{"id":2045,"date":"2026-06-24T00:01:33","date_gmt":"2026-06-24T05:01:33","guid":{"rendered":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/?p=2045"},"modified":"2026-06-24T18:07:49","modified_gmt":"2026-06-24T23:07:49","slug":"entrevista-a-agustina-bazterrica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/2026\/06\/24\/entrevista-a-agustina-bazterrica\/","title":{"rendered":"Entrevista a Agustina Bazterrica"},"content":{"rendered":"\n<h5 class=\"has-text-align-center\"><strong>\u201c<span style=\"text-decoration: underline;\">Cuanto m\u00e1s limitado es el lenguaje, mejor pod\u00e9s manipular a la poblaci\u00f3n<\/span>\u201d<\/strong><\/h5>\n\n\n\n<h5 class=\"has-text-align-right\">Por Sebastian Uribe<\/h5>\n\n\n\n<p>En tiempos recientes, pocos libros han desbordado el circuito literario como <em>Cad\u00e1ver exquisito<\/em> (2017). La distop\u00eda en la que un virus vuelve t\u00f3xica la carne animal y la sociedad vive en un mundo donde unos cuerpos son personas y otros, mercanc\u00eda, le vali\u00f3 a Agustina Bazterrica (Buenos Aires, 1974) el Premio Clar\u00edn de Novela y, m\u00e1s tarde, el <em>Ladies of Horror Fiction<\/em>. Hoy, se ha traducido a m\u00e1s de veinticinco lenguas y circula entre clubes de lectura, aulas y ferias literarias alrededor del mundo. Licenciada en Artes por la Universidad de Buenos Aires, Bazterrica es tambi\u00e9n autora de la novela <em>Matar a la ni\u00f1a<\/em>, del libro de relatos <em>Diecinueve garras y un p\u00e1jaro oscuro<\/em> y de <em>Las indignas<\/em>, una novela donde la fe, el encierro y la mec\u00e1nica de los grupos coercitivos se narran desde una prosa que cuida la precisi\u00f3n y el lugar de cada palabra. El 2025 public\u00f3 <em>Literatura o muerte<\/em>, libro de no ficci\u00f3n donde despliega su \u00e9tica del trabajo literario.<\/p>\n\n\n\n<p>Conversamos con ella en la Feria Internacional del Libro de Lima 2024, y compartimos esta entrevista ahora que regresa al pa\u00eds como invitada internacional de la presente edici\u00f3n. En esta charla, Bazterrica reflexiona sobre el oficio de escribir el horror sin dejarse arrastrar por la emoci\u00f3n, y lo que el lenguaje puede encubrir u ocultar. Cuestiona las preguntas que reaparecen libro a libro, como lo que encierra lo humano y hasta d\u00f3nde estamos dispuestos a llegar por una creencia.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large\"><img loading=\"lazy\" width=\"492\" height=\"747\" src=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/Autora-3.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-2046\" srcset=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/Autora-3.png 492w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/Autora-3-198x300.png 198w\" sizes=\"(max-width: 492px) 100vw, 492px\" \/><figcaption><strong>Agustina Bazterrica &#8211; \u00a9Denise Giovaneli<\/strong><\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfEs tu primera vez en Per\u00fa?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>No, vine en 2018 a la Feria del Libro de Cusco, una feria chiquita, muy linda. Todav\u00eda no se hab\u00edan publicado mis libros ac\u00e1, as\u00ed que a las presentaciones fue muy poca gente. Lo mismo me pas\u00f3 en Colombia: viaj\u00e9 en 2019, y a la presentaci\u00f3n fueron solo dos personas que compraron el libro. Fue la presentaci\u00f3n m\u00e1s exitosa de mi vida. En cambio, cuando volv\u00ed este a\u00f1o hab\u00eda m\u00e1s de trescientas personas y estuve tres horas firmando. El contraste es enorme &nbsp;y yo feliz de que suceda.