{"id":1579,"date":"2024-11-23T16:07:21","date_gmt":"2024-11-23T21:07:21","guid":{"rendered":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/?p=1579"},"modified":"2024-11-29T00:49:23","modified_gmt":"2024-11-29T05:49:23","slug":"cronica-irene-vallejo-en-peru","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/2024\/11\/23\/cronica-irene-vallejo-en-peru\/","title":{"rendered":"Cr\u00f3nica: Irene Vallejo en Per\u00fa"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center has-large-font-size\"><strong><u>Irene Vallejo en Per\u00fa<\/u><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right has-large-font-size\"><strong>Por Omar Guerrero<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Los expresivos ojos claros de la escritora espa\u00f1ola Irene Vallejo (Zaragoza, 1979), junto a su infatigable sonrisa, dan a entender de que ella siempre est\u00e1 dispuesta a escuchar con mucha atenci\u00f3n y afecto a cualquier persona que se le acerque s\u00f3lo para saludarla y comentarle, entre tanta admiraci\u00f3n de por medio, sobre la experiencia y emoci\u00f3n de haber le\u00eddo su libro m\u00e1s famoso, que hasta la fecha ya ha tenido varias ediciones y ha sido traducida a m\u00e1s de treinta idiomas. Me refiero al ensayo <em>El infinito en junco<\/em> (Siruela, 2019; Debolsillo, 2022; Debate, 2024). <\/p>\n\n\n\n<p>Una vez llegado este momento, Irene Vallejo se olvida del cansancio producido por las innumerables giras y presentaciones a las que ahora est\u00e1 sometida, pues cada vez sigue teniendo muchos m\u00e1s lectores y seguidores en distintos pa\u00edses. Per\u00fa no es la excepci\u00f3n. Tampoco se toman en cuenta los tiempos o contratiempos que puedan surgir entre tantos viajes y conferencias. Para ella, como escritora, ya ni siquiera importan los minutos ni las horas que les dedicar\u00e1 a su p\u00fablico. En realidad, lo \u00fanico que parece interesarle es conectar con la gente que quiere verla y o\u00edrla. Y en medio de todos estos requerimientos, Irene Vallejo nunca deja de brillar.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/1.-Irene-Vallejo-con-escolares-peruanos-1024x683.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1580\" width=\"522\" height=\"347\" srcset=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/1.-Irene-Vallejo-con-escolares-peruanos-1024x683.jpg 1024w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/1.-Irene-Vallejo-con-escolares-peruanos-300x200.jpg 300w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/1.-Irene-Vallejo-con-escolares-peruanos-768x512.jpg 768w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/1.-Irene-Vallejo-con-escolares-peruanos-1536x1025.jpg 1536w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/1.-Irene-Vallejo-con-escolares-peruanos-1200x800.jpg 1200w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/1.-Irene-Vallejo-con-escolares-peruanos-1980x1321.jpg 1980w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/1.-Irene-Vallejo-con-escolares-peruanos.jpg 2048w\" sizes=\"(max-width: 522px) 100vw, 522px\" \/><figcaption><strong>(Foto 1: Irene Vallejo con escolares peruanos) (Cr\u00e9ditos: Enrique Mora) (Redes sociales de Irene Vallejo)<\/strong><\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Aunque el mayor detonante es cuando empieza hablar con un tono de voz que es tan propio de la zona de Espa\u00f1a de donde ella proviene. Este suena entre dulce y pausado, por lo que se le percibe como una persona bastante delicada y afectuosa. Y es que su voz, junto a su pensamiento, o sus ideas, adem\u00e1s del conocimiento que posee y maneja tan bien, terminan por mostrarla como alguien muy inteligente y sensible. Pero es su propio discurso lo que termina por hipnotizar a su p\u00fablico, sobre todo cuando se explaya en los temas que m\u00e1s le apasionan, que son los libros y la lectura, por algo estudi\u00f3 filolog\u00eda cl\u00e1sica. Es entonces cuando su audiencia, que puede ser lectora o no, cae rendida ante una figura que ha alcanzado el \u00e9xito total s\u00f3lo por el hecho de leer, investigar y escribir.