{"id":1252,"date":"2023-07-22T20:51:16","date_gmt":"2023-07-23T01:51:16","guid":{"rendered":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/?p=1252"},"modified":"2023-07-22T20:51:16","modified_gmt":"2023-07-23T01:51:16","slug":"resena-los-genios-2023-de-jaime-bayly","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/2023\/07\/22\/resena-los-genios-2023-de-jaime-bayly\/","title":{"rendered":"Rese\u00f1a: Los genios (2023) de Jaime Bayly"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center has-large-font-size\"><strong><u>Abrir la ficci\u00f3n<\/u><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right has-large-font-size\">Por Erick Abanto L\u00f3pez<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><em>La novela es como los buitres que est\u00e1n alrededor de la carro\u00f1a.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><em>Mario Vargas Llosa,<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><em>Lima, 26 de mayo de 1965<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Jaime Bayly ha escrito una pieza explosiva y desenfadada de \u00e9xtasis y nostalgia, de carcajadas y lamentos, de vida. La celebraci\u00f3n m\u00e1s histri\u00f3nica y socarrona de los h\u00e9roes admirados, la m\u00e1s ponzo\u00f1osa y divertida muestra de nuestras miserias, la expresi\u00f3n m\u00e1s delirante, subversiva, par\u00f3dica, de homenaje y parricidio. El recordatorio cachaciento de que la ficci\u00f3n lo devora todo, que todo es posible en la ficci\u00f3n y que ella admite todo. <em>Los genios<\/em> es la demostraci\u00f3n m\u00e1s sarc\u00e1stica \u2013y la m\u00e1s imp\u00fadica\u2013 de que en la ficci\u00f3n se puede estirar la libertad imaginativa, pendenciera, sat\u00edrica, la libertad a secas, hasta sus \u00faltimas consecuencias, hasta encender, literalmente, el fuego de la creaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/Los-genios-2.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1254\" width=\"487\" height=\"678\" srcset=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/Los-genios-2.jpg 718w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/Los-genios-2-215x300.jpg 215w\" sizes=\"(max-width: 487px) 100vw, 487px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>En su \u00faltima novela, Bayly construye o reconstruye el retrato completo de un v\u00ednculo extraordinario entre dos hombres \u00e9picos, un v\u00ednculo permanente de amistad y rivalidad, que comenz\u00f3 una noche en el hotel m\u00e1s exclusivo de Caracas y termin\u00f3, casi diez a\u00f1os despu\u00e9s, con un pu\u00f1etazo seco en un cine de Ciudad de M\u00e9xico. Pero lo que parece una apuesta documental y solemne, de novela hist\u00f3rica y elogio razonado, se convierte, con el paso de las p\u00e1ginas, en una cr\u00f3nica acompasada de la trayectoria literaria, intelectual y social de ambos escritores, y de su protectora, su confidente y m\u00e1nager, la due\u00f1a de una agencia literaria barcelonesa con pretensiones empresariales de escala mundial. Y luego deviene, sin pausa y sin tregua, incesante, conmovedor y sorpresivo, en un largo homenaje a muchas de las figuras y personalidades del espect\u00e1culo, la pol\u00edtica y las letras que habitaron esa \u00e9poca con un estilo y una presencia ineludible y a veces arrolladora: ah\u00ed est\u00e1n Carlos Barral, Bryce Echenique, Jorge Edwards, Joaqu\u00edn Sabina, Fidel Castro, Salvador Allende, Juan Velasco Alvarado, Hayde\u00e9 Santamar\u00eda, Julio Ram\u00f3n Ribeyro, Cristina Peri Rossi, Pablo Neruda, Julio Cort\u00e1zar, las actrices Katy Jurado y Camucha Negrete, Sebasti\u00e1n Salazar Bondy, Plinio Apuleyo Mendoza, Carlos Fuentes, William Faulkner, \u00c1lvaro Mutis, Elena Poniatowska e inclusive, brevemente, Pablo Picasso.<\/p>\n\n\n\n<p>Con una destreza in\u00e9dita, Bayly trasparenta el mecanismo emocional por el cual una mentira cruel \u2013una ficci\u00f3n peligrosa\u2013 impulsa al sujeto moralmente comprometido a la acci\u00f3n real violenta, a la brusca alteraci\u00f3n de la realidad en favor de una inmediata justicia; es decir, la manera por el cual cierta ficci\u00f3n empa\u00f1a la raz\u00f3n de quien defiende razones y lo nubla en un arrebato de fervor y violencia.