{"id":2036,"date":"2026-06-19T15:23:25","date_gmt":"2026-06-19T20:23:25","guid":{"rendered":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/?p=2036"},"modified":"2026-06-19T15:23:25","modified_gmt":"2026-06-19T20:23:25","slug":"entrevista-a-gabriela-damian-miravete","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/2026\/06\/19\/entrevista-a-gabriela-damian-miravete\/","title":{"rendered":"Entrevista a Gabriela Dami\u00e1n Miravete"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center has-large-font-size\"><strong>\u201c<span style=\"text-decoration: underline;\">Son tiempos dif\u00edciles para ejercitar la compasi\u00f3n y la esperanza<\/span>\u201d<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right has-large-font-size\"><strong>Por Eliana Del Campo y Sebastian Uribe<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La obra de Gabriela Dami\u00e1n Miravete (Ciudad de M\u00e9xico, 1979) ha viajado por varias lenguas antes de llegar al Per\u00fa: traducida al ingl\u00e9s, italiano, portugu\u00e9s, franc\u00e9s, euskera y japon\u00e9s, e incluida en antolog\u00edas finalistas del Premio Hugo y del World Fantasy, arriba ahora a nuestras librer\u00edas con <em>So\u00f1ar\u00e1n en el jard\u00edn<\/em>, el libro de cuentos que la colecci\u00f3n Mapa de las Lenguas hace circular por Latinoam\u00e9rica y Espa\u00f1a. Se trata del mismo volumen que, en su edici\u00f3n en ingl\u00e9s, <em>They Will Dream in the Garden<\/em> (Rosarium Press, 2023), gan\u00f3 el Shirley Jackson Award, y cuyo relato hom\u00f3nimo hab\u00eda obtenido antes el James Tiptree Jr. (hoy Otherwise), distinci\u00f3n de la ciencia ficci\u00f3n feminista.<\/p>\n\n\n\n<p>Cofundadora de proyectos colaborativos como Mexicona: Imaginaci\u00f3n y Futuro y el C\u00famulo de Tesla, colectivo de arte y ciencia, Dami\u00e1n Miravete es tambi\u00e9n autora de <em>La canci\u00f3n detr\u00e1s de todas las cosas<\/em> (Elefanta Editorial, 2024). En esta entrevista conversamos con ella sobre la vida conventual y el control que se ejerce mediante la represi\u00f3n sexual, sobre el lugar de la literatura frente al uso \u00e9tico de las tecnolog\u00edas y sobre el modo en que el presente se filtra en sus relatos de ciencia ficci\u00f3n, entre otros temas.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-gallery aligncenter columns-1 is-cropped\"><ul class=\"blocks-gallery-grid\"><li class=\"blocks-gallery-item\"><figure><img loading=\"lazy\" width=\"497\" height=\"747\" src=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/Autora.png\" alt=\"\" data-id=\"2037\" data-link=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/?attachment_id=2037\" class=\"wp-image-2037\" srcset=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/Autora.png 497w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/Autora-200x300.png 200w\" sizes=\"(max-width: 497px) 100vw, 497px\" \/><\/figure><\/li><\/ul><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>En <em>Huir del siglo<\/em> ambientas tu relato en un convento de monjas a fines del siglo XVIII. \u00bfC\u00f3mo fue el proceso de explorar esta instituci\u00f3n? \u00bfA qu\u00e9 crees que debes su vigencia y cierta atracci\u00f3n est\u00e9tica que se ha producido alrededor de la misma durante los \u00faltimos a\u00f1os?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Siempre me he sentido fascinada por la vida conventual, quiz\u00e1 porque estudi\u00e9 en un colegio de monjas\u2026 incluso tuve el deseo de experimentar una vida dedicada a la contemplaci\u00f3n, la reflexi\u00f3n, qu\u00e9 s\u00e9 yo. Independientemente de la represi\u00f3n y la crueldad que pueden llegar a ejercer y que las han hecho c\u00e9lebres entre las exalumnas de escuelas como la m\u00eda, siempre me ha llamado la atenci\u00f3n la figura de la monja y de una comunidad de mujeres religiosas. Cuando fui acerc\u00e1ndome a los movimientos de mujeres, al feminismo, me di cuenta de me di cuenta de lo importantes que han sido estos espacios de mujeres, que hist\u00f3ricamente han generado alternativas de vida, una posibilidad distinta a la del destino del matrimonio, ser esposa, ama de