<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Cad\u00e1ver exquisito<\/em><\/strong><strong> se volvi\u00f3 hace unos a\u00f1os un fen\u00f3meno viral en redes. Recuerdo que el libro lleg\u00f3 a Lima, circul\u00f3 en librer\u00edas y de pronto se agot\u00f3 \u00bfTe sorprendi\u00f3? \u00bfC\u00f3mo tomaste esa nueva vida del libro?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>S\u00ed, todo lo que pasa con <em>Cad\u00e1ver exquisito<\/em> es una sorpresa. Lo termin\u00e9 diez d\u00edas antes de presentarlo al Premio Clar\u00edn: el premio fue, para m\u00ed, el objetivo que me puse para terminar el libro. No es que lo tuviera terminado y dijera \u201cbueno, lo presento\u201d; lo present\u00e9 pensando que no iba a ganar, pero que me serv\u00eda para cerrarlo. Entonces todo lo que pas\u00f3 despu\u00e9s es completamente inesperado, porque yo no imaginaba ni deliraba con que ese libro se iba a traducir a treinta y un idiomas.<\/p>\n\n\n\n<p>De nuevo, es un privilegio. Y trato de militar los libros. \u00bfQu\u00e9 quiero decir con esto? Que trato de conectarme con todos: me he conectado con clubes de lectura de tres personas y de cien, hablo en muchas escuelas de Argentina, pero tambi\u00e9n de Venezuela, Paraguay, Colombia, Espa\u00f1a, incluso Estados Unidos. En total habr\u00e9 hablado en m\u00e1s de noventa escuelas. Porque lo que me interesa de los libros, de leerlos y de escribirlos, es justamente el di\u00e1logo, la discusi\u00f3n. En ning\u00fan momento lo imagin\u00e9 as\u00ed, porque podr\u00eda haber sido un libro que solo generara rechazo. Y si bien a algunas personas les genera rechazo, n\u00e1useas, pesadillas (hubo gente que se desmay\u00f3), en general lo terminan de leer y lo recomiendan. Eso, para m\u00ed, es alucinante. No pens\u00e9 que iba a pasar.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large\"><img loading=\"lazy\" width=\"476\" height=\"747\" src=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/Portada-Cadaver-exquisito.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-2047\" srcset=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/Portada-Cadaver-exquisito.png 476w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/Portada-Cadaver-exquisito-191x300.png 191w\" sizes=\"(max-width: 476px) 100vw, 476px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p><strong>Ahora que mencionas a los adolescentes con quienes conversas en estas giras, \u00bfno te pasa que ellos captan o aprenden algo distinto del libro, que se quedan con algo que a los adultos se les escapa?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Lo que suele pasar es que adolescentes que normalmente no leen encuentran en este su primer libro le\u00eddo de principio a fin. Existen libros as\u00ed, que tambi\u00e9n son para no lectores, para quienes no tienen el h\u00e1bito, porque, por lo que me dicen, el registro es muy sencillo, se lee muy r\u00e1pido y cada cap\u00edtulo tiene la cadencia de un cuento: pens\u00e1s que termina, pero no, y eso te da impulso para seguir. Y aparte est\u00e1 el morbo de decir \u201cestoy leyendo sobre gente que come gente, \u00bfy qu\u00e9 va a pasar?\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero algo que ocurre tambi\u00e9n con los adultos: se indignan con el final, se enojan con el final. Y les molesta mucho la escena de los cachorros, de los perritos. Cuando voy a escuelas me dicen: \u201c\u00bfpor qu\u00e9 les hiciste eso?