{"id":708,"date":"2022-02-10T09:17:31","date_gmt":"2022-02-10T14:17:31","guid":{"rendered":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/?p=708"},"modified":"2022-02-10T09:17:31","modified_gmt":"2022-02-10T14:17:31","slug":"resena-este-fragil-tiempo-presente-2021-de-adan-calatayud","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/2022\/02\/10\/resena-este-fragil-tiempo-presente-2021-de-adan-calatayud\/","title":{"rendered":"Rese\u00f1a: Este fr\u00e1gil tiempo presente (2021) de Ad\u00e1n Calatayud"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center has-large-font-size\"><strong>El claroscuro del presente<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><strong>Por C. Brice\u00f1o A.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Hasta hace quince a\u00f1os pod\u00eda revisarse alguno de los vol\u00famenes compilatorios del premio Cop\u00e9 de cuento publicados por entonces y advertir que el tema hegem\u00f3nico era el conflicto interno en el Per\u00fa de finales de siglo XX; el tiempo ha pasado, y ahora solo ocasionalmente nos encontramos con estos relatos. El tema de la violencia interna, sin embargo, persiste en varios narradores, actualizado, llevado a otros escenarios; se muestran las secuelas directas e indirectas, la tensi\u00f3n de \u00e9pocas oscuras persistiendo en la vida de los ciudadanos: en resumen, la inspecci\u00f3n de ese evento crucial en nuestra historia republicana sigue derivando en ficciones. Tenemos a <em>Hijos de la guerra<\/em> (Emmanuel Grau), <em>Cuentos del Vraem<\/em> (Francois Villanueva), <em>Ma\u00f1ana nunca llega<\/em> (Tadeo Palacios) o <em>Quien golpea primero golpea dos veces<\/em> (J.J. Maldonado), por nombrar algunos ejemplos. Ad\u00e1n Calatayud (Lima, 1983) explora en su m\u00e1s reciente conjunto de relatos la voz de los sobrevivientes, las huellas del conflicto y la b\u00fasqueda de un discurso que d\u00e9 cuenta de los da\u00f1os y del intento por repararlos. <em>Este fr\u00e1gil tiempo presente<\/em> nos presenta tres historias que comparten un tono gris, de decepci\u00f3n con respecto al porvenir; los personajes intentan reparar el pasado, buscan pistas de su propia vida hurgando en sus recuerdos, aunque, al final, deben aceptar que \u00e9sta es una tarea que los sobrepasa. En esta puesta en escena, la prosa de Calatayud es funcional, va tejiendo las tramas con una voz descriptiva, la cual intenta una reconstrucci\u00f3n objetiva de los hechos, sin que las emociones desborden el prop\u00f3sito. A esto hay que a\u00f1adir la estructura de los relatos; los tres van alternando los tiempos para que el lector comprenda la importancia de los eventos en la conformaci\u00f3n de la personalidad de sus personajes. Con esto, el autor propone al tiempo como uno de los personajes principales de sus historias, por el que se avanza a tientas, intentando reconocer los vestigios de presencias del pasado, como si fueran fantasmas que ya no esperan encontrar pero que persisten siempre un paso m\u00e1s all\u00e1, a una distancia cercana pero inalcanzable. Para esto, Calatayud nos ofrece una prosa de variados matices; no es inusual encontrarnos con s\u00edmiles de gran calidad y que generan un contraste con la naturaleza de lo narrado, como cuando describe la ludopat\u00eda de un ex militante de izquierda ca\u00eddo en desgracia por sus decepciones pol\u00edticas:<\/p>\n\n\n\n<p><em>Al cabo de varios intentos empezar\u00e1 a ganar, luego vendr\u00e1 la parte m\u00e1s importante: una segunda racha negativa que lo pondr\u00e1 contra las cuerdas. \u00c9l debe resistir sin espantarse. Ah\u00ed est\u00e1 la clave, es la gota fr\u00eda que hay que sudar. Luego,\u00a0 <strong>los mecanismos internos del aparato se alinear\u00e1n como si fueran cuerpos celestes y las figuras volver\u00e1n a coincidir.