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfC\u00f3mo una simple y breve mentira, un cuentito vano, una f\u00e1bula ligera, puede anular cualquier fuero racional y equilibrado, y liberar nuestras fuerzas m\u00e1s irracionales, obnubilarnos hasta volvernos perros agresivos? \u00bfC\u00f3mo un sencillo rumor no corroborado, inventado por la mujer amada para celar y pedir cari\u00f1o, puede disolver el andamiaje racional de su marido infiel hasta transformarlo en un animal que golpea para defender su territorio y la legitimidad machista de su dominio? \u00bfHasta qu\u00e9 punto esta tensi\u00f3n entre ficci\u00f3n y realidad enmascara una tensi\u00f3n sexual de dominio, y hasta qu\u00e9 punto la tensi\u00f3n entre libertad sexual y patriarcado esconde una tensi\u00f3n entre una ficci\u00f3n que empieza a ser asumida como real y otra que va perdiendo poder en la realidad?<br><br>Bayly instala el contraste entre dos modos de vivir la masculinidad machista \u2013el fiel que es el mejor amigo de su esposa y aun as\u00ed termina noqueado por una escena de celos, y el infiel que, siendo mujeriego, no deja de ser amante y vig\u00eda met\u00f3dico de su esposa\u2013 y en el centro coloca a una joven que no s\u00f3lo quiere ser esposa, sino tambi\u00e9n quiere dejar de ser objeto, una joven que quiere ser sujeto, que tambi\u00e9n quiere hacer, que quiere ser libre siendo alguien, pero que no puede, que a pesar de su energ\u00eda, ya no puede huir, que le cuesta evadir el poder seductor, c\u00f3modo, enga\u00f1oso que la empuja otra vez, irremediablemente, a lavar, cocinar, planchar y limpiar.<\/p>\n\n\n\n<p>Y como en otras ficciones de Bayly, aun trat\u00e1ndose de personajes hom\u00f3nimos de personas famosas y exitosas, al final siempre terminan perdiendo por algo que no fue bien procesado o entendido: el golpeado pierde a su amigo por un malentendido de celos, el agresor pierde su compostura por un malentendido de su honor, la joven pierde su destino por un malentendido en su rol conyugal. El golpeado pierde por confiado, el agresor por violento, la joven por sumisa.<\/p>\n\n\n\n<p>No obstante, m\u00e1s all\u00e1 de estas peque\u00f1as p\u00e9rdidas, que no son m\u00e1s que extrapolaciones de las \u00faltimas escenas de la novela, uno de los tantos m\u00e9ritos de Bayly reside en la estrategia que despliega para contar su historia.<\/p>\n\n\n\n<p>Para empezar, el narrador no trata igual a los dos personajes principales. Es m\u00e1s, en muchas ocasiones, se muestra compasivo e indulgente con Garc\u00eda M\u00e1rquez: le perdona sus preferencias pol\u00edticas \u2013que, muy enf\u00e1tico, detesta\u2013, le acompa\u00f1a en sus aventuras m\u00e1s rom\u00e1nticas, lo sigue con candor cuando est\u00e1 en escena, le hace contar chistes y lo celebra, le hace cantar vallenatos y lo celebra, le hace hablar con su esposa y no se entromete, lo mira con piedad, fraterno, ben\u00e9volo con sus creencias, c\u00f3mplice de sus supersticiones, siempre con ganas de tener an\u00e9cdotas con \u00e9l, de contar sus peque\u00f1as tragedias juveniles, su vida pobre en Par\u00eds, su levedad y su alegr\u00eda contagiosa. El narrador es generoso con \u00e9l, nunca lo desnuda ni lo expone en una situaci\u00f3n bochornosa, lo mima, lo sigue; en cierto modo, lo quiere.<\/p>\n\n\n\n<p>Por el contrario, a su otro personaje, Mario Vargas Llosa, el narrador nunca deja de joderlo. No lo detesta, pero no lo quiere. Lo busca, le hace bromas, lo persigue hasta en sus encuentros \u00edntimos, no lo deja en paz. Se burla de su seriedad, se mea de risa cuando lo ve. Y cuando descubre que es mujeriego, afila la punter\u00eda y nunca lo suelta. Le hace mil criolladas, se mofa en su cara, se desternilla de risa cuando cae en la trampa, y siempre encuentra una manera de ponerlo en aprietos. Pero el personaje lucha y no se deja, resiste, y, a veces, tiene el temple y la firmeza del h\u00e9roe. El narrador se maravilla de esa tenacidad, lo menciona con orgullo, pero no da tregua, radicaliza su joda: castra a su hijo con un perro una tarde de borracheras y a \u00e9l lo zarandea con almorranas una ma\u00f1ana de arrechura, y en el rato menos pensado le pone otra mujer delante, y si no es una amante, es una prima, y si no es una prima, una t\u00eda, una actriz, una mujer de la calle, una francesa, una lime\u00f1a o incluso, exagerado, perverso, como si fuera pasado oculto o promesa ut\u00f3pica, un \u00abpara Mario, todas las putas del mundo\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Ah\u00ed est\u00e1 el m\u00e9rito, la broma, la magia. El truco de esta ficci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Bayly usa todos los temas centrales de la obra narrativa del escritor Mario Vargas Llosa y los refleja, invertidamente, s\u00e1dicamente, con intenci\u00f3n plena de tergiversar su potencia evocadora, en la historia singular y graciosa de su personaje Mario Vargas Llosa.