\u201d. Y ah\u00ed les explico lo que trabajo en el libro: el l\u00edmite borroso entre ser humano, ser animal y ser persona. Somos todo eso. Lo que pasa es que los humanos comestibles de la novela no llegan a ser personas: los animalizan. Y en nuestra realidad hacemos lo mismo. Hay animales humanizados y personas animalizadas, consideradas producto. Esa frontera est\u00e1 presente todo el tiempo. Por eso muchos lectores se fastidian con lo de los cachorros, pero no sienten nada cuando describo en detalle c\u00f3mo faenan a una mujer. Ah\u00ed es tambi\u00e9n enfrentarte a tu propia sensibilidad y a tu empat\u00eda: te molestan los cachorros, pero no te molesta que faenen a una mujer.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>En <em>Cad\u00e1ver exquisito<\/em> y en <em>Las indignas<\/em> hay temas muy escabrosos; los personajes cometen acciones violentas, chocantes. \u00bfC\u00f3mo manejas ese impacto de escribirlo y volver despu\u00e9s &nbsp;a tu d\u00eda a d\u00eda? \u00bfTienes alg\u00fan ritual para disociar o &nbsp;desconectarte?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Lo que pasa es que a la hora de escribir soy muy fr\u00eda porque tengo que ser muy t\u00e9cnica. Si me dejo llevar por las emociones y me horrorizo por lo que escribo, escribo mal. Con <em>Cad\u00e1ver exquisito<\/em>, cuando investigu\u00e9 (seis meses, antes de escribir la primera palabra), ah\u00ed s\u00ed llor\u00e9, la pas\u00e9 mal, me horroric\u00e9. Pero despu\u00e9s, sentada a escribir, soy un t\u00e9mpano. Porque lo que tengo que lograr es transformar algo artificial, como las palabras, en un universo sensorial, con todo lo que eso implica: la creaci\u00f3n de los personajes, el ritmo. Hay muchas cuestiones a tener en cuenta, y cada decisi\u00f3n, por m\u00e1s peque\u00f1a que sea, influye en la solidez del libro, en qu\u00e9 funciona y qu\u00e9 no.<\/p>\n\n\n\n<p>Te doy un ejemplo concreto, sin espoilear: la \u00faltima frase de <em>Cad\u00e1ver exquisito<\/em> tiene la palabra \u201chumana\u201d. Yo hab\u00eda puesto \u201cdemente\u201d, y estuve una semana pensando c\u00f3mo reemplazarla, porque \u201cdemente\u201d no iba, pero no se me ocurr\u00eda otra. Ahora es evidente que iba \u201chumana\u201d, pero me llev\u00f3 una semana encontrarla. Si hubiese dejado la anterior, el sentido del libro cambiaba por una sola palabra. Soy muy obsesiva y muy detallista, as\u00ed que no me involucro emocionalmente con los personajes ni con lo que estoy contando.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large\"><img loading=\"lazy\" width=\"480\" height=\"747\" src=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/Coleccion-Literatura-o-muerte.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-2048\" srcset=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/Coleccion-Literatura-o-muerte.png 480w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/Coleccion-Literatura-o-muerte-193x300.png 193w\" sizes=\"(max-width: 480px) 100vw, 480px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p><strong>Justo en tu respuesta aparece algo que tambi\u00e9n encuentro clave en las dos novelas: las palabras. En ambas tienen un protagonismo destacado, ya sea como anhelo, como secreto o incluso como arma. \u00bfQu\u00e9 representan para ti las palabras y cu\u00e1l es tu perspectiva personal sobre el lenguaje?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Es todo, el lenguaje. Creo que era Wittgenstein quien dec\u00eda que el l\u00edmite de nuestro mundo es el l\u00edmite de nuestro lenguaje: cuanto m\u00e1s lenguaje ten\u00e9s, cuanto m\u00e1s le\u00e9s, m\u00e1s se ampl\u00eda tu universo interno y, por ende, el externo. Por eso en todas las dictaduras proh\u00edben los libros: cuanto m\u00e1s limitado es el lenguaje, mejor pod\u00e9s manipular a la poblaci\u00f3n. El lenguaje es claramente pol\u00edtico; todo lo que decimos y lo que no decimos habla de d\u00f3nde estamos ubicados en el mundo. Para m\u00ed tampoco hay sin\u00f3nimos: cada palabra tiene su peso, su matiz. Y algo fascinante del lenguaje es que algunas palabras encubren el mundo, encubren realidades, y otras lo descubren, descubren las matrices, las problematizan. Eso es lo que hace la buena literatura, y la poes\u00eda sobre todo.