{"id":423,"date":"2021-09-13T15:59:36","date_gmt":"2021-09-13T15:59:36","guid":{"rendered":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/?p=423"},"modified":"2021-09-13T16:01:54","modified_gmt":"2021-09-13T16:01:54","slug":"reflexion-una-documental-sobre-la-vida-de-arthur-rimbaud","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/2021\/09\/13\/reflexion-una-documental-sobre-la-vida-de-arthur-rimbaud\/","title":{"rendered":"Reflexi\u00f3n: un documental sobre la vida de Arthur Rimbaud"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center has-large-font-size\"><strong>Arthur Rimbaud: A prop\u00f3sito de un documental realizado en torno al poeta m\u00e1s maldito<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><strong>Por Manuel Alonso Navazar<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>Arthur Rimbaud, una biograf\u00eda<\/em> es el t\u00edtulo de un documental realizado por el suizo Richard Dindo<sup>1<\/sup> en 1991. De poco m\u00e1s de dos horas de duraci\u00f3n, gira en torno a la breve y novelesca vida de aquel joven poeta franc\u00e9s del siglo XIX, un personaje que en el mundo de las letras sigue significando un misterio tanto por su precocidad literaria como por su repentino distanciamiento de un arte que supo cultivar con una genialidad tan marcada que a\u00fan hoy hace que muchos entendidos en su obra se sigan preguntando de qu\u00e9 modo habr\u00eda llegado a evolucionar su poes\u00eda de no haber decidido abandonar su pr\u00e1ctica para irse al \u00c1frica y convertirse en comerciante.<\/p>\n\n\n\n<p>Nacido en la localidad francesa de Charleville en 1854, desde muy ni\u00f1o dio muestras de ser due\u00f1o de una inteligencia superior a la de sus coet\u00e1neos (una an\u00e9cdota cuenta c\u00f3mo, en un d\u00eda de escuela, resolvi\u00f3 en menos de una hora un examen programado para ser resuelto en tres, sin cometer error alguno), condici\u00f3n que sus profesores del colegio municipal no tardaron en notar. Al respecto, el director de aquella escuela lleg\u00f3 a decir: \u201cNada ordinario germina de esa cabeza, ser\u00e1 un genio del mal o un genio del bien\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Fue su maestro Georges Izambard quien, cautivado por sus habilidades y por su gran dominio de la lengua, se convertir\u00eda en su gu\u00eda y mentor tras introducirlo en la lectura de los cl\u00e1sicos, as\u00ed como de escritores connotados de esa \u00e9poca como V\u00edctor Hugo, Jean Rousseau y Charles Baudelaire, a quien lleg\u00f3 a erigir como su m\u00e1ximo \u00eddolo (dijo de \u00e9l que era \u201cun dios, el rey de los poetas\u201d).<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/Rimbaud-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-424\" width=\"492\" height=\"331\" srcset=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/Rimbaud-1.jpg 850w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/Rimbaud-1-300x202.jpg 300w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/Rimbaud-1-768x517.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 492px) 100vw, 492px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Su actitud rebelde y poco inclinada al acatamiento de reglas lo llev\u00f3 a fugarse de casa en reiteradas ocasiones, en su af\u00e1n por llegar a Par\u00eds y hacerse de un nombre en los c\u00edrculos literarios que all\u00ed se organizaban. Era el contexto de la guerra franco\u2013prusiana y de la consecuente Comuna de Par\u00eds, de la cual se hizo partidario y a la que dedic\u00f3 algunos poemas (una versi\u00f3n no oficial afirma que, en su primera visita a la capital francesa, cuando contaba con diecis\u00e9is a\u00f1os de edad, fue abusado sexualmente por soldados de la Guardia Nacional, experiencia que habr\u00eda llegado a alterarlo psicol\u00f3gicamente). Ser\u00e1 su amigo Georges Izambard el que se encargar\u00eda de hacerlo volver sobre sus pasos y devolverlo al seno del hogar, el mismo que significaba una realidad de la que el joven Rimbaud se sent\u00eda hastiado en extremo.<\/p>\n\n\n\n<p>Un conocido suyo le recomienda, entonces, dirigir una carta al poeta Paul Verlaine, acompa\u00f1ada de algunos de sus poemas (\u201cEl barco ebrio\u201d entre ellos). Fascinado, Verlaine le hizo llegar sus elogios junto a una petici\u00f3n de dirigirse prontamente a Par\u00eds, ofreciendo incluso pagarle el boleto del tren y brindarle cobijo en su casa. Ser\u00eda este el inicio de una de las relaciones m\u00e1s tormentosas que se hayan dado en el ambiente literario, en vista de que no solo hizo que Verlaine abandone a su familia \u2014ten\u00eda una esposa y un hijo reci\u00e9n nacido\u2014 para irse a vivir a B\u00e9lgica con su protegido, sino que tambi\u00e9n llev\u00f3 a aquel a disparar contra Rimbaud en un arrebato de celos, como consecuencia de la amenaza del joven poeta de abandonarlo<sup>2<\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/Rimbaud-2.