casa, madre. Los conventos eran un espacio de much\u00edsima libertad tambi\u00e9n para aquellas mujeres que pod\u00edan acceder a ellos, donde ten\u00edan cierta autonom\u00eda sobre sus vidas y la expresi\u00f3n de sus ideas. Para m\u00ed, uno de esos grandes ejemplos son Sor Juana In\u00e9s de la Cruz y Teresa de \u00c1vila, dos figuras a las que admiro much\u00edsimo, tanto en su escritura como en su personalidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Entonces una fuente de felicidad, para m\u00ed, es hacer investigaci\u00f3n hist\u00f3rica. Leer art\u00edculos sobre c\u00f3mo era ese mundo, sumergirme en los archivos inquisitoriales, una fuente inmensa de placer para m\u00ed, y revisar el periodo virreinal, que yo creo que est\u00e1 lleno de claves para entender nuestro presente. Fue as\u00ed como di con un mont\u00f3n de informaci\u00f3n acerca de las distintas voces dentro de los espacios conventuales a partir de ese mosaico de voces y de percatarme de que, pese a lo que podr\u00eda parecer, hab\u00eda mucha pluralidad \u2014ling\u00fc\u00edstica, cultural, \u00e9tnica\u2014 en estos espacios, y eso me atrajo mucho narrativamente: \u00bfc\u00f3mo se relaciona eso con una idea de futuro que estamos forjando en el presente en torno a esa pluralidad, incluso en espacios donde parece no haber espacio para la libertad, la creatividad, la resistencia colectiva en torno a una causa com\u00fan? Explorar esa relaci\u00f3n entre el futuro del pasado y el futuro del presente me interesaba mucho en este cuento.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>En dicho cuento se representa tambi\u00e9n el temor de la \u00e9lite, representado en la figura de Sor Mar\u00eda Devota, por el levantamiento de la poblaci\u00f3n a la que subyuga, simbolizada en Sor \u00c1gata. \u00bfCrees que a ello obedezca su obsesi\u00f3n por la represi\u00f3n sexual? \u00bfC\u00f3mo crees que se relaciona ello con el apaciguamiento de reclamos y demandas sociales?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Creo que la represi\u00f3n sexual ha sido una de las herramientas de control m\u00e1s fuertes y, al mismo tiempo, ineficientes, en Am\u00e9rica Latina; y creo que s\u00ed est\u00e1 relacionada con la necesidad de cancelar posibilidades para el goce y la libertad de las personas para mantenerlas sometidas pol\u00edtica y econ\u00f3micamente. Qui\u00e9nes decidimos ser a partir de nuestra identidad sexo-gen\u00e9rica, c\u00f3mo queremos vivir esas vidas en el espacio p\u00fablico, c\u00f3mo queremos construir las estructuras sociales a partir de esa decisi\u00f3n personal, que finalmente es un asunto colectivo, ciudadano. Por eso se quieren reprimir estos deseos o estas alternativas vitales. La protesta social o las demandas por la obtenci\u00f3n de derechos tienen que ver tambi\u00e9n con el disfrute de la vida: <em>lo personal es pol\u00edtico<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>En <em>La sincron\u00eda del tacto <\/em>se dice que \u201c<em>la evoluci\u00f3n m\u00e1s sofisticada<\/em><em> de las manos no es manipular una herramienta, sino lograr entrelazarse con las de otros<\/em>\u201d (p\u00e1g. 79). En tiempos donde los avances tecnol\u00f3gicos discurren en paralelo a discursos cada vez m\u00e1s beligerantes e intolerantes, \u00bfpuede ser la literatura un contrapeso a dichas narrativas?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Yo deseo que s\u00ed y tengo la convicci\u00f3n de que la literatura precisamente pone en duda esos discursos que est\u00e1n cada vez m\u00e1s presentes a trav\u00e9s de lo que escuchamos en los noticieros con las \u201cvoces autorizadas\u201d para hablar de tecnolog\u00eda, as\u00ed como su representaci\u00f3n en los productos culturales que consumimos, como las series y las pel\u00edculas que m\u00e1s aprovechan la espectacularidad de la ciencia ficci\u00f3n no para cuestionar estas ideas, sino para reforzarlas. Creo que la literatura ofrece un espacio de sosiego en donde pensar con m\u00e1s detenimiento y m\u00e1s discernimiento sobre nuestra relaci\u00f3n con la tecnolog\u00eda, adem\u00e1s de dar m\u00e1s cabida a la imaginaci\u00f3n propia y colectiva, cuando se socializa.