<\/p>\n\n\n\n<p>Un ejemplo tremendo que doy siempre, sobre todo en las escuelas, por lo menos en la Argentina, es que durante mucho tiempo, y todav\u00eda hoy lamentablemente, se habla de \u201ccrimen pasional\u201d. Si dec\u00eds \u201ccrimen pasional\u201d, est\u00e1s justificando al asesino: la mat\u00f3 porque la amaba demasiado. Hace menos de un mes hubo un caso que todav\u00eda resuena: una chica se junt\u00f3 con un compa\u00f1ero de la facultad, un amigo; no s\u00e9 qu\u00e9 le habr\u00e1 propuesto \u00e9l, ella se neg\u00f3, y \u00e9l le peg\u00f3 hasta dejarla inconsciente, la dej\u00f3 en el auto y lo quem\u00f3 con ella adentro. Fue en la provincia de C\u00f3rdoba, y en los diarios de C\u00f3rdoba hab\u00eda titulares que dec\u00edan \u00abcrimen pasional\u00bb. Siglo XXI, a\u00f1o 2024. Eso habla de la matriz del patriarcado.<\/p>\n\n\n\n<p>En <em>Cad\u00e1ver exquisito<\/em> el horror est\u00e1 presente, se legitima el canibalismo, pero no se puede nombrar la palabra. Y si no la nombr\u00e1s, de alguna manera no existe; de alguna manera est\u00e1 bien que cometamos ese horror. Y en <em>Las indignas<\/em> el lenguaje aparece tambi\u00e9n como refugio, como salvaci\u00f3n: lo trabajo desde ese lugar.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>En ambas novelas, desde mi perspectiva, los personajes o ya est\u00e1n deshumanizados o no logran volver a lo que eran, y la felicidad o la esperanza quedan truncadas. \u00bfHubo alg\u00fan momento espec\u00edfico durante la escritura que te hiciera reconsiderar o profundizar tu visi\u00f3n de lo que significa ser humano?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>S\u00ed, es una de las grandes preguntas filos\u00f3ficas: es infinita, no hay una sola respuesta, son infinitas. Creo que en casi todos los libros esa pregunta est\u00e1 presente, porque lo que hacen los libros y el arte es generar reflexiones sobre la condici\u00f3n humana. No importa si escrib\u00eds un best seller o algo m\u00e1s superficial. Incluso en una novela rom\u00e1ntica est\u00e1s reflexionando sobre lo que es el romance para el ser humano. Es algo que pienso constantemente, y me sirve mucho estar en una entrevista como esta, pero tambi\u00e9n hablar en escuelas, en clubes de lectura, porque cuando me hacen ciertas preguntas me obligo a correrme de mi propia obra, a pensar y a seguir profundizando.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando escribo no razono ni me digo \u201cvoy a escribir una novela sobre el canibalismo para hablar del capitalismo salvaje\u201d; hay un tema que me llama la atenci\u00f3n, que me obsesiona, lo investigo y, obviamente, me interesa connotar cosas m\u00e1s all\u00e1 del argumento, pero a veces no s\u00e9 de d\u00f3nde surgen las ideas. Te doy un ejemplo: <em>Las indignas<\/em> empieza con la protagonista poniendo cucarachas en una almohada. Lo escrib\u00ed, se public\u00f3, y una lectora muy buena, Eugenia Zicavo \u2014que tuvo varios programas de televisi\u00f3n sobre libros en Buenos Aires y entrevist\u00f3 a autores muy importantes\u2014, me dijo: \u201cEs obvio que te inspiraste en <em>El almohad\u00f3n de plumas<\/em>, de