{"id":2128,"date":"2026-08-07T17:45:41","date_gmt":"2026-08-07T22:45:41","guid":{"rendered":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/?p=2128"},"modified":"2026-08-07T17:45:41","modified_gmt":"2026-08-07T22:45:41","slug":"entrevista-a-gloria-susana-esquivel","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/2026\/08\/07\/entrevista-a-gloria-susana-esquivel\/","title":{"rendered":"Entrevista a Gloria Susana Esquivel"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center has-large-font-size\"><strong>\u00ab<span style=\"text-decoration: underline;\">Somos disfuncionales en el lenguaje<\/span>\u00bb<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right has-large-font-size\"><strong>Por Eliana Del Campo<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Hay un acto que se repite en las protagonistas de las dos novelas de Gloria Susana Esquivel: un momento en el que alguien mira algo que los dem\u00e1s ignoran deliberadamente. En <em>Animales del fin del mundo<\/em>, una ni\u00f1a bogotana creciendo en los a\u00f1os noventa observa a su familia como un documentarista observa una manada \u2014el padre es la ley, la madre es el idioma\u2014 y en esa mirada sin racionalidad se le revela el clasismo, esa herida que, para su autora, atraviesa el continente entero. En <em>Contradeseo<\/em>, una mujer migrante es alojada en casa de su amiga y descubre que el afecto tambi\u00e9n se cotiza, y que el cuerpo femenino sigue siendo el terreno donde una sociedad transaccional liquida sus deudas. En ambos casos, esta extra\u00f1eza no es solamente un estilo sino una forma de conocer el mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>Gloria Susana Esquivel (Bogot\u00e1, 1985) es poeta, periodista y traductora, autora del poemario <em>El lado salvaje<\/em> (Cardumen, 2016), la novela <em>Animales del fin del mundo<\/em> (Alfaguara, 2017), el libro de ensayos \u00a1<em>Dinamita! Mujeres rebeldes en la Colombia del siglo XX<\/em> (Lumen, 2020) y la novela <em>Contradeseo<\/em> (Literatura Random House, 2023), este \u00faltimo t\u00edtulo forma parte de la colecci\u00f3n Mapa de las lenguas este a\u00f1o. Conduce el podcast <em>Womansplaining<\/em> y ense\u00f1a en la Maestr\u00eda en Escritura Creativa del Instituto Caro y Cuervo. Conversamos con ella durante su paso por la trig\u00e9sima Feria Internacional del Libro de Lima, donde particip\u00f3 en el conversatorio \u201cLas formas de no pertenecer\u201d junto a Alejandra Costamagna y moderado por mi persona. En esta charla, profundizamos sobre los v\u00ednculos entre la animalidad y psicoan\u00e1lisis, de crecer entre vidrios blindados y perros antibombas, del trabajo dom\u00e9stico como herida colonial y de lo extra\u00f1o que resulta hoy leer un libro para un mundo distinto al que era cuando fue escrito.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>En <em>Animales del fin del mundo<\/em>, lo primero que not\u00e9 mientras lo le\u00eda es que cada miembro de la familia de In\u00e9s tiene una contraparte animal, un correlato: es la forma en que la ni\u00f1a, desde su mirada, va estableciendo relaciones. \u00bfC\u00f3mo surgi\u00f3 la idea de hacer esas asociaciones y qu\u00e9 te permite decir esa animalidad sobre los v\u00ednculos familiares de la novela?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Digamos que la novela tuvo un germen. Yo vengo de la poes\u00eda y esta fue la primera novela que tuve el impulso de escribir; adem\u00e1s era un proyecto en el que trabajaba mientras hac\u00eda una maestr\u00eda de escritura creativa. Comenz\u00f3 como una semblanza de recuerdos: la historia no estaba muy clara, eran m\u00e1s bien cosas evocativas que llegaban a m\u00ed. Cuando me sent\u00e9 en serio a darle forma y a estructurar el libro, empec\u00e9 a leer much\u00edsimo sobre ni\u00f1os y sobre psicolog\u00eda \u2014la psicolog\u00eda me encanta\u2014, tambi\u00e9n sobre psicoan\u00e1lisis, y llegu\u00e9 a una lectura muy cl\u00e1sica seg\u00fan la cual el padre es la ley y la madre es el hogar. Pero la madre tiene mucho que ver, adem\u00e1s, con quien da el lenguaje: hay ni\u00f1os que no hablan hasta los ocho o diez a\u00f1os, y por lo general son ni\u00f1os muy protegidos por su madre, que no necesitan comunicarse con palabras, porque el lenguaje aparece cuando nos falta la madre. Casualmente, en esas investigaciones volv\u00ed a una pel\u00edcula \u2014que tambi\u00e9n es un libro que amaba de ni\u00f1a, aunque era sobre todo la pel\u00edcula lo que me encantaba\u2014: <em>El libro de la selva <\/em>de Rudyard Kipling.