<\/p>\n\n\n\n<p>Creo que en este momento hist\u00f3rico la literatura tiene un papel muy importante a la hora de cuestionar esta imposici\u00f3n que se pretende hacer desde los centros de gran poder tecnol\u00f3gico y econ\u00f3mico a nuestra imaginaci\u00f3n, a nuestros deseos, a c\u00f3mo queremos realmente usar estas tecnolog\u00edas. Es un punto de partida del uso contrahegem\u00f3nico que puede impedir que solo se haga realidad la visi\u00f3n de mundo de un pu\u00f1ado de multimillonarios a los que el bienestar de la gente y del planeta les importa un carajo. En lugar de aceptar sin protestar el uso de tecnolog\u00edas para asesinar poblaciones enteras o generar dinero r\u00e1pido o ahorrarse trabajo solo para poder ser explotados m\u00e1s tiempo (como es el caso de las mal llamadas IAs), podr\u00edamos imaginar tecnolog\u00edas para potenciar los cuidados, resguardar el conocimiento y distribuirlo mejor, junto con la riqueza. Tecnolog\u00edas que nutran la ternura, las relaciones afectivas, la regeneraci\u00f3n del medioambiente. Nuestra imaginaci\u00f3n es el l\u00edmite.<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>La visita <\/em>es un cuento en el que una comunidad les abre las puertas a quienes acuden a ella seg\u00fan su necesidad, m\u00e1s que la posible utilidad que estas personas pueden brindar. \u00bfEs posible pensar a\u00fan en esos t\u00e9rminos en un mundo con cada vez m\u00e1s fronteras? \u00bfC\u00f3mo combatir ese discurso de la desconfianza hacia los migrantes?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Yo creo que es posible, y no s\u00f3lo eso: s\u00e9 que es posible. De hecho, <em>La visita<\/em> tiene como inspiraci\u00f3n a un colectivo de mujeres que hace precisamente eso: Las Patronas, que alimentan y cuidan a las personas migrantes que van a bordo de \u201cLa Bestia\u201d, el tren que pasa por Veracruz y que llega hasta la frontera norte. Pensando en ellas, en su gesto de alimentar, de cuidar, de hacer espacio en sus vidas para las necesidades de los otros, escrib\u00ed este cuento. Pese a que tienen muy pocos recursos y se trata de una comunidad con sus propios problemas, no est\u00e1 exenta de alegr\u00eda, de afecto y generosidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Como dir\u00eda Italo Calvino: hay que detectar aquello que no es el infierno y hacer que dure y darle espacio. Me parece que esta clase de actitudes justamente son estos reductos de humanidad que tenemos y a los que podemos aferrarnos. Quiz\u00e1 no consiguen aparecer en los titulares junto a las noticias m\u00e1s relevantes, pero mantienen al mundo funcionando, siendo un lugar por el que vale la pena luchar y vivir.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u201c<em>De pronto, Ver\u00f3nica sinti\u00f3 ganas de quedarse ah\u00ed, en ese lugar que no parec\u00eda tocado por los horrores del mundo. Pero segu\u00eda percibiendo que algo les faltaba, era esa carencia que se l<\/em><em>e hab\u00eda metido por los ojos<\/em>\u201d. (p\u00e1g. 131) En estas l\u00edneas de <em>Final de fiesta<\/em> se hace alusi\u00f3n a c\u00f3mo la pobreza ya es un apocalipsis en s\u00ed misma. \u00bfQu\u00e9 tanto esta problem\u00e1tica se pasa por alto en los relatos de ciencia ficci\u00f3n de hoy en d\u00eda? \u00bfPor qu\u00e9 a veces parece que la preocupaci\u00f3n por el futuro es una manera de desviar la atenci\u00f3n del presente?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Es una paradoja, porque incluso teniendo la intenci\u00f3n de obviar el presente, las historias sobre el futuro siempre hablan del presente, siempre revelan el momento hist\u00f3rico en el que nacen, cu\u00e1les son los miedos, las preocupaciones, los deseos de quienes escriben en ese instante en el tiempo. Y esto es muy claro si leemos a Mary Shelley, a Julio Verne o a Amado Nervo, a Ang\u00e9lica Gorodischer: podemos notar esas preocupaciones y esos contextos hist\u00f3ricos detr\u00e1s de sus relatos futur\u00edsticos.