{"id":1630,"date":"2025-02-01T09:03:06","date_gmt":"2025-02-01T14:03:06","guid":{"rendered":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/?p=1630"},"modified":"2025-02-16T11:34:41","modified_gmt":"2025-02-16T16:34:41","slug":"resena-la-dificultad-del-fantasma-2024-de-leila-guerriero","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/2025\/02\/01\/resena-la-dificultad-del-fantasma-2024-de-leila-guerriero\/","title":{"rendered":"Rese\u00f1a: La dificultad del fantasma (2024) de Leila Guerriero"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center has-large-font-size\"><strong><u>Tras los pasos de Truman Capote y <em>A sangre fr\u00eda<\/em><\/u><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right has-large-font-size\"><strong>Por Omar Guerrero<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>La dificultad del fantasma. Truman Capote en la Costa Brava<\/em> (Anagrama, 2024) de la periodista argentina Leila Guerriero (Jun\u00edn, 1967) es una breve cr\u00f3nica sobre la estad\u00eda en Espa\u00f1a del autor de la famosa novela <em>A sangre fr\u00eda<\/em>, considerada el punto m\u00e1ximo de su carrera literaria por todo el tiempo que le dedic\u00f3, convirti\u00e9ndola de inmediato en la m\u00e1s sobresaliente en el campo de la no ficci\u00f3n para la literatura norteamericana. Y, por qu\u00e9 no, tambi\u00e9n a nivel mundial. Al mismo tiempo, como si se tratase de una iron\u00eda, este libro signific\u00f3 el inicio de su debacle literaria y personal.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/Portada-La-dificultad-del-fantasma.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1631\" width=\"448\" height=\"747\" srcset=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/Portada-La-dificultad-del-fantasma.jpeg 600w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/Portada-La-dificultad-del-fantasma-180x300.jpeg 180w\" sizes=\"(max-width: 448px) 100vw, 448px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>En estas p\u00e1ginas, Leila Guerriero sigue las huellas de Truman Capote, quien lleg\u00f3 a este lado de Espa\u00f1a en 1962 con la idea de encerrarse a escribir la que ser\u00eda su mejor novela. Y as\u00ed lo hizo. Aunque en esta larga estad\u00eda \u00e9l no se priv\u00f3 de transitar por sus calles, adem\u00e1s de visitar y concurrir ciertos locales, llegando a cruzar una que otra palabra con alg\u00fan residente, sea hombre o mujer, quienes a\u00f1os despu\u00e9s dar\u00edan fe de la presencia de tan connotada personalidad. Porque valgan verdades, Capote s\u00ed que era una personalidad. As\u00ed se le describe en las primeras p\u00e1ginas:<\/p>\n\n\n\n<p><em>Es bajo, muy rubio, delgado, p\u00e9rfido, inteligente, egoc\u00e9ntrico, escritor convencido de ser el mejor entre los suyos, alguien que ha logrado en relativamente poco tiempo hacerse un nombre y abrir las puertas del cielo<\/em>. (p.12).<\/p>\n\n\n\n<p>Leila Guerriero lleg\u00f3 a esta zona de Espa\u00f1a en abril del 2023 despu\u00e9s de escribir su galardonado libro <em>La llamada. Un retrato<\/em> (Anagrama, 2024). Se hosped\u00f3 en una residencia de escritores cuyo \u00fanico fin es desarrollar proyectos de escritura el tiempo que dure su estad\u00eda en este lugar. All\u00ed Leila Guerriero comparti\u00f3 la casa con los escritores espa\u00f1oles Sabina Urraca y Marcos Giralt Torrente, quienes tambi\u00e9n desarrollaban sus debidos proyectos. En esta ocasi\u00f3n, el proyecto de Leila Guerriero era Truman Capote. Ella lleg\u00f3 a esta casa como relevo del escritor catal\u00e1n Pol Guasch, con quien convers\u00f3 despu\u00e9s de haber salido a