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large\"><img loading=\"lazy\" width=\"460\" height=\"750\" src=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/Portada-Animales-del-fin-del-mundo-Alfaguara.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-2130\" srcset=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/Portada-Animales-del-fin-del-mundo-Alfaguara.png 460w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/Portada-Animales-del-fin-del-mundo-Alfaguara-184x300.png 184w\" sizes=\"(max-width: 460px) 100vw, 460px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p><strong>Aparece tambi\u00e9n en la novela, cuando In\u00e9s se queda con su pap\u00e1.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Exacto. Y al volver a verla me di cuenta de que es la misma estructura: la ley est\u00e1 representada en un animal y la madre, en otro, en esa familia extra\u00f1a que forman los animales que adoptan al ni\u00f1o. Ah\u00ed dije: claro, esta idea de la animalidad tiene mucho que ver con la familia. Y viendo muchos documentales de animales, con todo lo que hice para este libro, notaba que esos comportamientos tan mam\u00edferos de las familias est\u00e1n en todas las especies; solo que nosotros somos disfuncionales en el lenguaje y dem\u00e1s. Vemos familias de monos que se pelean, familias de ping\u00fcinos: hay un comportamiento de grupo. Entonces pens\u00e9 que tal vez ese era el recurso que esta ni\u00f1a necesitaba para nombrar el mundo, despojarla de esa racionalidad de alguna forma para que s\u00ed pueda ver, con ojos de animalidad, todo lo que est\u00e1 pasando en esa familia tan extra\u00f1a, m\u00e1s all\u00e1 de la ilusi\u00f3n de los humanos racionales y bien comportados.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Claro, y adem\u00e1s no tiene el lenguaje del todo: lo est\u00e1 adquiriendo. Tiene la oralidad, puede comunicarse, pero reci\u00e9n est\u00e1 adquiriendo la lengua escrita.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Exacto, est\u00e1 justo en esa transici\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Adem\u00e1s de ello, Mar\u00eda, la nieta de la trabajadora del hogar de los abuelos, es para In\u00e9s una figura indomable y, por tanto, inc\u00f3moda: su presencia ah\u00ed implica una subversi\u00f3n. \u00bfCu\u00e1l fue el mayor desaf\u00edo al describir esa ambivalencia de sentimientos desde una voz infantil \u2014la admira, pero al mismo tiempo le tiene recelo\u2014, sumada a esa situaci\u00f3n compleja con el padre?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Yo quer\u00eda contar una historia que, como todas las historias de infancia, tiene mucho de <em>coming of age<\/em>, de p\u00e9rdida de inocencia. Creo que esta es una historia de p\u00e9rdida de inocencia porque esta ni\u00f1a va a descubrir una herida que atraviesa todo el continente: el clasismo. Se va a dar cuenta de que existe algo llamado clases sociales y de que uno puede violentar al otro a partir de estos constructos artificiales.<\/p>\n\n\n\n<p>Mar\u00eda representa al principio una libertad que In\u00e9s no tiene, porque In\u00e9s es una ni\u00f1a muy acostumbrada a ser buena ni\u00f1a, a estar en ese lugar confinado, muy encerrada, y la otra ni\u00f1a va libre por el mundo y no tiene esas ataduras. Tambi\u00e9n influye el caso de Bogot\u00e1: a m\u00ed me sorprende mucho que en Lima haya espacios p\u00fablicos, porque en Bogot\u00e1 eso no existe. Bogot\u00e1 es una ciudad de muchas rejas, donde todo ocurre puertas adentro y siempre hay que pasar por filtros de seguridad privada.<\/p>\n\n\n\n<p>No hay espacios en la ciudad donde puedas relacionarte con el otro, hay muy pocos: no existe un parque donde est\u00e9s tranquilamente con muchas familias, sino que todo eso pasa detr\u00e1s de rejas. Y claro, hay barrios populares donde esto es muy diferente, porque la fiesta es en la calle. Es m\u00e1s colectivo, m\u00e1s comunitario.