<\/p>\n\n\n\n<p>Irene Vallejo lleg\u00f3 a Per\u00fa como invitada al Hay Festival Arequipa, que en esta nueva edici\u00f3n cumpli\u00f3 diez a\u00f1os. Aunque antes de arribar a la Ciudad Blanca, ella pase\u00f3 primero por Lima. Gracias a sus redes sociales, donde es muy activa, se sabe que qued\u00f3 maravillada con la Huaca Pucllana, tanto por sus locaciones como por la comida (no est\u00e1 dem\u00e1s decir que se trataba de comida peruana). Luego decidi\u00f3 contemplar nuestro mar con su horizonte brumoso desde una parte del malec\u00f3n de Miraflores. El siguiente destino fue el centro de Lima, donde se tom\u00f3 muchas fotos delante de antiguas iglesias sin dejar de observar los cerros que rodean la capital con sus diminutas casas coloridas que contrastan con el cielo gris. El punto central de este recorrido fue la Casa de la Literatura Peruana, sobre todo por el inter\u00e9s y la satisfacci\u00f3n que, a lo largo de su vida, le han producido las lecturas de nuestros grandes escritores. Entre ellos, dos nombres ilustres de nuestras letras ser\u00e1n mencionados reiteradas veces en cada una de sus presentaciones y entrevistas. El primero es el poeta C\u00e9sar Vallejo, con quien no guarda ninguna parentela, pero s\u00ed un nexo bibliogr\u00e1fico-sentimental. El segundo es Mario Vargas Llosa, no s\u00f3lo por la trascendencia de su obra, sino tambi\u00e9n por una gratitud muy personal que ella tiene hacia \u00e9l.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/2.-Irene-Vallejo-en-la-Casa-de-la-Literatura-1024x683.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1581\" width=\"504\" height=\"335\" srcset=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/2.-Irene-Vallejo-en-la-Casa-de-la-Literatura-1024x683.jpg 1024w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/2.-Irene-Vallejo-en-la-Casa-de-la-Literatura-300x200.jpg 300w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/2.-Irene-Vallejo-en-la-Casa-de-la-Literatura-768x512.jpg 768w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/2.-Irene-Vallejo-en-la-Casa-de-la-Literatura-1536x1024.jpg 1536w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/2.-Irene-Vallejo-en-la-Casa-de-la-Literatura-1200x800.jpg 1200w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/2.-Irene-Vallejo-en-la-Casa-de-la-Literatura.jpg 1600w\" sizes=\"(max-width: 504px) 100vw, 504px\" \/><figcaption><strong>(Foto 2: Irene Vallejo en Casa de la Literatura Peruana) (Cr\u00e9ditos: Enrique Mora) (Redes sociales de Irene Vallejo)<\/strong><\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Su primera presentaci\u00f3n formal como parte del Hay Festival fue el mi\u00e9rcoles 06 de noviembre en el Teatro NOS del Centro Cultural de la Universidad Cat\u00f3lica. Parec\u00eda incre\u00edble, pero esa noche el teatro estaba lleno como si se tratara del estreno de una obra con grandes actores donde el p\u00fablico ya se mostraba dispuesto a disfrutar y a aplaudir de una funci\u00f3n bastante especial. Lo cierto es que no se trataba de ning\u00fan espect\u00e1culo o proyecci\u00f3n. Se trataba de la escritora espa\u00f1ola Irene Vallejo, quien hizo su ingreso al escenario seguido de muchos aplausos. La acompa\u00f1aban las catedr\u00e1ticas peruanas Rosario Yori, Cecilia Esparza y Elizabeth Aylas. Cada una de ellas le formularon preguntas para que su invitada termine de cautivar y emocionar a los asistentes. Esta emoci\u00f3n se hizo presente desde el inicio cuando se cont\u00f3 el origen de <em>El infinito en un junco<\/em>, cuyas primeras p\u00e1ginas nacieron en medio de su dolor de madre mientras cuidaba en el hospital a su peque\u00f1o hijo Pedro, quien naci\u00f3 con serios problemas de salud. Para ese entonces, Irene Vallejo ya hab\u00eda publicado algunas novelas y ensayos que hab\u00edan pasado desapercibidos, por lo que pensaba que hab\u00eda fracasado como escritora. Aun as\u00ed, las ganas de seguir escribiendo se manten\u00edan, pero con el problema de salud de su hijo sab\u00eda que iba a ser mucho m\u00e1s dif\u00edcil. Fue en ese momento que decidi\u00f3 escribir lo que ser\u00eda su \u00faltimo libro. As\u00ed lo hab\u00eda decidido, pues la idea ya le ven\u00eda dando vueltas en la cabeza desde mucho tiempo atr\u00e1s. Escribir\u00eda sobre la historia del libro como objeto y parte esencial de la humanidad. Lo har\u00eda como si se tratara de un libro de aventuras. Esa ser\u00eda su gran despedida del mundo de la escritura. Lo que Irene Vallejo no sab\u00eda es que ese ser\u00eda el inicio de todo esto.