correr la primera ma\u00f1ana como parte de sus infaltables h\u00e1bitos antes de volcarse a la escritura. Lo curioso es que mientras corr\u00eda se hizo una herida en el brazo sin darse cuenta. Ten\u00eda sangre. Era otro indicio de que all\u00ed deb\u00eda escribir sobre <em>A sangre fr\u00eda<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>El primer rastreo o b\u00fasqueda fue la lectura de las biograf\u00edas sobre Capote. Gracias a estas publicaciones se sabe que su verdadero nombre era Truman Streckfus Persons y que naci\u00f3 en Nueva Orleans el 30 de septiembre de 1924. Su madre se llamaba Lillie Mae, quien a\u00f1os despu\u00e9s se cas\u00f3 con un exitoso hombre de negocios llamado Joseph Garc\u00eda Capote. Es entonces que Lillie se cambi\u00f3 el nombre a Nina Capote. Truman despu\u00e9s hizo lo mismo. Ambos adoptaron este apellido. Aunque el mayor recuerdo que \u00e9l guardaba de su madre durante su infancia fue cuando lo dejaba encerrado en las habitaciones de los hoteles donde se hospedaban, dejando la orden expresa en recepci\u00f3n de que nadie le abriera la puerta al ni\u00f1o, as\u00ed llorara y gritara. M\u00e1s que un recuerdo, era un trauma.&nbsp; &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La historia de <em>A sangre fr\u00eda <\/em>empez\u00f3 para Capote una ma\u00f1ana cuando ley\u00f3 una noticia en el <em>New York Times<\/em> sobre un asesinato m\u00faltiple a todos los miembros de una familia ocurrido el 16 de noviembre de 1959 en Kansas. A partir de ese momento sinti\u00f3 un impulso creativo. Necesitaba escribir sobre estas muertes. Tambi\u00e9n necesitaba escribir sobre los asesinos. Es entonces que primero se propuso hacer un reportaje. Viaj\u00f3 a Kansas acompa\u00f1ado de su amiga Harper Lee, quien le facilit\u00f3 una serie de entrevistas para recabar informaci\u00f3n de ambas partes, sobre todo de las v\u00edctimas: la familia Clutter. Para ello entrevist\u00f3 a varios vecinos. En el caso de los asesinos, Truman Capote logr\u00f3 tener cercan\u00eda con Perry Smith y Dick Hickock, lo que signific\u00f3 un giro completo para \u00e9l. Su reportaje se convertir\u00eda en algo mayor: &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><em>No siempre sucede, pero hay instantes en los que las historias empiezan a transformarse en otra cosa, en los que un periodista debe deponer las ideas que ten\u00eda acerca de aquello que iba a contar, admitir que ha perdido el control y cambiar de rumbo. Ese instante lleg\u00f3 para Capote cuando vio a los dos hombres esposados descender del auto de la polic\u00eda. La historia dej\u00f3 de ser la historia de Holcomb y empez\u00f3 a ser la de los asesinos. Ese viraje lo cambi\u00f3 todo. En el libro y en su vida<\/em>. (p.14).<\/p>\n\n\n\n<p>A partir de este contacto se dieron una serie de entrevistas donde Capote sac\u00f3 a relucir su capacidad como periodista, pues no s\u00f3lo les brind\u00f3 su confianza, sino que hasta lleg\u00f3 a manipularlos para saber toda la verdad. Es en este punto que Leila Guerriero menciona la \u00e9tica del periodista y hasta qu\u00e9 punto se cruza determinado l\u00edmite con tal de obtener informaci\u00f3n para contar una historia que ya se ha convertido en una obsesi\u00f3n. Otro punto a resaltar en esta etapa es que Capote no grababa sus entrevistas porque recordaba muy bien toda la informaci\u00f3n que recib\u00eda, lo que se considera un prodigio. Despu\u00e9s contaba todo lo memorizado a trav\u00e9s de la escritura sin tomar en cuenta si dejaba bien o mal parados a sus entrevistados.