ensayos, me quedo con la sensaci\u00f3n de que la literatura supone \u2014ha supuesto siempre\u2014 una serie de procedimientos que solo pueden realizarse por la conjunci\u00f3n de distintas voluntades, algo as\u00ed como un milagro que solo puede invocarse por el abrazo cari\u00f1oso de quienes nos aman. &nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En esta direcci\u00f3n, aunque parece un detalle banal, la reiterada (y a veces cansina) menci\u00f3n a sus amigos es una pieza importante de la propuesta de Guti\u00e9rrez. En efecto, en las primeras p\u00e1ginas del libro, el escritor piurano se\u00f1ala que ha sido bendecido con la amistad de \u201cdos o tres amigos, hombres cultos y refinados que sin ser escritores son felices lectores de novelas de toda la vida\u201d (17), a quienes ha llamado \u201cen las horas m\u00e1s inapropiadas\u201d (17) para compartirles el hallazgo de una novela admirable que lo ha fascinado. Los amigos a los que alude Guti\u00e9rrez comparten sus lecturas, pero tambi\u00e9n velan por su bienestar y el desarrollo de su oficio: \u201cUn amigo muy solidario, tambi\u00e9n escritor, me ofreci\u00f3 su casa de Canta para que continuara con mi trabajo\u201d (160). En consecuencia, esas personas son aquellas que de manera directa o indirecta rodean y conforman tambi\u00e9n el proceso de creaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque resulta una obviedad, Guti\u00e9rrez posee una concepci\u00f3n \u201cmaterialista\u201d de la producci\u00f3n novel\u00edstica. Entiende, as\u00ed, el proceso creativo como una tarea que involucra al escritor de forma absoluta, pero que solo es posible a partir de la solidaridad y la colaboraci\u00f3n de quienes est\u00e1n a su alrededor. En efecto, lejos de presentar al novelista como un tit\u00e1n enfrentado contra el mundo \u2014una imagen empleada por Mario Vargas Llosa hasta el hast\u00edo\u2014, Guti\u00e9rrez parece recordar que, finalmente, el escritor es solo un hombre m\u00e1s sobre la Tierra, que ignora varios temas y que a veces ni siquiera es capaz de resolver solo los aspectos m\u00e1s triviales de su vida cotidiana, como buscar cobijo (Cfr. 109). Es m\u00e1s los amigos de Guti\u00e9rrez intervienen en el mismo proceso de escritura, a veces brindando pistas sobre las rutas que sigue una obra en desarrollo: \u201c\u00bfDe qu\u00e9 trata mi novela? Un buen amigo, inteligente y sensible, a quien le di a leer el manuscrito reci\u00e9n concluido, me hizo este resumen espl\u00e9ndido: \u00abEs la historia de un agravio que es familiar y nacional\u00bb\u201d (155).<\/p>\n\n\n\n<p>En otras ocasiones, su participaci\u00f3n es oportuna al brindar informaci\u00f3n valiosa para construir la trama. Por ejemplo, Guti\u00e9rrez revela que mientras realizaba los preparativos iniciales para comenzar a escribir <em>El mundo sin X\u00f3chitl<\/em> descubri\u00f3 que su historia se encontraba estrechamente vinculada a la \u00f3pera, expresi\u00f3n art\u00edstica desconocida para \u00e9l. Adem\u00e1s de buscar fuentes por s\u00ed mismo, el escritor piurano confiesa que \u201cmolest\u00e9 a mucha gente, menos mal que tengo buenos y pacientes, casi estoicos, amigos. Un amigo profesor del Conservatorio Nacional, excelente fagotista, que me inici\u00f3 en el conocimiento del piano como instrumento [\u2026], pero que sobre todo me puso en contacto con un antiguo comentarista de \u00f3peras y zarzuelas, ya anciano y retirado\u201d (304). De esa manera, se afirma una po\u00e9tica que concibe el proceso creativo como un esfuerzo comunitario que desmonta el mito del genio creador.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/miguel-gutierrez1-1024x681.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-746\" width=\"505\" height=\"335\" srcset=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/miguel-gutierrez1-1024x681.jpg 1024w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/miguel-gutierrez1-300x199.jpg 300w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/miguel-gutierrez1-768x511.jpg 768w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/miguel-gutierrez1-1536x1021.jpg 1536w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/miguel-gutierrez1-1200x798.jpg 1200w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/miguel-gutierrez1.jpg 1540w\" sizes=\"(max-width: 505px) 100vw, 505px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Esta concepci\u00f3n me parece que es una reinterpretaci\u00f3n o realizaci\u00f3n alternativa de aquel anhelo vallejiano que demandaba traspasar la barrera que separa el arte de la vida. En los ensayos de este volumen, el escritor nunca est\u00e1 solo. No solamente lo acompa\u00f1an su familia y sus amigos, sino que los lugares que lo resguardan e incluso algunos animales (Cfr. 167) tienen algo que decirle, un consejo, una palabra de aliento o una se\u00f1al de esperanza. La novela surge de ese di\u00e1logo que supone una apertura total y la necesidad de apoyarse en los hombros de alguien m\u00e1s.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>*****<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong><u>Datos del libro comentado<\/u>:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Miguel Guti\u00e9rrez<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><em>La invenci\u00f3n novelesca<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Universidad de Ciencias y Humanidades, 2008, 357 pp.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A destiempo: La secreta comuni\u00f3n. Sobre La invenci\u00f3n novelesca (2008) de Miguel Guti\u00e9rrez Por Lisandro Sol\u00eds G\u00f3mez La invenci\u00f3n novelesca de Miguel Guti\u00e9rrez fue publicada el 2008. Como el propio autor indica, esta obra \u201ces el resultado de la reestructuraci\u00f3n del libro Celebraci\u00f3n de la novela (Peisa, 1996) y La novela en dos textos (Derrama [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[197,194,308,1,9],"tags":[324,307,325,326],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/743"}],"collection":[{"href":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=743"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/743\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":747,"href":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/743\/revisions\/747"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=743"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=743"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=743"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}