<\/p>\n\n\n\n<p>A m\u00ed me interesaba mucho poner el ojo ah\u00ed: Mar\u00eda es mucho m\u00e1s libre, puede montar en bicicleta, ir a donde quiera; la otra tiene que estar protegida todo el tiempo, como si pudiera romperse, la tienen que cuidar siempre. Y a medida que In\u00e9s se va haciendo m\u00e1s \u201csalvaje\u201d, entre comillas, empieza a retar a Mar\u00eda y a darse cuenta de cosas; al final va a entender que la realidad material de las dos es muy distinta. Al principio eso no importa mucho \u2014son amigas y ya\u2014, pero luego se vuelve un problema. Me parec\u00eda interesante pensar la infancia as\u00ed: en la infancia este tipo de categor\u00edas no existen, no son muy claras, y luego empiezan a pasar un mont\u00f3n de cosas que solidifican esos prejuicios. Esta historia es, para m\u00ed, la historia de c\u00f3mo ese prejuicio se solidifica en alguien.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Hablando de la violencia: la novela abre con una explosi\u00f3n, se supone que un \u201ccoche-bomba\u201d, y salvo In\u00e9s nadie parece atenderlo, no del modo en que ella lo hace. A ella la marca de cierta forma; cree que es el fin del mundo, que algo est\u00e1 pasando. Me caus\u00f3 curiosidad preguntarte si ese ensimismamiento dom\u00e9stico es para ti una forma de normalizar la violencia externa o m\u00e1s bien un mecanismo de supervivencia.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Yo creo que son las dos cosas. Cuando fui a estudiar a Estados Unidos, a una maestr\u00eda de escritura creativa en espa\u00f1ol, ten\u00eda compa\u00f1eros peruanos, chilenos, argentinos, espa\u00f1oles, y me resultaba muy extra\u00f1o compartir el espacio con personas de mi misma generaci\u00f3n que hab\u00edan tenido infancias tan distintas, porque hab\u00edan crecido en pa\u00edses sin un conflicto como el de Colombia. Esa primera escena del libro es muy similar a un primer recuerdo que tengo de ni\u00f1a: estall\u00f3 un carro bomba cerca de donde yo viv\u00eda. Pero no tengo una impresi\u00f3n real, digamos; tengo cierta imagen. Por la edad, tambi\u00e9n. Y lo que ocurr\u00eda despu\u00e9s, algo que pasa mucho en Colombia, es que suceden cosas muy fuertes y enseguida viene lo siguiente. No s\u00e9 si son demasiadas cosas al mismo tiempo, que no se pueden digerir una a una, y se van normalizando.<\/p>\n\n\n\n<p>Me acuerdo mucho de que, en esa \u00e9poca de Pablo Escobar y el narcotr\u00e1fico, Alma Guillermoprieto hizo una cr\u00f3nica en Colombia sobre las personas que colocaban en sus casas vidrios blindados<a href=\"#_ftn1\">[1]<\/a>: la industria de los vidrios blindados se dispar\u00f3. Y era como la nota chistosa de los noticieros: \u201c\u00a1miren a esta gente!\u201d. Todo se toma con una liviandad que definitivamente no amerita; pero creo que, si esas historias se contaran con la gravedad que ameritan, el pa\u00eds se deshar\u00eda un poco. Porque s\u00ed son muchas violencias todo el tiempo, y crecimos y sobrevivimos todav\u00eda en un estado de mucha crispaci\u00f3n. Estamos muy a la defensiva por la seguridad y por la violencia, pero tambi\u00e9n se vuelve un paisaje.<\/p>\n\n\n\n<p>Algo que not\u00e9 aqu\u00ed en Lima, por ejemplo, es que los edificios no tienen seguridad privada: timbras y entras. En Bogot\u00e1 hay un guarda armado que tiene que anotar tus datos y tu c\u00e9dula, como para saber que no vas a ir a robar a esa familia. O vas a un centro comercial y hay perros antibombas que tienen que oler, y eso ya es parte del paisaje, nadie est\u00e1 pensando en ello, saludamos al perro: \u201c\u00a1ay, qu\u00e9 lindo!\u201d. Pero cuando te retiras un poco de eso es como preguntarse por qu\u00e9 vivimos as\u00ed, por qu\u00e9 nadie hace algo para impedirlo. Esto no tiene sentido: genera un clima de mucha m\u00e1s inseguridad y destruye el tejido social, porque hay much\u00edsima desconfianza. \u00bfPor qu\u00e9 nunca hemos hecho nada, salvo normalizarlo? En el libro yo buscaba mostrar eso, tambi\u00e9n desde el punto de vista de la ni\u00f1a: esto no es normal, \u00bfqu\u00e9 vamos a hacer?<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Para crear un v\u00ednculo con <em>Contradeseo<\/em>: en <em>Animales del fin del mundo<\/em> hay una infancia que transcurre en los noventa, con algunos gui\u00f1os generacionales, musicales, de animaci\u00f3n.