{"id":1463,"date":"2024-05-18T18:24:26","date_gmt":"2024-05-18T23:24:26","guid":{"rendered":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/?p=1463"},"modified":"2024-05-18T18:24:26","modified_gmt":"2024-05-18T23:24:26","slug":"resena-chamanes-electricos-en-la-fiesta-del-sol-2024-de-monica-ojeda","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/2024\/05\/18\/resena-chamanes-electricos-en-la-fiesta-del-sol-2024-de-monica-ojeda\/","title":{"rendered":"Rese\u00f1a: Chamanes el\u00e9ctricos en la fiesta del sol (2024) de M\u00f3nica Ojeda"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center has-large-font-size\"><strong><u>Un mundo andino psicod\u00e9lico<\/u><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right has-large-font-size\"><strong>Por Omar Guerrero<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>Chamanes el\u00e9ctricos en la fiesta del sol<\/em> (Random House, 2024) de la escritora ecuatoriana M\u00f3nica Ojeda (Guayaquil, 1988) es una novela que muestra un mundo andino retrofuturista que no deja de lado los elementos tradicionales que la caracterizan, sobre todo en su cosmovisi\u00f3n, debido a que los mitos y los personajes fant\u00e1sticos provenientes de la tradici\u00f3n oral aqu\u00ed siempre est\u00e1n presentes. Lo curioso es que este espacio se encuentra intervenido a modo de un sincretismo que conjuga lo divino y lo pagano, la naturaleza y el hombre, porque todo empieza con un festival llamado \u201cRuido solar\u201d cuyo nombre es tomado de un poema del autor aut\u00f3ctono Ariruma Pantaguano, conocido por ser un poeta postapocal\u00edptico cuya obra re\u00fane otras caracter\u00edsticas como el cli-fi ancestral (clima ficci\u00f3n o ficci\u00f3n clim\u00e1tica) y la anarcoliteratura juvenil (todo indica que este referente ficticio que desarrolla tem\u00e1ticas sobre la naturaleza y la violencia urbana, mencionado de manera muy breve al inicio, es un gui\u00f1o contundente para lo que se desarrolla a lo largo de esta novela).<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/chamanes-electricos-en-la-fiesta-del-sol.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1464\" width=\"489\" height=\"518\" srcset=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/chamanes-electricos-en-la-fiesta-del-sol.jpg 510w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/chamanes-electricos-en-la-fiesta-del-sol-283x300.jpg 283w\" sizes=\"(max-width: 489px) 100vw, 489px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Ruido solar es un macrofestival que dura ocho d\u00edas y siete noches. Esta es su quinta edici\u00f3n, por lo que ya es conocido en congregar a grandes multitudes, entre los que se encuentran chamanes, poetas, m\u00fasicos, bailarines, performers, amantes del New Age, artistas de todas las latitudes y muchos, pero muchos j\u00f3venes que al llegar all\u00ed se entregan a la m\u00fasica, que va desde lo tradicional o lo \u00e9tnico hasta llegar a lo electr\u00f3nico (este \u00faltimo con mucho estruendo y pogueo de por medio), lo que desata el desenfreno y los excesos; m\u00e1s a\u00fan con el consumo de drogas, en especial si son alucin\u00f3genas como los hongos, muy al estilo de Woodstock pero en los andes.<\/p>\n\n\n\n<p>Todo esto ocurre en las laderas del volc\u00e1n Chimborazo, en la sierra central de Ecuador, y su motivo principal es la celebraci\u00f3n del Inti Raymi (Fiesta del dios Sol), raz\u00f3n suficiente para que dos muchachas residentes en Guayaquil viajen a este festival impulsadas por su deseo de aventura y sus ansias juveniles. Una vez all\u00ed tendr\u00e1n la revelaci\u00f3n de otros aspectos relacionados a la naturaleza y a su pasado, en especial con sus relaciones familiares, sobre todo con la paternidad ausente, siempre a trav\u00e9s de visiones o recuerdos, adem\u00e1s de sus anhelos. Por todas estas razones se asume que esta historia es un viaje fant\u00e1stico, m\u00edstico y lis\u00e9rgico.