{"id":1488,"date":"2024-06-29T01:49:51","date_gmt":"2024-06-29T06:49:51","guid":{"rendered":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/?p=1488"},"modified":"2024-07-06T17:41:21","modified_gmt":"2024-07-06T22:41:21","slug":"resena-maria-luisa-bombal-el-teatro-de-los-muertos-2019-de-diego-zuniga","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/2024\/06\/29\/resena-maria-luisa-bombal-el-teatro-de-los-muertos-2019-de-diego-zuniga\/","title":{"rendered":"Rese\u00f1a: Mar\u00eda Luisa Bombal, el teatro de los muertos (2019) de Diego Z\u00fa\u00f1iga"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center has-large-font-size\"><strong><u>Caballos entre la niebla<\/u><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right has-large-font-size\"><strong>Por Sebasti\u00e1n Uribe<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Al revisar el perfil de un escritor cuya obra no se ha le\u00eddo, el inter\u00e9s que dicho texto despierte depender\u00e1 enteramente de la capacidad del bi\u00f3grafo para hacerte c\u00f3mplice de su obsesi\u00f3n. Un texto de estas caracter\u00edsticas narra mucho m\u00e1s que la vida del biografiado pues, aunque esta est\u00e9 llena de hechos grandiosos, espectaculares o morbosos, un perfil es el relato de una b\u00fasqueda en la que el lector es testigo de una cadena de elecciones: qu\u00e9 resaltar, a qui\u00e9n preguntar, qu\u00e9 contar, qu\u00e9 ignorar. Qu\u00e9 narrar. C\u00f3mo compartir esa fijaci\u00f3n por una historia al mismo tiempo que se la descifra y, en consecuencia, contagiar la curiosidad por todo lo que este autor o autora haya escrito, con el conocimiento de las circunstancias en que dicha obra se gest\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/Mari\u0301a-Luisa-Bombal-642x1024.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1489\" width=\"443\" height=\"706\" srcset=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/Mari\u0301a-Luisa-Bombal-642x1024.jpeg 642w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/Mari\u0301a-Luisa-Bombal-188x300.jpeg 188w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/Mari\u0301a-Luisa-Bombal-768x1225.jpeg 768w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/Mari\u0301a-Luisa-Bombal-963x1536.jpeg 963w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/Mari\u0301a-Luisa-Bombal-1284x2048.jpeg 1284w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/Mari\u0301a-Luisa-Bombal-1200x1914.jpeg 1200w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/Mari\u0301a-Luisa-Bombal.jpeg 1472w\" sizes=\"(max-width: 443px) 100vw, 443px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>La obra de Mar\u00eda Luisa Bombal ya es un cl\u00e1sico en los planes lectores de las escuelas chilenas, pero su nombre no est\u00e1 tan presente (a\u00fan) en el imaginario de los lectores peruanos, m\u00e1s all\u00e1 de una reciente reedici\u00f3n de Seix Barral publicada hace unos a\u00f1os. Este perfil de Diego Z\u00fa\u00f1iga (Iquique, 1987) no solo explora los hitos biogr\u00e1ficos de la autora, originaria de Vi\u00f1a del Mar, sino que tambi\u00e9n revela una cartograf\u00eda de relaciones, influencias, amistades y conexiones que nos acerca a una \u00e9poca germinal para libros clave en la literatura latinoamericana del siglo XX.<\/p>\n\n\n\n<p>Bombal, perteneciente a ese club de los denominados \u2018<em>escritores Bartleby<\/em>\u2019, como Josefina Vicens o Juan Rulfo, tuvo una producci\u00f3n literaria tan corta como grandiosa. \u00bfPor qu\u00e9 tan breve? \u00bfEra todo lo que ten\u00eda que decir? \u00bfCu\u00e1les fueron los desaf\u00edos y experiencias que enfrent\u00f3 durante su irrupci\u00f3n art\u00edstica siendo una mujer chilena en la primera mitad del siglo XX? \u2018<em>El teatro de los muertos<\/em>\u2019 nos revela una vida tan tr\u00e1gica como estruendosa, cubierta por una niebla de prejuicios y olvidos planificados, en la que el machismo juega un rol clave para que la figura de Mar\u00eda Luisa Bombal se disipe.