{"id":1625,"date":"2025-01-26T05:56:54","date_gmt":"2025-01-26T10:56:54","guid":{"rendered":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/?p=1625"},"modified":"2025-01-26T08:12:31","modified_gmt":"2025-01-26T13:12:31","slug":"resena-al-pie-de-las-hambres-2024-de-orlando-quevedo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/2025\/01\/26\/resena-al-pie-de-las-hambres-2024-de-orlando-quevedo\/","title":{"rendered":"Rese\u00f1a: Al pie de las hambres (2024) de Orlando Quevedo"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center has-large-font-size\"><strong><u>Precariedad y miseria<\/u><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right has-large-font-size\"><strong>Por Omar Guerrero<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>Al pie de las hambres<\/em> (Colmillo Blanco, 2024) del escritor peruano Orlando Quevedo (Lima, 1992) fue una de las novelas m\u00e1s destacadas del a\u00f1o pasado por toda una serie de razones que la hicieron sobresalir dentro de las publicaciones literarias hechas en Per\u00fa. La primera de estas razones, y la m\u00e1s contundente, se debe al hecho de mostrar la precariedad y miseria que proliferan dentro de los espacios urbano-marginales de Lima. Y es que su historia se ambienta en un asentamiento humano llamado El Porvenir, en San Juan de Lurigancho, donde la pobreza no es el \u00fanico problema que enfrentan sus pobladores, pues el infortunio y la violencia son otros de sus ingredientes, adem\u00e1s de la frustraci\u00f3n y la desesperanza. Cada uno de estos hechos y circunstancias traen consigo una serie de decisiones radicales.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/portada-26-de-enero.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1628\" width=\"465\" height=\"683\" srcset=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/portada-26-de-enero.jpeg 377w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/portada-26-de-enero-204x300.jpeg 204w\" sizes=\"(max-width: 465px) 100vw, 465px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Otra de las razones de su relevancia como novela, y asombro, es la brevedad de sus cap\u00edtulos (57 en total), que se presentan, en su mayor\u00eda, como recuerdos (muy malos recuerdos). Entre ellos llama la atenci\u00f3n algunos cap\u00edtulos donde la numeraci\u00f3n se presenta a modo de listado (<em>check list<\/em>), tambi\u00e9n de manera muy breve. Aqu\u00ed un ejemplo:<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; <em>Lista de cosas que aterran a las personas:<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; <\/em><em>\u2013Los perros callejeros<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; <\/em><em>\u2013La falta de dinero<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u2013Los gallinazos en la oscuridad<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u2013La incertidumbre<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u2013Dormir en la calle<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u2013Las cicatrices<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u2013El fr\u00edo<\/em> (p.14)<\/p>\n\n\n\n<p>El protagonista principal de esta historia es Remigio, quien tiene una serie de imposibilidades como andar en silla de ruedas o no poder hablar bien. Y a pesar de esta discapacidad, \u00e9l sobrevive vendiendo golosinas en la calle o en el cementerio. All\u00ed se convierte en testigo de muchas cosas que pasan en su barrio. Se suma lo que ocurre dentro de su casa, con su propia familia. Una muestra de ello es la actitud de su madre, llamada Esp\u00edritu, quien toma la decisi\u00f3n de suicidarse por todo lo malo que ocurre en su vida, incluidas las vicisitudes que en un momento lleg\u00f3 a afrontar con coraje cuando era una activista. Sin embargo, con el transcurrir del tiempo, su actitud ha cambiado mucho, por eso ha tomado la determinaci\u00f3n de quitarse la vida, no sin antes planificar su muerte dejando en claro una serie de instrucciones para su velorio y sepelio.<\/p>\n\n\n\n<p>Otro hecho que marca a la familia es la ausencia del padre, quien ha fallecido producto de una terrible enfermedad. Esto afecta a todos sus miembros, en especial a los hijos, quienes no pueden evitar compararse con sus progenitores a partir del esfuerzo y dedicaci\u00f3n que llegaron a tener en el pasado:<\/p>\n\n\n\n<p><em>Mi pap\u00e1 luch\u00f3 a capa y espada por defender a los obreros en su trabajo y mi mam\u00e1 hizo todo lo posible por sacar adelante a El Porvenir con mi t\u00eda y las mujeres de Magda Portal. Pelearon por algo noble y fuerte. Los dos. Pero ni V\u00edctor ni yo fuimos como ellos. Aunque hubi\u00e9ramos nacido en palacios, nuestra vida hubiera sido la misma.<\/em> (p.31).<\/p>\n\n\n\n<p>En cuanto a los hermanos de Remigio, estos guardan ciertas caracter\u00edsticas que resultan contradictorias en la configuraci\u00f3n de la novela. Primero est\u00e1 el caso de V\u00edctor, quien, con su lenguaje soez, muestra en mayor magnitud su condici\u00f3n de marginal relacionada de manera ineludible con la violencia. Esta \u00faltima se desemboca, incluso, en su propia familia. Aqu\u00ed es donde surge uno de los pocos problemas que tiene la novela, sobre todo al cederle la palabra a este personaje para que pueda despotricar, amenazar e insultar a sus anchas, pues su forma de hablar se opone, sin duda, al lenguaje que usa el narrador-personaje, que s\u00ed un acierto. Aqu\u00ed un ejemplo convincente al describir al personaje de la hermana:<\/p>\n\n\n\n<p><em>Hasta entonces, Asunci\u00f3n hab\u00eda sido un ave. Hecha guijarro, ya no supo alzar el vuelo. Levitaba a\u00fan sobre nuestras cabezas, lejana, pero cargaba un peso irreconocible: tal vez dolor y heridas acumuladas, o tal vez m\u00e1s guijarros similares a ella en una mochila que se hab\u00eda pegado para siempre a su espalda.