<\/p>\n\n\n\n<p>Y as\u00ed, al igual que el escritor Mario Vargas Llosa cuando utiliza la figura del dictador Trujillo para mostrar el lado esperp\u00e9ntico y rid\u00edculo del poder, y la devoci\u00f3n irracional de la poblaci\u00f3n hacia su figura obviando el absurdo y lo circense, Bayly utiliza la figura de su personaje Vargas Llosa para mostrar lo mismo, pero sin dejar de exagerar y de re\u00edr. Y al igual que Vargas Llosa cuando se divierte con las arrechuras sexuales de Pantale\u00f3n y las ocurrencias de las visitadoras, Bayly se jaranea con las arrechuras de su personaje Vargas Llosa y las muestra hasta el detalle y sin pudor. Y as\u00ed como Vargas Llosa se burla del compromiso literario que tiene Pedro Camacho para ponerse a escribir cojudeces, Bayly se burla de la rutina met\u00f3dica y aburrida de su personaje Vargas Llosa, de su falta de baile y de su pavor a las discotecas. Y as\u00ed como Vargas Llosa disecciona la violencia engendrada en espacios cerrados y la forma agresiva en que la amistad y la rivalidad es administrada por c\u00f3digos militares, la conversi\u00f3n de j\u00f3venes en perros, Bayly disecciona, por medio de su personaje Vargas Llosa, la atm\u00f3sfera jer\u00e1rquica y varonil del Boom, la competencia y la complicidad f\u00e1lica, y la conversi\u00f3n ins\u00f3lita, inesperada, de escritor afamado en perro celoso, en perro guardi\u00e1n. Y, por \u00faltimo, as\u00ed como Vargas Llosa grafica la descomposici\u00f3n moral de una sociedad entera y el final de una \u00e9poca en el Per\u00fa a trav\u00e9s del intercambio cantinero de dos hombres separados por la edad, Bayly grafica la lenta agon\u00eda de ese mundo nuevo y ut\u00f3pico que proclam\u00f3 la izquierda en los a\u00f1os sesenta (con Fidel, Allende, Velasco Alvarado, el Mayo del 68 y los hippies) y el final de una \u00e9poca en Espa\u00f1a con la muerte de Franco, a trav\u00e9s del intercambio literario y fraternal de dos hombres separados por la edad.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/Jaime-Bayly.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-1255\" width=\"493\" height=\"366\" srcset=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/Jaime-Bayly.png 963w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/Jaime-Bayly-300x223.png 300w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/Jaime-Bayly-768x571.png 768w\" sizes=\"(max-width: 493px) 100vw, 493px\" \/><figcaption><strong>Jaime Bayly<\/strong><\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Pero Bayly es Bayly, y en lugar de reelaborar la obra vargasllosiana desde la gravedad o la solemnidad, lo hace desde la s\u00e1tira, desde la parodia, desde la alegr\u00eda y la sorna m\u00e1s generosa, desde la malicia, esa malicia suya, elegante y efectiva, que finge leve cortes\u00eda antes de disparar la criollada, la frase perfecta, simple, sorpresiva, que te mata de risa. Es el mejor homenaje a los maestros del Boom, pues no s\u00f3lo se inspira en ellos, sino que lo hace desde la convicci\u00f3n de que siempre se puede explorar otras posibilidades narrativas, de que, aun trat\u00e1ndose de Vargas Llosa y Garc\u00eda M\u00e1rquez, de sus biograf\u00edas, sus victorias y derrotas, y de sus peque\u00f1as tribulaciones tragic\u00f3micas, se puede llevar la ficci\u00f3n hasta sus \u00faltimas consecuencias.<\/p>\n\n\n\n<p>En cierto modo, <em>Los genios<\/em> es el homenaje, el balance y la liquidaci\u00f3n, que hubiera querido leer Roberto Bola\u00f1o, pues el Bayly que elogi\u00f3 hace veinte a\u00f1os, y que nadie m\u00e1s secund\u00f3, est\u00e1 aqu\u00ed, en esta novela, flam\u00edgero.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">*****<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong><span style=\"text-decoration: underline;\">Datos del libro rese\u00f1ado<\/span>:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Jaime Bayly<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><em>Los genios<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Revuelta Editores, 2023<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Abrir la ficci\u00f3n Por Erick Abanto L\u00f3pez La novela es como los buitres que est\u00e1n alrededor de la carro\u00f1a. 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