<\/p>\n\n\n\n<p>La novela est\u00e1 dividida en siete partes y transcurren de manera intercalada entre los a\u00f1os 5540 y 5550 del calendario andino. Sus personajes principales son Noa y Nicole. Ellas son dos amigas que salen de Guayaquil no s\u00f3lo por su inter\u00e9s en el festival sino por su deseo de alejarse de la violencia que impera en su ciudad, adem\u00e1s de un inter\u00e9s personal y familiar para una de ellas. Se suman otros personajes juveniles como Mario, Pedro y Pamela (esta \u00faltima est\u00e1 embarazada pero no sabe el sexo de su beb\u00e9, por lo que lo llama \u201chije\u201d). A todos ellos se les cede la voz como narradores, o como un coro de personajes s\u00f3lo para brindar sus experiencias dentro del festival, m\u00e1s a\u00fan de la euforia que sienten con la m\u00fasica y la magia que ofrece el paisaje, en especial la fuerza tel\u00farica del volc\u00e1n con sus sismos u otras manifestaciones que provienen de la misma naturaleza, lo que produce ciertos impulsos o reacciones en las personas como si existiese una conexi\u00f3n entre la tierra y el cuerpo: \u201cSi un volc\u00e1n estallaba le daba fiebre, si ca\u00edan cenizas del cielo dejaba de comer, si la ciudad se inundaba por las lluvias ten\u00eda pesadillas que la hac\u00edan gritar\u201d (p.11).<\/p>\n\n\n\n<p>Otro de los impulsos es la necesidad de acercarse a la cosmovisi\u00f3n andina, en especial a los personajes tradicionales que se presentan como parte de la fiesta y el folklore. Un ejemplo de ello es el \u201cyachak\u201d, considerado como un cham\u00e1n que sabe o que es un conocedor, al mismo tiempo que es un sanador. Otro ejemplo es la fascinaci\u00f3n que despiertan los \u201cDiablumas\u201d para el personaje de Mario, quien los define de la siguiente manera: \u201cUn Diabluma tiene dos rostros: uno que mira hacia adelante y otro que mira hacia atr\u00e1s. Tiene colores y doce cuernos. Solo el Diabluma prende el fuego de la fiesta del dios Sol, eso se sabe\u201d (p.23).<\/p>\n\n\n\n<p>Con estas experiencias surge tambi\u00e9n la fascinaci\u00f3n por la palabra, sobre todo al conocer a un personaje al que se le menciona con el nombre de Poeta, aunque la importancia del arte de los versos no proviene de lo que crea este personaje en menci\u00f3n, sino de otros poetas reales de mucha tradici\u00f3n que se insertan en esta ficci\u00f3n para darle verosimilitud a la historia, m\u00e1s a\u00fan si su \u00e1mbito es andino y latinoamericano. Es el caso de Ernesto Cardenal con su poema \u201cC\u00e1tinga I\u201d, o de Jorgenrique Adoum con su poema \u201cEl amor desenterrado\u201d, y Jorge Eduardo Eielson con su poema \u201cFirmamento\u201d. A este \u00faltimo se le cita como parte del discurso de uno de los personajes juveniles: \u201cCarla quiso que uno de nuestros temas sonara en la luna, pero no tuvimos suerte poni\u00e9ndonos en contacto con la NASA. La canci\u00f3n se llama \u00abDeseo de firmamento\u00bb y su letra es un poema de Eielson: No escribo nada \/ que no est\u00e9 escrito en el cielo \/ la noche entera palpita \/ de incandescentes palabras \/ llamadas estrellas\u201d (p.102).<\/p>\n\n\n\n<p>Es indudable que la presencia de los elementos fant\u00e1sticos del mundo andino, en general, no s\u00f3lo ecuatoriano, como sus mitos y seres sobrenaturales, sean divinidades o condenados, propios de un bestiario, son quienes cobran un mayor realce con la sola menci\u00f3n de sus nombres, pues as\u00ed se evidencia: \u201cNaturaliz\u00f3 versiones de la serpiente Amaru, del Hui\u00f1a Huilli, del Jarjacha, del p\u00e1jaro Inti y de Quesintuu y Umantuu, las sirenas precolombinas del lago Titicaca. Me asegur\u00f3 que aquellas criaturas eran reales que habitaban en los bosques y en las monta\u00f1as\u201d (p.149).