{"id":72,"date":"2020-03-26T16:17:35","date_gmt":"2020-03-26T16:17:35","guid":{"rendered":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/?p=72"},"modified":"2020-03-27T01:26:13","modified_gmt":"2020-03-27T01:26:13","slug":"talento-de-television","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/2020\/03\/26\/talento-de-television\/","title":{"rendered":"Talento de televisi\u00f3n"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large\"><img loading=\"lazy\" width=\"1024\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/lamujersovietica-1024x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-73\" srcset=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/lamujersovietica-1024x1024.jpg 1024w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/lamujersovietica-300x300.jpg 300w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/lamujersovietica-150x150.jpg 150w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/lamujersovietica-768x768.jpg 768w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/lamujersovietica-1536x1536.jpg 1536w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/lamujersovietica-1200x1200.jpg 1200w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/lamujersovietica.jpg 1738w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Por Sebasti\u00e1n Uribe<\/p>\n\n\n\n<p>Para escribir sobre este libro se torna necesario describir su recepci\u00f3n en los medios literarios. Aparecida en abril del 2019, la novela de Dany Salvatierra (Lima, 1980) tuvo poca o nula atenci\u00f3n de la cr\u00edtica m\u00e1s all\u00e1 de las entrevistas que se le hicieron a su autor. Este ninguneo resalta mucho m\u00e1s por qu\u00e9 <em>La mujer sovi\u00e9tica<\/em>, por trama y extensi\u00f3n, no es una novela que se circunscriba a una tendencia dentro de la narrativa peruana de los \u00faltimos a\u00f1os. Y la extensi\u00f3n no es un tema menor en un contexto donde se alzan voces que, err\u00f3neamente a mi parecer, critican la brevedad de las novelas peruanas y, sin embargo, guardaron silencio sobre este libro de m\u00e1s de 350 p\u00e1ginas. Existen otros factores, como la fecha de aparici\u00f3n, su distribuci\u00f3n, la editorial que lo public\u00f3, que hace m\u00e1s inexplicable a\u00fan el silencio frente a este libro Quiz\u00e1 un intento por evadir la condena de \u201camiguismo\u201d en un circuito literario como el lime\u00f1o, donde la mayor\u00eda de sus integrantes se conocen, sea la raz\u00f3n de esta indiferencia. Inevitablemente quienes escribimos rese\u00f1as nos toparemos con libros de escritores a los que conocemos personalmente y el m\u00e9rito no ser\u00e1 evitar hablar sobre ellos, sino en hacerlo de manera objetiva, resaltando sus virtudes y se\u00f1alando sus defectos. Pero ya es momento\u00a0 de cerrar esta introducci\u00f3n y pasar al libro en s\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>Hay que dar pocas luces sobre el argumento al escribir sobre un thriller. <em>La mujer sovi\u00e9tica<\/em> es protagonizada por Jacqueline Metalius, diva y leyenda de las telenovelas latinoamericanas, cuyo esplendor se remonta a las \u00faltimas d\u00e9cadas del siglo XX, cuando el internet no ten\u00eda el monopolio de la atenci\u00f3n medi\u00e1tica. Esta se ver\u00e1 envuelta, a ra\u00edz de un mensaje an\u00f3nimo y perturbaciones de car\u00e1cter anormal en su residencia de Miami, en una adictiva trama que combina una posible red de espionaje de rango internacional con la obsesi\u00f3n fan\u00e1tica de un admirador (como en <a href=\"https:\/\/elpais.com\/elpais\/2017\/04\/04\/fotorrelato\/1491315470_598600.html#foto_gal_2\"><em>Misery<\/em> de Stephen King<\/a>) que la har\u00e1 retornar a la capital peruana.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La novela de Salvatierra destaca n\u00edtidamente por la construcci\u00f3n de su protagonista. Ya de por s\u00ed resulta encomiable el uso sin chirridos de la primera persona con un personaje del sexo opuesto (pi\u00e9nsese en <a href=\"https:\/\/comunadeideas.wordpress.com\/2018\/04\/25\/la-desgracia-de-coetzee-simbolismos-a-partir-del-genero\/\">J. M. Coetzee<\/a> o en <a href=\"https:\/\/cnnespanol.cnn.com\/2012\/09\/18\/junot-diaz-por-que-los-hombres-pierden-a-las-mujeres\/\">Junot D\u00edaz<\/a>), y m\u00e1s al dotarlo de una fuerte personalidad que elude los clich\u00e9s t\u00edpicos atribuidos a las estrellas medi\u00e1ticas, con una voz sin filtros para verter un \u00e1cido discurso sobre quienes la rodean y sus acciones. Si hay algo que detesta Metalius es la denominada \u201cpose woke\u201d, la correcci\u00f3n pol\u00edtica llevada a sus \u00faltimas consecuencias y es desde ese sitial que dispara contra varios aspectos sociales sobre los que cualquier cr\u00edtica negativa se tornar\u00eda tab\u00fa: los estudios de g\u00e9nero, la moral de los poetas, la empat\u00eda de las figuras televisivas, el activismo de redes sociales y la adicci\u00f3n a los hor\u00f3scopos. Esta frescura para hablar sobre la sociedad actual, que recuerda a <a href=\"https:\/\/elpais.com\/cultura\/2019\/01\/14\/babelia\/1547458370_077419.html\">Houellebecq<\/a>, no cae en un discurso sociol\u00f3gico como en el que suelen caer varios autores actuales, y m\u00e1s bien ayudan a sostener el libro en torno a su personaje principal, apoyado en otros recursos literarios como la construcci\u00f3n de di\u00e1logos veros\u00edmiles, recursos idiom\u00e1ticos que revelan con facilidad la clase social de sus protagonistas y giros sorpresivos en la trama bien dosificados.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large\"><img loading=\"lazy\" width=\"1024\" height=\"683\" src=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/salvatierra-1024x683.