<\/p>\n\n\n\n<p>Una de las preguntas que llam\u00f3 la atenci\u00f3n fue sobre la importancia de la inteligencia artificial que cada vez cobra m\u00e1s protagonismo en la vida de las personas. \u00bfAcaso este nuevo fen\u00f3meno de la tecnolog\u00eda podr\u00eda afectar al libro? Y enseguida Irene Vallejo mencion\u00f3 todas las batallas ganadas por este objeto que muchas veces hab\u00eda sido considerado como algo insignificante, pero que a trav\u00e9s del tiempo cobr\u00f3 su debida importancia, sobre todo por mantener vivo el conocimiento. El libro ya hab\u00eda sobrevivido a los peores momentos de la historia, sean guerras o pandemias. Tambi\u00e9n hab\u00eda sobrevivido a las censuras y a la presencia de tecnolog\u00edas cada vez m\u00e1s avanzadas. La inteligencia artificial no ser\u00eda la excepci\u00f3n. M\u00e1s bien, hizo hincapi\u00e9, que esta deber\u00eda utilizarse como una herramienta a su favor y no como un arma peligrosa para el hombre. Y al culminar esta respuesta, al igual que las otras que le plantearon, cada una con sus respectivas explicaciones, el p\u00fablico aplaudi\u00f3 convencido de que estaban ante una mujer singular. Estaban ante una persona iluminada, raz\u00f3n suficiente para que de inmediato se forme una fila interminable apenas termin\u00f3 el conversatorio. Todos los asistentes quer\u00edan la firma y dedicatoria de Irene Vallejo. \u00a0<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/3.-Irene-Vallejo-en-CCPUCP-1024x768.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1582\" width=\"507\" height=\"380\" srcset=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/3.-Irene-Vallejo-en-CCPUCP-1024x768.jpg 1024w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/3.-Irene-Vallejo-en-CCPUCP-300x225.jpg 300w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/3.-Irene-Vallejo-en-CCPUCP-768x576.jpg 768w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/3.-Irene-Vallejo-en-CCPUCP-1536x1153.jpg 1536w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/3.-Irene-Vallejo-en-CCPUCP-1200x901.jpg 1200w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/3.-Irene-Vallejo-en-CCPUCP.jpg 1599w\" sizes=\"(max-width: 507px) 100vw, 507px\" \/><figcaption><strong>(Foto 3: Irene Vallejo en CCPUCP) (Cr\u00e9ditos: Omar Guerrero)<\/strong><\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Ella jam\u00e1s imagin\u00f3 que firmar\u00eda tantos libros despu\u00e9s de su presentaci\u00f3n en el Teatro NOS de la Universidad Cat\u00f3lica. Se qued\u00f3 hasta muy tarde, casi hasta la medianoche. Termin\u00f3 agotada, pero contenta. Esa noche, antes de dormir, lo m\u00e1s probable es que tuviera presente a todas las personas que le demostraron su cari\u00f1o y admiraci\u00f3n. De seguro que hasta so\u00f1\u00f3 con ellos, pero este sue\u00f1o no durar\u00eda mucho porque al d\u00eda siguiente deb\u00eda estar temprano en el aeropuerto para tomar el vuelo hacia Arequipa.<\/p>\n\n\n\n<p>Su idea era pasar desapercibida entre tantos viajeros con sus maletas y mochilas. Le cost\u00f3 encontrar la puerta de embarque a pesar de que la cambiaron en dos ocasiones. Iba acompa\u00f1ada de su esposo Enrique Mora, cineasta espa\u00f1ol, quien se caracteriza por tener el cabello lleno de canas a pesar de su juventud. \u00c9l es delgado y usa ropa ce\u00f1ida. Otra caracter\u00edstica en \u00e9l es que siempre lleva a la mano una c\u00e1mara fotogr\u00e1fica para registrar todos los momentos de este viaje. Lo hace con total dedicaci\u00f3n porque se trata de su esposa, de su pareja, de la madre de su hijo Pedro, quien ya goza de buena salud al punto de dejarlo al cuidado de otros familiares.<\/p>\n\n\n\n<p>Enrique siempre est\u00e1 pendiente de Irene. Se nota que es un hombre enamorado. Tambi\u00e9n se nota que est\u00e1 muy orgulloso de lo que ha logrado su esposa, quien ahora goza del reconocimiento literario. Por eso no se cansa de tomarle fotos en cualquier circunstancia, sobre todo si ella est\u00e1 delante de sus lectores, tal como ocurri\u00f3 la noche anterior. Esto mismo sucedi\u00f3 dentro del aeropuerto, pero a menor escala. El vuelo se hab\u00eda retrasado y poco a poco la gente empez\u00f3 a reconocer a Irene Vallejo. Los que esperaban el mismo vuelo, sobre todo los que ya ten\u00edan sus entradas para el festival, llevaban a la mano <em>El infinito en un junco<\/em>, pues este t\u00edtulo estaba destinado como lectura mientras duraba el viaje. Estos lectores afortunados jam\u00e1s imaginaron que estaban a punto de viajar en el mismo avi\u00f3n con la autora del libro que ten\u00edan en manos. Entonces se fueron acercando a ella, primero de manera muy t\u00edmida para despu\u00e9s hacerlo con total familiaridad, al punto de llevarla de un lado a otro dentro de la zona de embarque para presentarla a los amigos y familiares como la gran escritora que es. Y todo gracias a que Irene Vallejo nunca deja de mostrar su sonrisa tan amable y llena de gratitud a pesar de su evidente cansancio.