{"id":1316,"date":"2023-12-10T09:01:00","date_gmt":"2023-12-10T14:01:00","guid":{"rendered":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/?p=1316"},"modified":"2023-12-10T09:01:00","modified_gmt":"2023-12-10T14:01:00","slug":"resena-miseria-2023-de-dolores-reyes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/2023\/12\/10\/resena-miseria-2023-de-dolores-reyes\/","title":{"rendered":"Rese\u00f1a: Miseria (2023) de Dolores Reyes"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center has-large-font-size\"><span style=\"text-decoration: underline;\"><strong>Madres y familiares desaparecidos<\/strong>\u00a0<\/span><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right has-large-font-size\"><strong>Por Omar Guerrero<\/strong>&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><em>Miseria<\/em> (Alfaguara, 2023) de la escritora argentina Dolores Reyes (Buenos Aires, 1978) es la continuaci\u00f3n de su primera novela <em>Cometierra<\/em> (Sigilio, 2019) cuyo \u00e9xito ha cruzado las fronteras de su pa\u00eds, adem\u00e1s de ya haber sido confirmada su producci\u00f3n como serie para una conocida plataforma <em>streaming<\/em>. En esta segunda parte el lector encontrar\u00e1 una novela compuesta por dos voces narrativas: una correspondiente a Miseria, el personaje juvenil femenino que aparece en la \u00faltima parte de <em>Cometierra<\/em>, y Cometierra, la protagonista del primer libro, cuyo verdadero nombre se llega a saber en esta nueva entrega a trav\u00e9s de los di\u00e1logos que sostiene con gente querida para ella, pero que ya no est\u00e1 con vida. Cada una de estas voces, de Miseria y Cometierra, se apropia de cada cap\u00edtulo contado en primera persona y de manera intercalada. Muchos de estos cap\u00edtulos son bastante breves.\u00a0\u00a0<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/Miseria-portada.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1317\" width=\"343\" height=\"538\" srcset=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/Miseria-portada.jpg 255w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/Miseria-portada-191x300.jpg 191w\" sizes=\"(max-width: 343px) 100vw, 343px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Miseria es la cu\u00f1ada de Cometierra. Ella est\u00e1 embaraza. Espera un hijo de Walter, hermano mayor de Cometierra, quien trabaja casi todo el d\u00eda por lo que es evidente gran parte de su ausencia. Entre los tres han formado una nueva familia en un nuevo barrio lejos del conurbano donde pertenecen. Y mientras se desarrolla la gestaci\u00f3n de este beb\u00e9, Miseria va asimilando su rol de futura madre y de las necesidades que tienen como mujer junto a su nueva familia. Miseria sabe que estas mismas necesidades tambi\u00e9n las tendr\u00e1 su peque\u00f1o, lo que demuestra los constantes problemas econ\u00f3micos y sociales de un pa\u00eds como Argentina, adem\u00e1s de la pobreza, cada vez m\u00e1s creciente. Por eso Miseria sale a trabajar en lo que puede con ayuda de un nuevo personaje femenino llamada Tina, su amiga, a la que llama \u201cla Tina\u201d. Y al conseguir algunos pocos recursos, Miseria no se cansa de repetir lo siguiente: \u201cCometierra, ac\u00e1 desaparece gente todo el tiempo, ac\u00e1, tu don es oro\u201d. Y es que Cometierra se niega ahora a comer tierra. Ya no quiere saber nada de mujeres desaparecidas ni mucho menos ser testigo del sufrimiento ajeno, para eso intenta llevar una vida normal como cualquier muchacha. Aun as\u00ed, Cometierra no puede evitar ver y coleccionar carteles, anuncios y volantes con fotos y nombres de muchachas desaparecidas. Y es que, para ella, la tierra nunca deja de llamarla.