{"id":2266,"date":"2026-10-15T22:22:05","date_gmt":"2026-10-16T03:22:05","guid":{"rendered":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/?p=2266"},"modified":"2026-10-15T22:22:05","modified_gmt":"2026-10-16T03:22:05","slug":"entrevista-a-irene-reyes-noguerol","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/2026\/10\/15\/entrevista-a-irene-reyes-noguerol\/","title":{"rendered":"Entrevista a Irene Reyes-Noguerol"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center has-large-font-size\"><strong>\u201c<u>Prefiero confesar mis influencias antes que disimularlas<\/u>\u201d<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right has-large-font-size\"><strong>Por Sebastian Uribe<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Irene Reyes-Noguerol (Sevilla, 1997) public\u00f3 su primer libro de cuentos a los dieciocho a\u00f1os, <em>Caleidoscopios<\/em> (Ediciones en Huida, 2016), y a los veintitr\u00e9s fue incluida en la lista de los 25 mejores escritores j\u00f3venes en espa\u00f1ol de la revista Granta el 2021. Licenciada en Filolog\u00eda Hisp\u00e1nica por la Universidad de Sevilla y profesora de secundaria, public\u00f3 despu\u00e9s <em>De Homero y otros dioses<\/em> (Maclein y Parker, 2018) y <em>Alcaravea<\/em> (P\u00e1ginas de Espuma, 2024), doce relatos que le valieron el Premio C\u00e1lamo Otra Mirada, el Javier Morote a la autora revelaci\u00f3n y el Premio Andaluc\u00eda de la Cr\u00edtica.<\/p>\n\n\n\n<p>La alcaravea es una planta que inspira el t\u00edtulo de este \u00faltimo libro por su mezcla de luz y sombra presentes en cada una de sus historias donde, a\u00fan en las situaciones m\u00e1s duras y tristes, hay espacio para la claridad. Conversamos al respecto con ella en Lima, adonde lleg\u00f3 invitada a la 29 Feria Internacional del Libro, el a\u00f1o 2024. Hablamos del cuento que naci\u00f3 de una escultura de Degas, del lenguaje de la infancia como un territorio sin fronteras, de su relaci\u00f3n con la poes\u00eda, las influencias a lo largo de su obra y la oralidad de su madre como la v\u00eda por la que llegaron a estos cuentos Van Gogh, Lope de Vega y Antonio Machado.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large\"><img loading=\"lazy\" width=\"395\" height=\"602\" src=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/Irene-Reyes-Noguerol.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-2267\" srcset=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/Irene-Reyes-Noguerol.png 395w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/Irene-Reyes-Noguerol-197x300.png 197w\" sizes=\"(max-width: 395px) 100vw, 395px\" \/><figcaption>Irene Reyes-Noguerol &#8211; \u00a9Isabel Wagemann<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p><strong>Es tu primera vez en el Per\u00fa y me contabas, antes de empezar esta entrevista, que hiciste un recorrido largo por el pa\u00eds antes de estar venir a Lima. \u00bfQu\u00e9 tal esta experiencia?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Es un gusto estar aqu\u00ed. Tienen un pa\u00eds apasionante y precioso, as\u00ed que es un aut\u00e9ntico placer. S\u00ed, es mi primera vez en el Per\u00fa, y he tenido la oportunidad de visitar Arequipa, Cusco, Machu Picchu y Lima. De verdad, creo que es una suerte inmensa, me siento muy afortunada de poder estar aqu\u00ed, adem\u00e1s en un sitio donde se rinde homenaje a autores tan importantes como Vallejo, que para m\u00ed siempre ha sido fundamental. Y de Vargas Llosa tambi\u00e9n tuve la suerte de poder visitar su casa natal all\u00ed en Arequipa.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Uno de mis cuentos favoritos es \u201cPetit rat\u201d, donde conviven la rutina agobiante a la que se somete esta chica \u2014los ensayos de ballet y algo turbio que ocurre en paralelo\u2014 con la f\u00e1bula de El cascanueces, que flota en su imaginario, y adem\u00e1s tiene una escena de ratas caminando, que pueden leerse como algo muy oscuro, pero tambi\u00e9n como una presencia en la sombra. \u00bfLa literatura funciona ah\u00ed como una manera de evadir la realidad que ella est\u00e1 sufriendo o como una forma de reinterpretarla?