{"id":457,"date":"2021-09-26T15:35:24","date_gmt":"2021-09-26T15:35:24","guid":{"rendered":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/?p=457"},"modified":"2021-09-26T15:38:18","modified_gmt":"2021-09-26T15:38:18","slug":"comentario-dos-novelas-de-malena-aguilar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/2021\/09\/26\/comentario-dos-novelas-de-malena-aguilar\/","title":{"rendered":"Junto al Sena"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center has-large-font-size\"><strong>Las curiosas historias de Malena Aguilar<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><strong>Por Carlos Germ\u00e1n Am\u00e9zaga<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Hace algunos a\u00f1os, el d\u00eda que Malena Aguilar present\u00f3&nbsp;su primera novela, <em>Krakatoa<\/em>,&nbsp;en la FIL Lima, alcanc\u00e9 a preguntarle al final de la presentaci\u00f3n si hab\u00eda escrito algo antes de esa novela. Su respuesta fue negativa. Es decir, me confirm\u00f3 lo que ya sab\u00eda o supon\u00eda, que este era el primer libro que hab\u00eda escrito y que no ten\u00eda ning\u00fan otro in\u00e9dito.&nbsp;En ese entonces mi pregunta se deb\u00eda a que me resulta en verdad sorprendente la tremenda madurez y soltura narrativa que se trasluc\u00eda en la escritura de la novela, la cual conjugaba algunos recuerdos familiares en una paradisiaca playa del norte del Per\u00fa, con un atractivo&nbsp;thriller que cumpl\u00eda con todos los rigores del g\u00e9nero.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/Krakatoa.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-458\" width=\"427\" height=\"612\" srcset=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/Krakatoa.jpg 349w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/Krakatoa-209x300.jpg 209w\" sizes=\"(max-width: 427px) 100vw, 427px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Malena, a quien conozco desde nuestros a\u00f1os universitarios, me cont\u00f3 despu\u00e9s que quer\u00eda escribir una historia basada en sus recuerdos de ni\u00f1ez y adolescencia, especialmente en aquellos &nbsp;viajes anuales al norte del pa\u00eds, hacia una playa donde pasaba con su familia las vacaciones de verano. Luego de tener&nbsp;armada una historia, alguien le recomend\u00f3 que para hacerla m\u00e1s interesante deb\u00eda ponerle alg\u00fan muerto. Y as\u00ed lo hizo, dando lugar a un <em>thriller<\/em>, en el que otorgaba protagonismo a una acuciosa fiscal, la Dra. Mercedes Garc\u00eda,&nbsp; quien ser\u00eda la que a la postre desentra\u00f1ar\u00eda el misterio de la sorpresiva muerte \u2013como resultado de un balazo muy cercano- de una mujer cuya identidad se ir\u00eda conociendo a lo largo de la novela.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><em>Krakatoa<\/em> comienza narrando en tercera persona los pormenores de la investigaci\u00f3n de la&nbsp;Dra.&nbsp;Garc\u00eda, as\u00ed como la vida y circunstancias de una familia en la \u00e9poca actual, en cuyo seno se produce el crimen que da lugar a la pesquisa.&nbsp;Este relato ir\u00e1 entrelazado, de manera intercalada, con un cuaderno de bit\u00e1cora, narrado en primera persona, ubicado 30 o 40 a\u00f1os atr\u00e1s en el tiempo, en el que una de las tres hermanas que conforman la familia mencionada recuerda con lucidez y muchos detalles los veranos pasados en Puerto Azul, un balneario norte\u00f1o que ir\u00e1 progresando seg\u00fan pasan los a\u00f1os, desde un par de casas&nbsp;en medio de un desierto coste\u00f1o, hasta un peque\u00f1o pueblo con luz, agua, casas&nbsp;de material noble y hasta un hotel, sin perder el encanto permanente del mar, el sol, la arena, que lo hacen fuente de melanc\u00f3licos \u201crecuerdos entra\u00f1ables de una infancia feliz y despreocupada\u201d.&nbsp;Seg\u00fan se avanza la lectura del libro nos iremos enterando de los&nbsp;adelantos&nbsp;en la investigaci\u00f3n del crimen y, al mismo tiempo, empezaremos a notar c\u00f3mo los personajes del pasado se empiezan a encarnar en aquellos del presente, pues se trata de los mismos actores pero en \u00e9pocas distintas.&nbsp; As\u00ed, lo que comienza como narraciones separadas, terminar\u00e1&nbsp;confluyendo en una sola historia de familia, que puede ser entendida como un todo al final del libro, de all\u00ed que ciertos elementos del pasado ser\u00e1n determinantes despu\u00e9s para dar con la clave del&nbsp;delito.