Horacio Quiroga\u201d. Y fue como\u2026 no, pero s\u00ed: no lo ten\u00eda consciente, pero es un cuento que se estudia en la escuela, un cl\u00e1sico que rele\u00ed. Esa conexi\u00f3n la hizo ella, yo no la hice conscientemente, pero si me remito a mi inconsciente, es evidente que ese cuento anda dando vueltas. De la misma manera, una amiga me dec\u00eda que la hermana superiora, un personaje de <em>Las indignas<\/em>, le hac\u00eda acordar a <em>La condesa sangrienta<\/em>. No lo pens\u00e9 en ese sentido, pero estudi\u00e9 sobre la condesa sangrienta, di charlas sobre ella; as\u00ed que est\u00e1 ah\u00ed, dando vueltas.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large\"><img loading=\"lazy\" width=\"471\" height=\"742\" src=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/Portada-Diecinueve-garras.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-2049\" srcset=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/Portada-Diecinueve-garras.png 471w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/Portada-Diecinueve-garras-190x300.png 190w\" sizes=\"(max-width: 471px) 100vw, 471px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p><strong>Y hablando de conexiones, me result\u00f3 curioso que, leyendo <em>Diecinueve garras y un p\u00e1jaro oscuro<\/em>, encontr\u00e9 mucha cercan\u00eda con Cort\u00e1zar: ese tipo de lectura con un giro inesperado, un momento sorpresivo, algo l\u00fadico, la exploraci\u00f3n de lo fant\u00e1stico. \u00bfLo sigues releyendo?\u00bfC\u00f3mo es tu relaci\u00f3n con \u00e9l?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>S\u00ed, s\u00ed. Tanto Cort\u00e1zar como Borges, Silvina Ocampo, Sara Gallardo o Juan Jos\u00e9 Saer \u2014que es mi escritor favorito, siempre lo nombro\u2014 son autores y autoras que estudio. Me los pongo a estudiar de verdad. Te doy un ejemplo con Stephen King: estoy releyendo <em>Misery<\/em> por tercera vez, porque me van a invitar a un podcast sobre King que hace Ariel Bosi, un autor argentino que de hecho public\u00f3 un libro sobre \u00e9l. A m\u00ed no me interesa ir a hablar del argumento, todos lo sabemos, o casi todos. Lo que hago es buscar una hip\u00f3tesis de lectura. Para esto, mir\u00e1: \u00bfpor qu\u00e9 al comienzo repite la palabra \u201cbruma\u201d una, dos, tres, cuatro veces?<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 me est\u00e1 queriendo decir con eso? \u00bfPor qu\u00e9 empieza con una palabra cortada, a medias? \u00bfPor qu\u00e9 me habla todo el tiempo de Annie como si fuera una diosa de \u00c1frica? Con eso voy pensando una hip\u00f3tesis de lectura m\u00e1s all\u00e1 de lo argumentativo. Y la que estoy elaborando (me falta, porque reci\u00e9n lo estoy releyendo) es que Annie representa el acto creativo. Hay un mont\u00f3n de indicios. La bruma, en lo argumental, es el dolor; pero la bruma es tambi\u00e9n lo que est\u00e1 antes de sentarse a escribir una historia. Despu\u00e9s, ella, como diosa (y los dioses crean), lo crea a \u00e9l: le dice todo el tiempo que ella le dio la vida, que gracias a ella est\u00e1 vivo. Lo obliga a estar inmovilizado, y para escribir ten\u00e9s que estar inmovilizado. Lo trata como a un ni\u00f1o varias veces. Hay mil indicios, y est\u00e1 el tema del acto creativo como algo doloroso. En un momento ella le quema una novela que no tiene que ver con <em>Misery<\/em>, y eso es algo que los autores hacemos: descartar, quemar por miedo, por ego, por lo que sea. Esa es una de mis hip\u00f3tesis, y es lo que hago con los libros que me interesan: pensar m\u00e1s all\u00e1 del argumento, entender t\u00e9cnicas. Con Cort\u00e1zar tambi\u00e9n lo hice; hay cuentos que tengo absolutamente estudiados.