<\/strong><\/em> (p. 81, \u201cNocturno\u201d)<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/estebfragil-tiempo-presente.gif\" alt=\"\" class=\"wp-image-709\" width=\"441\" height=\"645\"\/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>En otra parte del libro, su estrategia es un discurso fracturado, de oraciones cortantes que apelan a un ritmo vertiginoso y a una descripci\u00f3n incesante de los hechos, de modo que el lector se sienta transportado a la prisa del mensaje, a su inminente caducidad, a una precariedad de las relaciones, las cuales parecen sostenerse en el delgado l\u00edmite de lo contingente:<\/p>\n\n\n\n<p><em>Por primera vez Joane lleg\u00f3 temprano. Se acerca, no sonr\u00ede. Hola. Beso en la mejilla. Hola. Ment\u00f3n alzado, la mirada fija, brazos cruzados, pechitos alzados. Necesitamos hablar. Era tan linda. Claro, sent\u00e9monos. Banca roja, fr\u00eda, sem\u00e1foro en verde, se sienta, se coge la trenza, la mira antes de hablar, era tan linda. Debo hacer un viaje. A d\u00f3nde, por qu\u00e9. Se coge la trenza. Ser\u00e1 por un largo tiempo. Cu\u00e1ndo. No puedo pedirte que me esperes. \u00bfMe est\u00e1s terminando? Suelta el lazo. Me gustas, tenemos muchas cosas en com\u00fan, pero\u2026 Yo te quiero. Lo mira a los ojos, la trenza se deshace, su cabello se hace ondas, brilla, es hermoso, se mor\u00eda de ganas por acariciarle el cabello.<\/em> (pp. 99-100, \u201cNocturno\u201d)<\/p>\n\n\n\n<p>Tal vez aislar algunas l\u00edneas de esta propuesta discursiva no hagan sino mermar el alcance de la misma, pero dentro del corpus del relato se consigue el efecto antes mencionado. A esto, es debe a\u00f1adir un af\u00e1n del autor por insertar la nostalgia dentro de sus relatos; la \u00e9poca a la que se alude son los a\u00f1os 80, y el eje de los relatos, o por lo menos el punto de partida o de llegada, es la m\u00fasica. Si bien un par de ep\u00edgrafes tienen que ver con letras de canciones, dentro del texto encontramos menciones a referentes musicales de la \u00e9poca, como Charly Garc\u00eda, Spinetta, Los prisioneros o Soda Stereo. La m\u00fasica, por ello, es el lugar desde el que se origina la evocaci\u00f3n de una espacio que ha sido usurpado por el presente, y este contraste crea conflictos en los protagonistas, no necesariamente porque el anterior haya sido mejor o m\u00e1s apacible, sino porque aquel lugar de la juventud y las promesas por cumplir fue el escenario de un aprendizaje que se evoca con emotividad, con una carga id\u00edlica que suele lastimar por las expectativas con respecto al futuro en el cual se encuentran y que se debe asumir como un presente est\u00e9ril, de dudas, donde lo \u00fanico que permanece es la b\u00fasqueda de algo inalcanzable. Por ellos, los personajes siempre est\u00e1n percibiendo los cambios en el paisaje; tanto el deterioro como el progreso son motivos de inquietud, por resultar extra\u00f1os:<\/p>\n\n\n\n<p><em>Leo se empecina en recorrer el hex\u00e1gono de manzanas atrapadas entre la avenida T\u00fapac Amaru y el cerco de ceros azules que rodea el barrio. Esto ha cambiado mucho, dice. Llevamos media hora caminando de un lado a otro buscando enredaderas, geranios, contando cu\u00e1ntos sauces, cu\u00e1ntas higuerillas y poncianas quedan.<\/em> (p. 20, \u201cLeonor y los dinosaurios\u201d)<\/p>\n\n\n\n<p><em>Los viejos edificios de siempre albergan caf\u00e9s y restaurantes que no estaban hace\u00a0 veinte a\u00f1os. La tarde est\u00e1 por morir y se encienden coquetos faroles que ti\u00f1en todo de amarillo. \ue072\u2026\ue073 En puente Trujillo, en Nicol\u00e1s de Pi\u00e9rola, en Lampa, en el Mercado Central, en Comas, ha reconocido el mismo caos, la suciedad, la sensaci\u00f3n de inseguridad de sus tiempos de estudiante, y ahora esta visi\u00f3n de la plaza Mayor sin vendedores ambulantes, sin saltimbanquis ni lustrabotas, como una postal para turistas, le desagrada.<\/em> (p. 65, \u201cEl regreso\u201d)<\/p>\n\n\n\n<p>Esta vendr\u00eda a ser la din\u00e1mica de los relatos, la de un extrav\u00edo incesante en el cual todo lo familiar, lo cercano, se vuelve contra uno mismo; as\u00ed, el enemigo no es solamente el miedo originado por agentes externos e impl\u00edcitos, como los grupos subversivos o la represi\u00f3n militar, sino la gente cercana, familiares, vecinos, amigos que en alg\u00fan momento fueron incondicionales, pero las circunstancias desdibujaron todo v\u00ednculo hasta conseguir que la guerra tambi\u00e9n se convierta en un conflicto de los afectos:<\/p>\n\n\n\n<p><em>En una ocasi\u00f3n le di una cachetada a un muchacho de la cuadra