{"id":2002,"date":"2026-05-07T21:25:18","date_gmt":"2026-05-08T02:25:18","guid":{"rendered":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/?p=2002"},"modified":"2026-05-08T01:46:03","modified_gmt":"2026-05-08T06:46:03","slug":"entrevista-a-jorge-comensal","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/2026\/05\/07\/entrevista-a-jorge-comensal\/","title":{"rendered":"Entrevista a Jorge Comensal"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center has-large-font-size\"><strong><span style=\"text-decoration: underline;\">\u201cHay que tratar de liberar el miedo de alguna forma\u201d<\/span><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right has-large-font-size\"><strong>Por Sebastian Uribe<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Jorge Comensal es un narrador mexicano, autor de las novelas <em>Las Mutaciones<\/em> y <em>Este vac\u00edo que hierve<\/em>, adem\u00e1s de <em>Materia viva<\/em>, conjunto de ensayos y cr\u00f3nicas donde la naturaleza aparece no como paisaje sino como una zona de pensamiento, asombro y observaci\u00f3n cr\u00edtica. Ha publicado en revistas como <em>Cuadernos Hispanoamericanos, Gatopardo, Tierra Adentro, The Paris Review <\/em>y la<em> Revista de la Universidad Nacional Aut\u00f3noma de M\u00e9xico, <\/em>de la cual es director actualmente.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Jorge-Comenzal.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-2003\" width=\"530\" height=\"697\" srcset=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Jorge-Comenzal.png 568w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Jorge-Comenzal-228x300.png 228w\" sizes=\"(max-width: 530px) 100vw, 530px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>En esta entrevista, el autor reflexiona sobre la soledad contempor\u00e1nea, su mirada sobre el mundo animal, la potencia cr\u00edtica del humor y los desaf\u00edos de leer y editar en un tiempo marcado por la hiperespecializaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfEs tu primera vez en Per\u00fa, Jorge? \u00bfqu\u00e9 tal esta experiencia?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Ha sido una experiencia realmente prodigiosa por muchas razones. Hab\u00eda imaginado a Per\u00fa muchas veces leyendo su literatura y por fin conocer un poco del pa\u00eds, ha sido estupendo. Yo, como cuento en mi \u00faltimo libro de ensayos naturalistas, estoy obsesionado con el c\u00f3ndor de California, que es el que tengo m\u00e1s cerca y sobre el que estoy escribiendo.<\/p>\n\n\n\n<p>Entonces era para m\u00ed una obligaci\u00f3n moral conocer a su primo cercano, el c\u00f3ndor andino y esa fue uno de mis principales objetivos aprovechando esta visita a Per\u00fa. Estuve en el Ca\u00f1\u00f3n del Colca, en los Andes, y estar cerca del c\u00f3ndor fue una experiencia realmente portentosa. Estoy de un humor estupendo gracias a eso.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>En tus novelas, los animales son personajes que permiten otro tipo de comunicaci\u00f3n, mucho m\u00e1s afectiva de la que se realiza entre seres humanos incluso \u00bfC\u00f3mo fue el proceso de explorar el mundo animal en <em>Este vac\u00edo que hierve <\/em>y <em>Las mutaciones<\/em>?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Tiene mucho que ver con la sensaci\u00f3n, la convicci\u00f3n y la reflexi\u00f3n sobre la soledad humana en nuestros tiempos. Una soledad que se nota en muchos s\u00edntomas como la epidemia de depresi\u00f3n, los enormes cambios sociales que ha implicado, como la verdadera disoluci\u00f3n de las viejas formas de asociarnos, de las comunidades, la ruptura de los lazos sociales. Muchas veces lo relacionamos estrictamente con el fin de la familia tradicional o con el aislamiento impl\u00edcito en esta forma de trabajo tan absorbente, asalariada, individualista, en el predominio del individualismo como esquema de valores.