{"id":1645,"date":"2025-02-23T09:48:44","date_gmt":"2025-02-23T14:48:44","guid":{"rendered":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/?p=1645"},"modified":"2025-02-23T10:46:15","modified_gmt":"2025-02-23T15:46:15","slug":"cronica-salman-rushdie-en-cartagena","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/2025\/02\/23\/cronica-salman-rushdie-en-cartagena\/","title":{"rendered":"Cr\u00f3nica: Salman Rushdie en Cartagena"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center has-large-font-size\"><strong><u>Salman Rushdie en Hay Festival Cartagena 2025<\/u><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right has-large-font-size\"><strong>Por Omar Guerrero<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Salman Rushdie (Bombay, 1947) fue uno de los escritores estelares del Hay Festival Cartagena de Indias 2025, que en esta edici\u00f3n celebr\u00f3 sus 20 a\u00f1os. Y a pesar de la alta demanda e inter\u00e9s que suscitaba \u00e9l y su obra, s\u00f3lo ten\u00eda programada una presentaci\u00f3n. Esta se realiz\u00f3 el viernes 31 de enero a las 7:30 pm en el Auditorio Getseman\u00ed del Centro de Convenciones de Cartagena, la sede m\u00e1s grande del festival. Como era de esperar, el auditorio esa noche estaba repleto, a tal punto que los periodistas tuvieron que escucharlo entre los pasadizos y las escaleras. Una hora antes la cola ya se hab\u00eda formado en las afueras llegando a m\u00e1s de una cuadra de distancia, justo en el lado del malec\u00f3n. Lo curioso es que en esta cola se encontraban otros escritores e invitados del festival. Y es que todos quer\u00edan ver y o\u00edr a Salman Rushdie. Algunos transe\u00fantes ajenos al evento, sean locales o extranjeros, observaban asombrados y se preguntaban si se trataba de la presentaci\u00f3n de una estrella de cine o de la m\u00fasica. No, no era nada de eso. Se trataba de un escritor cuya \u00fanica presentaci\u00f3n ocasion\u00f3 que muchos revendedores ofrecieran el costo triplicado de la entrada, porque en realidad s\u00ed que hab\u00eda bastante gente interesada en escuchar el testimonio de Salman Rushdie despu\u00e9s de haber sufrido un ataque donde recibi\u00f3 m\u00e1s de diez pu\u00f1aladas y donde casi pierde la vida. Este hecho ocurri\u00f3 el 12 de agosto de 2022 en Nueva York en un anfiteatro donde se realizaba un conversatorio literario.<\/p>\n\n\n\n<p>Todo lo ocurrido durante y despu\u00e9s del ataque se cuenta en su \u00faltimo libro titulado <em>Cuchillo<\/em> (2024). Aun as\u00ed, y a pesar de que muchos los presentes ya lo hab\u00edan le\u00eddo, no se pod\u00eda dejar de lado la expectativa y curiosidad por lo que \u00e9l iba a decir. Todos, adem\u00e1s, quer\u00edan aplaudirlo y demostrarle su admiraci\u00f3n. Y es que no cualquier persona, sobre todo un escritor, recibe un ataque, quedando al borde de la muerte, se recupera y vuelve al ruedo como si nada, llegando a presentarse en p\u00fablico. O, mejor dicho, ante una multitud donde pod\u00eda correr el mismo riesgo. Por tal raz\u00f3n se colocaron las debidas medidas de seguridad a pesar de que eran imperceptibles a primera vista. Sucede que en la primera visita de Salman Rushdie a Cartagena en 2009, \u00e9l pidi\u00f3 que no se le pusiera ning\u00fan resguardo porque quer\u00eda pasear tranquilo por la ciudad amurallada como lo har\u00eda cualquier turista. En aquella ocasi\u00f3n, apenas pis\u00f3 el aeropuerto, y al ver una enorme presencia policial, enseguida quiso tomar un avi\u00f3n de regreso. Por suerte los organizadores lograron convencerlo de que ya no tendr\u00eda a nadie m\u00e1s sigui\u00e9ndolo. Entonces la polic\u00eda colombiana deriv\u00f3 la responsabilidad al festival ante cualquier hecho que pudiera suceder. Por suerte no sucedi\u00f3 nada malo en esa primera visita ni tampoco en su segunda participaci\u00f3n en el festival ocurrida en 2018. Para esta tercera visita se esperaba lo mismo. Igual hab\u00eda que tener cuidado. Aunque ya de por s\u00ed, al ingresar al Centro de Convenciones, el p\u00fablico deb\u00eda pasar por un detector de metales. Y a pesar de este control, se implement\u00f3 otra medida para el final del evento: Salman Rushdie firmar\u00eda libros en el mismo escenario del auditorio bajo la supervisi\u00f3n de los organizadores y sus voluntarios. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/Rushdie-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1646\" width=\"526\" height=\"347\" srcset=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/Rushdie-1.jpg 948w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/Rushdie-1-300x198.jpg 300w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/Rushdie-1-768x506.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 526px) 100vw, 526px\" \/><figcaption><strong>Salman Rushdie en conversaci\u00f3n con Juan Gabriel V\u00e1squez (Cr\u00e9ditos: Ana Vel\u00e1squez).<\/strong><\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>El conversatorio empez\u00f3 a la hora exacta. Salman Rushdie ingres\u00f3 al escenario acompa\u00f1ado por el escritor colombiano Juan Gabriel V\u00e1squez, con quien ya hab\u00eda conversado en una de sus anteriores presentaciones en Cartagena. Se sent\u00f3 y observ\u00f3 a la multitud que abarrotaba el auditorio. Se le notaba tranquilo y despreocupado. Tambi\u00e9n se le notaba contento de que el p\u00fablico haya llenado todas las butacas. En el borde del escenario hab\u00eda muchos fot\u00f3grafos, entre ellos, Daniel Mordzinski. Tambi\u00e9n hab\u00eda c\u00e1maras de televisi\u00f3n. Hab\u00eda mucha prensa colombiana y extranjera. Todos quer\u00edan tener registro de esta presentaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>En la primera intervenci\u00f3n de Juan Gabriel V\u00e1squez se mencion\u00f3 justo eso. El inter\u00e9s de la gente en querer ver y o\u00edr a Salman Rushdie al punto de ocasionar una reventa que elevaba el precio de la entrada, incluso en d\u00f3lares. Salman Rushdie agradeci\u00f3 este gesto del p\u00fablico de Cartagena que siempre se ha mostrado interesado en su obra. Por esta raz\u00f3n acept\u00f3 participar de esta 20\u00b0 edici\u00f3n del Hay Festival a pesar del atentado que hab\u00eda sufrido. Y al hacer menci\u00f3n de este ataque, cuya noticia dio la vuelta al mundo, Juan Gabriel V\u00e1squez empez\u00f3 a preguntarle sobre los detalles del mismo y las consecuencias que provoc\u00f3. La m\u00e1s visible es la p\u00e9rdida de su ojo derecho, lo que le obliga a usar gafas de distinto color. El lente que corresponde a la vista perdida es de color negro.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/Rushdie-2.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1647\" width=\"535\" height=\"352\" srcset=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/Rushdie-2.jpg 941w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/Rushdie-2-300x198.jpg 300w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/Rushdie-2-768x507.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 535px) 100vw, 535px\" \/><figcaption><strong>Salman Rushdie en conversaci\u00f3n con Juan Gabriel V\u00e1squez (Cr\u00e9ditos: Ana Vel\u00e1squez)<\/strong><\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Salman Rushdie confes\u00f3 que nunca vio el cuchillo con el que le atacaron, por lo que hasta el momento no sab\u00eda precisar el tama\u00f1o ni la forma que ten\u00eda. S\u00f3lo recuerda lo que ocurri\u00f3 despu\u00e9s, y que est\u00e1 muy bien detallado en el libro. Eso s\u00ed, mencion\u00f3 que fue un milagro que \u00e9l sobreviviera. Fue un mayor milagro que el cuchillo que le hizo perder el ojo derecho por poco y no lleg\u00f3 a la cavidad del cerebro, sino hubiese perdido cualquier movilidad y hasta su estado de conciencia. Es decir, se hubiese convertido en un vegetal, por lo que esto significa otro