<\/p>\n\n\n\n<p>Creo que depende de la ciencia ficci\u00f3n a la que nos acercamos ver, en mayor o menor medida, esas consecuencias que tienen los deseos o, digamos, las \u201cgrandes soluciones\u201d a los problemas de la humanidad que generan problemas m\u00e1s grandes, como las grandes desigualdades que sufre el Sur Global para resolver las necesidades del Norte Global. Desde la perspectiva de estos territorios hay una preocupaci\u00f3n por mostrar esos espacios de desecho, los espacios sacrificados que van dejando los avances tecnol\u00f3gicos y las promesas de futuro, las ideas de sociedades ideales que se van imponiendo, ya sea con una intervenci\u00f3n directa o como una consecuencia de esa subordinaci\u00f3n econ\u00f3mica y cultural que vivimos en Latinoam\u00e9rica, por ejemplo.<\/p>\n\n\n\n<p>Hay una variedad de experiencias representadas en las narrativas que no vienen de estos lugares interesados en imponer su propia visi\u00f3n del mundo, sino que m\u00e1s bien est\u00e1n imaginando desde las grietas, siempre y cuando sean muy conscientes de su lugar de enunciaci\u00f3n, y muy cr\u00edticas con las promesas de los futuros hipertecnologizados, higi\u00e9nicos, espaciales heredados de la ciencia ficci\u00f3n m\u00e1s convencional.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>En el \u00faltimo relato, <em>So\u00f1ar\u00e1n en el jard\u00edn<\/em>, la protagonista, denominada la Guardiana, cuestiona con rabia que en el futuro las v\u00edctimas de los feminicidios sean recordadas por la \u201cutilidad did\u00e1ctica\u201d del horror que supuso el fin de sus vidas y no por el presente interrumpido de cada una de ellas, complejizando as\u00ed la dimensi\u00f3n de la memoria sobre la violencia patriarcal. \u00bfQu\u00e9 dimensiones percibes que falta discutir alrededor de este problema social? \u00bfCu\u00e1les son aquellas ideas sobre la memoria que damos por sentadas y deber\u00edan ser repensadas?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Es cada vez m\u00e1s frecuente que cada persona tenga que preguntarse cu\u00e1l es su posici\u00f3n en torno al tratamiento de nuestros datos biom\u00e9tricos, c\u00f3mo queremos que nuestro cuerpo y nuestra imagen y nuestra voz sean utilizadas para ejercer control sobre la ciudadan\u00eda y aumentar las ventas de las compa\u00f1\u00edas multimillonarias, si nos parece aceptable que nuestra fisonom\u00eda, nuestra voz, nuestro cuerpo sea instrumentalizado de maneras que no imaginamos y que muchas veces ni siquiera podemos decidir; incluso si ese uso tiene una finalidad tan noble como la de la ense\u00f1anza de la historia para que no se repitan las tragedias del pasado, como en el cuento.<\/p>\n\n\n\n<p>Tenemos que desarrollar herramientas \u00e9ticas paralelas a las tecnolog\u00edas que vamos creando, porque surgen precisamente dilemas como el que plantea esta historia y para el cual no tengo una respuesta. Creo que es la clase de cuestiones que debemos responder en colectivo y con muchas conversaciones honestas acerca de c\u00f3mo deseamos resguardar la memoria y mantenerla viva para tener conciencia hist\u00f3rica, que nos permita construir un futuro congruente.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-gallery aligncenter columns-1 is-cropped\"><ul class=\"blocks-gallery-grid\"><li class=\"blocks-gallery-item\"><figure><img loading=\"lazy\" width=\"467\" height=\"742\" src=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/Portada.png\" alt=\"\" data-id=\"2039\" data-full-url=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/Portada.png\" data-link=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/?attachment_id=2039\" class=\"wp-image-2039\" srcset=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/Portada.png 467w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/Portada-189x300.png 189w\" sizes=\"(max-width: 467px) 100vw, 467px\" \/><\/figure><\/li><\/ul><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>En el ep\u00edgrafe de \u00darsula K. Le Guin que abre el libro se hace alusi\u00f3n en su discurso a c\u00f3mo la imaginaci\u00f3n hace posible la compasi\u00f3n y la esperanza. \u00bfCu\u00e1les percibes que son los principales desaf\u00edos de nuestros tiempos para desarrollarlas? \u00bfC\u00f3mo opera la ficci\u00f3n literaria en dicho terreno?