<\/p>\n\n\n\n<p>Resalto que estos seres sobrenaturales corresponden a un mundo andino en general, y que la autora sabe utilizar como recurso, porque estos se presentan en todos los pa\u00edses de la comunidad andina, m\u00e1s a\u00fan por compartir una similitud en su geograf\u00eda: \u201cA tu abuela le gustaban las sirenas bolivianas, chilenas y peruanas, le dije: las de los lagos Titicaca y Poop\u00f3, las de la Laguna de Paca, las de la Laguna Negra. Sirenas Chilotas, shumpalles y pincoyas\u201d (p.209).<\/p>\n\n\n\n<p>A estos seres sobrenaturales se a\u00f1aden los personajes fant\u00e1sticos que se caracterizan por su aspecto sombr\u00edo y cruel sin importar siquiera que se traten de los miembros de una misma familia. De ah\u00ed que se le denomine a su autora como una representante del \u201cG\u00f3tico andino\u201d, tem\u00e1tica que ya se ha trabajado en su libro de cuentos \u201cLas voladoras\u201d. Aqu\u00ed dos ejemplos: \u201cA mis ojos, mi madre era oscura, alguien que hurgaba con desesperaci\u00f3n en los intestinos del mundo y que se encerraba para reproducir las bestias del bosque\u201d (p.132).&nbsp; \u201cLa gente del pueblo dec\u00eda que en las madrugadas, la cabeza voladora de mi madre se desprend\u00eda de su cuerpo y flotaba hacia el bosque para invocar esp\u00edritus perversos\u201d (p.150).<\/p>\n\n\n\n<p>Por supuesto que tambi\u00e9n existen seres ben\u00e9volos, sobre todo dentro de la fauna. Aqu\u00ed se mencionan a ciertos animales que otorgan bondades o que son beneficiosos para el hombre. Y no s\u00f3lo me refiero a los animales salvajes de esta regi\u00f3n como el c\u00f3ndor, que son de buen augurio, sino tambi\u00e9n a los animales dom\u00e9sticos como el perro, que no s\u00f3lo brinda compa\u00f1\u00eda, sino que tambi\u00e9n es part\u00edcipe de ciertos acontecimientos. Incluso, hasta ayuda a revelar algunos hechos ocultos como desenterrar un feto escondido en el bosque (p.148). Con este ejemplo es evidente que, a pesar de las bondades de los animales, lo sombr\u00edo no deja de manifestarse<\/p>\n\n\n\n<p>Sin duda que el resultado de toda esta oscuridad es el miedo, no s\u00f3lo por lo sobrenatural, sino tambi\u00e9n por la misma realidad relacionada con la violencia, tanto del hombre como de la naturaleza, entendidos ambos como amenazas, dejando en evidencia la vulnerabilidad de las personas, o de las v\u00edctimas, m\u00e1s a\u00fan si se trata de mujeres: \u201c[\u2026] el Poeta cambi\u00f3 la emisora y yo pens\u00e9 que nada cambiar\u00eda nunca: que siempre tendr\u00edamos miedo de los narcos, de los militares, de los polic\u00edas, de las autodefensas barriales, de la pobreza, de la impunidad, de la indiferencia, de las erupciones volc\u00e1nicas, de los terremotos y de las inundaciones, es decir, del cielo y de la tierra por igual. Siempre tendr\u00edamos miedo y no habr\u00eda ning\u00fan sitio a d\u00f3nde ir porque ni las ciudades, ni el p\u00e1ramo, ni la selva, ni el oc\u00e9ano eran seguros\u201d (p.165).\u00a0<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Monica-Ojeda-819x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1465\" width=\"504\" height=\"629\" srcset=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Monica-Ojeda-819x1024.jpg 819w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Monica-Ojeda-240x300.jpg 240w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Monica-Ojeda-768x960.jpg 768w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Monica-Ojeda-1229x1536.jpg 1229w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Monica-Ojeda-1200x1500.jpg 1200w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Monica-Ojeda.jpg 