{"id":153,"date":"2020-06-02T17:57:25","date_gmt":"2020-06-02T17:57:25","guid":{"rendered":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/?p=153"},"modified":"2020-06-02T17:57:25","modified_gmt":"2020-06-02T17:57:25","slug":"lecturas-al-margen","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/2020\/06\/02\/lecturas-al-margen\/","title":{"rendered":"Lecturas al margen"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Onetti-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-154\" width=\"545\" height=\"647\" srcset=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Onetti-1.jpg 861w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Onetti-1-252x300.jpg 252w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Onetti-1-768x913.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 545px) 100vw, 545px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Por Juan Carlos Rojas<\/p>\n\n\n\n<p>El an\u00e1lisis de aspectos alternos que acompa\u00f1an a un texto literario ya publicado permite diversos tipos de acercamientos que denotan no siempre un mayor rigor en el an\u00e1lisis, sino m\u00e1s bien la obsesi\u00f3n de un lector particular ante el mundo propuesto por el escritor que lo apasiona, conmueve, inspira o al que, en muchos casos, envidia. Alejarse de un an\u00e1lisis hermen\u00e9utico y entregarse a este examen no es normalmente aceptado por una cr\u00edtica literaria actual que aspira a cierto grado de cientificidad; no obstante, presenta inter\u00e9s al lector curioso que busca informaci\u00f3n adicional al texto propiamente dicho. Entre estos aspectos podr\u00edamos incluir dos en particular: el an\u00e1lisis de los rasgos de la escritura, esto es, la caligraf\u00eda del escritor, y la cama como espacio f\u00edsico de creaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">***<\/p>\n\n\n\n<p>En nuestros d\u00edas, la escritura a mano se presenta como un gratificante recordatorio del proceso f\u00edsico mediante el cual el escritor establece una relaci\u00f3n sensorial con la hoja en blanco mientras surge ante s\u00ed un texto cuyos rasgos, en cierto modo, comparte. La grafolog\u00eda es una t\u00e9cnica que busca establecer, a trav\u00e9s de la escritura, los rasgos de la personalidad de un individuo. Este an\u00e1lisis se preocupa por el acto f\u00edsico de escribir, ese gesto por el que la mano toma un instrumento y lo \u201capoya sobre una superficie, avanza apretando o acariciando, y traza formas regulares, recurrentes, r\u00edtmicas\u201d en palabras del pensador <a href=\"https:\/\/es.scribd.com\/document\/282325937\/Roland-Barthes-variaciones-sobre-la-escritura\">Roland Barthes.<\/a> El cr\u00edtico franc\u00e9s establece dos condiciones b\u00e1sicas para que la escritura manuscrita pueda \u201crevelar\u201d la personalidad: es necesario que el manuscrito se pueda oponer al impreso, es decir, que lo \u201cespont\u00e1neo\u201d se confronte con lo \u201cm\u00e9canico\u201d propio de la imprenta y su multiplicidad. Otra condici\u00f3n es que se pueda establecer previamente una ideolog\u00eda definida de la persona, en otras palabras, identificar sus rasgos individuales, lo cual solamente se puede hacer dentro del campo de una \u201cpsicolog\u00eda\u201d. A pesar de los numerosos reparos que presentan los objetivos y resultados de la grafolog\u00eda, esta t\u00e9cnica ofrece al lector un material lo suficientemente interesante o, quiz\u00e1s lo m\u00e1s com\u00fan, una forma de dotar de sentido al tiempo libre, como el que abunda ahora para muchos, con informaci\u00f3n adicional acerca del escritor de su preferencia. Esta es una pr\u00e1ctica habitual de muchos lectores, como lo es la peregrinaci\u00f3n a la casa del escritor (lo que el espacio y objetos personales puedan decirnos) o la visita a sus tumbas, las que se han convertido casi en un g\u00e9nero en s\u00ed mismas.<\/p>\n\n\n\n<p>Franz Kafka es un ejemplo cl\u00e1sico del escritor cuya obra ha recibido una gran atenci\u00f3n cr\u00edtica desde diferentes perspectivas, entre ellas, claro est\u00e1, el an\u00e1lisis de su caligraf\u00eda. Helmut Ploog, especialista en grafolog\u00eda,<strong> <\/strong>analiza la inclinaci\u00f3n a la izquierda y falta de fuerza en su letra manuscrita y <a href=\"https:\/\/gk.city\/2015\/07\/31\/puede-la-caligrafia-escritor-contar-mas-que-su-obra-ii\/\">la identifica como una expresi\u00f3n de restricci\u00f3n temporal de fuerza de voluntad<\/a>, as\u00ed como \u201ctemor a la vida, fuerte autocontrol, actitud protectora y negaci\u00f3n con respecto a los sentimientos de inseguridad\u201d. Es inevitable pensar en ciertos pasajes de cuentos como <em><a