{"id":1437,"date":"2024-05-04T15:19:47","date_gmt":"2024-05-04T20:19:47","guid":{"rendered":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/?p=1437"},"modified":"2024-05-04T15:19:47","modified_gmt":"2024-05-04T20:19:47","slug":"resena-heaven-2023-de-mieko-kawakami","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/2024\/05\/04\/resena-heaven-2023-de-mieko-kawakami\/","title":{"rendered":"Rese\u00f1a: Heaven (2023) de Mieko Kawakami"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center has-large-font-size\"><strong><u>La savia de la violencia<\/u><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right has-large-font-size\"><strong>Por Sebasti\u00e1n Uribe<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Al hablar de violencia en la etapa escolar, \u00bfqu\u00e9 importa m\u00e1s? \u00bfDevelar su origen o hacer que se detenga?\u00a0 Por lo general, estas situaciones son manejadas desde la inercia. Un grupo de estudiantes infringe da\u00f1o a otro y, salvo excepciones, esto se normaliza como una etapa por la que se debe transitar, sea como victimario o v\u00edctima. Un rito de pasaje hacia la adultez. Mieko Kawakami (Osaka, 1976) explora este fen\u00f3meno buscando su sentido, en una novela tan inc\u00f3moda como reflexiva.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/heaven-portada-602x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1438\" width=\"518\" height=\"881\" srcset=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/heaven-portada-602x1024.jpg 602w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/heaven-portada-176x300.jpg 176w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/heaven-portada-768x1307.jpg 768w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/heaven-portada-902x1536.jpg 902w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/heaven-portada-1203x2048.jpg 1203w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/heaven-portada-1200x2042.jpg 1200w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/heaven-portada-1980x3370.jpg 1980w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/heaven-portada-scaled.jpg 1504w\" sizes=\"(max-width: 518px) 100vw, 518px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Del narrador, sabemos que es un chico de catorce a\u00f1os cuyo rasgo f\u00edsico m\u00e1s resaltante es su estrabismo, causa de burlas y ofensas en el colegio. Ante dichas circunstancias, opta por el aislamiento. Sin embargo, se ve sorprendido por unas cartas misteriosas que empieza a recibir en secreto y contienen un enigm\u00e1tico mensaje: \u2018<em>somos iguales<\/em>\u2019. \u00bfEs posible una equivalencia en la condici\u00f3n de v\u00edctima? \u00bfAcaso hermana el sufrimiento? La remitente es Kojima, una compa\u00f1era de clase que tambi\u00e9n es sujeto de ofensas debido a su aspecto desali\u00f1ado. De personalidad enigm\u00e1tica, lo invitar\u00e1 a conversar, salir para acompa\u00f1arse, siempre manteniendo las cartas como medio de comunicaci\u00f3n primordial, con lo cual se empieza a formar una ilusi\u00f3n de poder escapar de la rutina del maltrato. Surge entonces una especie de tranquilidad y calma, cuya met\u00e1fora m\u00e1s resaltante es el cuadro que Kojima siempre intenta mirar y que da nombre a la novela:<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201c\u2013A esos novios les ha pasado algo horrible, \u00bfsabes? Algo muy triste, trist\u00edsimo\u2013 dijo Kojima con una voz muy profunda que le ven\u00eda del fondo de la garganta\u2013 Pero los dos han podido superarlo. Y, por eso, ahora pueden vivir para ellos es la m\u00e1xima felicidad, que es eso. Aquella habitaci\u00f3n que parece tan normal, adonde han llegado despu\u00e9s de vencer todas las dificultades, en realidad es <\/em>Heaven<em>\u2013 Al decirlo, solt\u00f3 un suspiro y se frot\u00f3 los ojos\u2013. <\/em>Heaven<em>\u2026 Siempre miraba este cuadro en los libros de arte. Siempre, siempre lo miraba<\/em>\u201d. (p. 70)<\/p>\n\n\n\n<p>Pero, aunque menos solos, el miedo permanece. Kawakami describe unas escenas de violencia cuyo espanto provocado al leerlas aumenta, pues el lector reconoce su posible ocurrencia en la cotidianidad. Sobre todo, en la sombra, all\u00ed donde se busca ocultar todo aquello que se permite que ocurra por una deliberada ceguera social. Particularmente, cuando quienes ejercen la violencia no calzan con los estereotipos, esquivando as\u00ed las explicaciones racionales. Este es el aprendizaje que van interiorizando los protagonistas mientras crean sus alianzas. Por otro lado, los padres son figuras m\u00e1s nominales que reales, m\u00e1s abstractas que palpables. Su papel en este relato puede leerse como una ausencia que no se denuncia, s\u00f3lo se asume.