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En este cuento lo que se puede leer es la historia de esta chica, que inspir\u00f3 adem\u00e1s una escultura de Degas<a href=\"#_ftn1\">[1]<\/a>, que siempre ha sido uno de mis artistas favoritos. Y lo que sucede, como dec\u00edas t\u00fa, es una historia en paralelo. Se ve en primer lugar la rutina de la ni\u00f1a, tanto en el piso con su madre como en sus clases de ballet, donde se la ve tranquila, donde ella disfruta. La madre a la que parece que idolatra, a la que ama por encima de todo. Y luego el mundo de la danza cl\u00e1sica, donde ella parece encontrar alg\u00fan tipo de consuelo o alivio frente a algo que no se explicita desde un primer momento, pero que s\u00ed se va entreviendo, que se va sugiriendo a lo largo de esa presencia de las ratas que acompa\u00f1an a esta chica de barrio marginal, de barrio sin nombre, como aparece citado en el texto.<\/p>\n\n\n\n<p>Y ese es el destino terrible al que ella se est\u00e1 enfrentando, que es el de la prostituci\u00f3n, el de la explotaci\u00f3n sexual, donde se puede comprobar c\u00f3mo su madre es esta persona que, aunque parezca la figura protectora, esa figura que est\u00e1 para ella \u2014porque se ve c\u00f3mo pasan momentos preciosos juntas\u2014, al mismo tiempo es la persona que la est\u00e1 hundiendo, que la est\u00e1 sumiendo poco a poco en esta espiral de abyecci\u00f3n, de depravaci\u00f3n, para de alguna manera mantenerse econ\u00f3micamente, salir a flote. Pero, claro, al mismo tiempo es este pozo donde se est\u00e1 sumiendo esta chica que ni siquiera es adolescente todav\u00eda y que, sin embargo, tiene que enfrentarse excesivamente pronto a una situaci\u00f3n absolutamente terrible.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Hablando de adolescencia: muchos de tus protagonistas, de tus voces, est\u00e1n transitando entre la infancia y la adolescencia. No s\u00e9 si por ah\u00ed hay una relaci\u00f3n con que ese espacio permite que el lenguaje sea un poco m\u00e1s desmesurado, que haya asociaciones m\u00e1s inesperadas, en contraposici\u00f3n a cierta adultez de hoy en nuestros d\u00edas, que est\u00e1 estandarizando un lenguaje que en un primer momento vital es exagerado, se va por las ramas y es m\u00e1s po\u00e9tico.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>S\u00ed, es cierto. Siempre tenemos este primer momento de la infancia donde el lenguaje es mucho m\u00e1s libre, donde la concepci\u00f3n de la palabra en general es abierta, no tiene l\u00edmites, no tiene ataduras. Y es cierto, como comentas, que va llegando un momento en que todo eso se va estandarizando, se va anquilosando, por decirlo de alguna manera; nos vamos sintiendo mucho m\u00e1s ligados a las fronteras de la gram\u00e1tica, la sintaxis, el vocabulario. Y sin embargo ah\u00ed tenemos el vocabulario de los ni\u00f1os, ese tipo de lenguaje que a m\u00ed tambi\u00e9n me gusta explorar porque siento que es mucho m\u00e1s diverso, m\u00e1s abierto, y tambi\u00e9n, si lo comparamos con el del mundo adulto, mucho m\u00e1s cercano a la m\u00fasica y a la poes\u00eda, que son dos conceptos que me interesan particularmente cuando estoy escribiendo cuentos.<\/p>\n\n\n\n<p>Y quiz\u00e1s precisamente por eso, como mencionabas t\u00fa, este lenguaje que tienen los personajes que aqu\u00ed aparecen, que muchas veces son ni\u00f1os y otras adolescentes, son personas siempre en un momento de tr\u00e1nsito vital. Incluso cuando aparecen adultos o personas mayores, a veces son ancianos que pueden llegar a estar perdiendo la cabeza, como es el caso de la madre de Antonio Machado en el cuento de la primera mitad del libro. Creo que en todos los cuentos se mantiene este esfuerzo, este trabajo formal: la exploraci\u00f3n de las posibilidades del lenguaje. La palabra, tanto oral como escrita, siempre ha sido algo que me ha resultado muy atractivo, y por eso disfruto especialmente investigando c\u00f3mo la palabra puede dar cuenta y dar cabida de todo el universo de aquello que se est\u00e1 contando, en este caso situaciones particularmente dif\u00edciles, tr\u00e1gicas en algunos casos.