<\/p>\n\n\n\n<p>Entonces yo me pregunto no s\u00f3lo sobre la soledad humana con respecto a otros seres humanos, sino con respecto a los otros, y yo planteo que en la medida en que nos desconectamos del mundo silvestre, de la vida salvaje, de la comunidad con otras especies, tambi\u00e9n nos estamos sintiendo, sin darnos cuenta, cada vez m\u00e1s solos, de una manera c\u00f3smica que ni siquiera hacemos consciente. Se nota, por ejemplo, en la enorme popularidad de las mascotas, sobre todo de perros y gatos, que tenemos muchas personas en las ciudades y que son llamados \u201canimales de compa\u00f1\u00eda\u201d, y en efecto nos hacen una compa\u00f1\u00eda imprescindible, pero tambi\u00e9n nos hacen en el mundo una compa\u00f1\u00eda important\u00edsima, los animales que no tenemos cautivos, que no viven con nosotros, sino que habitan, y a veces pasan, y los vemos por ah\u00ed, y con los que hemos convivido a lo largo de toda la historia de la especie, y sin ellos la soledad en el mundo va a ser realmente cada d\u00eda m\u00e1s insoportable.<\/p>\n\n\n\n<p>Eso es lo que quiero comunicar a trav\u00e9s de estas historias, tanto con el loro que aparece en <em>Las mutaciones<\/em>, o como con todos los animales que aparecen en <em>Este vac\u00edo que hierve.<\/em> En el zool\u00f3gico, en ese cautiverio fatal para ellos en un incendio. Compartimos el mundo, todav\u00eda, con muchos otros seres. Encontrarnos con ellos nos da muchas cosas, alivio, satisfacci\u00f3n, alimento, ense\u00f1anza, peligro, asombro, misterio, y por eso escribo sobre ellos una y otra vez, sobre especies con las que me cruzo, y a las que persigo, como a los c\u00f3ndores.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Sobre la compa\u00f1\u00eda animal, siento que en la pandemia hubo una especie reconexi\u00f3n con las dem\u00e1s especies, m\u00e1s notorio con la adopci\u00f3n de mascotas, pero tambi\u00e9n con el furor alrededor de los animales que salieron a las calles, \u00bfcierto es que algo de esa sensibilidad se impregn\u00f3 en tu novela?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Se lleg\u00f3 incluso al extremo rid\u00edculo de los memes que planteaban que, como los animales silvestres estaban retomando las ciudades vac\u00edas, se empezaban a ver animales, pero se inventaron historias falsas, fake news, como que hab\u00eda delfines en los canales de Venecia y dinosaurios en las calles de la Ciudad de M\u00e9xico. Pero ese retraimiento s\u00ed permiti\u00f3 darnos cuenta de los animales con los que compartimos el mundo, muchas especies han cambiado sus h\u00e1bitos y se han vuelto m\u00e1s nocturnas de lo que eran, tratando de evitarnos. Porque nosotros tambi\u00e9n somos un peligro: somos ruidosos, somos veloces, las atropellamos, las confundimos. Entonces, realmente es dif\u00edcil compartir el mundo, es dif\u00edcil convivir con otros. Todos sabemos lo complicado que es compartir la casa con nuestra familia, hermanos, parientes, <em>roomies<\/em>, los amigos con los que tenemos que cohabitar. Es tambi\u00e9n dif\u00edcil cohabitar con los animales, pero debemos de esmerarnos por hacerlo y con las plantas, por supuesto, que tambi\u00e9n son tan importantes.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Portada-Las-mutaciones.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-2004\" width=\"453\" height=\"704\" srcset=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Portada-Las-mutaciones.png 481w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Portada-Las-mutaciones-193x300.png 193w\" sizes=\"(max-width: 453px) 100vw, 453px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p><strong>Susan Sontag, en su c\u00e9lebre ensayo <em>La enfermedad como met\u00e1fora<\/em>, habla de c\u00f3mo la enfermedad produce discursos culturales asociados a la compasi\u00f3n, a la culpa. En <em>Las mutaciones<\/em>, sin embargo, el tono est\u00e1 atravesado por el humor, aligerando la tragedia. Existe esta tradici\u00f3n en la literatura mexicana de apelar al humor, con un gran representante como Jorge Ibarg\u00fcengoitia , y entre cuyos cultivadores actuales&nbsp; est\u00e1 Antonio Ortu\u00f1o, por citar un ejemplo \u00bfSe est\u00e1 tomando m\u00e1s en serio al humor en la literatura, por as\u00ed decirlo? \u00bfCu\u00e1l es tu mirada sobre ello?