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En Colombia, el Per\u00fa fue important\u00edsimo en eso, porque en esa \u00e9poca no hab\u00eda cable: DirecTV lleg\u00f3 muy tarde. Entonces ten\u00edamos la perub\u00f3lica, que eran antenas parab\u00f3licas por todas partes que solo cog\u00edan la se\u00f1al peruana. Yo me cri\u00e9 con <em>Pataclaun<\/em>,<em> Los choches<a href=\"#_ftn2\"><strong>[2]<\/strong><\/a>..<\/em>. Para nosotros el Per\u00fa era la potencia cultural de nuestras infancias. Yo dec\u00eda: \u201c\u00bfa qu\u00e9 sabr\u00e1 un s\u00e1ndwich de esos carritos sangucheros?\u201d. Era una cosa muy <em>wow<\/em>. Y les daban esos conos de premio en <em>Nubeluz<\/em>, y uno pensaba: \u00bfqu\u00e9 es esto?<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large\"><img loading=\"lazy\" width=\"497\" height=\"746\" src=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/Gloria-Susana-Esquivel.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-2133\" srcset=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/Gloria-Susana-Esquivel.png 497w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/Gloria-Susana-Esquivel-200x300.png 200w\" sizes=\"(max-width: 497px) 100vw, 497px\" \/><figcaption><strong>Gloria Susana Esquivel &#8211; \u00a9Federico Bottia<\/strong><\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p><strong>Esta relaci\u00f3n con el Per\u00fa aparece tambi\u00e9n en <em>Contradeseo<\/em>, porque el personaje de Javier \u2014que no es uno de los protagonistas, pero definitivamente interviene en la din\u00e1mica entre ellas\u2014 tiene pasaporte peruano, y sobre todo por la historia de la nana que lo cr\u00eda en Lima y que es despedida cuando su hermano empieza a establecer un v\u00ednculo con ella, al punto de decirle mam\u00e1. Y est\u00e1 tambi\u00e9n ese gui\u00f1o a la pel\u00edcula que mencionan en la novela, la cual funciona como antecedente de lo que despu\u00e9s le ocurrir\u00e1 a la protagonista. \u00bfC\u00f3mo fue insertar este tipo de historias en torno al trabajo dom\u00e9stico en Latinoam\u00e9rica y vincularlas con ella?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El tema del trabajo dom\u00e9stico me interesa much\u00edsimo porque creo que habla mucho de las heridas coloniales que tenemos como continente. Es algo muy normalizado en nuestras sociedades y que no es normal, en el sentido de que no se retribuye como es debido. Hay un mont\u00f3n de casos a lo largo del continente de personas que est\u00e1n casi esclavizadas, y hay algo que es como una transacci\u00f3n a partir del amor: yo no te pago lo que te tengo que pagar, pero te quiero y t\u00fa cuidas a mis hijos. Es un lugar muy poroso y muy extra\u00f1o, que tambi\u00e9n ha generado ascenso social y movilizaci\u00f3n social en mujeres, sobre todo en Colombia: mujeres empobrecidas, mujeres racializadas. Pero a la vez el costo de eso es entregarle tu vida a una familia que en alg\u00fan momento te deja y no te da lo justo. Es un fen\u00f3meno que me parece muy interesante y quer\u00eda explorarlo en la novela, porque siento que son historias muy comunes de donde vivimos, pero que tambi\u00e9n tienen que ver con pensamientos y teor\u00edas de feministas como Silvia Federici, esta feminista marxista que tiene ese lema: eso que t\u00fa llamas amor es trabajo no remunerado<a href=\"#_ftn3\">[3]<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Eso me parec\u00eda muy interesante porque creo que toda la novela tiene que ver con las relaciones transaccionales, con lo que pensamos que es amor o amistad y que en este mundo se ha volteado completamente y se ha convertido en una transacci\u00f3n. Poner el ojo ah\u00ed, en el trabajo dom\u00e9stico, me parec\u00eda muy importante tambi\u00e9n porque es un trabajo absolutamente desvalorizado en esta sociedad, pero que luego, cuando las personas viajan a otros pa\u00edses como migrantes y consiguen un trabajo como trabajadoras dom\u00e9sticas all\u00e1, no se ve mal, porque est\u00e1n ganando en otra moneda. Hay algo ah\u00ed que tiene tantas ambig\u00fcedades y tantas capas.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large\"><img loading=\"lazy\" width=\"486\" height=\"747\" src=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/Portada-Contradeseo-Random-House.