<\/p>\n\n\n\n<p>Me gusta ahondar en esa virtud que tiene la palabra para condensar todo aquello que nos interesa comunicar, y al mismo tiempo para darle a lo narrado una entidad particular que siento que no tendr\u00eda sin ese estilo concreto. Un estilo que, en mi caso, est\u00e1 muy enlazado quiz\u00e1 con el barroco, vinculado tambi\u00e9n a mi tierra: Andaluc\u00eda, Sevilla, una ciudad muy barroca. Este intento siempre de tender a la m\u00fasica, a la poes\u00eda, a la est\u00e9tica, a la b\u00fasqueda de belleza tambi\u00e9n dentro del horror, dentro de situaciones muy dif\u00edciles. Es algo que siempre me ha interesado explorar y que me gustar\u00eda seguir investigando.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Relaciono eso que mencionas con la poes\u00eda: hay una parte en el cuento \u201cCuando los reyes poetas\u201d en la que m\u00e1s o menos se afirma lo siguiente, \u201cfrente a la rigidez, la blandura; frente a la norma, el verso\u201d. A partir de ah\u00ed, quer\u00eda preguntarte si en la escritura has intentado alguna vez la poes\u00eda, porque tus tres libros son de relatos.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>He intentado alguna vez la poes\u00eda, pero no hubo buen resultado, por desgracia. [risas] Creo que no soy una persona dotada para la poes\u00eda pura. Lo que s\u00ed me interesa es que mis relatos, en la medida de lo posible, se acerquen a la l\u00edrica, que tengan cierta capacidad po\u00e9tica, musical, r\u00edtmica, casi como si la concepci\u00f3n del cuento estuviera m\u00e1s cercana a la poes\u00eda, o a la composici\u00f3n de una partitura, que a la narrativa tradicional, can\u00f3nica, como tradicionalmente la entendemos. Pero, como te digo, nunca he sido ni creo que llegue a ser nunca una buena poeta. Es curioso c\u00f3mo, a pesar de que ya no entendamos la poes\u00eda de la manera tradicional, con su rima y su medida, sino que ya entendemos que existe el verso libre, aun as\u00ed me resulta bastante dif\u00edcil ce\u00f1ir mi manera de expresi\u00f3n al l\u00edmite del verso.<\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s, es curioso porque no lo considero realmente un l\u00edmite, pero cuando he intentado escribir poemas s\u00ed me resulta algo que de alguna manera me corta, que no me permite expresarme libremente. El cuento, en cambio, aun dentro de su brevedad, tiene esto que yo considero una virtud: me da m\u00e1s libertad de expresi\u00f3n, una escritura que quiz\u00e1 en alg\u00fan momento puede resultar incluso torrencial, en el sentido de que los personajes dejan fluir con absoluta libertad todo su pensamiento, sus emociones, sus inquietudes, sus alegr\u00edas, sus tristezas. Me resultar\u00eda bastante complicado condensar todo eso en un \u00fanico poema, que siento que es algo m\u00e1s conceptual o m\u00e1s abstracto que un cuento. El cuento, por lo menos en la idea que yo tengo de \u00e9l, est\u00e1 a medio camino entre la poes\u00eda y la narrativa, y quiz\u00e1 por eso lo siento como algo m\u00e1s natural, m\u00e1s espont\u00e1neo a mi manera de entenderlo y de escribirlo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Sobre el estilo, encontr\u00e9 esa l\u00edrica dentro de la narraci\u00f3n breve y puentes con Clarice Lispector, con Armon\u00eda Somers, incluso con Cristina S\u00e1nchez-Andrade, que es m\u00e1s contempor\u00e1nea. Durante la escritura de <em>Alcaravea<\/em> \u00bfestuvo flotando por ah\u00ed alguna lectura que sientas presente en el libro y que no hubiera estado antes, o que quiz\u00e1s reapareci\u00f3?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Yo siempre he pensado que dentro de lo que uno escribe hay inevitablemente influencias de autores previos, y es una idea que me gusta mucho defender. La perspectiva ad\u00e1nica de que uno escribe desde cero, sin tener ninguna vinculaci\u00f3n con el pasado, me parece absurda e il\u00f3gica, porque siempre vamos a tener esa influencia. Adem\u00e1s, es muy importante constatar todo ese influjo, todo ese m\u00e9rito que esos autores han tenido sobre nosotros, que al final somos como eslabones dentro de una inmensa cadena de la historia de la literatura. Por eso creo que es particularmente relevante confesar qui\u00e9nes han sido nuestras influencias, directas o indirectas, porque creo en la importancia de ambas.