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/4.-Irene-Vallejo-en-aeropuerto-1024x768.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1583\" width=\"493\" height=\"369\" srcset=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/4.-Irene-Vallejo-en-aeropuerto-1024x768.jpg 1024w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/4.-Irene-Vallejo-en-aeropuerto-300x225.jpg 300w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/4.-Irene-Vallejo-en-aeropuerto-768x576.jpg 768w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/4.-Irene-Vallejo-en-aeropuerto-1536x1153.jpg 1536w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/4.-Irene-Vallejo-en-aeropuerto-1200x901.jpg 1200w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/4.-Irene-Vallejo-en-aeropuerto.jpg 1599w\" sizes=\"(max-width: 493px) 100vw, 493px\" \/><figcaption><strong>(Foto 4: Irene Vallejo en aeropuerto) (Cr\u00e9ditos: Omar Guerrero)<\/strong><\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>La primera presentaci\u00f3n de Irene Vallejo en Arequipa fue en el Teatro Municipal de la calle Mercaderes. Fue el viernes 08 de noviembre a las 6pm. Una hora antes ya hab\u00eda empezado a formarse la cola de los asistentes. Cuando faltaban quince minutos para la charla, y antes de que el p\u00fablico ingrese al teatro, la cola llegaba hasta la siguiente cuadra. Aunque este tipo de aglomeraciones ya no les llama tanto la atenci\u00f3n a los arequipe\u00f1os, pues saben que son d\u00edas de festival. No por algo han pasado diez a\u00f1os desde que lleg\u00f3 el Hay Festival a su ciudad.<\/p>\n\n\n\n<p>A las 6 en punto Irene Vallejo apareci\u00f3 en el escenario para ser recibida por un teatro lleno de gente y con muchos aplausos. Esta vez la acompa\u00f1aba la periodista peruana Patria del R\u00edo, quien confes\u00f3 que ya hab\u00eda le\u00eddo <em>El infinito en un junco<\/em> por tercera vez. Esta \u00faltima lectura la hizo con mayor detenimiento desde que le informaron que ella compartir\u00eda mesa con la invitada especial de esta edici\u00f3n del festival. Los separadores y apuntes en las diversas p\u00e1ginas de su libro as\u00ed lo confirmaban.<\/p>\n\n\n\n<p>Este conversatorio llevaba por t\u00edtulo \u201cLa invenci\u00f3n de los libros\u201d donde se empez\u00f3 haciendo menci\u00f3n de c\u00f3mo se ha registrado la memoria desde la antig\u00fcedad. En el caso peruano, los quipus tambi\u00e9n se pueden considerar una especie de escritura pues guardan en sus nudos cierta informaci\u00f3n. Luego se pas\u00f3 a hablar de la censura de los libros al considerarlos herramientas poderosas para transmitir ideas y, m\u00e1s a\u00fan, para contar nuestra propia versi\u00f3n de la realidad. Se suma la cualidad de los libros para otorgar bienestar y salud, pues est\u00e1 confirmado de manera cient\u00edfica que leer en papel antes de dormir produce un sue\u00f1o prolongado y placentero. No sucede lo mismo con las pantallas cuya luz puede producir insomnio o sue\u00f1os interrumpidos. Por \u00faltimo, Patricia del R\u00edo le pidi\u00f3 que le resumiera la importancia de ciertos personajes como Alejandro Magno, Homero, Cal\u00edmaco y un enigm\u00e1tico \u00c9l, creador del primer alfabeto. En esta peque\u00f1a lista tambi\u00e9n se incluy\u00f3 a una mujer llamada Enheduanna, un nombre desconocido por muchos, por lo que era necesario explicar de qui\u00e9n se trataba. No voy a reproducir esta vez lo que Irene Vallejo dijo de Enheduanna sino que citar\u00e9 lo que se dice de ella en su libro:<\/p>\n\n\n\n<p><em>Mil quinientos a\u00f1os antes de Homero, Enheduanna, poeta y sacerdotisa, escribi\u00f3 un conjunto de himnos cuyos ecos resuenan todav\u00eda en los Salmos de la Biblia. Los rubric\u00f3 con orgullo. Era