milagro a pesar de que \u00e9l no se asume como creyente. Tambi\u00e9n confes\u00f3 que la idea de escribir este libro provino de su agente Andrew Wyllie, y que \u00e9l acat\u00f3 m\u00e1s como una terapia, muy aparte de las que llevaba en la cl\u00ednica, y que le produc\u00edan mucho dolor. All\u00ed tambi\u00e9n coment\u00f3 que durante la escritura surgi\u00f3 la intenci\u00f3n de su parte de querer entrevistar a su atacante, que es presentado como un personaje del libro llamado con la letra A, que puede corresponder a la inicial de palabras como \u201casesino\u201d o \u201catacante\u201d, o de cualquier otro adjetivo que el lector quiera brindarle. Por supuesto que recibi\u00f3 una negativa contundente por parte de su esposa, la tambi\u00e9n escritora Rachel Eliza Griffiths, que estaba presente a un lado del escenario. (Ella tambi\u00e9n ten\u00eda una siguiente presentaci\u00f3n en el festival por el lanzamiento de su novela <em>Promesa<\/em>).<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/Rushdie-3a.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1653\" width=\"531\" height=\"398\" srcset=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/Rushdie-3a.jpg 917w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/Rushdie-3a-300x225.jpg 300w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/Rushdie-3a-768x575.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 531px) 100vw, 531px\" \/><figcaption><strong>Salman Rushdie en conversaci\u00f3n con Juan Gabriel V\u00e1squez (Cr\u00e9ditos: Ana Vel\u00e1squez)<\/strong><\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Es justo ella quien toma relevancia en la segunda parte del libro como soporte emocional, y tambi\u00e9n de mucha fuerza, para que Salman Rushdie pudiera recuperarse. Por eso \u00e9l considera que m\u00e1s que un libro de no ficci\u00f3n sobre la violencia y la venganza, <em>Cuchillo<\/em> es un libro que aborda el amor. Se trata del amor que revierte lo imposible, porque despu\u00e9s de lo que le sucedi\u00f3 hubiese sido muy dif\u00edcil que \u00e9l volviera a escribir, mucho menos que regresara a los escenarios. Sin embargo, all\u00ed estaba \u00e9l, en un inmenso auditorio lleno hablando de un nuevo libro suyo; y todo gracias a su esposa, a quien calific\u00f3 como la persona que tomaba las decisiones m\u00e1s importantes de su vida.&nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Otro tema que se toc\u00f3 en la conversaci\u00f3n fue la pol\u00edtica de Donald Trump, con quien Salman Rushdie no congenia en nada. Es m\u00e1s, confes\u00f3 que \u00e9l considera una mayor amenaza a sus seguidores, quienes son capaces de las peores atrocidades. Por otro lado, tambi\u00e9n habl\u00f3 de la necesidad de escribir siempre con humor, pues varias veces ha dejado de leer a grandes escritores que carecen de eso: de humor. Tampoco dej\u00f3 de lado la importancia del libro, que desde su aparici\u00f3n siempre ha sido sentenciado a desaparecer, m\u00e1s a\u00fan con la creaci\u00f3n de nuevos objetos tecnol\u00f3gicos que con el tiempo van quedando en la m\u00e1s completa obsolescencia. Sin embargo, el libro, como objeto creado, mantiene su vigencia a pesar del tiempo transcurrido, y eso siempre habr\u00eda que considerarlo, y tambi\u00e9n celebrarlo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s de casi una hora de conversaci\u00f3n, Juan Gabriel V\u00e1squez pidi\u00f3 los respectivos aplausos para Salman Rushdie, quien otra vez observ\u00f3 a la multitud que lo aplaud\u00eda de pie y que ya estaba dispuesta a hacer una interminable cola para la firma de sus libros. Para ello se instal\u00f3 una mesa y una silla en el medio del escenario para que \u00e9l pudiera firmar con total comodidad a todas las personas que estaban dispuestas a quedarse hasta muy tarde con tal de recibir la firma y dedicatoria de este escritor al que se le puede considerar un sobreviviente de la violencia y la locura humana.