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Yo creo que seguimos padeciendo una injustificada reverencia por lo solemne, por lo t\u00e9trico, por lo tremendo, por lo doloroso, violento, macabro, que nos parece m\u00e1s serio que lo c\u00f3mico, que lo ligero, que lo irreverente. Creo que incluso estamos en una \u00e9poca mucho menos humor\u00edstica y mucho menos abierta al humor que otras. Pongo dos ejemplos, una m\u00e1s cercana a la Inglaterra victoriana y dem\u00e1s, a pesar de que tienen la fama de ser extremadamente puritana y de tener justamente una doble moral que permite que el humor sea la manera de desahogar eso. &nbsp;De ah\u00ed vienen autores \u2013\u2013ya posteriormente del siglo XX\u2013\u2013como Chesterton, que son extraordinariamente graciosos. Es decir, con respecto a la literatura humor\u00edstica inglesa. En nuestra lengua, la gran \u00e9poca, el auge del humor, es el siglo XVI, XVII, que culmina en esa obra portentosa que es <em>El Quijote de la Mancha<\/em>, que es una novela c\u00f3mica. Es la primera gran novela y es una comedia. Eso no la hace menos seria porque est\u00e1 criticando muchas cosas de la cultura y de la ideolog\u00eda de su \u00e9poca, pero lo hace a trav\u00e9s de situaciones y personajes extremadamente entra\u00f1ables, risibles. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Aparte, vivimos una \u00e9poca de tanta violencia, en M\u00e9xico como en Per\u00fa, de tanta polarizaci\u00f3n, de guerras, tambi\u00e9n de un discurso acalorado de odio en las redes sociales, que, aunque hay muchos chistes, muchos memes, muchos c\u00f3micos, no nos lo tomamos realmente en serio. Por supuesto, lo que yo pienso es que simplemente hay que tratar con irreverencia aquello que podemos comprender y que no podemos evitar: la muerte, la enfermedad, las miserias de la vida humana. Hay que ser irreverentes, es decir, hay que tratar de liberar el miedo de alguna forma, a trav\u00e9s de la raz\u00f3n que descubre los absurdos cotidianos, y tambi\u00e9n [descubre] las razones para alegrarse de lo que no tiene mucho sentido. Y no pasa nada si no lo tiene, si es algo que aparece en la novela, pero tambi\u00e9n es algo que pasa en Per\u00fa. Tienen estas desgracias, los narcos, pero tambi\u00e9n tienen cosas como<em> Emos vs. punks<\/em>, por ejemplo, que son como puntos de fuga, nos podemos re\u00edr de las cosas m\u00e1s absurdas. Por ejemplo, anoche tomamos un taxi, y el taxista ven\u00eda viendo en una pantalla enorme un partido de f\u00fatbol. Eso la verdad nunca me hab\u00eda tocado verlo, que un conductor estuviera viendo la televisi\u00f3n al mismo tiempo que conduc\u00eda. Claro, es peligros\u00edsimo, nuestra vida puede estar en riesgo, pero es tan absurdo que uno se puede re\u00edr de ello, y lo puede denunciar a trav\u00e9s del humor. Hay mucho que explorar ah\u00ed sobre el hecho escandaloso de que alguien maneje viendo la televisi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Este-vacio-que-hierve-646x1024.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2007\" width=\"472\" height=\"747\" srcset=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Este-vacio-que-hierve-646x1024.jpeg 646w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Este-vacio-que-hierve-189x300.jpeg 189w\" sizes=\"(max-width: 472px) 100vw, 472px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p><strong>Justo ahora que hablabas del Quijote, pensaba en <em>Yonquis de las letras<\/em>, compuesto por una serie de adicciones, presente tambi\u00e9n en <em>Las mutaciones y<\/em> <em>Este vac\u00edo que hierve<\/em>.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Como todos los animales en cautiverio, como se ha visto tantas veces en los zool\u00f3gicos con los mam\u00edferos encerrados, los animales que estamos encerrados desarrollamos compulsiones, conductas repetitivas que liberan algo de ese estr\u00e9s que implica vivir en cautiverio. Entonces eso se nota en todas estas conductas, en el onanismo, en el alcoholismo, en la drogadicci\u00f3n, y en el caso de los <em>Yonquis de las letras<\/em>, es la experiencia personal propia de la lectura compulsiva, de la cual me he curado en parte porque ya soy mucho m\u00e1s capaz de contemplar, de