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Por su parte, Miseria intenta ser una buena madre desde el momento de su gestaci\u00f3n. Acude a citas de control prenatal, pero lo \u00fanico que encuentra es maltrato y desconfianza por parte del personal de salud. Es evidente el sentido de denuncia a estos servicios y al sistema de salud p\u00fablica. (En estas interminables colas y solicitudes de atenci\u00f3n, Miseria se convertir\u00e1 en testigo de dos chicas que no tienen reparos en mostrar su amor, m\u00e1s a\u00fan al saber que se convertir\u00e1n madres, pues una de ellas est\u00e1 embarazada). En una de estas tantas visitas al hospital, Cometierra intenta darle el alcance a Miseria, quien ya est\u00e1 a punto de dar a luz, pero hay tanta gente y todo es un desorden que lo \u00fanico que encuentra es una perrita a la que luego le pone el nombre de Polenta, adem\u00e1s de conocer a Lucas, un enfermero que trabaja en una cl\u00ednica y con el que llega a tener m\u00e1s que una amistad. Aqu\u00ed lo sexual sigue siendo expl\u00edcito en la narraci\u00f3n, tal como sucede en <em>Cometierra<\/em>:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cLas manos de Lucas van por mi espalda hasta llegar a la bombacha, me la baja de un tir\u00f3n y cuando me llega a los tobillos, muevo las piernas para ayudar a sac\u00e1rmela y me subo sobre \u00e9l. Parece que hubiera sido hecha exactamente para encajarme en las caderas de Lucas con las piernas abiertas. Su pija me entra de una, como si hubiera estado esper\u00e1ndola y lo abrazo con todo el cuerpo. Lucas me da un beso mientras hace fuerza por tumbarme de espaldas. Trata de que no nos despeguemos pero algo falla, porque cuando me dejo empujar hasta sentir el piso del balc\u00f3n en mi espalda desnuda, su pija sale de adentro m\u00edo el tiempo suficiente para que suba un olor animal. A Lucas le gusta mucho m\u00e1s que cualquier perfume, porque me besa de nuevo mientras pone sus dos manos en mi cadera para arrastrarme hacia \u00e9l. Creo que no podr\u00edamos estar m\u00e1s pegados, pero igual trato de apretar su cuerpo desde el nacimiento de mis piernas, mientras \u00e9l empuja como si quisiera meterse todav\u00eda m\u00e1s. Arriba suyo, tan cerca que marea, todo ese cielo que acabo de descubrir\u201d (pp.110-111, en su versi\u00f3n electr\u00f3nica).&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Muy aparte de estos hechos, hay cosas que Cometierra no puede olvidar, a pesar de las nuevas experiencias a las que se somete y que disfruta. Estos recuerdos corresponden a su madre, a la se\u00f1o Ana (su profesora) y la Florensia (su amiga desaparecida). Por otro lado, Miseria est\u00e1 dispuesta a dar a luz a su beb\u00e9, pero ya no en un hospital. Es entonces que se da de un parto asistido de forma casera, considerado como uno de los pasajes m\u00e1s interesantes de esta segunda entrega:&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cPienso que no voy a poder soportarlo. S\u00e1quenme al beb\u00e9 de una y escucho la voz de Tina como si fuera la de mi mam\u00e1: Vamos, Miseria\u2026 \u00a1Pon\u00e9 la fuerza ac\u00e1 abajo que nace ahora! Con lo que me queda de aire, espero a que las puntadas vuelvan a endurecerme la panza para empezar a empujar. Solo pienso en la fuerza llegando a mis m\u00fasculos, como si estuviera trayendo toda mi sangre. Siento un calambre que empuja sacando no solo al cuerpo de mi hijo, sino hasta la \u00faltima burbuja de aire de mis pulmones, pero en vez de echarlo por la nariz, me sale en pujos desde la panza. Ah\u00ed est\u00e1 la cabeza, anuncia la Tina. \u00a1Ah\u00ed salen los hombros! (p.121, en su versi\u00f3n electr\u00f3nica).&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s del nacimiento del beb\u00e9 de Miseria, a quien llaman El Pendejo, la historia cobra un mayor realce cuando llega el momento de volver a comer tierra, m\u00e1s a\u00fan con el apoyo de Miseria y de la Tina, incluido el uso de las redes sociales para dar a conocer este don. Cometierra usa de nuevo sus poderes porque sabe que la gente necesita su ayuda. Y ante sus ojos, o lo que ella logra ver en la oscuridad, o la informaci\u00f3n que le proporciona la tierra, logra descubrir el paradero o lo sucedido con las chicas que son buscadas, muchas de ellas sometidas, esclavizadas o v\u00edctimas de inacabables feminicidios: Melody, Yazm\u00edn, Luc\u00eda, Martina, y muchas otras m\u00e1s; incluso hasta una perra, que es considerada como el \u00fanico pariente de una persona, su due\u00f1a, que la busca con insistencia. La mayor\u00eda de estas personas son mujeres, sobre todo madres, aunque tambi\u00e9n hay padres que, a pesar de su condici\u00f3n de varones, no pueden ocultar su temor y dolor al conocer lo sucedido con sus seres queridos. El llanto es irreprimible.