<\/em> (p.35).<\/p>\n\n\n\n<p>Es justo este personaje femenino lo que resulta otro acierto en la novela al presentarla con una caracter\u00edstica singular, muy al estilo de los personajes desarrollados por escritoras como Mariana Enr\u00edquez o Dolores Reyes. En el caso de Quevedo, el personaje de Asunci\u00f3n tiene la facultad de so\u00f1ar y comunicarse con los muertos para brindarles un poco de paz, en especial con los que han fallecido producto de la violencia, algo que ya parece com\u00fan en este lado de la ciudad donde transitan todos estos personajes.<\/p>\n\n\n\n<p>Aqu\u00ed tambi\u00e9n se toman en consideraci\u00f3n otros problemas comunes como la falta de agua en estas zonas que, a pesar de todos los esfuerzos y sacrificios de sus pobladores, se mantienen en la pobreza como si se tratase de un mal designio. Mucho peor si ocurren otros hechos que no se pueden solucionar de inmediato como un aniego, tan igual como ha ocurrido en la realidad, lo que trae consigo no s\u00f3lo la incomodidad de los pobladores al convivir con aguas pestilentes, sino tambi\u00e9n por las enfermedades y otras afecciones que pueden producir. Por supuesto que no se deja de mencionar la inoperatividad de las autoridades e instituciones responsables para dar una pronta soluci\u00f3n:<\/p>\n\n\n\n<p><em>Sedapal inform\u00f3 que cerrar\u00eda al instante el suministro de agua y solo nos qued\u00f3 ensimismarnos en la esperanza de que todo pasar\u00eda pronto. A las diez de la ma\u00f1ana, dijeron que antes de las cinco tendr\u00edan el problema controlado, pero al anochecer el aniego hab\u00eda cubierto casas enteras, la zona hab\u00eda sido declarada en estado de emergencia, ENEL hab\u00eda cortado la luz y el cerro entero se hab\u00eda quedado en una oscuridad tan vasta que me hizo creer que todos los habitantes de El Porvenir hab\u00edan cerrado sus ojos para no saber m\u00e1s del ma\u00f1ana<\/em>. (pp.50-51).<\/p>\n\n\n\n<p>Otro hecho que produce desaz\u00f3n y hasta pesimismo es la presencia de la criminalidad, y con ello, las extorsiones, tambi\u00e9n de manera muy similar a como sucede en la realidad, m\u00e1s a\u00fan en la actualidad. Y no importa si esto se hace a trav\u00e9s de una descripci\u00f3n llena crudeza que impacta a pesar de que no es tan distinto a c\u00f3mo se anuncian estos hechos todos los d\u00edas en los noticieros:<\/p>\n\n\n\n<p><em>Me cont\u00f3 de casos que hab\u00edan salido en peri\u00f3dicos. De cuerpos que desaparec\u00edan de la noche a la ma\u00f1ana, y de familias desesperadas por conseguir el dinero para rescatar a sus fallecidos. Hab\u00eda algunos de renombre, tanto de cuerpos recuperados, como de aquellos que eran lanzados a los desechos cuando los afectados recurr\u00edan a la Polic\u00eda para denunciar a los extorsionadores. Mar\u00eda Quintana, mujer de sesenta y tres a\u00f1os, muri\u00f3 de un infarto. Tres d\u00edas despu\u00e9s de su funeral, unos tipos llamaron a su hijo mayor pidi\u00e9ndole diez mil soles por su cuerpo. Entre sus hermanos juntaron el dinero. Hicieron un dep\u00f3sito y al d\u00eda siguiente encontraron los restos de su madre a pocos metros de su casa. Francisco Ponce, de veinti\u00fan a\u00f1os, falleci\u00f3 luego de una trifulca en El Porvenir. A la semana de enterrado, su cuerpo desapareci\u00f3. Unos hombres llamaron a la familia pidiendo dinero, y ellos sospecharon de los pandilleros que d\u00edas atr\u00e1s lo hab\u00edan golpeado. Dieron aviso a la Polic\u00eda, y el cuerpo de Francisco apareci\u00f3 en un basural, mutilado de manos y pies. Cada a\u00f1o, hab\u00eda uno o dos casos similares, y la gente no dejaba de hablar del tema hasta pasados los meses<\/em>. (pp.85-85).<\/p>\n\n\n\n<p>Resulta evidente que todos estos elementos negativos afectan a los protagonistas en la toma de decisiones, porque no s\u00f3lo se trata de la madre sino tambi\u00e9n de los otros personajes que sorprenden al lector por lo que al final han elegido. Y ese es otro de los aciertos de la novela. De esta manera se determina que <em>Al pie de las hambres<\/em> tiene muchos puntos a favor, lo que coloca a Orlando Quevedo como un autor al que hay que tener en consideraci\u00f3n. Por supuesto que tambi\u00e9n hay que prestarle atenci\u00f3n en sus siguientes entregas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">*****<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong><u>Datos del libro rese\u00f1ado<\/u><\/strong><strong>:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Orlando Quevedo<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><em>Al pie de las hambres<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Colmillo Blanco, 2024<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Precariedad y miseria Por Omar Guerrero Al pie de las hambres (Colmillo Blanco, 2024) del escritor peruano Orlando Quevedo (Lima, 1992) fue una de las novelas m\u00e1s destacadas del a\u00f1o pasado por toda una serie de razones que la hicieron sobresalir dentro de las publicaciones literarias hechas en Per\u00fa. 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