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>A prop\u00f3sito de t\u00e9cnicas, not\u00e9 que entre <em>Cad\u00e1ver exquisito<\/em> y <em>Las indignas<\/em> hay un cambio de voces, de perspectiva y de forma de narrar. En <em>Cad\u00e1ver exquisito <\/em>&nbsp;est\u00e1 la historia de este hombre mecanizado, totalmente subyugado al sistema en el que vive; en <em>Las indignas<\/em> me pareci\u00f3 curioso el uso del diario, esa primera persona en un mundo muy femenino, salvo por una misteriosa &nbsp;presencia masculina. \u00bfC\u00f3mo fue ese cambio? \u00bfFue intuitivo?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Eso es algo que tambi\u00e9n vas a ver en los cuentos: la historia te da la forma. Y me causa gracia que me lo pregunt\u00e9s, porque justamente en <em>Misery<\/em>,el tema es el que dicta la forma. El registro, para m\u00ed, tambi\u00e9n tiene que connotar algo, tiene que estar diciendo algo. En <em>Cad\u00e1ver exquisito<\/em> es un registro quir\u00fargico, muy narrativo, muy visual, con palabras muy sencillas y frases muy cortas: quiero que le vaya pegando al lector, que lo vaya lastimando. <em>Las indignas<\/em> tiene un registro de frases largas, m\u00e1s po\u00e9ticas. Ah\u00ed tambi\u00e9n connoto con el dibujo del texto, con la gram\u00e1tica: \u00bfpor qu\u00e9 las palabras tachadas?, \u00bfpor qu\u00e9 al principio hay muchos par\u00e9ntesis y despu\u00e9s ya no? Eso dice cosas.<\/p>\n\n\n\n<p>Quiero que, con la novela, el lector se sienta envuelto en la belleza del lenguaje \u2014o en lo que para m\u00ed es la belleza del lenguaje\u2014, a pesar de que narro cosas espantosas. En los cuentos se ve bastante. Por ejemplo, <em>Infierno,<\/em> sobre tres ancianas que tienen un p\u00e1jaro en una jaula, est\u00e1 escrito con un registro completamente barroco, con palabras muy artificiales, porque quiero que el infierno est\u00e9 tambi\u00e9n en el lenguaje. O <em>Lavavajillas<\/em> que para un argentino es un espa\u00f1ol muy artificial, como si originalmente hubiese estado escrito en ingl\u00e9s y luego traducido: un argentino no dir\u00eda \u201clavavajillas\u201d, dir\u00eda \u201clavaplatos\u201d. Hay un mont\u00f3n de palabras as\u00ed que nos resultan artificiales, y ah\u00ed estoy hablando del registro, de los mandatos artificiales que le imponen a la protagonista de ese cuento. Me interesa eso. No tengo tantas novelas escritas, pero, idealmente, cuando escriba m\u00e1s, cada una va a tener un registro diferente.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large\"><img loading=\"lazy\" width=\"477\" height=\"747\" src=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/Portada-Las-indignas.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-2050\" srcset=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/Portada-Las-indignas.png 477w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/Portada-Las-indignas-192x300.png 192w\" sizes=\"(max-width: 477px) 100vw, 477px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p><strong>Sobre tu \u00faltima novela, <em>Las indignas<\/em>, me parece muy interesante c\u00f3mo explotas la perversidad de la religiosidad: cuando se convierte en un mecanismo m\u00e1s de tortura que de salvaci\u00f3n o de fe. La religi\u00f3n todav\u00eda se percibe como un tab\u00fa por explorar en Latinoam\u00e9rica. \u00bfLo ves as\u00ed?