{"id":602,"date":"2021-12-15T09:27:10","date_gmt":"2021-12-15T14:27:10","guid":{"rendered":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/?p=602"},"modified":"2021-12-15T09:27:10","modified_gmt":"2021-12-15T14:27:10","slug":"resena-un-verdor-terrible-2020-de-benjamin-labatut","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/2021\/12\/15\/resena-un-verdor-terrible-2020-de-benjamin-labatut\/","title":{"rendered":"Rese\u00f1a: Un verdor terrible (2020) de Benjam\u00edn Labatut"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center has-large-font-size\"><strong>La paradoja de la ciencia<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\">Por Omar Guerrero<\/p>\n\n\n\n<p><em>Un verdor terrible<\/em> (Anagrama, 2020) del escritor chileno Benjam\u00edn Labatut (Rotterdam, 1980) se le puede definir como un libro inclasificable. En palabras de su editora Silvia Ses\u00e9, se trata de un artefacto literario donde el principal protagonista es la ciencia. Es decir, aqu\u00ed se hace literatura a partir de una exploraci\u00f3n del \u00e1mbito cient\u00edfico. El medio para llevarlo a cabo es la narrativa, a pesar de que no se trata espec\u00edficamente de una novela. Tampoco corresponde con exactitud al g\u00e9nero del cuento. Sin embargo, se recurre de alguna manera a su estructura para presentarnos cuatro relatos y un ep\u00edlogo donde lo cient\u00edfico es visto desde su lado m\u00e1s perturbador. Se trata de unos textos de no ficci\u00f3n que desarrollan lo biogr\u00e1fico, lo hist\u00f3rico y -por supuesto- tambi\u00e9n el ensayo, sobre todo para sustentar las teor\u00edas cient\u00edficas que se crearon a favor (y tambi\u00e9n en contra) de la humanidad. Aunque cabe resaltar que, para su autor, s\u00ed se trata de un libro de ficci\u00f3n basado en hechos reales. De ah\u00ed su paradoja, sobre todo al presentar estas historias de la vida real, con sus protagonistas y contextos, solo para mostrar los resultados de sus trabajos e investigaciones, muchos de ellos terribles y escalofriantes, m\u00e1s a\u00fan cuando se establece la presencia de la locura, la enfermedad y hasta de la misma muerte.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/un-verdor-terrible-641x1024.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-603\" width=\"534\" height=\"853\" srcset=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/un-verdor-terrible-641x1024.jpeg 641w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/un-verdor-terrible-188x300.jpeg 188w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/un-verdor-terrible-768x1227.jpeg 768w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/un-verdor-terrible-962x1536.jpeg 962w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/un-verdor-terrible.jpeg 1090w\" sizes=\"(max-width: 534px) 100vw, 534px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>En el primer relato titulado \u201cAzul de Prusia\u201d su protagonista es el qu\u00edmico jud\u00edo-alem\u00e1n Fritz Haber, padre de la guerra qu\u00edmica, quien us\u00f3 por primera vez el cianuro de hidr\u00f3geno como una verdadera arma de destrucci\u00f3n masiva, pues en cuesti\u00f3n de minutos acababa con la vida de los soldados enemigos de Alemania en la Primera Guerra Mundial. Esto suced\u00eda despu\u00e9s de propalarla por los campos de batalla, causando asfixias e irritaciones dolorosas en las v\u00edas respiratorias hasta llegar al inmediato colapso. Este veneno se expand\u00eda como un gas de una coloraci\u00f3n verdosa que acababa con cualquier forma de vida que se encontraba a su paso (de ah\u00ed el t\u00edtulo del libro). Era tan efectiva como veneno que los principales mandatarios germanos condecoraron a Fritz Haber por los logros obtenidos hasta el momento en la guerra. Incluso hasta lleg\u00f3 a ganar el Premio Nobel de Qu\u00edmica en 1918. Sin embargo, sus m\u00e9ritos como cient\u00edfico no causaron ning\u00fan tipo de orgullo en su familia, quienes se avergonzaron de \u00e9l a tal punto de tomar decisiones radicales como una forma de mostrar su disconformidad ante tanto horror creado. Lo peor vendr\u00eda despu\u00e9s para el cient\u00edfico. Lo m\u00e1s ir\u00f3nico en esta historia es que en la Segunda Guerra Mundial los nazis utilizaron una variante de este cianuro (pesticida Zyklon) para acabar con la vida de los jud\u00edos en los campos de concentraci\u00f3n. Muchos de ellos eran familiares de Fritz Haber.