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-2132\" srcset=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/Portada-Contradeseo-Random-House.png 486w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/Portada-Contradeseo-Random-House-195x300.png 195w\" sizes=\"(max-width: 486px) 100vw, 486px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p><strong>Como en la novela, se menciona a una amiga que esconde lo que hace, aunque es lo que le ha permitido tener casa propia y dos perros pomeranios.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Exacto. Son cosas que hablan mucho de esta forma tan colonial en la que entendemos la vida en Latinoam\u00e9rica. Me parec\u00eda que esto es muy particular de esta cultura y que tambi\u00e9n une a estos tres personajes, que son de pa\u00edses distintos y se encuentran en ese otro espacio.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Una de las cosas que m\u00e1s me impresion\u00f3 en <em>Contradeseo <\/em>es que, detr\u00e1s de esa relaci\u00f3n amical, de las bromas que se hacen entre ellas y de una relaci\u00f3n que se va dando incluso con gui\u00f1os a los deseos y los afectos, hay una violencia latente muy profunda, que se evidencia en el acto \u00faltimo \u2013No voy a spoilear\u2013 pero lo que ah\u00ed se esconde no es tanto la violencia como la premeditaci\u00f3n, el c\u00e1lculo de este personaje y la traici\u00f3n. A eso se suman gui\u00f1os como los anuncios clasificados que solo se aceptan \u00f3vulos de mujeres blancas. \u00bfC\u00f3mo fue escribir algo tan complejo, que hoy en d\u00eda ya tiene el nombre de violencia reproductiva? Lo que me pareci\u00f3 m\u00e1s interesante es que, en la precariedad absoluta en la que se encuentra la protagonista, el \u00faltimo terreno de disputa es el \u00fatero. \u00bfC\u00f3mo fue ese proceso?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Yo creo que es el proceso. Digamos que entre una novela y otra, en la mitad, est\u00e1 <em>\u00a1Dinamita!<\/em>, que es un libro de perfiles de catorce mujeres colombianas que vivieron en el siglo XX y que de alguna manera fueron rebeldes: mujeres de izquierda, mujeres que se llamaron feministas en los a\u00f1os cuarenta, pol\u00edticas que abogaban por los derechos de las trabajadoras sexuales y de las trabajadoras dom\u00e9sticas en los a\u00f1os cincuenta. Mujeres muy impresionantes y muy avanzadas. Y est\u00e1 tambi\u00e9n la producci\u00f3n del p\u00f3dcast. Esas dos cosas convergieron en muchas preguntas sobre el g\u00e9nero.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/Portada-Dinamita-Lumen.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-2131\" width=\"461\" height=\"698\" srcset=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/Portada-Dinamita-Lumen.png 495w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/Portada-Dinamita-Lumen-198x300.png 198w\" sizes=\"(max-width: 461px) 100vw, 461px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Es muy extra\u00f1o hablar del libro ahora, porque el libro sali\u00f3 en 2023 y yo lo escrib\u00ed despu\u00e9s de la pandemia, en 2021 y 2022, y el mundo de hoy es otro. Yo te puedo decir ac\u00e1 que quer\u00eda subvertir t\u00f3picos feministas, y ahora m\u00e1s bien no necesitamos subvertir nada sino recuperar las bases, ahora se est\u00e1 discutiendo el voto. En ese momento estaba pensando en los feminismos que hablan de la sororidad y en c\u00f3mo darles la vuelta; ahora es como si tuvi\u00e9ramos que convencer de nuevo de que somos personas. Eso ha sido muy extra\u00f1o. Pero todas esas discusiones feministas de ese mundo anterior \u2014donde el feminismo era algo que nos esperanzaba, donde estaba la ola verde, donde todo el mundo hablaba del aborto y hab\u00eda programas de noticias con feministas defendi\u00e9ndolo, y todos \u00e9ramos diversos y todos \u00e9ramos felices\u2014pues ese mundo se acab\u00f3. Todas esas preguntas que yo recog\u00ed me sirvieron much\u00edsimo para escribir esta novela: est\u00e1n todas ah\u00ed de alguna forma, y son preguntas para las cuales no tengo respuesta.