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>No s\u00e9 si en la literatura, pues me parece que se explor\u00f3 bastante. Quiz\u00e1s hay pueblos, ciudades, grupos que todav\u00eda la defienden con u\u00f1as y dientes. Hablemos de la religi\u00f3n cat\u00f3lica, que es la que m\u00e1s conozco: ah\u00ed hay todo un tema. En el libro trabajo d\u00f3nde est\u00e1 lo sagrado: si est\u00e1 en ese Dios que ellas adoran o en otro lado. Y al final planteo algo en ese sentido. Lo que me pregunto, tanto en <em>Cad\u00e1ver exquisito<\/em> como en <em>Las indignas<\/em>, es por qu\u00e9 creemos en las cosas que creemos. \u00bfPor qu\u00e9 estamos dispuestos a hacer barbaridades, como comer carne humana o,en <em>Las indignas<\/em>, torturar y matar gente por una creencia? Despu\u00e9s de leer <em>Las indignas<\/em> creo que es evidente que yo no creo en las religiones.<\/p>\n\n\n\n<p>El tema con las religiones es que se meten con algo tan \u00edntimo y fr\u00e1gil como la fe. S\u00ed creo en Dios, llamalo Dios, llamalo Misterio, ponele el nombre que quieras, una energ\u00eda que nos cre\u00f3: creo en eso. Pero no creo que tenga que haber intermediarios, que un se\u00f1or en el Vaticano me diga qu\u00e9 pensar y qu\u00e9 hacer, porque ya sabemos la historia de la religi\u00f3n cat\u00f3lica: en nombre de Dios se cometieron, y se siguen cometiendo, las mayores atrocidades. Salen a protestar por el aborto legal, pero no por los sacerdotes ped\u00f3filos que tienen. El nivel de hipocres\u00eda es total. El catolicismo es gigante, est\u00e1 en millones de pa\u00edses, y hay gente que lo necesita porque crea comunidad, es tradici\u00f3n, es familia. Pero cuando la c\u00fapula te dice que, si te enamor\u00e1s de alguien de tu mismo sexo, te reprime, o si te divorci\u00e1s, te reprime. Y aparte, yo no puedo pertenecer a una instituci\u00f3n donde las mujeres nunca van a llegar al poder, porque la Iglesia cat\u00f3lica es eminentemente patriarcal. Decime d\u00f3nde hay una monja en la c\u00fapula del Vaticano. Las monjas est\u00e1n ah\u00ed para limpiar, para hacerles los trabajos a los sacerdotes.<\/p>\n\n\n\n<p>Yo fui a un colegio de monjas. \u00c9ramos todas mujeres: profesoras, monjas, alumnas, y el \u00fanico var\u00f3n era el sacerdote. Me llamaba mucho la atenci\u00f3n que quienes llevaban el colegio eran las monjas, pero lo que dec\u00eda el sacerdote era la palabra santa. Y que le dijeran \u201cpadre\u201d tambi\u00e9n me saca de quicio. Me interesa pensar eso, y tambi\u00e9n por qu\u00e9 creemos en esta energ\u00eda, en este Dios; otra de las grandes preguntas filos\u00f3ficas.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Creo que en <em>Las indignas<\/em> abordas muy bien ese asunto: c\u00f3mo lidiar con la fe y, sobre todo, con la jerarqu\u00eda.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Es algo que olvidamos: somos animales, e instintivamente necesitamos estar en tribus, porque as\u00ed tenemos m\u00e1s chances de sobrevivir; por eso a veces hacemos cosas que jam\u00e1s har\u00edamos en otra circunstancia. Algo clave, sobre todo para los grupos coercitivos, es la vulnerabilidad. Yo me preguntaba por qu\u00e9 gente inteligente cae en las garras de estos grupos, y es porque est\u00e1 en una situaci\u00f3n vulnerable: se les muri\u00f3 alguien que quer\u00edan, se quedaron sin trabajo. Est\u00e1s con las defensas bajas, m\u00e1s permeable. Y lo tremendo es que pod\u00e9s irte f\u00edsicamente, pero mentalmente quiz\u00e1s qued\u00e1s enganchado; la l\u00ednea entre las religiones y los grupos coercitivos es bastante borrosa.