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En su segunda novela, <em>Piedra Papel Tijeras<\/em>, Malena Aguilar cambia un poco el estilo del relato, pues cada uno de los t\u00edtulos mencionados es una historia que podr\u00eda leerse independientemente de las otras, salvo que en ellas aparecen ciertos personajes, quienes, tambi\u00e9n en un juego de tiempos y espacios, podr\u00e1n ser reconocidos tanto en una como en las otras. \u201cPiedra\u201d, ambientada en el a\u00f1o 1992, donde se presenta nuevamente a la fiscal Mercedes Garc\u00eda, relata una investigaci\u00f3n sobre la aparici\u00f3n de una misteriosa mano humana, en una canasta, en los camerinos de un teatro al final del concierto de un conocido pianista. Las indagaciones no llevar\u00e1n a ning\u00fan resultado concreto y el caso quedar\u00e1&nbsp; aparentemente sin resolver. \u201cPapel\u201d, la m\u00e1s extensa de las tres, ya en el a\u00f1o 2019, es un poco la historia de Julia, su madre Clara y otros personajes como Maruca, una hermana de Clara que desapareci\u00f3 misteriosamente en medio de la procesi\u00f3n del Se\u00f1or de los Milagros, y Eric, hijo hasta entonces desconocido de Maruca. Entre estos personajes se ir\u00e1n desempolvando poco a poco historias del pasado, en las cuales se mezclar\u00e1n amores filiales pero tambi\u00e9n algunos \u201cpecados\u201d con consecuencias determinantes. Finalmente, \u201cTijeras\u201d es el relato de la vida de Mart\u00edn, amigo del pianista, a la Dra. Garc\u00eda, quien se encuentra inconsciente en su lecho casi moribunda. A trav\u00e9s de la historia de este personaje se ir\u00e1n complementando las historias relatadas en los cap\u00edtulos anteriores y se conocer\u00e1 finalmente la historia de la misteriosa mano que qued\u00f3 sin resolver.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/Piedra-papel-tiejras.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-459\" width=\"471\" height=\"635\" srcset=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/Piedra-papel-tiejras.png 447w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/Piedra-papel-tiejras-222x300.png 222w\" sizes=\"(max-width: 471px) 100vw, 471px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>En su primera novela Malena Aguilar ofrec\u00eda una enorme riqueza de lenguaje y un variado oficio narrativo, extra\u00f1o en una debutante en esas lides, lo que imped\u00eda que la atenci\u00f3n del lector decayera en ning\u00fan momento. Resaltaba tambi\u00e9n el cabal uso de los di\u00e1logos y, en especial, el habla juvenil de los a\u00f1os 60 y 70, lo que convert\u00eda a esta novela tambi\u00e9n en un fiel retrato de \u00e9poca.&nbsp;&nbsp;La segunda obra confirma ese talento narrativo, pero, adem\u00e1s, en esta, jugando con el paso del tiempo, agrega muchas claves&nbsp;e intrigas que el lector minucioso tendr\u00e1 que identificar y estar muy atento para poder comprender al final el compendio de la historia.<\/p>\n\n\n\n<p>Esperemos que esa vena creativa de Malena no se termine aqu\u00ed y que podamos seguir disfrutando de nuevas historias en un futuro cercano.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>&#8230;&#8230;&#8230;.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>T\u00edtulo:&nbsp;<em>Krakatoa<\/em>&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Autor:&nbsp;Malena Aguilar&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Caja Negra editores, 2016&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>&#8230;&#8230;&#8230;.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>T\u00edtulo:&nbsp;<em>Piedra Papel Tijeras<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Autor:&nbsp;Malena Aguilar&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Caja Negra editores, 2021<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las curiosas historias de Malena Aguilar Por Carlos Germ\u00e1n Am\u00e9zaga Hace algunos a\u00f1os, el d\u00eda que Malena Aguilar present\u00f3&nbsp;su primera novela, Krakatoa,&nbsp;en la FIL Lima, alcanc\u00e9 a preguntarle al final de la presentaci\u00f3n si hab\u00eda escrito algo antes de esa novela. Su respuesta fue negativa. Es decir, me confirm\u00f3 lo que ya sab\u00eda o supon\u00eda, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[197,194,9],"tags":[204,206,205,207],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/457"}],"collection":[{"href":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=457"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/457\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":462,"href":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/457\/revisions\/462"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=457"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=457"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=457"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}