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-425\" width=\"373\" height=\"465\" srcset=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/Rimbaud-2.png 302w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/Rimbaud-2-241x300.png 241w\" sizes=\"(max-width: 373px) 100vw, 373px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Ser\u00eda este el punto de inflexi\u00f3n que llevar\u00eda a Rimbaud a seguir un nuevo derrotero de vida. Hastiado de la poes\u00eda y decidido a renunciar a una actividad que solo le hab\u00eda generado contratiempos, opt\u00f3 por centrar toda su atenci\u00f3n y encauzar su energ\u00eda en el comercio. De este modo enrumb\u00f3 a \u00c1frica, abandonando para siempre la vida literaria. Es as\u00ed que Rimbaud terminar\u00e1 sus d\u00edas envuelto en una seguidilla de fracasos comerciales y sufriendo un progresivo deterioro de su salud, que le traer\u00e1 como resultado la amputaci\u00f3n de una pierna a ra\u00edz de un c\u00e1ncer de huesos que terminar\u00e1 por llevarlo a la muerte en 1891, a sus cortos 37 a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p>El documental realizado por Dindo ahonda, con relativo \u00e9xito, en la psicolog\u00eda del que es, para muchos, el poeta m\u00e1s grande de la historia literaria francesa. Hace ello recurriendo a una t\u00e9cnica narrativa muy peculiar, consistente en tomar como puntos de vista diversos comentarios y juicios \u2014entre reales y ficticios\u2014 emitidos por personas allegadas a Rimbaud. De este modo, puede uno escuchar opiniones de su maestro George Izambard, del tambi\u00e9n escritor Ernest Delahaye (amigo \u00edntimo de Rimbaud), de Paul Verlaine, e, incluso, de su madre y su hermana, quienes lo atendieron y estuvieron a su lado en sus \u00faltimos d\u00edas de vida. Todos estos personajes son interpretados por actores en cuyas voces va tomando cuerpo la biograf\u00eda de aquel poeta enigm\u00e1tico, irreverente y poseedor de un talento que solo despu\u00e9s de su muerte llegar\u00eda a ser reconocido como un hontanar de genialidad poco habitual.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/Rimbaud-3-773x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-426\" width=\"523\" height=\"693\" srcset=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/Rimbaud-3-773x1024.jpg 773w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/Rimbaud-3-226x300.jpg 226w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/Rimbaud-3-768x1017.jpg 768w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/Rimbaud-3.jpg 850w\" sizes=\"(max-width: 523px) 100vw, 523px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Su decisi\u00f3n de abandonar para siempre el cultivo de un arte que en un principio lleg\u00f3 a significar para \u00e9l una raz\u00f3n de existencia (a los diecisiete a\u00f1os, en una carta dirigida al poeta Th\u00e9odore de Banville, confes\u00f3 que su \u00fanica meta era convertirse en poeta, sin aceptar alguna otra opci\u00f3n) sigue siendo un misterio. Algunos de sus biografistas sostienen que su deseo de convertirse en comerciante habr\u00eda obedecido \u00fanicamente a su af\u00e1n de recaudar una cuantiosa fortuna que le permitiera dedicarse a la escritura con m\u00e1s comodidad, libre ya de los apuros econ\u00f3micos que lo hab\u00edan atosigado en su etapa adolescente. No obstante, todo parece indicar que dicho abandono se habr\u00eda debido realmente a un aut\u00e9ntico sentimiento de rechazo respecto a un estilo de vida que estuvo decidido a dejar atr\u00e1s, pues, en palabras del comerciante Alfred Bardey \u2014el hombre para quien trabaj\u00f3 en el tiempo que permaneci\u00f3 en suelo africano\u2014, Rimbaud, quien se mostraba siempre como un tipo amargado y taciturno, tomaba una actitud mucho menos amistosa cada vez que alguien pretend\u00eda sonsacarle alg\u00fan dato de su pasado (cuando Bardey le dijo que se hab\u00eda enterado de que el poeta Paul Verlaine era un gran amigo suyo, Rimbaud solo atin\u00f3 a responder, con notorio fastidio: \u201cabsurdo, rid\u00edculo, repugnante\u201d). Es sabido tambi\u00e9n que entre las cosas que le ped\u00eda a su madre enviarle desde Francia figuraban libros vinculados a tem\u00e1ticas propias del comercio. Ninguno estaba relacionado a un contenido literario. Es esta otra muestra clara de su irrevocable decisi\u00f3n por desentenderse en absoluto de la poes\u00eda y de todo aquello que le hiciera recordarla.