hija del rey Sarg\u00f3n I de Acad, que unific\u00f3 la Mesopotamia central y meridional en un gran imperio, y t\u00eda del futuro rey Naram-Sim. Cuando los estudiosos descifraron los fragmentos de sus versos, perdidos durante milenios y recuperados solo en el siglo XX, la apoderaron \u00abla Shakespeare de la literatura sumeria\u00bb, impresionados por su escritura brillante y compleja. \u00abLo que yo he hecho nadie lo hizo antes\u00bb, escribe Enheduanna. Tambi\u00e9n le pertenecen las m\u00e1s antiguas notaciones astron\u00f3micas. Poderosa y audaz, se atrevi\u00f3 a participar en la agitada lucha pol\u00edtica de su \u00e9poca, y sufri\u00f3 por ello el castigo del exilio y la nostalgia. Sin embargo, nunca dej\u00f3 de escribir cantos para Innana, su divinidad protectora, se\u00f1ora del amor y de la guerra. En su himno m\u00e1s \u00edntimo y recordado, revela el secreto de su proceso creativo: la diosa lunar visita su hogar a medianoche y la ayuda a \u00abconcebir\u00bb nuevos poemas \u00abdando nacimiento\u00bb a versos que respiran. Es un suceso m\u00e1gico, er\u00f3tico, nocturno. Enheduanna fue -que sepamos- la primera persona en describir el misterioso parto de las palabras po\u00e9ticas. (<\/em>Vallejo, 2021, p.165<em>).<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Con esta cita se podr\u00eda decir que Irene Vallejo tambi\u00e9n es una especie de nueva Enheduanna porque lo que ella ha hecho nadie lo hizo antes. No, por lo menos, al estilo como se cuenta en <em>El infinito en un junco<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo que siguieron fueron m\u00e1s aplausos y una cola interminable para la firma de libros. Pero lo que sorprend\u00eda no era la cantidad de gente que hab\u00eda sino la dedicaci\u00f3n y tiempo que tuvo Irene Vallejo para cada persona que esper\u00f3 paciente su turno s\u00f3lo para recibir su firma junto a su respectiva foto. Como era de esperar, esta firma dur\u00f3 m\u00e1s de tres horas.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/5.-Irene-Vallejo-con-Patricia-del-Ri\u0301o-1024x768.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1584\" width=\"517\" height=\"387\" srcset=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/5.-Irene-Vallejo-con-Patricia-del-Ri\u0301o-1024x768.jpg 1024w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/5.-Irene-Vallejo-con-Patricia-del-Ri\u0301o-300x225.jpg 300w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/5.-Irene-Vallejo-con-Patricia-del-Ri\u0301o-768x576.jpg 768w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/5.-Irene-Vallejo-con-Patricia-del-Ri\u0301o-1536x1153.jpg 1536w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/5.-Irene-Vallejo-con-Patricia-del-Ri\u0301o-1200x901.jpg 1200w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/5.-Irene-Vallejo-con-Patricia-del-Ri\u0301o.jpg 1599w\" sizes=\"(max-width: 517px) 100vw, 517px\" \/><figcaption>(Foto 5: Irene Vallejo con Patricia del R\u00edo) (Cr\u00e9ditos: Omar Guerrero)<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>La segunda presentaci\u00f3n de Irene Vallejo en Arequipa fue una de las m\u00e1s aplaudidas debido al torrente de emociones que produjo para todos los asistentes. Se realiz\u00f3 el s\u00e1bado 09 de noviembre a las 10 am otra vez en el Teatro Municipal de Arequipa. En esta ocasi\u00f3n la acompa\u00f1aron el fot\u00f3grafo argentino Daniel Mordzinski, tambi\u00e9n conocido como el fot\u00f3grafo de los escritores, y el escritor peruano Jerem\u00edas Gamboa. Este \u00faltimo estar\u00eda a cargo de guiar la conversaci\u00f3n, para ello ten\u00eda una serie de preguntas que iba intercalando entre Irene Vallejo y Daniel Mordzinski. La idea era crear una alternancia entre la palabra y la imagen. Aunque antes de empezar la sesi\u00f3n Daniel Mordzinski ley\u00f3 una lista de escritores valencianos como una forma de tenerlos presentes debido a la tragedia clim\u00e1tica que acababa de sufrir esta zona de Espa\u00f1a. Y enseguida Irene Vallejo se puso de pie, tom\u00f3 un arreglo floral que estaba encima de la mesa central y lo coloc\u00f3 en el borde del escenario como si se tratara de una ofrenda. Los primeros aplausos no se hicieron esperar. Lo que sigui\u00f3 a continuaci\u00f3n fueron una serie de preguntas con sus respuestas sin dejar de proyectarse las fotos de Daniel