{"id":2160,"date":"2026-08-18T15:53:16","date_gmt":"2026-08-18T20:53:16","guid":{"rendered":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/?p=2160"},"modified":"2026-08-18T15:53:16","modified_gmt":"2026-08-18T20:53:16","slug":"entrevista-a-nona-fernandez","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/2026\/08\/18\/entrevista-a-nona-fernandez\/","title":{"rendered":"Entrevista a Nona Fern\u00e1ndez"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center has-large-font-size\"><strong>\u201c<span style=\"text-decoration: underline;\">Conversar es enredarse con otros<\/span>\u201d<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right has-large-font-size\"><strong>Por Sebasti\u00e1n Uribe<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Nona Fern\u00e1ndez (Santiago de Chile, 1971) es actriz y escritora. Ha publicado el volumen de cuentos <em>El Cielo<\/em> (2000); las novelas <em>Mapocho<\/em> (2002), <em>Av. 10 de Julio (2<\/em>007), <em>Fuenzalida<\/em> (2012), <em>Space Invaders<\/em> (2013), <em>Chilean Electric<\/em> (2015) y <em>La dimensi\u00f3n desconocida<\/em> (2016), distinguida con el Premio Sor Juana In\u00e9s de la Cruz que otorga la Feria del Libro de Guadalajara; y los ensayos <em>Voyager<\/em> (2020) y <em>\u00bfC\u00f3mo recordar la sed?<\/em> (min\u00fascula, 2024). Es autora tambi\u00e9n de las obras de teatro <em>El taller<\/em> (2012) y <em>Liceo de ni\u00f1as<\/em> (2016), ambas estrenadas por su compa\u00f1\u00eda, La Pieza Oscura, y en julio \u00faltimo fue parte del elenco de la adaptaci\u00f3n teatral de <em>La dimensi\u00f3n desconocida<\/em>, dirigida por Marcelo Leonart. Algunos de sus libros han sido traducidos al italiano, el franc\u00e9s, el alem\u00e1n y el ingl\u00e9s.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large\"><img loading=\"lazy\" width=\"493\" height=\"747\" src=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/Nona-Fernandez.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-2161\" srcset=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/Nona-Fernandez.png 493w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/Nona-Fernandez-198x300.png 198w\" sizes=\"(max-width: 493px) 100vw, 493px\" \/><figcaption><strong>Nona Fern\u00e1ndez &#8211; \u00a9Sergio Lopez Isla<\/strong><\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Su obra vuelve una y otra vez sobre los materiales que un pa\u00eds preferir\u00eda no tocar: los archivos de una dictadura que empez\u00f3 cuando ella ten\u00eda dos a\u00f1os, los expedientes, los testimonios de quienes ejecutaron el horror y de quienes lo padecieron. Con esos materiales \u2014rudos, dif\u00edciles de digerir, dice ella\u2014 construye libros luminosos, atravesados por el universo, las estrellas, el m\u00e1s all\u00e1. Su m\u00e1s reciente novela, <em>Marciano<\/em> (Random House, 2025), es el resultado de cuatro a\u00f1os de conversaciones con Mauricio Hern\u00e1ndez Norambuena en la c\u00e1rcel de alta seguridad: sin grabadora, con una libreta, un l\u00e1piz y lo que la memoria de ambos quisiera retener.<\/p>\n\n\n\n<p>Aprovechando su paso por Lima como invitada de la 30.\u00aa Feria Internacional del Libro, conversamos con ella sobre ese ensayo y esa novela, sobre la constituci\u00f3n como el guion m\u00e1s importante que tiene una sociedad, sobre la fractalidad de nuestras vidas en la era del algoritmo, sobre la escucha paciente como m\u00e9todo creativo y sobre por qu\u00e9, como Ursula K. Le Guin, los h\u00e9roes le aburren.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>En <em>\u00bfC\u00f3mo recordar la sed?<\/em> haces \u00e9nfasis en c\u00f3mo uno de los instrumentos primordiales de la dictadura de Pinochet fue la constituci\u00f3n. Como escritora, \u00bfqu\u00e9 implica que un texto pueda ser capaz de establecer los l\u00edmites de millones de vidas?