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero s\u00ed tengo esa visi\u00f3n que t\u00fa dices muy bien: el cuerpo de la mujer al final termina siendo siempre eso. Ahora hay tanta pol\u00e9mica con <em>La Odisea<\/em>, con que Helena de Troya sea una mujer negra; y lo que han dicho es que la traducci\u00f3n que utilizaron para esta adaptaci\u00f3n pone en el centro a la mujer como bot\u00edn de guerra. Es el problema de siempre: el cuerpo de la mujer siempre ha estado en disputa para materializar muchas violencias y para expiar muchas cosas. En esa sociedad transaccional, precaria y complicada que retrata el libro, al final lo que la mujer tiene es ese cuerpo, y tambi\u00e9n lo explota para sobrevivir, como un recurso material.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Finalmente, \u00bfnos podr\u00edas compartir alguna recomendaci\u00f3n de pel\u00edcula, disco, obra de teatro o cualquier manifestaci\u00f3n art\u00edstica que hayas disfrutado \u00faltimamente y quieras recomendar a nuestros lectores?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Quisiera recomendar <em>La boca de la vasija<\/em>, de Kevin Ortiz, publicado por Laguna Libros, y <em>Lo quieto se hace turbio<\/em>, de Mar\u00eda Jos\u00e9 Ojeda, publicado por Tusquets en Colombia. Recomiendo a estos dos escritores j\u00f3venes no solo porque me enorgullece haber sido su profesora en la Maestr\u00eda en Escritura Creativa del Instituto Caro y Cuervo, sino porque ambos juegan con los g\u00e9neros, dinamitan la idea que se tiene del relato y hacen una exploraci\u00f3n del lenguaje muy honesta y po\u00e9tica. Tambi\u00e9n quisiera recomendar la miniserie <em>DTF St. Louis<\/em>, que puede verse por HBO, porque juega mucho con los g\u00e9neros y con las expectativas del televidente: pensamos que es la historia de un crimen por resolver y termina convirti\u00e9ndose en una exaltaci\u00f3n de la amistad y de la ternura, algo que siento necesario en estos tiempos oscuros que transitamos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>+++++<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong><u>Libros de la autora<\/u><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong><em>Animales del fin del mundo<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>Alfaguara, 2017. 148 pp.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>\u2013<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong><em>\u00a1Dinamita! Mujeres rebeldes en la Colombia del siglo XX<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>Lumen, 2020. 235 pp.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>\u2013<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong><em>Contradeseo<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>Literatura Random House, 2023. 248 pp.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref1\">[1]<\/a> Alma Guillermoprieto (Ciudad de M\u00e9xico, 1949), cronista mexicana, Premio Princesa de Asturias de Comunicaci\u00f3n y Humanidades 2018. La cr\u00f3nica aludida es <em>Letter from Bogot\u00e1<\/em>, The New Yorker, 16 de octubre de 1989, que abre su volumen <em>The Heart That Bleeds<\/em> (Knopf, 1994), traducido como <em>Al pie de un volc\u00e1n te escribo. Cr\u00f3nicas latinoamericanas<\/em> (Norma, 1995): el texto se abre con los vidrieros bogotanos que repon\u00edan las ventanas destrozadas por los coches bomba.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref2\">[2]<\/a> <em>Pataclaun<\/em> (Frecuencia Latina, 1997-1999), sitcom de la asociaci\u00f3n cultural hom\u00f3nima fundada por July Naters, y <em>Los choches<\/em> (Frecuencia Latina, 1995), serie sobre un grupo de ni\u00f1os de la calle surgida de la miniserie <em>Escuela de la calle: Pira\u00f1itas<\/em> y Nubeluz (Panamericana Televisi\u00f3n, 1990-1996), programa infantil conducido por las \u201cdalinas\u201d, cuyo premio emblem\u00e1tico era un cono gigante lleno de golosinas. Los tres programas fueron transmitidos en Colombia por la se\u00f1al de la antena \u201cperub\u00f3lica\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref3\">[3]<\/a> Silvia Federici, <em>Salario contra el trabajo dom\u00e9stico<\/em> (Falling Wall Press, 1975; ed. en espa\u00f1ol Tinta Lim\u00f3n, 2019)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abSomos disfuncionales en el lenguaje\u00bb Por Eliana Del Campo Hay un acto que se repite en las protagonistas de las dos novelas de Gloria Susana Esquivel: un momento en el que alguien mira algo que los dem\u00e1s ignoran deliberadamente. 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