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/Rushdie-4.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1649\" width=\"441\" height=\"592\" srcset=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/Rushdie-4.jpg 467w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/Rushdie-4-223x300.jpg 223w\" sizes=\"(max-width: 441px) 100vw, 441px\" \/><figcaption><strong>Salman Rushdie en firma de libros (Cr\u00e9ditos: Ana Vel\u00e1squez)<\/strong><\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Al d\u00eda siguiente, s\u00e1bado 01 de febrero, se hab\u00eda programado una conferencia de prensa con Salman Rushdie. All\u00ed estuvo presente la Revista Virtual El Hablador de Per\u00fa compartiendo espacio con otros medios importantes como El Espectador y RCN de Colombia, y El Heraldo y El Universal de M\u00e9xico.<\/p>\n\n\n\n<p>Antes de que \u00e9l llegara se nos pidi\u00f3 formular una pregunta. La nuestra consisti\u00f3 en la siguiente: En <em>Cuchillo<\/em> haces menci\u00f3n de amigos colegas escritores como Martin Amis, Hanif Kureishi y Paul Auster que ten\u00edan problemas de salud mientras te recuperabas del ataque sufrido. Sucedi\u00f3 luego la muerte de Milan Kundera, otro amigo tuyo. \u00bfC\u00f3mo asumes esta nueva etapa de tu vida con amigos que ya no est\u00e1n?<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/Rusdie-5.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1650\" width=\"526\" height=\"397\" srcset=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/Rusdie-5.jpg 828w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/Rusdie-5-300x227.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 526px) 100vw, 526px\" \/><figcaption><strong>Salman Rushdie en conferencia de prensa (Cr\u00e9ditos: Ana Vel\u00e1squez)<\/strong><\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Salman Rushdie escuch\u00f3 con atenci\u00f3n esta pregunta. Se qued\u00f3 pensativo, suspir\u00f3 y luego procedi\u00f3 a responder: Dijo que \u00e9l ya ten\u00eda 77 a\u00f1os. Y que esta era una edad cuando uno ya empieza a perder a amigos y a personas cercanas a su generaci\u00f3n. Era inevitable. Era la ley de la vida, por lo que terminaba siendo algo triste, muy triste.<\/p>\n\n\n\n<p>Y un gesto lleno de melancol\u00eda terminaba por confirmar el sentido de sus palabras.<\/p>\n\n\n\n<p>Sus respuestas a las otras preguntas de los colegas presentes en esta conferencia consistieron en su negativa a la pol\u00edtica de Trump, en la merecida sentencia que recibi\u00f3 su atacante (al que ya no tiene nada que decirle), sobre c\u00f3mo sigue disfrutando del f\u00fatbol, de la vida y del amor (que ahora m\u00e1s que nunca resulta ser un tema interminable para \u00e9l); y m\u00e1s a\u00fan de la literatura, sobre todo cuando confronta a la muerte y la supera. Para dar un ejemplo de ello mencion\u00f3 a Federico Garc\u00eda Lorca. Despu\u00e9s de muchos a\u00f1os de su muerte, su obra sigue viva. Se le lee y se le admira. En cambio, a sus asesinos les sucede todo lo contrario. Ellos quedaron en el completo olvido.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/Rushdie-6.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1651\" width=\"444\" height=\"594\" srcset=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/Rushdie-6.jpg 467w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/Rushdie-6-224x300.jpg 224w\" sizes=\"(max-width: 444px) 100vw, 444px\" \/><figcaption><strong>Salman Rushdie en conferencia de prensa (Cr\u00e9ditos: Ana Vel\u00e1squez)<\/strong><\/figcaption><\/figure><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Salman Rushdie en Hay Festival Cartagena 2025 Por Omar Guerrero Salman Rushdie (Bombay, 1947) fue uno de los escritores estelares del Hay Festival Cartagena de Indias 2025, que en esta edici\u00f3n celebr\u00f3 sus 20 a\u00f1os. 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