href=\"https:\/\/biblioteca.org.ar\/libros\/11400.pdf\">El fogonero<\/a><\/em>, <em><a href=\"http:\/\/www.ataun.eus\/BIBLIOTECAGRATUITA\/Cl%C3%A1sicos%20en%20Espa%C3%B1ol\/Franz%20Kafka\/Ante%20la%20ley.pdf\">Ante la ley<\/a><\/em> o <em><a href=\"https:\/\/www.biblioteca.org.ar\/libros\/130040.pdf\">La condena<\/a><\/em> donde sus personajes muestran un deseo de emancipaci\u00f3n, tanto f\u00edsica como espiritual, la cual puede rastrearse tambi\u00e9n en las experiencias personales del escritor. El espacio en blanco entre palabras que se puede identificar en sus manuscritos contradice el caos que uno espera encontrar en sus trazos y ofrece un espacio de libertad que sus textos tambi\u00e9n buscan.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Kafka-manucritos-1024x576.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-155\" width=\"576\" height=\"324\" srcset=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Kafka-manucritos-1024x576.jpg 1024w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Kafka-manucritos-300x169.jpg 300w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Kafka-manucritos-768x432.jpg 768w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Kafka-manucritos-1536x864.jpg 1536w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Kafka-manucritos-1200x675.jpg 1200w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Kafka-manucritos.jpg 1600w\" sizes=\"(max-width: 576px) 100vw, 576px\" \/><figcaption>Fuente: RTVE<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Las tramas y formas complejas podr\u00edan emplearse tambi\u00e9n para analizar la letra manuscrita de <a href=\"https:\/\/www.elcomercio.com\/tendencias\/manuscritos-originales-borges-biblioteca-aregentina.html\">Jorge Luis Borges<\/a>, creador de relatos y poemas memorables en los que la reflexi\u00f3n, el sue\u00f1o y la memoria ocupan un lugar importante. Los trazos de sus textos de letra min\u00fascula figuran, en contraste, con grandes espacios entre palabra y palabra. Estas l\u00edneas se asemejan a un copista entregado al texto en el que trabaja, por lo que podemos imaginar al escritor argentino apoyado con cuidado ante la hoja en blanco. Con el paso del tiempo, a medida que su problema visual se agudizaba, el trabajo de escriba minucioso se acent\u00faa y abunda un empleo mayor del espacio en blanco de los m\u00e1rgenes, encabezados y espacios finales, por lo que\u00a0 la narraci\u00f3n y la reflexi\u00f3n propia del texto se deslizan \u201chacia las orillas, en una apropiaci\u00f3n integral y hasta obsesiva de la p\u00e1gina que instaura una nueva econom\u00eda escritural\u201d en palabras de V\u00edctor Azeiman, librero y coleccionista de manuscritos y documentos personales del escritor.\u00a0\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>El espacio que ocupan los escritores ha sido analizado tambi\u00e9n al detalle, buscando encontrar alg\u00fan nexo entre la posici\u00f3n f\u00edsica al momento de escribir y la creaci\u00f3n. <a href=\"https:\/\/www.lavanguardia.com\/hemeroteca\/20171118\/432887630027\/marcel-proust-muerte-biografia.html\">Marcel Proust<\/a>, creador de la monumental <em>En busca del tiempo perdido<\/em>, pas\u00f3 sus \u00faltimos a\u00f1os postrado en cama dedicado a la enorme tarea de corregir sus escritos. Las primeras palabras de <em>Por el camino de Swann<\/em> podr\u00edan dar una pauta de su estado emocional y, por qu\u00e9 no, f\u00edsico: \u201cMucho tiempo he estado acost\u00e1ndome temprano\u201d. Asimismo,<strong> <\/strong>la nostalgia que impregna las m\u00e1s de tres mil p\u00e1ginas de los siete vol\u00famenes est\u00e1 acompa\u00f1ada de una descripci\u00f3n impresionista y vivaz a los que puede haber ayudado el encierro autoimpuesto del escritor. <a href=\"https:\/\/elpais.com\/cultura\/2013\/11\/11\/actualidad\/1384201626_733006.html\">Para el israel\u00ed Amos Oz, Proust<\/a> \u201ces el mago de la representaci\u00f3n de objetos y personas, de lugares y de acontecimientos. A veces puedo leer a Proust con los ojos cerrados\u201d. La descripci\u00f3n detallada de paisajes, estados y emociones acompa\u00f1an una imaginaci\u00f3n y sensibilidad agudizadas por un encierro similar al que ahora muchos compartimos.