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-74\" srcset=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/salvatierra-1024x683.jpg 1024w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/salvatierra-300x200.jpg 300w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/salvatierra-768x512.jpg 768w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/salvatierra.jpg 1200w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption>Fuente: Diario Correo (2019)<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Si se trata de establecer conexiones, <em>La mujer sovi\u00e9tica<\/em> es heredera de la <a href=\"https:\/\/www.culturagenial.com\/es\/obras-andy-warhol\/\">est\u00e9tica pop&nbsp; de  Andy Warhol<\/a>. A lo largo de la novela se va revelando la construcci\u00f3n art\u00edstica a partir de la imitaci\u00f3n y el uso de g\u00e9neros populares como insumos. Si hay algo que predomina en los grandes productores de telenovelas es el reciclaje de guiones, la&nbsp; adaptaci\u00f3n de historias para cada \u00e9poca con distintos protagonistas. Se utilizan las antiguas ficciones como materia para las nuevas, y es ah\u00ed donde Metalius se erige como artista, impregn\u00e1ndole su sello a la caracterizaci\u00f3n de los personajes arquet\u00edpicos de las ficciones televisivas sin olvidar la esencia del enganche con los televidentes, los elementos eficaces para cautivarlos.<\/p>\n\n\n\n<p>No obstante lo anterior, la muerte rodea constantemente a los personajes de la novela y se convierte en la gu\u00eda de sus acciones tanto en su aspecto simb\u00f3lico como real. Es a trav\u00e9s de la inmortalidad de la ficci\u00f3n que Metalius busca dejar un legado, una estela alumbrada por su nombre y de ah\u00ed su rivalidad feroz con las j\u00f3venes promesas televisivas. La eterna disputa de lo nuevo y lo viejo toma un car\u00e1cter nocivo, que conduce a desprenderse de cualquier v\u00ednculo, materno incluso, que desacraliza este campo de manera tal que termina por convertirse en una carga nefasta para la consecuci\u00f3n de los anhelos de los&nbsp; personajes y que, adem\u00e1s, origina su perversidad.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En detrimento de una trama paralela que busca calzar de forma infructuosa una exploraci\u00f3n sobre el mundo de la <a href=\"https:\/\/www.xataka.com\/basics\/que-dark-web-que-se-diferencia-deep-web-como-puedes-navegar-ella\">dark web<\/a>, uno de los mayores atributos de <em>La mujer sovi\u00e9tica<\/em> es el planteamiento de la ficci\u00f3n, a trav\u00e9s de la parodia de las telenovelas, como un elemento de dominaci\u00f3n de masas, un sue\u00f1o colectivo:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote\"><p>El gobierno ejerc\u00eda el control de los canales de televisi\u00f3n y empez\u00f3 a transmitir Coral en los quince pa\u00edses de la Uni\u00f3n y en simult\u00e1neo, a las siete de la noche, la hora en que las familias se sentaban a cenar frente al televisor. El resultado fue un suceso nunca antes visto. Era la primera vez que transmit\u00edan una telenovela de Hispano\u00e1merica, una realidad distinta donde no exist\u00edan la Guerra Fr\u00eda ni la crisis econ\u00f3mica, donde los problemas eran m\u00e1s cotidianos.<\/p><cite>Salvatierra, 2019, p. 137<\/cite><\/blockquote>\n\n\n\n<p>El recurso del melodrama se presenta como una manera de captar la atenci\u00f3n medi\u00e1tica a trav\u00e9s de la construcci\u00f3n artificial de historias, cuyo alcance ya quisieran tener otras formas art\u00edsticas, al punto de ser esencial para validar una estructura social de manera constante. La telenovela m\u00e1s grande fue la del ser humano queriendo exterminarse a s\u00ed mismo, se dice hacia el final,&nbsp; y al leer  el desmoronamiento moral  y f\u00edsico de los personajes y su derrota progresiva frente al paso del tiempo, uno se da cuenta que, incluso siendo una parodia del mundo de los melodramas televisivos, los protagonistas est\u00e1n viviendo el suyo fuera de las pantallas, uno en el que se confunde la realidad y la ficci\u00f3n en un inquietante policial que por momentos recuerda a <a href=\"https:\/\/www.letraslibres.com\/mexico-espana\/el-gran-arte-rubem-fonseca\">Rubem Fonseca<\/a>. La novela de Dany Salvatierra fue una de las m\u00e1s gratas apariciones narrativas del a\u00f1o pasado, sin duda, y merece leerse una y otra vez.<\/p>\n\n\n\n<p>Datos del libro: <em>La mujer sovi\u00e9tica<\/em> de Dany Salvatierra. Planeta, 2019, 364 p\u00e1ginas.<br><\/p>\n\n\n\n<p><br><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Sebasti\u00e1n Uribe Para escribir sobre este libro se torna necesario describir su recepci\u00f3n en los medios literarios. Aparecida en abril del 2019, la novela de Dany Salvatierra (Lima, 1980) tuvo poca o nula atenci\u00f3n de la cr\u00edtica m\u00e1s all\u00e1 de las entrevistas que se le hicieron a su autor. Este ninguneo resalta mucho m\u00e1s [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[9],"tags":[34,32,33,35,36],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/72"}],"collection":[{"href":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=72"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/72\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":78,"href":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/72\/revisions\/78"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=72"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=72"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=72"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}