{"id":1963,"date":"2026-04-06T10:07:20","date_gmt":"2026-04-06T15:07:20","guid":{"rendered":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/?p=1963"},"modified":"2026-04-06T10:07:20","modified_gmt":"2026-04-06T15:07:20","slug":"changsu-park-se-que-me-vas-a-odiar-2025-de-lee-kiho","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/2026\/04\/06\/changsu-park-se-que-me-vas-a-odiar-2025-de-lee-kiho\/","title":{"rendered":"Changsu Park, s\u00e9 que me vas a odiar (2025) de Lee Kiho"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center has-large-font-size\"><strong><u>Cadena de fastidio<\/u><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right has-large-font-size\"><strong>Por Sebastian Uribe<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>\u201c\u00bfPor qu\u00e9 nos enojamos con gente que no nos hizo nada?\u201d, se pregunta el narrador de \u2018Sunchan Kwon y unas personas de buen coraz\u00f3n\u2019, el tercer cuento de este libro. Un hombre se instala en la entrada de su urbanizaci\u00f3n sosteniendo un tabl\u00f3n de madera con dos carteles pegados en los que reclama una vieja deuda. Pasan los d\u00edas y el tipo sigue ah\u00ed, inc\u00f3lume. \u201c\u00bfQu\u00e9 hacer con \u00e9l?\u201d, comienzan a preguntarse los vecinos. El fastidio que provoca su presencia se hace cada vez m\u00e1s elocuente. El aparente deudor ya no est\u00e1; aparentemente, ya no vive all\u00ed, por lo que no habr\u00eda una pronta soluci\u00f3n. Se hace una colecta para saldar el monto reclamado, pero el resultado no es el esperado. El tipo contin\u00faa con su reclamo, con m\u00e1s obstinaci\u00f3n a\u00fan. Agotada la soluci\u00f3n que, en teor\u00eda, era m\u00e1s beneficiosa para todos, los vecinos fingen ignorarlo, pero el fastidio sigue all\u00ed, creciendo hasta convertirse en furia.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/Portada-1.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-1964\" width=\"470\" height=\"673\" srcset=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/Portada-1.png 522w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/Portada-1-210x300.png 210w\" sizes=\"(max-width: 470px) 100vw, 470px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Los personajes de Lee Kiho (Wonju, 1972) no saben explicar su comportamiento ni por qu\u00e9 reaccionan de manera iracunda ante situaciones que, en principio, deber\u00edan poder controlar mejor.<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cDurante mis viajes a Se\u00fal, me intentaba convencer a m\u00ed mismo de que no deb\u00eda enfadarme con mi mujer e hijos que no ten\u00edan culpa alguna. Sin embargo, en los trayectos de vuelta los maldec\u00eda, aunque no hubiera hecho nada. Desataba mi enfado dando golpes con los pu\u00f1os en el reposabrazos del autob\u00fas.&nbsp; \u00bfPor qu\u00e9 eran objeto de mi ira sin tener nada que ver con ella? \u00bfPor qu\u00e9 notaba la necesidad de tomar represalias contra gente que no me hac\u00eda ning\u00fan mal? Esas eran las reflexiones que me manten\u00edan ocupado gran parte del tiempo cuando me sentaba ante mi escritorio en aquel peque\u00f1o departamento\u201d. <\/em>(p\u00e1g. 59)<\/p>\n\n\n\n<p>Esta frustraci\u00f3n se manifiesta tambi\u00e9n en el escritor fracasado de \u2018El paradero de Mijin Choi\u2019, quien encuentra en la rese\u00f1a negativa de un vendedor de libros de segunda mano en l\u00ednea, una v\u00eda para canalizar todos sus demonios, hasta el punto de viajar a otra ciudad para conocerlo. Esa decisi\u00f3n, aunque en un primer momento parezca irracional, empieza a cobrar sentido en el contexto socioecon\u00f3mico y afectivo en el que se desenvuelven los personajes de Kiho.<\/p>\n\n\n\n<p>En \u2018Jeongman Na y la pluma de la Gr\u00faa Torcida\u2019 la polic\u00eda de Se\u00fal empieza a investigar la conducta negligente de los operadores de gr\u00faa de la ciudad ante un incendio en el que perece un grupo de vecinos que protestaba por el desalojo de sus viviendas y negocios.