Mordzinski hechas a distintos escritores, desde los m\u00e1s c\u00e9lebres como Jorge Luis Borges y Garc\u00eda M\u00e1rquez hasta las escritoras m\u00e1s recientes de la literatura latinoamericana como las mexicanas Valeria Luiselli y Brenda Navarro o las peruanas Claudia Ulloa y Mar\u00eda Jos\u00e9 Caro. Pero una de las mayores emociones fue cuando aparecieron las fotograf\u00edas hechas a Mario Vargas Llosa, muchas de ellas dentro del \u00e1mbito familiar. Se suma el audio que se hab\u00eda preparado para esta proyecci\u00f3n con la voz de nuestro Premio Nobel, lo que hizo llorar a todos los presentes. Para ese momento Irene Vallejo mencion\u00f3 la infinita gratitud que a\u00fan le tiene a Mario Vargas Llosa, no s\u00f3lo por las obras que escribi\u00f3, y que la acompa\u00f1aron a lo largo de su vida, sino por las palabras que \u00e9l le dedic\u00f3 despu\u00e9s de haber le\u00eddo <em>El infinito en junco<\/em>, lo que sirvi\u00f3 para que el libro llame la atenci\u00f3n de un mayor p\u00fablico y sus ventas se multipliquen al igual que sus traducciones. Este es un fragmento de las palabras del Premio Nobel sobre el libro de Irene Vallejo: \u201cMuy bien escrito, con p\u00e1ginas realmente admirables [\u2026] Tengo la seguridad absoluta de que se seguir\u00e1 leyendo cuando sus lectores de ahora est\u00e9n ya en la otra vida\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Otro de los momentos m\u00e1s emocionantes fue cuando Jerem\u00edas Gamboa le entreg\u00f3 a Irene Vallejo, bajo la complicidad de Enrique Mora, el ejemplar de <em>Trilce<\/em> de C\u00e9sar Vallejo, cuya vieja edici\u00f3n de Losada fue comprada por su padre de manera clandestina a inicios de los a\u00f1os 70 en Espa\u00f1a cuando a\u00fan no se pensaba que la dictadura de Franco entraba a su recta final. El padre de Irene Vallejo, quien lleva dos veces el apellido Vallejo, tanto por padre y madre, se sinti\u00f3 tan deslumbrado por la poes\u00eda de nuestro compatriota que le hubiese gustado encontrar una peque\u00f1a relaci\u00f3n familiar, pero al no hallarla, lo adopt\u00f3 como su poeta de cabecera y tambi\u00e9n como medio para enamorar a la madre de Irene Vallejo, quien tambi\u00e9n qued\u00f3 deslumbrada con estas palabras convertidas en poes\u00eda, al punto que a\u00fan ten\u00eda guardada esa vieja edici\u00f3n de Losada en su casa como si fuese el mejor recuerdo de ese noviazgo que luego se convirti\u00f3 en un matrimonio y en una familia. Con ello se podr\u00eda decir que Irene Vallejo es producto de esa uni\u00f3n, por eso siempre confirma que gracias a <em>Trilce<\/em> de C\u00e9sar Vallejo ella existe. En otras palabras, Irene Vallejo le debe la vida a C\u00e9sar Vallejo.<\/p>\n\n\n\n<p>Otra an\u00e9cdota sobre la obra de C\u00e9sar Vallejo fue cuando confes\u00f3 que en uno de sus versos encontr\u00f3 la palabra adecuada para incluirla como parte del t\u00edtulo de este ensayo que la ha llevado a disfrutar de grandes e inolvidables momentos. Se trata del poema \u201cIdilio muerto\u201d que se encuentra en el libro <em>Los heraldos negros<\/em>. Y como parte de esta confesi\u00f3n, ella mencion\u00f3 que para completar la composici\u00f3n de este t\u00edtulo tambi\u00e9n recurri\u00f3 a Borges, en especial cuando el poeta ciego desarrolla en su obra el t\u00e9rmino \u201cinfinito\u201d. Es a partir de la obra de estos dos grandes poetas que surge el t\u00edtulo <em>El infinito en junco<\/em>. Y para confirmarlo, Irene Vallejo recit\u00f3 de memoria el poema en menci\u00f3n que sus primeros versos dicen lo siguiente: <em>Qu\u00e9 estar\u00e1 haciendo esta hora mi andina y dulce Rita de junco y capul\u00ed; \/ ahora que me asfixia Bizancio, y que dormita \/ la sangre, como flojo cognac, dentro de m\u00ed.<\/em> <\/p>\n\n\n\n<p>Una vez m\u00e1s, los aplausos no se hicieron esperar.