<\/p>\n\n\n\n<p>Su obra po\u00e9tica, producida en su totalidad en un periodo de cuatro a\u00f1os (abandon\u00f3 la literatura a los diecinueve), tiene como base su famosa \u201cteor\u00eda del vidente\u201d, planteada y desarrollada en dos cartas escritas en 1871, dirigida una a su maestro George Izambard (en la que adjunt\u00f3 el poema \u201cEl coraz\u00f3n robado\u201d en el que, seg\u00fan se cree, alude a la violaci\u00f3n de la cual fuera v\u00edctima) y la otra a su amigo, el tambi\u00e9n poeta Paul Demeny. Aquella se constituye como una teor\u00eda que, a decir de Rimbaud, exige del poeta un desarreglo total de los sentidos y el sometimiento a toda clase de experiencias, ello con el objetivo de aguzar la sensibilidad, requisito necesario para alcanzar la profundidad a trav\u00e9s de la palabra. <em>Una temporada en el infierno<\/em> es, tal vez, el poemario que mejor ejemplifica esa teor\u00eda debido a que fue escrito bajo los efectos del hach\u00eds y del opio, los dos estupefacientes m\u00e1s requeridos de su \u00e9poca. En aquel libro nos encontramos con l\u00edneas como estas:<\/p>\n\n\n\n<p>Anta\u00f1o, si mal no recuerdo, mi vida era un fest\u00edn donde se abr\u00edan todos los corazones, donde todos los vinos flu\u00edan. Una noche, sent\u00e9 a la Belleza en mis rodillas \u2014y la encontr\u00e9 amarga\u2014 y la injuri\u00e9. Me arm\u00e9 contra la justicia. Y hui. \u00a1Oh brujas, oh miseria, oh aversi\u00f3n; solo a vosotras os fue confiado mi tesoro! Logr\u00e9 desvanecer de mi esp\u00edritu toda humana esperanza. Sobre toda alegr\u00eda, para estrangularla, realic\u00e9 el sordo ataque de la bestia salvaje. Llam\u00e9 a los verdugos para morir mordiendo la culata de sus fusiles. Invoqu\u00e9 a las plagas para asfixiarme con la arena, con la sangre. La desdicha fue mi dios. Me lanc\u00e9 contra el fango. El aire del crimen me sec\u00f3. Le jugu\u00e9 malas pasadas a la locura. Y la primavera me dio la espantosa risa del idiota.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/Rimbaud-4.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-427\" width=\"417\" height=\"550\" srcset=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/Rimbaud-4.jpg 300w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/Rimbaud-4-227x300.jpg 227w\" sizes=\"(max-width: 417px) 100vw, 417px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Ha quedado para la posteridad la fotograf\u00eda que le tom\u00f3 \u00c9tienne Carjat en octubre de 1871, cuando Rimbaud ten\u00eda diecisiete a\u00f1os. Es una de las pocas fotograf\u00edas que Carjat conserv\u00f3 de \u00e9l luego de destruir la mayor\u00eda de aquellas que lleg\u00f3 a tomarle, debido a la enemistad que se produjo entre ambos luego de que el joven poeta hiri\u00f3 a Carjat con una vara de metal a ra\u00edz de una discusi\u00f3n. En aquel retrato, Rimbaud aparece con el cabello revuelto y la mirada perdida, dando la imagen de un \u201cenfant terrible\u201d (una especie de James Dean decimon\u00f3nico). Para algunos, no obstante, esta fotograf\u00eda puede ser interpretada como la imagen de un \u00e1ngel que se siente perdido en el infierno que ha hallado en la tierra.<\/p>\n\n\n\n<p>El documental realizado por Dindo resulta enriquecedor debido a que nos permite apreciar de un modo completo la vida de Rimbaud, profundizando en cada detalle. Se suma a ello que lo haga tomando en consideraci\u00f3n el contexto en el cual vivi\u00f3 aquel genio literario, constituido por una Francia mojigata, ortodoxa y, por ende, incapaz de entender la cosmovisi\u00f3n y actitudes de un personaje exc\u00e9ntrico y poco convencional como lo fue Rimbaud, quien quiz\u00e1 haya sido, por todo lo que le toc\u00f3 vivir y padecer, el m\u00e1s maldito de todos los poetas.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Notas:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>1. Nacido en Z\u00fcrich, en 1944, Dindo es conocido tambi\u00e9n por haber realizado documentales en torno a personalidades como Franz Kafka y el \u201cChe\u201d Guevara. <\/p>\n\n\n\n<p>2. La cineasta Agnieska Holland, inspir\u00e1ndose en esta tormentosa relaci\u00f3n, film\u00f3 en 1995 la pel\u00edcula <em>Total eclipse<\/em>, protagonizada por un joven Leonardo DiCaprio en el papel de Rimbaud.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Arthur Rimbaud: A prop\u00f3sito de un documental realizado en torno al poeta m\u00e1s maldito Por Manuel Alonso Navazar Arthur Rimbaud, una biograf\u00eda es el t\u00edtulo de un documental realizado por el suizo Richard Dindo1 en 1991. 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