<\/p>\n\n\n\n<p>Z\u00fa\u00f1iga identifica a la muerte de su padre a temprana edad, el vac\u00edo que supuso este hecho y las figuras masculinas con las que se relacionar\u00eda en su juventud y adultez como los episodios gatilladores de la desdicha y la locura de Bombal. Hechos que provocaron las fracturas emocionales que incidir\u00e1n en sus textos, permeando su sintaxis de una intensidad que busca revelar el mundo interior de sus personajes, como se sugiere en el libro:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201c<em>Sin embargo, lo que sobresale es la atm\u00f3sfera que construye y que ser\u00e1 indistinguible de su estilo: la idea de que narrar no significa, necesariamente, avanzar. Su escritura se detiene, revolotea, va hacia atr\u00e1s, fija su objetivo en el paisaje, en el territorio, en los detalles que le permiten ingresar en la interioridad de sus personajes, en aquello intangible que define las vidas que ha decidido narrar<\/em>\u201d. (p\u00e1g. 50)<\/p>\n\n\n\n<p>Uno de los m\u00e9ritos de Z\u00fa\u00f1iga es explorar potenciales v\u00ednculos entre vida y obra, es decir, c\u00f3mo esta \u00faltima es una respuesta a la primera, una forma de hacerle frente a la tragedia. De esto dan cuenta los fragmentos de entrevistas que el autor inserta en el libro y en la que deja colar c\u00f3mo su narrativa revela en la ficci\u00f3n los tormentos que yac\u00edan en su esp\u00edritu:<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201c<\/em><em>\ufeff<\/em><em>La verdadera tragedia es as\u00ed -responde Mar\u00eda Luisa- profunda y aparentemente cubierta por un manto de indiferencia. Cada uno lleva en el fondo de su alma una tragedia que se empe\u00f1a en ocultar al mundo&#8230;\u201d<\/em> (p\u00e1g. 68)<\/p>\n\n\n\n<p>Pero no todo es drama, pues el perfil tambi\u00e9n da cuenta de las amistades que Bombal sostuvo con escritores de su \u00e9poca, una lista abrumadoramente masculina en la que resaltan nombres como el de Pablo Neruda, Jorge Luis Borges u Oliviero Girondo. Salvo Gabriela Mistral, no ser\u00edan muchas las conexiones con otras escritoras hasta a\u00f1os despu\u00e9s cuando se convirti\u00f3 una gran inspiraci\u00f3n para escritoras como la uruguaya Armon\u00eda Somers, cuya identificaci\u00f3n con la obra de Bombal da pie a uno de los pasajes m\u00e1s emotivos del libro:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201c(<em>\u2026) Mar\u00eda Luisa recibe una carta de la escritora uruguaya Armon\u00eda Somers. Se la env\u00eda desde Montevideo, en junio de 1971, junto a un ejemplar de su novela \u2018La mujer desnuda\u2019. Es una carta hermosa que devela una genealog\u00eda latinoamericana, la escritura escurridiza de una serie de narradoras del siglo XX, una hermandad que se forja en contra del costumbrismo y del realismo y de cualquier noci\u00f3n conservadora de la literatura (\u2026) Novelas, cuentos escritos para el futuro, textos que no fueron comprendidos en su momento: la poes\u00eda, los deseos, las im\u00e1genes on\u00edricas, la intimidad, la vida privada, los afectos que se desbordan y en los cuales indagan estas narradoras con un \u00edmpetu brillante, pol\u00edtico en muchas de ellas<\/em>\u201d. (p\u00e1g. 97)<\/p>\n\n\n\n<p>La vida rodeada de una lengua ajena en Estados Unidos y la vuelta a un Chile a punto de iniciar su per\u00edodo m\u00e1s oscuro, son eventos que definen los a\u00f1os finales de Bombal. En estos a\u00f1os, el h\u00e1lito del desamparo se solidifica alrededor de ella y corroe su confianza: premios que no se dan, deudas que acechan, rupturas familiares insalvables. Llega el reconocimiento de los lectores, pero eso no resulta suficiente para vivir decentemente, ni para aliviar los remordimientos que empiezan a acechar intensamente. El silencio narrativo es definitivo, tal vez el \u00fanico eco posible a una aparici\u00f3n tan brillante.