por acusarnos de narcos. Vinieron sus padres, hubo l\u00edo, pero todo se arregl\u00f3. Los pap\u00e1s del muchacho comprendieron que todas esas habladur\u00edas, tardeo o temprano, nos meter\u00edan en l\u00edos con la polic\u00eda. Y as\u00ed fue. <\/em>(p. 37, \u201cLeonor y los dinosaurios\u201d)<\/p>\n\n\n\n<p><em>La situaci\u00f3n en la f\u00e1brica estaba movida, primero lo acusaron de saboteador, de senderista, pero no le comprobaron nada; luego sus jefes dijeron que la f\u00e1brica estaba al borde de la quiebra, que deb\u00edan reestructurar y con ese pretexto lo despidieron junto a otros trabajadores que tambi\u00e9n exig\u00edan mejoras. <\/em>(p. 85, \u201cNocturno\u201d)<\/p>\n\n\n\n<p>No existe lugar para redenci\u00f3n en los relatos de Calatayud, los v\u00ednculos perdidos ya no vuelven a reestablecerse. Por ejemplo, en el primer relato, Leonor, una <em>nikkei<\/em> regresa del Jap\u00f3n a buscar a su hermano perdido, supuesto integrante de alguna facci\u00f3n terrorista; el narrador la acompa\u00f1a en sus averiguaciones, incluso intenta establecer una relaci\u00f3n que va m\u00e1s all\u00e1 de la amistad, pero el costo de las p\u00e9rdidas es demasiado significativo como para volver a un tiempo feliz donde cualquier posibilidad estaba intacta; \u201cla cotidianeidad est\u00e1 rota\u201d, reflexiona el narrador hacia el final, luego de que Leonor se marche del pa\u00eds definitivamente. Y es que es imposible que la relaci\u00f3n con el narrador se establezca si es que falta el eslab\u00f3n que significa el hermano perdido. El tercer relato \u201cNocturno\u201d, vuelve a explorar el mismo tema; esta vez se trata de dos j\u00f3venes universitarios durante los a\u00f1os m\u00e1s duros del azote terrorista. Ambos tienen sus convicciones, y es esta tensi\u00f3n la que termina alej\u00e1ndolos. Es en el segundo relato, \u201cEl regreso\u201d, donde se explora un tema distinto, el de la reinserci\u00f3n de un ex terrorista en la sociedad. Este planteamiento ya ha sido abordado muchas veces. Por ejemplo en el largometraje peruano <em>D\u00edas de Santiago<\/em> (2004), de Josu\u00e9 M\u00e9ndez, donde asistimos al descenso a la locura de un ex militar que regresa a la capital luego de haber combativo contra el narcotr\u00e1fico y el terrorismo. En \u201cEl regreso\u201d, el protagonista vuelve a la casa familiar y se pone en contacto con viejos amigos para formar un grupo que combata contra la delincuencia del vecindario y las zonas aleda\u00f1as, pero pronto las intenciones se distorsionan hasta cometer acciones reprochables que significan un retorno al pasado, una irrupci\u00f3n de ese pasado en el presente, como una fuerza impostergable. As\u00ed, los personajes se ven expulsados del tiempo presente y la \u00fanica opci\u00f3n, quiz\u00e1 incierta, de alcanzar su salvaci\u00f3n es el futuro, un futuro visto como una tierra prometida y al que se dirigen con una esperanza que es tambi\u00e9n una forma de automatismo.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Este fr\u00e1gil tiempo presente<\/em> es un intento por inspeccionar las heridas de nuestra historia reciente. La prosa de Calatayud es sencilla, expositiva, de una claridad que intenta abrirse paso en la oscuridad los hechos. Si bien la resoluci\u00f3n de los relatos a veces cae en lo manido, este no es un obst\u00e1culo para disfrutar del libro y advertir c\u00f3mo la tem\u00e1tica del conflicto armado interno todav\u00eda genera interrogantes en los narradores, y en c\u00f3mo estos narradores se las arreglan para otorgarle nuevos aires a ciertos temas de los que, quiz\u00e1, ya bastante se escribi\u00f3 en el pasado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>*****<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong><u>Datos del libro rese\u00f1ado<\/u><\/strong><strong>:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Ad\u00e1n Calatayud<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><em>Este fr\u00e1gil tiempo presente<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Narrar, 2021<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El claroscuro del presente Por C. Brice\u00f1o A. 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