<\/p>\n\n\n\n<p>En ese sentido yo suelo mencionar mucho la capacidad l\u00edrica, la potencia y la intensidad de Federico Garc\u00eda Lorca, que siempre ha sido uno de mis autores de cabecera y que me han se\u00f1alado en algunas ocasiones, no solamente en este libro sino tambi\u00e9n en los anteriores: hay personas que se han dado cuenta de que es un autor que siempre est\u00e1 ah\u00ed, precisamente por esa fuerza que le imprim\u00eda a cada uno de sus textos. Pero pienso tambi\u00e9n, en ese mismo sentido de la potencia, de la fuerza, de la pasi\u00f3n, en otro poeta que me apasiona como es Miguel Hern\u00e1ndez, que me gusta much\u00edsimo y al que disfruto inmediatamente. Luego tambi\u00e9n escritores que se centran m\u00e1s en el mon\u00f3logo interior o en el flujo de conciencia: Virginia Woolf, una autora que me gusta much\u00edsimo, pero tambi\u00e9n Proust, con esa saga incre\u00edble que es <em>En busca del tiempo perdido<\/em>, y Clarice Lispector, que mencionabas antes, con <em>La pasi\u00f3n seg\u00fan G. H.<\/em>, que es algo que me conmocion\u00f3, que me impact\u00f3 much\u00edsimo. Creo que todos estos autores, y por supuesto much\u00edsimos m\u00e1s que me gustar\u00eda mencionar y que no soy capaz de ir rememorando uno por uno, han formado parte inevitablemente de este libro. Pero s\u00ed es cierto que me interesa siempre que est\u00e9 esa conciencia de que uno no escribe desde la nada, sino que siempre han estado y estar\u00e1n todos los autores anteriores.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Otra cuesti\u00f3n que me caus\u00f3 intriga: mencionabas al inicio la figura de estas bailarinas francesas que fueron abusadas desde ni\u00f1as, alrededor de las cuales se cre\u00f3 una estatua y una mitolog\u00eda, pero tambi\u00e9n est\u00e1n la madre de Antonio Machado y otros personajes hist\u00f3ricos relegados. \u00bfC\u00f3mo fue abordarlos desde la narrativa? \u00bfSentiste alg\u00fan tipo de aprensi\u00f3n al restituirlos desde la ficci\u00f3n?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A todos los personajes de ese primer bloque del libro, centrado en personas que han tenido una relevancia hist\u00f3rica o art\u00edstica importante, los conoc\u00ed justamente gracias a narraciones orales, en la mayor\u00eda de ocasiones. Yo siempre defiendo much\u00edsimo la oralidad, porque me parece que es la primera v\u00eda que nos permite acceder a la literatura y tambi\u00e9n una de las m\u00e1s importantes. Y en este caso, estas historias de Van Gogh, de Lope de Vega, de esta bailarina de Degas, de Al-Mutamid, todas las conoc\u00ed precisamente gracias a historias que me hab\u00eda ido contando mi madre a lo largo de los a\u00f1os, y que me permitieron acercarme a estos personajes no desde la distancia con que los tomamos en la mayor\u00eda de ocasiones \u2014siempre desde el respeto, por supuesto, eso s\u00ed\u2014, pero no desde la frialdad.<\/p>\n\n\n\n<p>Es decir, a m\u00ed lo que me interesaba aqu\u00ed no era insistir a\u00fan m\u00e1s en todas aquellas virtudes, m\u00e9ritos y haza\u00f1as que ellos hab\u00edan tenido a lo largo de su vida art\u00edstica, sino aproximarme a ellos mediante la sensibilidad, mediante la emoci\u00f3n, entendiendo que todos compartimos esta humanidad radical que nos permite identificarnos, precisamente porque tenemos las mismas alegr\u00edas, las mismas tristezas, las mismas pasiones. Me ha gustado en este libro considerar que todos estos personajes, que habitualmente hemos mirado desde lejos, casi como si no formaran parte de nuestro mismo universo, tambi\u00e9n fueron realmente personas, y que compartieron esta psique, esta sentimentalidad con la que podemos identificarnos hoy en d\u00eda perfectamente.