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00ab<em>(\u2026) y un amor que va a tratar de borrar con el lenguaje privado que invent\u00f3 para sus ficciones, aunque al final de estos a\u00f1os de gracia, al final de estos a\u00f1os intensos, creativos y misteriosos, de todas formas, le explotar\u00e1 en la cara: ese amor, esa tragedia, esa historia que parece que no se va a acabar nunca<\/em>\u00bb. (p\u00e1g. 35)<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/Captura-de-Pantalla-2024-06-29-a-las-01.47.57-1024x726.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-1490\" width=\"500\" height=\"354\" srcset=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/Captura-de-Pantalla-2024-06-29-a-las-01.47.57-1024x726.png 1024w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/Captura-de-Pantalla-2024-06-29-a-las-01.47.57-300x213.png 300w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/Captura-de-Pantalla-2024-06-29-a-las-01.47.57-768x545.png 768w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/Captura-de-Pantalla-2024-06-29-a-las-01.47.57-1200x851.png 1200w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/Captura-de-Pantalla-2024-06-29-a-las-01.47.57.png 1486w\" sizes=\"(max-width: 500px) 100vw, 500px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Y este, en efecto, no se acaba, pues, como sugiere Luc\u00eda Guerra, una de las entrevistadas por Z\u00fa\u00f1iga, al margen de sus declaraciones y su posicionamiento pol\u00edtico e ideol\u00f3gico, Bombal no dej\u00f3 de pertenecer a una sociedad patriarcal en la que termin\u00f3 perdi\u00e9ndose, m\u00e1s all\u00e1 del espejismo de inclusi\u00f3n que este sistema aparent\u00f3 otorgarle.<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u2018El teatro de los muertos\u2019 <\/em>es el retrato de una autora que a trav\u00e9s de su obra intent\u00f3 despejar la bruma que le imped\u00eda vivir en coherencia con su sentir. Que en su ficci\u00f3n dio cuenta de una pasi\u00f3n cuyo vigor derribaba la moralidad conservadora de la \u00e9poca. Este perfil es un homenaje y una invitaci\u00f3n a leer (o releer) a Bombal y deslumbrarse por la fuerza atemporal de su literatura, un lenguaje capaz de sobrevivir a las adversidades que vivi\u00f3 su autora y que resisti\u00f3 el olvido. Una obra que no puedo esperar a descubrir al mismo tiempo que termino estas l\u00edneas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">*****<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong><u>Datos del libro rese\u00f1ado<\/u><\/strong><strong>:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Diego Z\u00fa\u00f1iga<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><em>Mar\u00eda Luisa Bombal, el teatro de los muertos<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Ediciones UDP, 2019. 141 pp.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Caballos entre la niebla Por Sebasti\u00e1n Uribe Al revisar el perfil de un escritor cuya obra no se ha le\u00eddo, el inter\u00e9s que dicho texto despierte depender\u00e1 enteramente de la capacidad del bi\u00f3grafo para hacerte c\u00f3mplice de su obsesi\u00f3n. Un texto de estas caracter\u00edsticas narra mucho m\u00e1s que la vida del biografiado pues, aunque esta [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[194,8,308,1,9],"tags":[634,632,36],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1488"}],"collection":[{"href":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1488"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1488\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1495,"href":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1488\/revisions\/1495"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1488"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1488"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1488"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}