reflexionar, de quedarme atento al mundo. No como en el periodo m\u00e1s intenso de mi adicci\u00f3n, en la adolescencia, de leer sin parar, tratando de salvar esa distancia tan grande que hay entre todos los libros que hay que leer y el poco tiempo que la vida da para hacerlo. Yo veo con una distancia, ahora autocr\u00edtica y tambi\u00e9n humor\u00edstica, a ese joven Jorge Comensal que trataba de leer 300 p\u00e1ginas diarias y no estaba satisfecho en ning\u00fan momento que no estuviera leyendo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Y ahora que tienes a cargo la direcci\u00f3n de la revista de la UNAM \u00bfCu\u00e1les son los principales desaf\u00edos que has tenido como lector y como escritor?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La revista de la Universidad de M\u00e9xico tiene ya casi 95 a\u00f1os de existencia. Es una revista nonagenaria y muy copiosa porque se nos propone tantas colaboraciones con <em>dossieres<\/em> tem\u00e1ticos mensuales y con otras secciones que realmente implica leer much\u00edsimo cada mes para hacerla. El editor, pues tiene que convertirse en un aliado del autor, tratar de mejorar su voz y no cambiarla o no censurarla por supuesto. Por supuesto hay que leer mucho, leer siempre con un ojo cr\u00edtico y vivir en un futuro siempre donde ya estamos preparando el n\u00famero dentro de varios meses. En ese sentido, se vuelve dif\u00edcil para uno leer mucho en pantalla y siempre te relacionas con el texto como algo que todav\u00eda no est\u00e1 terminado, todav\u00eda hay una lectura l\u00edquida que cuesta trabajo abandonar cuando uno simplemente lee un libro y dejar de marcar lo que puedes mejorar y dem\u00e1s. Pero es un trabajo muy satisfactorio para m\u00ed porque es una revista genuinamente de cultura general, una noci\u00f3n que ya que ha quedado un poco difuminada pero que es tan importante para contrarrestar la hiper-especializaci\u00f3n de nuestro tiempo, que implica que para ser experto en algo tienes que saber tanto que no te da tiempo de saber de otros temas. Es importante que sepamos un poco de todo todav\u00eda para que podamos convivir y dialogar entre todos y no centrarnos en nuestros propios nacionalismos y en las modas. Entonces es una revista que parece ser anacr\u00f3nica en los tiempos de las redes sociales pero hay muchas razones por las que sigue siendo muy importante y yo creo que t\u00fa estar\u00e1s de acuerdo con eso tambi\u00e9n.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>En tu experiencia como editor \u00bfHas notado alguna tendencia entre las nuevas voces? A nivel, no solamente estil\u00edstico sino tambi\u00e9n tem\u00e1tico.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Hay, por supuesto, una escritura muy autorreferencial, muy testimonial, muy confesional, en la que yo mismo me reconozco. El cuento, por ejemplo, es un g\u00e9nero que me ha costado trabajo encontrar y editar. Se escribe hoy en d\u00eda mucho m\u00e1s testimonio, cr\u00f3nica, ensayo personal, memoria, que cuento, que es un g\u00e9nero que es tan buen amigo de las revistas. Entonces a m\u00ed me gusta mucho apelar a la ficci\u00f3n breve, a la ficci\u00f3n de revista, no a la novela, que por ser el g\u00e9nero comercialmente m\u00e1s f\u00e1cil de vender, es por lo tanto el que ocupa m\u00e1s el tiempo de muchos autores profesionales. Hay que luchar por el cuento que no es f\u00e1cil editar. No te proponen tantos cuentos como se proponen otro tipo de literatura, como el art\u00edculo de divulgaci\u00f3n o el panorama o el perfil. Hay como una ausencia de cierta literatura en las revistas que tratamos de subsanar.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Portada-Materia-viva.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-2005\" width=\"469\" height=\"700\" srcset=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Portada-Materia-viva.png 501w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/Portada-Materia-viva-201x300.png 201w\" sizes=\"(max-width: 469px) 100vw, 469px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p><strong>Volviendo a tus novelas, antes de la entrevista mencionabas la figura del fantasma como una proyecci\u00f3n de la personalidad de uno. En tus \u00faltimos escritos \u00bfHas notado nuevos fantasmas rode\u00e1ndote?