<\/p>\n\n\n\n<p>A ra\u00edz de ello nacen estos personajes y estos cuentos, realmente; no de un estudio particularmente riguroso. Por supuesto hay un proceso de investigaci\u00f3n detr\u00e1s, pero no soy una persona que suela escribir, como s\u00ed hacen otros novelistas, desde el rigor absoluto o con la investigaci\u00f3n como centro de todo. Lo que me interesa en la mayor\u00eda de ocasiones es, a partir de determinados pormenores biogr\u00e1ficos, intentar entenderlos desde su intimidad, desde ese \u00e1mbito m\u00e1s peque\u00f1o y m\u00e1s cercano, que permita al mismo tiempo entenderlos ya no como personajes de la historia may\u00fascula, sino como personas de esa historia min\u00fascula que somos nosotros.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Otro de mis relatos favoritos es \u201cLa primera piedra\u201d, en el que se confrontan dos narrativas: la de la madre desesperada por la salud de su hijo y la del lenguaje m\u00e9dico, mucho m\u00e1s fr\u00edo, m\u00e1s determinista. Me parece muy logrado ese enfoque microsc\u00f3pico, porque hoy siempre se habla de narrativas a nivel macro, derecha contra izquierda, conservadores contra liberales, y aqu\u00ed en cambio es una situaci\u00f3n tan particular que resulta m\u00e1s universal o transversal. \u00bfQu\u00e9 otras confrontaciones narrativas te interesan?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Efectivamente, en ese cuento hay una confrontaci\u00f3n muy evidente entre el discurso de la madre, que parte de la ra\u00edz emocional, y ese discurso m\u00e9dico al que ella se opone en todo momento, porque lo considera, si no hip\u00f3crita, por lo menos inmaduro, en el sentido de que algo tan fr\u00edo como puede ser la medicina ella siente que no es capaz de condensar ni de acercarse m\u00ednimamente a la experiencia humana que est\u00e1 viviendo con su hijo.<\/p>\n\n\n\n<p>Siento que en este libro tambi\u00e9n hay otro tipo de confrontaciones, en concreto con los discursos de poder, y pienso en el cuento de \u201cCuando los reyes poetas\u201d. Ah\u00ed se est\u00e1n oponiendo de manera muy clara el discurso de la poes\u00eda, la libertad, la apertura, frente al poder, frente a todo aquello que viene desde arriba, que si pensamos en el contexto pol\u00edtico y religioso de la \u00e9poca a la que se refiere el relato \u2014el Al-\u00c1ndalus de ese momento\u2014 era algo particularmente relevante. Cuando hablan estos personajes, tanto desde la perspectiva de Al-Mutamid como desde la de Aben\u00e1mar<a href=\"#_ftn2\">[2]<\/a>, los dos est\u00e1n defendiendo la misma idea: que frente al l\u00edmite, frente a la norma, a la ley, a la rigidez, frente a todo aquello que no les permite ser ellos mismos ni expresarse ni buscar m\u00e1s all\u00e1 ni centrarse en la trascendencia, frente a todas esas convenciones y limitaciones que encontramos en el d\u00eda a d\u00eda, se impone otra cosa. Ah\u00ed tambi\u00e9n se ve de manera muy clara esa confrontaci\u00f3n: la poes\u00eda frente al poder, la libertad frente a todo aquel l\u00edmite que nos viene impuesto desde arriba.<\/p>\n\n\n\n<p>Creo que esa ser\u00eda tambi\u00e9n una de las claves que aparecen en este libro, y que no suelo tratar en la mayor\u00eda de entrevistas porque no suelen preguntarme mucho por esto: creo que hay una conciencia social importante en <em>Alcaravea<\/em>. Pensando en el relato de \u201cPetit rat\u201d, ah\u00ed se ve de manera muy clara c\u00f3mo esta chica est\u00e1 intentando refugiarse en esos mundos de fantas\u00eda, cuando recurre a la historia del Cascanueces o a los mundos de la m\u00fasica y de la danza cl\u00e1sica. Todo aquello al final es una especie de consuelo frente a esta circunstancia terrible que le est\u00e1 siendo impuesta y que, sin embargo, no tienen que sufrir sus otras compa\u00f1eras de clase, que pertenecen a una \u00e9lite social. Entonces creo que en este libro s\u00ed hay oposiciones constantes, aunque tambi\u00e9n es cierto que hay un tono que permanece, que es el de la ternura redentora, de alguna manera. Pero ah\u00ed est\u00e1n, cotidianamente, esos contrastes: tanto de clase econ\u00f3mica o social como de ley, de todo lo que es impuesto desde arriba.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/Alcarabea.