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Las palabras pueden ser una fuente de expresi\u00f3n, de belleza, de conocimiento. Como escritora son mi alegr\u00eda y mi instrumento de trabajo. Y por lo mismo s\u00e9 que, como herramientas que son, no tienen \u00e9tica, y depende de quien las ocupe si sirven para abrir o para clausurar. Para sanar o para herir. Seg\u00fan la estrategia que sigan van configurando un lenguaje. En t\u00e9rminos pol\u00edticos, esos lenguajes son los que se usan para escribir los guiones en los cuales nos movemos socialmente. Esos guiones se apropian de las palabras, las resignifican o las vac\u00edan. Lo podemos observar en los medios de comunicaci\u00f3n y en la discursividad de los pol\u00edticos. Pensemos en el uso actual de la palabra seguridad, por ejemplo. O genocidio. O libertad. Esas palabras no nos dicen lo mismo que nos dec\u00edan hace veinte a\u00f1os atr\u00e1s porque los guiones han ido cambiando.<\/p>\n\n\n\n<p>El guion m\u00e1s importante que tiene una sociedad es su constituci\u00f3n, el conjunto de leyes de m\u00e1s alta jerarqu\u00eda, normas respaldadas por la ciudadan\u00eda \u2014en el caso de ser votada democr\u00e1ticamente\u2014 y por el poder institucional. Un libro, un conjunto de palabras que, adem\u00e1s de ser la hoja de ruta de un pa\u00eds, es tambi\u00e9n su declaraci\u00f3n de principios. En el caso de la chilena, una constituci\u00f3n escrita en dictadura, que recoge la discursividad y la \u00e9tica de ese momento autoritario. Ileg\u00edtima porque fue votada en un refer\u00e9ndum intervenido por la dictadura. Ha sido parchada, ha sido maquillada, y tuvimos dos intentos de cambio que fracasaron. Es una especie de trampa de la que no hemos podido salir. En ese guion se realiza toda nuestra vida.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Una idea que recorre dicho ensayo y se extiende hasta <em>Marciano<\/em> es la caracterizaci\u00f3n de nuestras identidades como formas fractales viviendo vidas fractales. \u00bfQu\u00e9 efectos ha tenido en los \u00faltimos a\u00f1os la virtualidad dentro de dicha concepci\u00f3n? \u00bfC\u00f3mo operan en el orden de nuestras historias el internet y las redes sociales?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El papel de las redes sociales en la fragmentaci\u00f3n del presente, en esta extra\u00f1a ficci\u00f3n de realidad que cada una cree vivir, es fundamental. Salimos a la calle y vemos a cientos de personas observando su celular, y por cada una de esas pantallas se asoman infinitos insumos que van dise\u00f1ando el guion de realidad de cada una de nosotras seg\u00fan toda la informaci\u00f3n que les hemos entregado con nuestros <em>likes<\/em>. El trabajo de las empresas detr\u00e1s de esas redes es poner en nuestra mente contenidos que antes no estaban. Activadores que nos seducen a hacer algo, a ver algo, a comprar algo, a pensar algo, a creer algo, a votar algo. Consumimos grandes cantidades de contenidos elegidos espec\u00edficamente para nosotras y as\u00ed cada quien vive su propia trama virtual pensando que es la \u00fanica. El llamado efecto burbuja generado por el algoritmo. Leemos nuestro <em>timeline<\/em> como si fuera la portada del diario y no como lo que es, un contenido creado a nuestra medida, gracias a los datos que hemos regalado con nuestros <em>likes<\/em>, en el que participan empresas de marketing y pol\u00edtica con oscuros intereses. Esta distorsi\u00f3n afecta a todo aquel que tenga un celular. Y todas y todos en el mundo, tenemos uno.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/Portada-Como-recordar-la-sed.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-2162\" width=\"473\" height=\"712\" srcset=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/Portada-Como-recordar-la-sed.png 496w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/Portada-Como-recordar-la-sed-199x300.png 199w\" sizes=\"(max-width: 473px) 100vw, 473px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p><strong>\u201cNo ser\u00e9 el que soy, ser\u00e9 el que puedas escribir\u201d se afirma en <em>Marciano<\/em>, en alusi\u00f3n a las infinitas posibilidades que se abren a trav\u00e9s de la ficci\u00f3n para aproximarse al sentido de nuestras historias. \u00bfC\u00f3mo fue el proceso de entrecruzar registros, como documentos reales, testimonios y conversaciones, para explorar la vida de Mauricio Hern\u00e1ndez?