<\/p>\n\n\n\n<p>De hecho, hay una serie en Netflix, <em>S\u00e9 d\u00f3cil: oraci\u00f3n y obediencia<\/em>, sobre una rama de los mormones: una comunidad bastante grande que vive pr\u00e1cticamente como en el medioevo, sin contacto con internet. Les hac\u00edan creer que el pastor era inmortal, hasta que el pastor se muri\u00f3 y vino otro. Educan a la comunidad en que los hombres que tengan m\u00e1s mujeres, tipo har\u00e9n, tienen un mejor lugar en el cielo, llegan m\u00e1s r\u00e1pido. &nbsp;As\u00ed, las mujeres se convirtieron en moneda de cambio: si ten\u00e9s hijas y se las ofrec\u00e9s al pastor, ten\u00e9s m\u00e1s privilegios. Este pastor, hoy encarcelado en Estados Unidos, termin\u00f3 con sesenta y cinco mujeres, entre ellas menores de edad a las que violaba, porque ah\u00ed no hay consentimiento. Es un claro ejemplo de grupo coercitivo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Y siempre son patriarcales, \u00bfno?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>S\u00ed. Hay grupos coercitivos, muy pocos, donde hubo mujeres l\u00edderes que tambi\u00e9n comet\u00edan abusos, pero en general son varones. Y la mujer que comete el abuso lo hace tambi\u00e9n desde una l\u00f3gica muy patriarcal, muy machista. As\u00ed que s\u00ed, es tremendo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Para ir cerrando, reci\u00e9n mencionaste una serie de Netflix y quer\u00eda preguntarte si deseas recomendarnos otra obra que te haya sorprendido: puede ser una pel\u00edcula, un libro o un disco.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Les recomiendo mucho un libro de la escritora franco-marroqu\u00ed Le\u00efla Slimani, <em>Canci\u00f3n dulce<\/em>. Es tremendo; hay que tener est\u00f3mago, pero est\u00e1 tan, tan bien escrito que lo s\u00faper recomiendo. De pel\u00edculas soy mal\u00edsima con los t\u00edtulos, porque con mi marido vemos muchas y despu\u00e9s me los olvido. Una que ya es un cl\u00e1sico es <em>La bruja<\/em>, la de terror: esa familia muy religiosa a la que echan de la comunidad y que empieza a acusar a la protagonista de ser bruja. Es muy conocida y la recomiendo mucho.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Una serie muy graciosa, en Netflix, es <em>Exploding Kittens<\/em> (\u201cgatitos que explotan\u201d). Y, hablando de religiones, es \u201cDios\u201d: una serie animada, cortita. Dios est\u00e1 en el cielo y los CEO del cielo le dicen que tiene que bajar a la Tierra porque est\u00e1 totalmente desconectado, haciendo desastres, y que va a bajar en forma de gato para tener empat\u00eda con los humanos, con una familia disfuncional. Tambi\u00e9n mandan a un demonio \u2014una demonia\u2014 en forma de gato. Ten\u00e9s a Dios y al Diablo convertidos en gatos: es muy graciosa, muy ir\u00f3nica, tira mucha data actual. Para re\u00edrse much\u00edsimo.<\/p>\n\n\n\n<p>Otra serie genial es <em>What We Do in the Shadows<\/em> (<em>Lo que hacemos en las sombras<\/em>): unos vampiros filmados tipo documental. Primero hicieron la pel\u00edcula y despu\u00e9s la serie. Est\u00e1n los tres vampiros \u2014una vampira y dos vampiros, unos personajes\u2014, pero tambi\u00e9n hay un vampiro de energ\u00eda: un se\u00f1or estadounidense con anteojitos, pelado, de traje gris, que viene y te habla y te habla de temas aburrid\u00edsimos hasta que te dorm\u00eds, porque te va robando la energ\u00eda. Es tan graciosa que la recomiendo mucho tambi\u00e9n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cCuanto m\u00e1s limitado es el lenguaje, mejor pod\u00e9s manipular a la poblaci\u00f3n\u201d Por Sebastian Uribe En tiempos recientes, pocos libros han desbordado el circuito literario como Cad\u00e1ver exquisito (2017). 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