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Proust-969x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-156\" width=\"526\" height=\"555\" srcset=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Proust-969x1024.jpg 969w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Proust-284x300.jpg 284w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Proust-768x812.jpg 768w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Proust-1453x1536.jpg 1453w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Proust-1937x2048.jpg 1937w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Proust-1200x1269.jpg 1200w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Proust-1980x2093.jpg 1980w\" sizes=\"(max-width: 526px) 100vw, 526px\" \/><figcaption>Fuente: Diario 16<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Por el lado latinoamericano, no es casualidad que <a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=p-95B5QTzZs\">Juan Carlos Onetti<\/a>, creador del misterioso mundo de Santa Mar\u00eda y algunos de los cuentos m\u00e1s desasosegantes en lengua espa\u00f1ola, haya sido un apasionado seguidor del escritor franc\u00e9s. En una exposici\u00f3n propuesta por la Casa de Am\u00e9rica de Madrid, se pod\u00edan observar las intimidades del escritor uruguayo, entre las que destacaban cartas manuscritas, objetos personales y, por supuesto, su famosa cama junto al cartel que, se dice, colgaba sobre ella: \u201cSe nace cansado y se vive para descansar. Ama a tu cama como a ti mismo. Descansa de d\u00eda para dormir de noche\u201d. <a href=\"https:\/\/www.lavanguardia.com\/vida\/20200409\/48396605471\/onetti-el-codo-deforme-la-pistola-y-el-amor-por-quedarse-en-la-cama.html\">Onetti se postr\u00f3 voluntariamente los \u00faltimos a\u00f1os de su vida<\/a>, recib\u00eda acostado a sus amigos estableciendo una imagen que acompa\u00f1a a sus libros que, por lo menos, no le exige mayor esfuerzo, pues en cama le\u00eda sin descanso, especialmente novela negra, y escrib\u00eda. Para el escritor uruguayo, seg\u00fan propia confesi\u00f3n, escribir es un acto de amor, por lo que la cama aparece como el espacio indicado para practicarlo. Otros escritores que compart\u00edan la afici\u00f3n por la escritura en su lecho son, por citar solo algunos nombres, Valle-Incl\u00e1n, el Nobel espa\u00f1ol Vicente Aleixandre o Truman Capote, quien afirm\u00f3 elocuentemente: \u201cSoy un escritor completamente horizontal. No puedo pensar a menos que est\u00e9 acostado, ya sea en la cama o estirado en un sof\u00e1 y con un cigarrillo y caf\u00e9 a la mano\u201d. Para los curiosos, es posible visitar la cama de Proust que se exhibe en un museo de Par\u00eds, el Carnavalet, donde sorprende sobre todo la escasez de muebles, as\u00ed como el tama\u00f1o reducido de la cama. Una reflexi\u00f3n: la estatura del escritor no se corresponde con la dimensi\u00f3n de su obra.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">***<\/p>\n\n\n\n<p>Es posible acercarnos a la ficci\u00f3n de diferentes maneras, analizar su contenido e interpretar un texto seg\u00fan nuestras propias experiencias y obsesiones; sin embargo, para algunos quiz\u00e1s sea mucho m\u00e1s sugestivo hacer una lectura al margen del texto propiamente dicho y detenerse en aspectos alternos que acompa\u00f1an su obra favorita, estableciendo un di\u00e1logo, hasta cierto punto, privado. Acaso sea tambi\u00e9n un buen momento para analizar los m\u00e1rgenes de aquello que, en perspectiva, consideramos el relato de nuestra vida, no aquel que busque imponerle un sentido determinado, sino recrearse en las historias secundarias que lo ampl\u00edan y profundizan. Para Ernesto S\u00e1bato, aunque es atroz comprenderlo, <a href=\"https:\/\/www.lanacion.com.ar\/opinion\/la-vida-se-hace-en-borrador-nid121706\/\">la vida se hace en borrador<\/a> y no nos es posible corregir sus p\u00e1ginas; no obstante, ahora con un vasto tiempo libre a nuestra disposici\u00f3n, podr\u00edamos intentarlo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Juan Carlos Rojas El an\u00e1lisis de aspectos alternos que acompa\u00f1an a un texto literario ya publicado permite diversos tipos de acercamientos que denotan no siempre un mayor rigor en el an\u00e1lisis, sino m\u00e1s bien la obsesi\u00f3n de un lector particular ante el mundo propuesto por el escritor que lo apasiona, conmueve, inspira o al [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[1],"tags":[116,115,114,109,113,111,117,110,112],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/153"}],"collection":[{"href":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=153"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/153\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":157,"href":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/153\/revisions\/157"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=153"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=153"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=153"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}