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-2268\" width=\"412\" height=\"659\" srcset=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/Alcarabea.png 375w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/Alcarabea-188x300.png 188w\" sizes=\"(max-width: 412px) 100vw, 412px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p><strong>Para cerrar siempre pedimos una recomendaci\u00f3n para nuestros lectores, y no tiene que ser literaria. \u00bfQu\u00e9 libro, disco o pel\u00edcula te ha impactado \u00faltimamente?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Pues hay una pel\u00edcula que me encanta, ya que no estamos hablando solamente de literatura, cuyo nombre es <em>Deseando amar<\/em>, de Wong Kar-wai. Es una pel\u00edcula hermos\u00edsima, no solamente en cuanto a su argumento, a su narrativa, que tambi\u00e9n es una historia preciosa de infidelidades que no se terminan de confesar abiertamente y de amores plat\u00f3nicos que no terminan de culminar en nada. Tambi\u00e9n la manera en que se nos presenta es de una forma tan bella que casi parece un poema: la banda sonora es absolutamente hermosa, las im\u00e1genes, la fotograf\u00eda, los colores, la delicadeza, la elegancia tambi\u00e9n oriental en este sentido. Todo eso hace que sea una de las pel\u00edculas que m\u00e1s recomiendo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">+++++<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>Libros de la autora:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">+++++<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong><em>Caleidoscopios<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>Ediciones en Huida, 2016. 110 pp.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">\u2014\u2013<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong><em>De Homero y otros dioses<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>Maclein y Parker, 2018. 172 pp.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">\u2014\u2013<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong><em>Alcaravea<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>P\u00e1ginas de Espuma, 2024. 160 pp.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref1\">[1]<\/a> <em>La peque\u00f1a bailarina de catorce<\/em> a\u00f1os es la \u00fanica escultura que Edgar Degas expuso en vida: la present\u00f3 en 1881, modelada en cera y vestida con un tut\u00fa de tela, zapatillas y una cinta de raso en el pelo, lo que escandaliz\u00f3 a la cr\u00edtica del momento. La modelo fue Marie van Goethem, alumna de la escuela del ballet de la \u00d3pera de Par\u00eds, donde a las ni\u00f1as de familias pobres que entraban a los siete u ocho a\u00f1os se las llamaba <em>petits rats <\/em>[peque\u00f1as ratas].<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref2\">[2]<\/a> Aben\u00e1mar es la forma castellanizada de Ibn Ammar: aben es la versi\u00f3n romanceada del \u00e1rabe ibn, \u201chijo de\u201d, el mismo elemento que aparece en Abenjald\u00fan o Abenarabi. Poeta nacido en Silves, fue visir de Al-Mutamid, el \u00faltimo rey de la taifa de Sevilla y uno de los grandes poetas de Al-\u00c1ndalus.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cPrefiero confesar mis influencias antes que disimularlas\u201d Por Sebastian Uribe Irene Reyes-Noguerol (Sevilla, 1997) public\u00f3 su primer libro de cuentos a los dieciocho a\u00f1os, Caleidoscopios (Ediciones en Huida, 2016), y a los veintitr\u00e9s fue incluida en la lista de los 25 mejores escritores j\u00f3venes en espa\u00f1ol de la revista Granta el 2021. Licenciada en Filolog\u00eda [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[8,101,12],"tags":[951,949,950,952,948,953,284,759],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2266"}],"collection":[{"href":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2266"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2266\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2269,"href":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2266\/revisions\/2269"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2266"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2266"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2266"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}