1240w\" sizes=\"(max-width: 504px) 100vw, 504px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Y a pesar de intentar refugiarse, o evitar el miedo, la violencia siempre se manifiesta como si fuese una caracter\u00edstica de un pa\u00eds o de todo un continente, dando paso al espanto y al dolor que ya no se puede esconder: \u201cEn ocasiones tambi\u00e9n ayudaba a los vecinos a recoger los cad\u00e1veres de las calles. Al principio esper\u00e1bamos a que viniera la polic\u00eda e hiciera lo que ten\u00eda que hacer, pero tardaban horas, incluso d\u00edas en llegar, y mientras tanto el barrio conviv\u00eda con el cuerpo en descomposici\u00f3n de alguna persona asesinada por los sicarios. No quer\u00edamos que los ni\u00f1os lo vieran: cubr\u00edamos los cuerpos, los mov\u00edamos de las v\u00edas y limpi\u00e1bamos la sangre\u201d (p.282).<\/p>\n\n\n\n<p>Junto a todas estas caracter\u00edsticas se suman las referencias de distintos nombres relacionados con la cultura de un pa\u00eds y una regi\u00f3n. Y estas menciones no son s\u00f3lo literarias sino tambi\u00e9n art\u00edsticas y hasta musicales. Es as\u00ed como se mencionan los nombres del poeta ecuatoriano Efra\u00edn Jara Idrovo (adem\u00e1s de los ya mencionados), la pintura de Oswaldo Guayasam\u00edn, la m\u00fasica de Rita Indiana, de Bomba Est\u00e9reo, Dengue, Dengue, Dengue y Los Jaivas.<\/p>\n\n\n\n<p>Y como lo sonoro tiene una gran repercusi\u00f3n en la novela, la autora ha decidido trascender la ficci\u00f3n al crear una playlist para que cualquier interesado se traslade a la festividad de Ruido solar a trav\u00e9s de la m\u00fasica:<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed is-type-rich is-provider-spotify wp-block-embed-spotify wp-embed-aspect-21-9 wp-has-aspect-ratio\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<iframe title=\"Spotify Embed: \u26a1\ufe0fChamanes el\u00e9ctricos\u26a1\ufe0f\" style=\"border-radius: 12px\" width=\"100%\" height=\"352\" frameborder=\"0\" allowfullscreen allow=\"autoplay; clipboard-write; encrypted-media; fullscreen; picture-in-picture\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/open.spotify.com\/embed\/playlist\/0eJZQbqNNUg1GmLj8m2t7Z?si=4d999f0bb1914830&#038;utm_source=oembed\"><\/iframe>\n<\/div><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">*****<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong><u>Datos del libro rese\u00f1ado<\/u><\/strong><strong>:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">M\u00f3nica Ojeda<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><em>Chamanes el\u00e9ctricos en la fiesta del sol<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Random House, 2024<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un mundo andino psicod\u00e9lico Por Omar Guerrero Chamanes el\u00e9ctricos en la fiesta del sol (Random House, 2024) de la escritora ecuatoriana M\u00f3nica Ojeda (Guayaquil, 1988) es una novela que muestra un mundo andino retrofuturista que no deja de lado los elementos tradicionales que la caracterizan, sobre todo en su cosmovisi\u00f3n, debido a que los mitos [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[194,308,1,9],"tags":[624,316,234,625],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1463"}],"collection":[{"href":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1463"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1463\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1466,"href":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1463\/revisions\/1466"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1463"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1463"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1463"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}