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Ha sido uno de los procesos m\u00e1s desafiantes que he asumido porque el relato de una vida es imposible. Solo asumiendo esa imposibilidad uno puede hacer un intento. Pese a haber trabajado siempre con archivos, con testimonios, esta ha sido la experiencia m\u00e1s intensa porque mi archivo tiene nombre y apellido, es de carne y hueso, y estuve con \u00e9l manteniendo una conversaci\u00f3n durante cuatro a\u00f1os. Escuch\u00e1ndolo, observ\u00e1ndole, prest\u00e1ndole toda la atenci\u00f3n. Ese fue el secreto, poner o\u00eddo y dejar que en ese trance los materiales se fueran organizando en mi cabeza y en el papel. No dirigir nada, no tener una idea preconcebida de lo que el libro ser\u00eda, dejar que este se encontrara en la escucha.<\/p>\n\n\n\n<p>En un momento en que todo es opini\u00f3n y mon\u00f3logo desesperado, el ejercicio de la escucha paciente fue una experiencia iluminadora como proceso creativo. Abandonar el yo, para dejarse intervenir, para modificarse. Creo que en estos a\u00f1os de conversaci\u00f3n Mauricio y yo salimos intervenidos el uno con la otra. Pese a los desacuerdos y a las incomprensiones. Yo un poco marciana, \u00e9l un poco yo. Un enredo. Conversar es enredarse con otros. Supongo que escribir un libro tambi\u00e9n.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Al narrar el escape de la c\u00e1rcel, el protagonista confiesa que cuando huy\u00f3 en helic\u00f3ptero, m\u00e1s all\u00e1 de alguna imagen de valent\u00eda y coraje proyectada durante este evento, lo que sinti\u00f3 fue dolor y terror por el brazo agarrotado, sin epifan\u00edas ni gloria, una idea que conecta con el ep\u00edgrafe de Ursula K. Le Guin sobre la novela como contenedora de personas, no de h\u00e9roes. \u00bfExiste una proliferaci\u00f3n de \u00e9pica forzada en las narrativas que circulan en nuestro presente? \u00bfQu\u00e9 peligros pueden desprenderse de ello?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Los relatos hist\u00f3ricos est\u00e1n llenos de una \u00e9pica que, a mi juicio, solo nos distancia de ellos. Se insiste en transformar a sus protagonistas en h\u00e9roes o en villanos y, en esa l\u00f3gica binaria en la que todo gira, se pierden los matices, los claroscuros, las grietas que configuran la riqueza y el misterio del alma humana. Se deja afuera lo m\u00e1s sabroso, lo que m\u00e1s conmueve. Y en ese ejercicio nos dejan como lectoras fuera de la Historia, porque en ella parece que nunca circulan las personas, solo estas entelequias de valent\u00eda o maldad. En el caso de Mauricio me interes\u00f3 siempre relevar su humanidad, la trastienda de su devenir, sus contradicciones, sus silencios, sus errores. Como lectoras nos vemos mucho m\u00e1s desafiadas al seguir el relato de una persona com\u00fan y corriente, como nosotras, que toma opciones que la van llevando a establecer un camino que podemos admirar o no, pero un camino posible porque lo construy\u00f3 un ser de carne y hueso. En la ret\u00f3rica de muchos sectores de la izquierda esto de la s\u00faper \u00e9pica es com\u00fan, pero creo que es una mirada muy a\u00f1eja y gastada de analizar y aproximarse a la historia. Todo siempre se trata de personas. Y eso es lo lindo. Al igual que a Ursula, a m\u00ed los h\u00e9roes me aburren.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Si bien en la historia se superponen distintas personas que rodearon a Mauricio a lo largo de su vida, entre personajes muertos o vivos, nunca dejan de irrumpir la voz de \u00e9l (M) y la narradora (N), en un juego entre la primera y la segunda persona en el que se diluyen las fronteras entre ambas. \u00bfC\u00f3mo se dio esta decisi\u00f3n creativa? \u00bfEn qu\u00e9 momento los recuerdos dejaron de pertenecer a cada uno de los protagonistas de manera exclusiva?