<\/p>\n\n\n\n<p>Como colof\u00f3n a esta presentaci\u00f3n volvieron las fotograf\u00edas de Daniel Mordzinski a m\u00e1s escritores. Entre ellas sobresal\u00eda una que le hizo a Irene Vallejo en el Hay Festival de Cartagena de Indias en Colombia. Daniel Mordzinski hab\u00eda convencido a Irene Vallejo de caminar por el borde de una de las murallas que cercan la ciudad antigua de Cartagena. Corr\u00eda un viento fuerte a pesar de ser verano. Y es que la muralla se impone a lo largo del mar caribe entre largos pasadizos y anchos baluartes. All\u00ed Irene Vallejo lleva una mantilla negra que extiende con los brazos. Parece que quisiera volar. Tiene el cabello alborotado y los bordes de su vestido rojo se agitan con el viento. Detr\u00e1s de ella posan tres gaviotas en el cielo cuyo momento preciso queda capturado por la c\u00e1mara de Daniel Mordzinski. El resultado es una foto maravillosa donde Irene Vallejo parece que est\u00e1 a punto de volar. Se encienden las luces del teatro y la gente aplaude de pie. Irene Vallejo se acerca para agradecer y parece que otra vez fuera a volar tan igual como sucedi\u00f3 con Remedios, la bella, pero no para perderse en el cielo arequipe\u00f1o, sino para extraviarse esta vez entre la multitud que de nuevo aclamaba una marat\u00f3nica sesi\u00f3n de firmas que ella estaba dispuesta a cumplir.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/6.-Irene-Vallejo-volando-en-Cartagena-de-Indias-1024x768.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1585\" width=\"520\" height=\"389\" srcset=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/6.-Irene-Vallejo-volando-en-Cartagena-de-Indias-1024x768.jpg 1024w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/6.-Irene-Vallejo-volando-en-Cartagena-de-Indias-300x225.jpg 300w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/6.-Irene-Vallejo-volando-en-Cartagena-de-Indias-768x576.jpg 768w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/6.-Irene-Vallejo-volando-en-Cartagena-de-Indias-1536x1153.jpg 1536w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/6.-Irene-Vallejo-volando-en-Cartagena-de-Indias-1200x901.jpg 1200w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/6.-Irene-Vallejo-volando-en-Cartagena-de-Indias.jpg 1599w\" sizes=\"(max-width: 520px) 100vw, 520px\" \/><figcaption><strong>(Foto 6: Irene Vallejo volando en Cartagena de Indias) (Cr\u00e9ditos: Omar Guerrero)<\/strong><\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>La tercera y \u00faltima presentaci\u00f3n de Irene Vallejo fue en la Casa Trist\u00e1n del Pozo ubicada de la calle San Francisco. Esta vez el local era m\u00e1s chico, pero igual se llen\u00f3 sin dejar ning\u00fan asiento vac\u00edo. Para ese momento Irene Vallejo ya ten\u00eda una legi\u00f3n de fan\u00e1ticos que la segu\u00edan a donde fuera. En esta ocasi\u00f3n la acompa\u00f1aba la historiadora y catedr\u00e1tica peruana Natalia Sobrevilla para hablar de la importancia de los archivos hist\u00f3ricos. Se sumaba a esta conversaci\u00f3n Magally Alegre Henderson, profesora de la PUCP y jefa del Archivo Hist\u00f3rico del Instituto Riva Ag\u00fcero. Y en vista de que Irene Vallejo estaba acompa\u00f1ada por dos historiadoras peruanas que a\u00fan mantienen una lucha por preservar el Archivo General de la Naci\u00f3n, fue inevitable no hablar de todas las falencias y problemas que tenemos los peruanos, en especial el Estado, para valorar este legado hist\u00f3rico que es incalculable, pero cuyo destino final sigue siendo incierto. Entonces Irene Vallejo hizo magia una vez m\u00e1s con sus palabras. Habl\u00f3 tan bien del trabajo que implica preservar este tipo de memoria que Magally Alegre Henderson rompi\u00f3 en llanto. Irene Vallejo se puso de pie y la abraz\u00f3. Quer\u00eda consolarla, pues entend\u00eda muy bien el motivo de sus l\u00e1grimas. Muchos de los presentes tambi\u00e9n nos sent\u00edamos igual. S\u00f3lo las palabras de Irene Vallejo lograron darnos consuelo.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/7.-Irene-Vallejo-con-Natalia-Sobrevilla-y-Magally-Alegre-Henderson-1024x768.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1586\" width=\"532\" height=\"398\" srcset=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/7.-Irene-Vallejo-con-Natalia-Sobrevilla-y-Magally-Alegre-Henderson-1024x768.jpg 1024w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/7.-Irene-Vallejo-con-Natalia-Sobrevilla-y-Magally-Alegre-Henderson-300x225.jpg 300w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/7.-Irene-Vallejo-con-Natalia-Sobrevilla-y-Magally-Alegre-Henderson-768x576.jpg 768w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/7.-Irene-Vallejo-con-Natalia-Sobrevilla-y-Magally-Alegre-Henderson-1536x1153.jpg 1536w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/7.