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>S\u00ed, por ejemplo en la novela <em>Este vac\u00edo que hierve<\/em>, que es una novela llena de fantasmas, lo que planteo es que los fantasmas son el pasado que sigue rond\u00e1ndonos, que sigue presente, que nos acecha en la medida en que no queremos verlo o que se vuelve invisible y que nos asusta de pronto porque lo hemos tratado de meter a la covacha y hacer invisible pero que est\u00e1 ah\u00ed presente.<\/p>\n\n\n\n<p>Entonces, el pasado no se va nunca a ning\u00fan lado y si lo desconocemos o lo olvidamos o lo ignoramos nos va a sorprender de pronto y nos va a causar espanto. En ese sentido , yo mismo me he dado cuenta de los fantasmas en mi literatura, de c\u00f3mo me llevan a escribir de ciertos temas y de cierta manera cosas de las que yo no estaba consciente. Eso me pas\u00f3 especialmente con esta novela. Descubr\u00ed un secreto familiar propio cuando ya la hab\u00eda terminado de escribir y es una novela sobre un secreto familiar. Entonces dije, \u00bfc\u00f3mo me empuj\u00f3 algo que yo no sab\u00eda conscientemente a escribir toda esta historia, dedicarle tantos a\u00f1os sin saber de lo que yo realmente en el fondo estaba queriendo hablar? Y esos son los fantasmas, \u00bfno? Susurr\u00e1ndonos al o\u00eddo historias.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Jorge, para terminar, siempre les preguntamos a los escritores que entrevistamos, por una pel\u00edcula o un disco que \u00faltimamente les haya volado la cabeza y nos pueda recomendar.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Pues como hablamos de otra pl\u00e1tica en otra revista hace poco, pens\u00e9 de inmediato en <em>The Wild Blue Yonder <\/em>de Werner Herzog, porque es una pel\u00edcula rar\u00edsima de este director y escritor alem\u00e1n hecha con la m\u00fasica de Ernst Reisegger, un compositor y chelista holand\u00e9s que es casi mi m\u00fasico favorito y hace el soundtrack de la pel\u00edcula. La pel\u00edcula misma, que es tan extra\u00f1a, es sobre la visita de un extraterrestre a la Tierra. En espa\u00f1ol ha sido traducida como <em>La salvaje y azul lejan\u00eda.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>+++++<\/strong><strong><em><\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong><u>Libros del autor<\/u><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong><em>Materia viva<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>Ant\u00edlope, 2024. 129 pp.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong><em>&#8212;&#8211;<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong><em>Este vac\u00edo que hierve<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>Alfaguara, 2024. 312 pp.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>&#8212;&#8211;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong><em>Las mutaciones<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>Ant\u00edlope, 2016.208 pp.<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cHay que tratar de liberar el miedo de alguna forma\u201d Por Sebastian Uribe Jorge Comensal es un narrador mexicano, autor de las novelas Las Mutaciones y Este vac\u00edo que hierve, adem\u00e1s de Materia viva, conjunto de ensayos y cr\u00f3nicas donde la naturaleza aparece no como paisaje sino como una zona de pensamiento, asombro y observaci\u00f3n [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[8,101,12,1],"tags":[814,816,815,813,759],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2002"}],"collection":[{"href":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2002"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2002\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2008,"href":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2002\/revisions\/2008"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2002"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2002"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2002"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}