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El r\u00e9gimen de presidio de Mauricio es muy estricto, yo no pod\u00eda entrar con grabadora, s\u00f3lo ten\u00eda una libreta, un l\u00e1piz y mi p\u00e9sima memoria, para registrar nuestros encuentros que, por lo dem\u00e1s, eran muy desordenados porque el tiempo del encierro es puro desorden. O quiz\u00e1 otro tipo de orden. Uno muy distinto al que estamos acostumbradas. Desde el inicio supe que todo lo que circular\u00eda en el libro ser\u00eda lo que mi memoria retendr\u00eda de nuestras conversaciones. Todo estar\u00eda mediado por eso. Primero por la memoria de Mauricio y luego por la m\u00eda. Que, ya te dije, es p\u00e9sima. No ser\u00e9 el que soy, ser\u00e9 el que puedas escribir.<\/p>\n\n\n\n<p>Asum\u00ed r\u00e1pidamente que esta escritura ser\u00eda un enredo entre su voz y la m\u00eda, entre su memoria y la m\u00eda, entre su punto de vista y el m\u00edo. Y visto ya desde otra perspectiva, me gusta creer que nada nos pertenece del todo, los recuerdos y las vivencias no son propiedad privada de nadie, est\u00e1n al servicio, se ofrendan, la memoria de una colectividad, de una sociedad, de un pa\u00eds, en un gran enredo entre todas.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u201c<\/strong><strong>Ten\u00edamos veinte a\u00f1os y todav\u00eda no sab\u00edamos que el sue\u00f1o de la revoluci\u00f3n no era inocente. Eso lo vinimos a entender despu\u00e9s. Un poco despu\u00e9s\u201d (p\u00e1g. 81) es una de las afirmaciones de los personajes. Esto se inscribe en una l\u00f3gica que se ha arraigado en el imaginario p\u00fablico junto a un cinismo mayor en las nuevas generaciones en comparaci\u00f3n con anteriores. \u00bfC\u00f3mo se puede combatir la atm\u00f3sfera de resignaci\u00f3n y derrota que parece campear en el escenario pol\u00edtico?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Me gustar\u00eda tanto tener esa respuesta. Evidentemente pasamos por un momento de des\u00e1nimo tremendo. Pero quiero creer que la respuesta a tu pregunta, que insisto en que no la tengo, est\u00e1 sintonizada con nuestra posibilidad de imaginar nuevas perspectivas. Y esto no tiene que ver con literatura, sino con nuestro lugar como ciudadanas del mundo. Alimentar la imaginaci\u00f3n pol\u00edtica, tan deca\u00edda, tan frustrada, tan falta de pasi\u00f3n en la actualidad, para encontrar un proyecto que levante nuestros corazones y nuestro futuro. Un proyecto que probablemente no tiene que ver con formas a\u00f1ejas, usadas y reusadas. Disponernos a ese invento con esperanza. Una esperanza que no debemos entender como un ejercicio <em>naif<\/em>, sino como una voluntad, una decisi\u00f3n, convicci\u00f3n pol\u00edtica que vaya iluminando estos tiempos, aparentemente, sin perspectiva.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/Portada-Marciano.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-2163\" width=\"459\" height=\"776\" srcset=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/Portada-Marciano.png 441w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/Portada-Marciano-177x300.png 177w\" sizes=\"(max-width: 459px) 100vw, 459px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p><strong>En una entrevista<a href=\"#_ftn1\"><strong>[1]<\/strong><\/a> comentabas sobre tu empe\u00f1o en hacer de la literatura algo bello, y generar esta belleza a partir de materiales que parece que no la tienen. \u00bfC\u00f3mo ha evolucionado esta idea desde entonces?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La literatura es una experiencia est\u00e9tica, as\u00ed la entiendo. No es solo la narraci\u00f3n de una historia, que ya es bastante, es por sobre todo la artesan\u00eda de la lengua y la estructura, para la construcci\u00f3n de un artefacto est\u00e9tico. En mi trabajo literario me he visto convocada por materiales de archivo rudos, dif\u00edciles de digerir, y el desaf\u00edo siempre ha sido transformarlos en objetos luminosos, en libros a los que podamos entrar y permanecer. Recopilar las im\u00e1genes brillantes que ellos contienen, cruzarlos y tensarlos con materiales aparentemente ex\u00f3genos a sus historias, el universo, las estrellas, el m\u00e1s all\u00e1, insuflarles humanidad, liviandad, escribirlos con hilos de aire. Ese desaf\u00edo se ha ido configurando, con el tiempo y la experiencia, como uno de los m\u00e1s importantes en el proceso de escritura. Es ah\u00ed donde todo se juega.