<\/p>\n\n\n\n<p>Kawakami retrata, en ambos personajes, c\u00f3mo es vivir rodeado de miedo. Miedo a vivir, a desear, al ma\u00f1ana; incluso, miedo a atisbar en el interior de uno mismo y hallarse responsable de su situaci\u00f3n:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201c<em>Pues\u2026esto se deb\u00eda a que yo ten\u00eda miedo de Ninomiya y su panda. \u00bfTen\u00eda miedo? \u00bfMiedo de qu\u00e9? \u00bfMiedo de que me hicieran da\u00f1o? Si eso era lo que tem\u00eda, lo que me aterraba, \u00bfpor qu\u00e9 no pod\u00eda intentar cambiarlo en la medida de lo posible? Para empezar, \u00bfqu\u00e9 significaba hacer da\u00f1o? Me acosaban, me trataban con brutalidad. Pero \u00bfpor qu\u00e9 ten\u00eda que someterme as\u00ed, por las buenas? \u00bfQu\u00e9 significaban obedecer? \u00bfPor qu\u00e9 ten\u00eda miedo? S\u00ed. \u00bfPor qu\u00e9 ten\u00eda miedo? \u00bfQu\u00e9 diablos era el miedo? Por m\u00e1s vueltas que le daba, no consegu\u00eda encontrar una respuesta<\/em>\u201d. (p. 89)<\/p>\n\n\n\n<p>El miedo se expone en <em>Heaven<\/em> con mayor prevalencia al contrastarlo con los pocos destellos de alegr\u00eda que habitan en la memoria de los personajes. Es en esta mezcla que se resalta toda la oscuridad en dicha sensaci\u00f3n de angustia a la que uno puede ser arrastrado, llevando a cuestionarse si es posible salir de ah\u00ed del todo. Kawakami, con el transcurrir de las p\u00e1ginas, empieza a poner el foco en los estudiantes abusivos. No hurgando en su psiquis, sino centr\u00e1ndose en la forma en que Kojima los percibe y c\u00f3mo ellos se expresan. Ella le explica al narrador c\u00f3mo es el miedo de ellos y c\u00f3mo su autoconfianza es m\u00e1s d\u00e9bil de lo que parece. Profundiza en c\u00f3mo su seguridad depende de pertenecer a un grupo sin mayor lazo que el de no ser v\u00edctimas y por qu\u00e9, debido a eso, es importante que ambos hallen nobleza y dignidad en el sufrimiento que los embarga. Esta reflexi\u00f3n cala en el lector hasta que el protagonista confronta a uno de los abusivos (pp. 182 y 207) y este le hace trastabillar las explicaciones que hallaron con Kojima:<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cNo puedes ir quej\u00e1ndote del mundo solo porque el mundo no te trata como t\u00fa quieres que te trate, \u00bfno te parece? En fin, volviendo a lo de antes, t\u00fa eres libre de decir, o de esperar, lo que te d\u00e9 la gana, pero ten muy claro que esto no va a afectar de ninguna manera mi forma de pensar o de actuar. Una cosa es una cosa y otra, otra\u201d. <\/em>(p. 193)<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large\"><img loading=\"lazy\" width=\"436\" height=\"685\" src=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Heaven-autor.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1439\" srcset=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Heaven-autor.jpg 436w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Heaven-autor-191x300.jpg 191w\" sizes=\"(max-width: 436px) 100vw, 436px\" \/><figcaption><strong>Mieko Kawakami<\/strong><\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>El protagonista se topa con un ser cuya insensibilidad se va acrecentando con calma y risas. \u00bfQueda humanidad en \u00e9l? \u00bfC\u00f3mo se puede andar por la vida sin la facultad de la conciencia sobre el da\u00f1o que se causa en los dem\u00e1s? Los di\u00e1logos, una de las grandes virtudes del libro, alcanzan una hondura destacable en esta escena al hacer que cada interlocutor ahonde en sus intenciones:<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cEl maltrato que recibes y que a ti te llega a quitarte el sue\u00f1o, para m\u00ed es algo sin importancia. No me remuerde la conciencia en absoluto. No le doy vueltas. Para m\u00ed ni siquiera es maltrato\u201d. <\/em>(p. 199)<\/p>\n\n\n\n<p>Kawakami expone la banalidad de la violencia con la que los abusivos escolares llevan a cabo sus juegos perversos. La tensi\u00f3n de la novela se va incrementando conforme ambas visiones, de v\u00edctimas y victimarios, se hacen mucho m\u00e1s dis\u00edmiles y de comunicaci\u00f3n imposible. De ah\u00ed que la salida sea una mezcla de esperpento y locura como se narra en una hipn\u00f3tica escena final, en un ep\u00edlogo tan triste como hermoso.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Heaven<\/em> no hurga en la ra\u00edz de la violencia, sino en la savia que hace que esta florezca, opacando todo rastro de empat\u00eda. Es una exploraci\u00f3n de aquella seguridad que se busca adquirir a trav\u00e9s de la destrucci\u00f3n de ese Otro que se considera diferente, an\u00f3malo, y c\u00f3mo, a las v\u00edctimas, el \u00fanico camino que les queda es ahondar en la resistencia al sufrimiento y resignificar dicha debilidad para, qui\u00e9n sabe, quiz\u00e1s tener posibilidad de contemplar la belleza, a\u00f1os despu\u00e9s.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">*****<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong><u>Datos del libro rese\u00f1ado<\/u><\/strong><strong>:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Mieko Kawakami<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><em>Heaven<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Seix Barral, 2023. 288 pp.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Traducci\u00f3n de Lourdes Porta<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La savia de la violencia Por Sebasti\u00e1n Uribe Al hablar de violencia en la etapa escolar, \u00bfqu\u00e9 importa m\u00e1s? \u00bfDevelar su origen o hacer que se detenga?\u00a0 Por lo general, estas situaciones son manejadas desde la inercia. 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