<\/p>\n\n\n\n<p>Junto a las lecturas de estas biograf\u00edas, Leila Guerriero sali\u00f3 a buscar m\u00e1s datos por su cuenta. Primero lleg\u00f3 a hospedarse en el hotel donde se qued\u00f3 Capote por unas cuantas noches. Conoci\u00f3 la habitaci\u00f3n 213 donde \u00e9l durmi\u00f3 antes de conseguir un lugar m\u00e1s amplio y apropiado; pues, para ese momento, ten\u00eda el aval de sus editores para cumplirle cualquiera de sus extravagancias. Adem\u00e1s, \u00e9l ya hab\u00eda logrado juntar un enorme capital econ\u00f3mico que le permit\u00eda desarrollar su escritura sin ning\u00fan problema. No importaba si lo hac\u00eda en compa\u00f1\u00eda de su pareja Jack Dunphy, o sus mascotas, quienes tambi\u00e9n viajaron a Espa\u00f1a.<\/p>\n\n\n\n<p>Otro lugar que Leila Guerriero encontr\u00f3 fue la casa que Capote alquil\u00f3 en la playa Catifa a pesar de las distintas versiones que recibi\u00f3. Lo \u00fanico cierto es que existi\u00f3 una placa en el pueblo de Palam\u00f3s desde 2020 que hac\u00eda menci\u00f3n a la visita de Capote. Sin embargo, esta placa fue robada, tal vez por un admirador.<\/p>\n\n\n\n<p>Parte de sus investigaciones consisti\u00f3 en buscar a gente mayor, muchos de ellos ancianos, que por lo menos recordaran la estancia de Capote en Palam\u00f3s. De esta manera lleg\u00f3 a tener los siguientes testimonios donde m\u00e1s se hac\u00eda hincapi\u00e9 sobre su homosexualidad:<\/p>\n\n\n\n<p><em>Aqu\u00ed le ten\u00edan simpat\u00eda. Le dec\u00edan \u00abel maric\u00f3n\u00bb, pero era simp\u00e1tico y adem\u00e1s la gente que trataba con \u00e9l se ganaba la vida. La se\u00f1ora que iba a limpiar, el se\u00f1or Sams\u00f3. Todo el que se acercaba a \u00e9l recib\u00eda dinero. Pero si t\u00fa vas a concurso de televisi\u00f3n y preguntas: \u00ab\u00bfD\u00f3nde escribi\u00f3 Truman Capote A sangre fr\u00eda?\u00bb, raramente el participante te dir\u00e1 que fue en Palam\u00f3s. \u00bfT\u00fa le\u00edste la novela de M\u00e0rius Carol?<\/em> (p.74).<\/p>\n\n\n\n<p>\u2026<\/p>\n\n\n\n<p><em>-Bueno, todo el mundo sab\u00eda que era un homosexual muy exagerado. Pero no se ten\u00eda por qu\u00e9 hablar mal, si no hab\u00eda hecho nada, el pobre hombre. Hab\u00eda gente que quiz\u00e1s no toleraba la homosexualidad pero tampoco se relacionaba con \u00e9l. \u00c9l se relacionaba con gente que iba a comprar y ten\u00edan que tratarlo bien. Ten\u00eda una voz muy aguda. Era muy amanerado con los gestos. Y muy bajito. No es que fuese feo ni mucho menos, pero hac\u00eda estas expresiones tan amaneradas. Para una mujer no era atractivo. El que era atractivo era el Ruark. Sab\u00eda tratar a las mujeres. Todas se colaban<\/em>. (p.79).<\/p>\n\n\n\n<p>Pero quiz\u00e1 el mayor rastro de Capote manifestado durante esta estad\u00eda se deb\u00eda a la posible presencia de un fantasma: an\u00e9cdota de donde nace el t\u00edtulo de esta cr\u00f3nica. Seg\u00fan el escritor Marcos Giralt Torrente sent\u00eda algo extra\u00f1o en las madrugadas cuando iba al ba\u00f1o. Algo similar le suced\u00eda a Sabina Urraca, quien, para desprenderse de estas suposiciones, o creencias, se le ocurri\u00f3 escribir el siguiente mensaje suponiendo que este fantasma de Capote se presentara mejor ante Leila Guerriero, quien s\u00ed estaba muy interesada en \u00e9l: \u201cPichorrica: Leila\u00b4s room is across the way. Thank you\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>A esto se suman otras an\u00e9cdotas como la que le cont\u00f3 Rodrigo Fres\u00e1n cuando se encontr\u00f3 a Truman Capote en Madrid antes de que falleciera. Fue en un bar irland\u00e9s. All\u00ed Rodrigo Fres\u00e1n logr\u00f3 reconocerlo por el tono de su voz. Capote estaba mareado. Era el final de su carrera.