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo fue la puesta en teatro de <em>La dimensi\u00f3n desconocida<\/em><a href=\"#_ftn2\"><strong>[2]<\/strong><\/a>? \u00bfHay alg\u00fan aspecto que te haya impactado de manera particular que recuerdes?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El texto deja de ser m\u00edo cuando emprendemos un proceso esc\u00e9nico. Todas y todos se lo apropian y comienzan a ejercer su autor\u00eda desde el arte, la luz, la m\u00fasica, la interpretaci\u00f3n y, por supuesto, la direcci\u00f3n. Ese borramiento de mis l\u00edmites autorales es lo m\u00e1s apasionante del trabajo teatral, todo se profundiza en la mirada colectiva. Creo que un aspecto fundamental de la puesta en escena fue la decisi\u00f3n de que al protagonista, un ex agente de inteligencia de la dictadura que decidi\u00f3 desertar, lo encarnar\u00edamos las tres int\u00e9rpretes del elenco. Se construy\u00f3 en equipo, de a tres, con la certeza de que un personaje as\u00ed es irrepresentable. S\u00f3lo juntas pod\u00edamos hacer el intento. Lo compusimos como a un verdadero Frankenstein, con aportes de cada una. De a poco fuimos armando al monstruo arrepentido. Jugando con nuestra propia monstruosidad, poni\u00e9ndola al servicio, pero comprendiendo, como dec\u00eda, que nunca llegaremos ni a asomarnos al verdadero horror que padeci\u00f3 y ejecut\u00f3 Andr\u00e9s Valenzuela, el protagonista de la novela y la obra.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Finalmente, <\/strong><strong>\u00bfNos podr\u00edas recomendar una pel\u00edcula, serie, disco u obra de teatro que te haya llamado la atenci\u00f3n \u00faltimamente?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>La misteriosa mirada del flamenco<\/em><a href=\"#_ftn3\">[3]<\/a> (2025), pel\u00edcula escrita y dirigida por Diego C\u00e9spedes, joven, y muy joven, director chileno.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>+++++<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong><span style=\"text-decoration: underline;\">Libros de la autora<\/span>:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong><em>\u00bfC\u00f3mo recordar la sed?<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>min\u00fascula, 2024. 80 pp.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">\u2014\u2013<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong><em>Marciano<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>Random House, 2025. 520 pp.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">\u2014\u2013<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong><em>La dimensi\u00f3n desconocida<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>Random House, 2016. 240 pp.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">+++++<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref1\">[1]<\/a> Se trata de \u00abNona Fern\u00e1ndez: \u201cEn Chile no hemos salido del espacio fatal de la dictadura\u201d\u00bb, publicada en <em>El Pa\u00eds<\/em> el 9 de noviembre de 2020. Disponible en <a href=\"https:\/\/elpais.com\/babelia\/en-pocas-palabras\/2020-11-09\/nona-fernandez-en-chile-no-hemos-salido-del-espacio-fatal-de-la-dictadura.html\">https:\/\/elpais.com\/babelia\/en-pocas-palabras\/2020-11-09\/nona-fernandez-en-chile-no-hemos-salido-del-espacio-fatal-de-la-dictadura.html<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref2\">[2]<\/a> Adaptaci\u00f3n teatral de la novela hom\u00f3nima, publicada por el sello Random House en 2016. La puesta en escena se desarroll\u00f3 entre el 10 y el 26 de julio de 2026 en el Centro GAM de Santiago de Chile, a cargo de la compa\u00f1\u00eda La Pieza Oscura.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref3\">[3]<\/a> \u00d3pera prima de Diego C\u00e9spedes (Santiago, 1995), ganadora del <em>Un Certain Regard<\/em> en el Festival de Cannes 2025. Disponible en la plataforma Mubi.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cConversar es enredarse con otros\u201d Por Sebasti\u00e1n Uribe Nona Fern\u00e1ndez (Santiago de Chile, 1971) es actriz y escritora. 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