\u00a0\u00a0\u00a0<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/dolores-reyes.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1318\" width=\"522\" height=\"294\" srcset=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/dolores-reyes.jpg 976w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/dolores-reyes-300x169.jpg 300w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/dolores-reyes-768x432.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 522px) 100vw, 522px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Es a partir de esta nueva incursi\u00f3n de Cometierra como <em>m\u00e9dium<\/em> que surgen otros hechos que seguir\u00e1n interesando al lector, como el regreso de la t\u00eda de ambos, la hermana de su padre, quien abandon\u00f3 a sus sobrinos cuando eran unos ni\u00f1os apenas quedaron hu\u00e9rfanos (su presencia fue muy breve en la primera parte de <em>Cometierra<\/em>). Lo mismo pasa con la noticia que trae esta t\u00eda con respecto a la salud del padre, de quien Walter intenta mantener lejos para proteger a su hermana (Cometierra), a su pareja (Miseria) y a su hijo (El Pendejo), de quien la t\u00eda ya tiene conocimiento de su existencia (sus saludos m\u00e1s parecen amenazas). O tambi\u00e9n el hecho de descubrir que el beb\u00e9 de ellos, El Pendejo, tambi\u00e9n gusta de comer tierra, al punto que llega a contar lo que ve a trav\u00e9s de sus primeras palabras. Otro regreso en esta segunda entrega es Ezequiel, el polic\u00eda, para realizar m\u00e1s b\u00fasquedas o pesquisas en medio de ferias o lugares nocturnos llenos de cumbia y bailanta. Pero lo m\u00e1s interesante es la presencia de otro personaje femenino con los mismos poderes que tiene Cometierra. Hasta se podr\u00eda decir que es mucho m\u00e1s poderosa. Ella es Madame, la reina de la noche, quien advierte y reta a Cometierra a no meterse en su territorio. Es, sin duda, su antagonista, pues se presenta como un ser maligno, raz\u00f3n suficiente para que Cometierra tome una decisi\u00f3n trascendental mientras la madre de Florensia, su amiga de la infancia, le insiste para que le diga la verdad sobre el paradero de su hija desaparecida. Se suma la voz de la se\u00f1o Ana, su profesora, quien no se cansa de aconsejarla para prevenirla del da\u00f1o. Y con ello tambi\u00e9n llega la presencia de un grupo de mujeres que se van organizando para reclamar una serie de derechos a trav\u00e9s de manifestaciones que ya no podr\u00e1n ser reprimidas. Y todo esto queda en suspenso mientras se espera una siguiente entrega que consolidar\u00e1 una trilog\u00eda que seguir\u00e1 dando mucho que hablar, tanto de sus personajes como de su autora, quien ya es toda una celebridad en las leras latinoamericanas e internacionales, pues sigue siendo traducida e invitada a distintos eventos culturales y literarios. Y es que Dolores Reyes es la estrella del momento.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>*****\u00a0<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong><span style=\"text-decoration: underline;\">Datos del libro rese\u00f1ado<\/span>:\u00a0<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Dolores Reyes&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><em>Miseria<\/em>&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Alfaguara, 2023&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Madres y familiares desaparecidos\u00a0 Por Omar Guerrero&nbsp; Miseria (Alfaguara, 2023) de la escritora argentina Dolores Reyes (Buenos Aires, 1978) es la continuaci\u00f3n de su primera novela Cometierra (Sigilio, 2019) cuyo \u00e9xito ha cruzado las fronteras de su pa\u00eds, adem\u00e1s de ya haber sido confirmada su producci\u00f3n como serie para una conocida plataforma streaming. 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