-Irene-Vallejo-con-Natalia-Sobrevilla-y-Magally-Alegre-Henderson-1200x901.jpg 1200w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/7.-Irene-Vallejo-con-Natalia-Sobrevilla-y-Magally-Alegre-Henderson.jpg 1599w\" sizes=\"(max-width: 532px) 100vw, 532px\" \/><figcaption><strong>(Foto 7: Irene Vallejo con Natalia Sobrevilla y Magally Alegre Henderson) (Cr\u00e9ditos: Omar Guerrero)<\/strong><\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Sin duda que se podr\u00eda seguir contando m\u00e1s an\u00e9cdotas sobre la visita de Irene Vallejo en Per\u00fa, tanto en Lima como en Arequipa. Decir por ejemplo que se qued\u00f3 sorprendida con la comida o con la piedra blanca de sillar con la que fue construida la Ciudad Blanca. Decir tambi\u00e9n que en este tercer viaje se ha sentido mucho m\u00e1s querida por los peruanos. Sucedi\u00f3 casi lo mismo las dos primeras veces que vino como turista, pero en esta ocasi\u00f3n la acogida y el cari\u00f1o han sido en una mayor magnitud, y todo gracias a <em>El infinito en un junco<\/em>. Aunque, cabe aclarar e informar, que ya circulan sus libros anteriores como para que sus fan\u00e1ticos se conviertan en unos verdaderos hinchas. Entonces no queda m\u00e1s que seguir ley\u00e9ndola, tanto su producci\u00f3n previa como la que est\u00e1 por venir, porque el a\u00f1o que viene otra vez se encerrar\u00e1 en sus cuarteles para darle vida a un nuevo libro, y con ello surge la posibilidad de que nos pueda visitar por una cuarta vez.<\/p>\n\n\n\n<p>No deseo acabar esta cr\u00f3nica sin hacer menci\u00f3n de la foto central que le hizo Daniel Mordzinski a Irene Vallejo, y que es una verdadera obra de arte. Irene Vallejo lo describe de la mejor manera en sus redes sociales: \u201cMi pedazo de cielo, seg\u00fan la m\u00e1gica c\u00e1mara de Daniel Mordzinski. Tomamos esta imagen en los ba\u00f1os del monasterio de Santa Catalina en Arequipa. El \u00f3culo abierto en la b\u00f3veda serv\u00eda para calentar el agua de la alberca donde se aseaban las monjas. La fotograf\u00eda es tan potente que casi parecer\u00eda un montaje, pero doy fe de que no lo es\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Y ante estas palabras, no queda m\u00e1s que ceder a la imagen como punto final.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/8.-Irene-Vallejo-por-Daniel-Mordzinski-683x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1587\" width=\"489\" height=\"733\" srcset=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/8.-Irene-Vallejo-por-Daniel-Mordzinski-683x1024.jpg 683w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/8.-Irene-Vallejo-por-Daniel-Mordzinski-200x300.jpg 200w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/8.-Irene-Vallejo-por-Daniel-Mordzinski-768x1151.jpg 768w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/8.-Irene-Vallejo-por-Daniel-Mordzinski-1025x1536.jpg 1025w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/8.-Irene-Vallejo-por-Daniel-Mordzinski-1200x1799.jpg 1200w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/8.-Irene-Vallejo-por-Daniel-Mordzinski.jpg 1366w\" sizes=\"(max-width: 489px) 100vw, 489px\" \/><figcaption><strong>(Foto 8: Irene Vallejo por Daniel Mordzinski) (Cr\u00e9ditos: Daniel Mordzinski) (Redes sociales de Irene Vallejo)<\/strong><\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Irene Vallejo en Per\u00fa Por Omar Guerrero Los expresivos ojos claros de la escritora espa\u00f1ola Irene Vallejo (Zaragoza, 1979), junto a su infatigable sonrisa, dan a entender de que ella siempre est\u00e1 dispuesta a escuchar con mucha atenci\u00f3n y afecto a cualquier persona que se le acerque s\u00f3lo para saludarla y comentarle, entre tanta admiraci\u00f3n [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[197,194,8,668,1],"tags":[670,669,234],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1579"}],"collection":[{"href":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1579"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1579\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1590,"href":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1579\/revisions\/1590"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1579"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1579"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1579"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}