<\/p>\n\n\n\n<p>El segundo relato es \u201cLa singularidad de Schwarzschild\u201d donde se aborda la vida y peripecias del f\u00edsico, matem\u00e1tico y astr\u00f3nomo alem\u00e1n Karl Schwarzschild, cuyo estado de salud se va deteriorando al punto de sufrir grandes e indescriptibles dolores en medio de las detonaciones de la Primera Guerra Mundial. Su diagn\u00f3stico era una extra\u00f1a enfermedad llamada \u201cp\u00e9nfigo\u201d. Su desarrollo es el siguiente, tal como lo resume el autor: \u201cSu enfermedad comenz\u00f3 con dos ampollas en la esquina de su boca. Al mes cubr\u00edan sus manos, pies, garganta, labios, cuello y genitales. En dos, estaba muerto\u201d. Pero antes de este lamentable desenlace ocurre su verdadera singularidad, sobre todo con el contenido de la carta que le hace llegar a Einstein con la explicaci\u00f3n y soluci\u00f3n de las ecuaciones de la relatividad y el primer augurio de los agujeros negros. Como es de suponer, este descubrimiento resulta toda una fascinaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>El tercer relato se llama \u201cEl coraz\u00f3n del coraz\u00f3n\u201d, cuyo principal protagonista es el matem\u00e1tico ap\u00e1trida nacionalizado franc\u00e9s Alexander Grothendieck, quien desarroll\u00f3 sus estudios estructurales en medio de un solitario retiro espiritual lleno de extravagancias y misticismo. Su aspecto y figura fue cobrando un total deterioro al punto de considerarlo como un indigente. Sin embargo, la decadencia de su aspecto f\u00edsico contrastaba con la lucidez con la que desarrollaba sus investigaciones, al punto de trascender fronteras y admiraciones como le sucedi\u00f3 al matem\u00e1tico japon\u00e9s Shinichi Mochizuki, quien vel\u00f3 por estas teor\u00edas hasta el \u00faltimo momento de vida de Grothendieck. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El cuarto relato, y el m\u00e1s extenso de todos, se titula \u201cCuando dejamos de entender el mundo\u201d que, a su vez, contiene cinco subcap\u00edtulos que se centran -en su mayor\u00eda- en la vida del f\u00edsico austriaco Erwin Schr\u00f6dinger, cuya vida personal estuvo marcada por una enfermedad que lo seguir\u00eda hasta al final de sus d\u00edas. Esta misma enfermedad motiv\u00f3 para que \u00e9l se recluyera en un sanatorio en Suiza sin importarle conocer las innumerables infidelidades de su esposa, quien se relacionaba inclusive con gente cercana a \u00e9l. En cambio, Schr\u00f6dinger aprovech\u00f3 su internamiento para desarrollar a fondo sus investigaciones. En esos d\u00edas de reclusi\u00f3n y tratamiento, \u00e9l conoci\u00f3 a la hija del doctor due\u00f1o del sanatorio, una ni\u00f1a de trece a\u00f1os tambi\u00e9n enferma de lo mismo. Lo curioso en esta ni\u00f1a es que su enfermedad acentuaba su belleza, a pesar de su corta edad. Esta p\u00e1lida belleza fascinaba y trastornaba a Schr\u00f6dinger, quien no pod\u00eda controlar sus erecciones ante la tentaci\u00f3n de esta ni\u00f1a que siempre buscaba su cercan\u00eda bajo la forma de una inocencia y a la vez de cierta malicia. Parte de esta cercan\u00eda corresponde a un inter\u00e9s intelectual que solo puede ser cumplido por Schr\u00f6dinger, hasta que surge de pronto un extra\u00f1o erotismo en medio de un aura de muerte que solo puede causar un determinado tipo de respuesta. En la parte final de este texto tambi\u00e9n estar\u00e1n presentes las diferencias y enfrentamientos entre Schr\u00f6dinger y el f\u00edsico alem\u00e1n Werner Heisenberg debido a sus postulados en el desarrollo de la teor\u00eda cu\u00e1ntica y al principio de la incertidumbre. A ellos se suma la presencia de otros grandes genios como el pr\u00edncipe De Broglie, Niels Bohr y Einstein. Todos juntos en un mismo encuentro internacional. \u00a0<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Labatud-editorial-anagrama.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-604\" width=\"438\" height=\"494\" srcset=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Labatud-editorial-anagrama.jpg 359w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Labatud-editorial-anagrama-266x300.jpg 266w\" sizes=\"(max-width: 438px) 100vw, 438px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>El \u00faltimo texto corresponde a un ep\u00edlogo titulado \u201cEl jardinero nocturno\u201d donde un hombre, com\u00fan y corriente y padre de familia, encuentra junto a su peque\u00f1a ni\u00f1a unos perros muertos producto de un envenenamiento por el uso de cierto tipo de sustancias. \u00c9l vive en un pueblo apacible rodeado de monta\u00f1as y de vegetaci\u00f3n. Se trata de un espacio que puede representar mucha vida. Sin embargo, debido a una serie de circunstancias provenientes de la ciencia solo se puede pensar en m\u00e1s incertidumbres o en la misma destrucci\u00f3n o muerte. Pues como el mismo autor menciona al citar a Einstein: \u201ces imposible creer que los hechos del mundo obedecieran a una l\u00f3gica tan contraria al sentido com\u00fan\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>A partir de lo expuesto, el lector, sin necesidad de un profundo conocimiento cient\u00edfico, podr\u00e1 sacar sus propias conclusiones.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>*****<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><u>Datos del libro rese\u00f1ado<\/u><\/strong><strong>:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Benjam\u00edn Labatut<\/p>\n\n\n\n<p><em>Un verdor terrible<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Anagrama, 2020&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La paradoja de la ciencia Por Omar Guerrero Un verdor terrible (Anagrama, 2020) del escritor chileno Benjam\u00edn Labatut (Rotterdam, 1980) se le puede definir como un libro inclasificable. 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