\u00a0\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>Otra muestra de esta debacle fue que <em>A sangre fr\u00eda<\/em> no gan\u00f3 el Pulitzer ni el National Book Award. Lo que s\u00ed sucedi\u00f3 con <em>Los ej\u00e9rcitos de la noche<\/em> de Norman Mailer.&nbsp; Esto provoc\u00f3 la ira y frustraci\u00f3n de Capote. Esta ira la desemboc\u00f3 en su siguiente novela, <em>Plegarias atendidas<\/em>, que fue un fracaso.<\/p>\n\n\n\n<p>Otras animadversiones literarias reca\u00edan sobre Joyce Carol Oates y John Updike, a quienes Capote odiaba. En cuanto al \u00e1mbito musical, a Mick Jagger lo consideraba un pelmazo, y Bob Dylan lo aburr\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Por \u00faltimo, Leila Guerriero, como cualquier lector de Capote, reafirma que <em>A sangre fr\u00eda<\/em> es la novela de no ficci\u00f3n m\u00e1s importante de la literatura a pesar de no haber recibido ning\u00fan premio. Sin embargo, no es la primera novela con estas caracter\u00edsticas. Leila Guerriero expone lo siguiente:<\/p>\n\n\n\n<p><em>En 1957, casi diez a\u00f1os antes de que Capote dijera estas cosas, en la Argentina un hombre llamado Rodolfo Walsh, hasta entonces traductor del ingl\u00e9s y autor de cuentos portentosos, hab\u00eda publicado Operaci\u00f3n Masacre, una historia de no ficci\u00f3n sobre una serie de fusilamientos clandestinos cometidos por el Estado en la que utiliz\u00f3 elementos formales de la ficci\u00f3n. As\u00ed como Harper Lee fue la llave maestra de Capote para hablar con los vecinos de Kansas, Walsh tuvo la compa\u00f1\u00eda de una jovencita, Enriqueta Mu\u00f1iz, que fue con \u00e9l a todas partes y cuyos modos, menos hoscos, permitieron que los sobrevivientes y los deudos los recibieran<\/em>. (pp.101-102).<\/p>\n\n\n\n<p>\u2026<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large\"><img loading=\"lazy\" width=\"445\" height=\"582\" src=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/Leila-Guerriero.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1632\" srcset=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/Leila-Guerriero.jpg 445w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/Leila-Guerriero-229x300.jpg 229w\" sizes=\"(max-width: 445px) 100vw, 445px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Operaci\u00f3n Masacre<em> afect\u00f3 profundamente a la vida de Rodolfo Walsh, hasta entonces un hombre de ideas conservadores que cambiaron radicalmente despu\u00e9s de ese libro, al punto que en 1973 se transform\u00f3 en militante montonero, una guerrilla armada de izquierda, y el 25 de marzo de 1977, cuando hac\u00eda un a\u00f1o que la dictadura hab\u00eda tomado el poder en la Argentina, fue acribillado en la calle por un grupo de tareas de los militares y a\u00fan sigue desaparecido<\/em>. (p.103).<\/p>\n\n\n\n<p>No hay duda de que los ejemplos de Capote y Walsh dan para producir m\u00e1s escrituras de no ficci\u00f3n. Leila Guerriero es la elegida para esta tarea. <em>La dificultad del fantasma<\/em> es una muestra de ello.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">*****<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Leila Guerriero<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><em>La dificultad del fantasma. Truman Capote en la Costa Brava<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Anagrama, 2024<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tras los pasos de Truman Capote y A sangre fr\u00eda Por Omar Guerrero La dificultad del fantasma. 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