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Son tiempos dif\u00edciles para ejercitar la compasi\u00f3n y la esperanza. Sin embargo, ah\u00ed tenemos al arte y a la literatura como las grandes herramientas de toda la vida que hemos creado para sostenerlas. No son las \u00fanicas, pero son un punto de partida importante. La imaginaci\u00f3n nos permite ponernos en la piel de las otras personas. Aun as\u00ed hay que dar un salto m\u00e1s all\u00e1 para lograr esa verdadera comuni\u00f3n; del mismo modo ocurre con la esperanza. No se trata simplemente de pensar que todo va a estar bien al final. La esperanza es una fuerza capaz de surgir cuando ya no quedan razones para sentirla; es una decisi\u00f3n muy consciente que implica voluntad, fortaleza, persistencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Estamos rodeados de discursos que valoran el individualismo, la competencia, la ganancia personal a toda costa, vivimos inmersos en met\u00e1foras b\u00e9licas, hiperindividualistas, dentro de un sistema econ\u00f3mico que fomenta actitudes psicop\u00e1ticas, pero el arte y las literaturas que impulsan un contradiscurso pueden mostrar, con mucha eficacia, el costo que tiene esa clase de vida y las recompensas de conservar nuestra propia humanidad, de seguir apostando por encontrarnos en las otras personas, por tendernos la mano y por confiar en que seremos capaces de construir otra clase de mundo. A quienes creemos en esto nos corresponde hacerlo veros\u00edmil, porque lo es, porque existe, a pesar de todo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Finalmente, \u00bfnos podr\u00edas recomendar un disco y una pel\u00edcula que te hayan entusiasmado recientemente?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Este a\u00f1o descubr\u00ed un disco fabuloso de 2018 que resuena mucho con el libro que estoy escribiendo ahora: <em>La danza de las semillas<\/em>, de El Na\u00e1n, que recupera de una forma muy novedosa tradiciones musicales populares de Hispanoam\u00e9rica y \u00c1frica, desde canciones de trabajo hasta canciones de protesta. Y a\u00fan no la veo, pero estoy de lo m\u00e1s entusiasmada con el pr\u00f3ximo estreno de <em>El d\u00eda de la revelaci\u00f3n<\/em>, de Steven Spielberg, un director que form\u00f3 mi imaginaci\u00f3n desde la primera pel\u00edcula que vi en el cine (\u00a1E.T.!) y me interesa mucho ver qu\u00e9 m\u00e1s hemos pensado en paralelo, despu\u00e9s de todos estos a\u00f1os, acerca de las inteligencias no humanas y su posibilidad de transformar a la humanidad, simplemente al considerar su existencia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>+++++<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong><u>Datos del libro referenciado<\/u>:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Gabriela Dami\u00e1n Miravete<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><em>So\u00f1ar\u00e1n en el jard\u00edn<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Alfaguara, 2026. 192 pp.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cSon tiempos dif\u00edciles para ejercitar la compasi\u00f3n y la esperanza\u201d Por Eliana Del Campo y Sebastian Uribe La obra de Gabriela Dami\u00e1n Miravete (Ciudad de M\u00e9xico, 1979) ha viajado por varias lenguas antes de llegar al Per\u00fa: traducida al ingl\u00e9s, italiano, portugu\u00e9s, franc\u00e9s, euskera y japon\u00e9s, e incluida en antolog\u00edas finalistas del Premio Hugo y [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[194,8,101,399],"tags":[55,219,822,759,823],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2036"}],"collection":[{"href":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2036"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2036\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2040,"href":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2036\/revisions\/2040"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2036"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2036"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2036"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}