&nbsp; Uno de los acusados responde, durante el interrogatorio, que su accionar no tiene una \u201cgran explicaci\u00f3n\u201d:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201c<em>Los conductores que trabajamos para esta empresa, cuando nos toca el turno que ha decidido el capataz, tenemos que laburar s\u00ed o s\u00ed. As\u00ed son las cosas. Aqu\u00ed uno no puede venirle con historias del tipo \u201cme queda lejos\u201d, \u201cel lugar me da mala espina\u201d o \u201cah\u00ed se trabaja peor\u201d. No, en Corea no puedes hacer trabajo de gr\u00faas si te pones as\u00ed. Eso ser\u00e1 posible en sitios como Arabia Saud\u00ed, pero este pa\u00eds es un pa\u00f1uelo y si hablan mal de uno, ya no lo llaman m\u00e1s para conducir camiones de alto tonelaje. Los capataces hasta tienen un foro donde se meten para compartir los perfiles de los perfiles de los conductores<\/em>\u201d. (p\u00e1g. 38)<\/p>\n\n\n\n<p>Esa explicaci\u00f3n no resulta tan menor como da a entender el acusado.&nbsp; La descripci\u00f3n de su r\u00e9gimen diario de trabajo expone tambi\u00e9n los riesgos con los que tienen que convivir. Se trata de un sistema en el que no resulta visible una acci\u00f3n de resistencia capaz de mejorar la situaci\u00f3n de sus integrantes m\u00e1s vulnerables. Cualquier gesto de rebeld\u00eda puede conducir a la marginaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/Lee-Kiho.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-1965\" width=\"498\" height=\"623\" srcset=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/Lee-Kiho.png 597w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/Lee-Kiho-240x300.png 240w\" sizes=\"(max-width: 498px) 100vw, 498px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Una de las virtudes de las ficciones de Kiho, sobre todo en el d\u00edptico conformado por el relato que da t\u00edtulo al conjunto y \u2018Hace mucho, Sukhee Kim\u2019, es mostrar c\u00f3mo el silencio termina por convertirse en la forma m\u00e1s com\u00fan de lidiar con el vac\u00edo existencial que padecen sus personajes:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201c<em>Fue justo en ese instante cuando \u00e9l empez\u00f3 a tener un extra\u00f1o y nefasto presentimiento. Sin embargo, intent\u00f3 por todos los medios dejar de lado esa emoci\u00f3n y sigui\u00f3 pulsando sin pausa el disparador de la c\u00e1mara. Era la fuerza de la costumbre: as\u00ed hab\u00eda actuado durante los siete a\u00f1os que hab\u00eda estado enamorado de ella en secreto, un tiempo el que vio s\u00f3lo lo que le interesaba mientras hac\u00eda la vista gorda a todo lo dem\u00e1s. As\u00ed fue como consigui\u00f3 mantener todos esos a\u00f1os sus sentimientos por ella sin que flaqueara<\/em>\u201d. (p\u00e1g. 166)<\/p>\n\n\n\n<p>Hacer de la vista gorda a todo lo dem\u00e1s. La ceguera como consigna para mantenerse a flote. Una forma de sobrellevar los problemas del d\u00eda a d\u00eda que, cuando empieza a mostrar sus grietas, libera odio y rabia: primero hacia los dem\u00e1s, pero sobre todo hacia uno mismo. Lee Kiho describe esta desesperaci\u00f3n colectiva en siete relatos que difuminan la distancia geogr\u00e1fica que nos separa de Corea y permiten vernos reflejados en una cadena de fastidio y resignaci\u00f3n que agobia nuestro presente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">+++++<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong><u>Datos del libro rese\u00f1ado<\/u><\/strong><strong>:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Lee Kiho<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><em>Changsu Park, s\u00e9 que me vas a odiar<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Hwarang Editorial, 2025. 220 pp.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Traducci\u00f3n de Charo Albarrac\u00edn.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cadena de fastidio Por Sebastian Uribe \u201c\u00bfPor qu\u00e9 nos enojamos con gente que no nos hizo nada?\u201d, se pregunta el narrador de \u2018Sunchan Kwon y unas personas de buen coraz\u00f3n\u2019, el tercer cuento de este libro. 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