{"id":1238,"date":"2023-06-29T10:16:38","date_gmt":"2023-06-29T15:16:38","guid":{"rendered":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/?p=1238"},"modified":"2023-06-29T10:16:38","modified_gmt":"2023-06-29T15:16:38","slug":"resena-libertadores-de-america-2023-de-alejandro-droznes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/2023\/06\/29\/resena-libertadores-de-america-2023-de-alejandro-droznes\/","title":{"rendered":"Rese\u00f1a: Libertadores de Am\u00e9rica (2023) de Alejandro Droznes"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center has-large-font-size\"><strong><span style=\"text-decoration: underline;\">Fuego que libera<\/span><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right has-large-font-size\"><strong>Por Sebasti\u00e1n Uribe<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfC\u00f3mo aproximarse al f\u00fatbol desde las letras sin caer en la parodia y la hip\u00e9rbole? Como toda pasi\u00f3n, acercarnos m\u00e1s de la cuenta puede cegar y confundir. Por otro lado, exagerar la distancia puede derivar en un relato fr\u00edo, una prosa del lugar com\u00fan. El camino alternativo puede ser la aproximaci\u00f3n tangencial, el acercamiento desprovisto de la l\u00f3gica racional, reconfigurada para captar la complejidad de un juego capaz de alterar la manera de desenvolverse en el mundo. El f\u00fatbol reclama una intensidad narrativa de la que Alejandro Droznes (Buenos Aires, 1980) se apropia y responde desde el respeto y la emoci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/portada-libertadores-de-america-1-723x1024.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1240\" width=\"486\" height=\"687\" srcset=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/portada-libertadores-de-america-1-723x1024.jpeg 723w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/portada-libertadores-de-america-1-212x300.jpeg 212w\" sizes=\"(max-width: 486px) 100vw, 486px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Viajar, instalarse, desempacar, recorrer una nueva ciudad, perderse, partir otra vez. Las diez cr\u00f3nicas que conforman el libro representan una b\u00fasqueda por plasmar las atm\u00f3sferas particulares en las que se respira el f\u00fatbol en distintos puntos del continente sudamericano, al mismo tiempo que se buscan los elementos comunes que las unen. La gesta de un equipo argentino menor, la algarab\u00eda de una ciudad boliviana otrora poderosa, la indiferencia venezolana, la \u00e9pica rivalidad llevada a otras latitudes y el sincretismo sospechoso de las autoridades de los entes futbol\u00edsticos profesionales son algunos de los elementos abordados en el libro. El proyecto de Droznes no era f\u00e1cil de por s\u00ed, pero halla una v\u00eda unificadora a trav\u00e9s de la alternativa m\u00e1s compleja y ambiciosa a su vez: la inclusi\u00f3n de la Historia.<\/p>\n\n\n\n<p>Salpicada de mitos, leyendas y rumores instalados cual canon cultural, la ficci\u00f3n de las inexactitudes que salpican la Historia oficial de los pa\u00edses de la regi\u00f3n es un campo perfecto para estrechar los lazos entre el f\u00fatbol y la narrativa. Un presente siempre fr\u00e1gil donde los ecos del pasado se actualizan, como en el cap\u00edtulo dedicado a Asunci\u00f3n, Paraguay en el que Droznes hilvana los tiempos hasta dar con una l\u00ednea propia y particular:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201c<em>El Paraguay fue visto desde su descubrimiento como un territorio en el que experimentar formas de vida bastante aut\u00f3nomas y absolutamente ignorantes de toda ley, d\u00e1ndole a aquel paraje, perdido en la demencial sucesi\u00f3n de afluentes y meandros que van a alimentar el R\u00edo de la Plata, una palpable impronta de la libertad. Ya los fundadores de La Asunci\u00f3n viv\u00edan, seg\u00fan comenta en una carta un vecino de la \u00e9poca, con \u201cpoco temor de Dios\u201d\u201d.<\/em> (p\u00e1g. 101)<\/p>\n\n\n\n<p>Y contin\u00faa p\u00e1ginas despu\u00e9s:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201c<em>En la avenida Sudamericana hab\u00eda poco tr\u00e1nsito, el aire tra\u00eda un acento vegetal y en los detalles se percib\u00eda la inapelable presencia del dinero: los autos estacionados en los alrededores eran nuevos, el c\u00e9sped de los jardines estaba perfectamente cortado y hab\u00eda una cancha de f\u00fatbol en la que reluc\u00edan los logotipos del f\u00fatbol sudamericano<\/em>\u201d. (p\u00e1g.104)<\/p>\n\n\n\n<p>El esc\u00e1ndalo de corrupci\u00f3n en el que se vio involucrada toda la jerarqu\u00eda de la CONMEBOL se complejiza al precisar el contexto hist\u00f3rico del territorio en el que dichas pr\u00e1cticas se desarrollan. Los vicios y la falta de escr\u00fapulos como una forma de no escapar de la repetici\u00f3n del pasado y la circularidad de la Historia son algunas de las ideas que se desprenden del cap\u00edtulo, uno de los m\u00e1s notables del volumen.<\/p>\n\n\n\n<p>Las exploraciones de Droznes logran sortear el car\u00e1cter divulgativo de la acumulaci\u00f3n de datos hist\u00f3ricos al verse enriquecidas con los modismos propios del espa\u00f1ol en cada pa\u00eds, lo cual les proporciona a los di\u00e1logos un tono picante. A ello, se a\u00f1ade la perspectiva de un narrador que se sabe siempre extranjero y que no pierde la curiosidad en los detalles que rodean ese fervor incontrolable del f\u00fatbol. Esto es una manera de avivar y controlar a la vez el relato de las tensiones generadas por \u2018<em>los nuevos patriotismos forjados a partir de vagos ideales nacionales\u00b4<\/em> (p\u00e1g. 44). Esto se vuelve una manera de enfrentarse y actualizar conceptos asociados com\u00fanmente con el f\u00fatbol, como el honor y el orgullo. Un intento de vindicar una forma de mostrarse al otro, proyectar una imagen, si no ganadora, al menos llena de pundonor y lealtad a una fe como lo es hinchar por un club de f\u00fatbol que participa en la Copa Libertadores o Sudamericana.<\/p>\n\n\n\n<p>Droznes sale airoso de un proyecto complejo con un libro que emana, a\u00fan en sus l\u00edneas m\u00e1s informativas, la pasi\u00f3n de ese hincha ansioso por saberlo todo de su equipo y sus rivales de turno. Narra la manera m\u00e1s religiosa de encarnar un orgullo local y revivir la adrenalina b\u00e9lica de defender lo que se considera como propio e inalienable, m\u00e1s all\u00e1 de la progresiva mercantilizaci\u00f3n que acecha, propia del relato civilizatorio siempre presente alrededor:<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cLa Copa Libertadores tiene, como el continente, un relato civilizatorio. Los registros tanto literarios como period\u00edsticos refieren una primera \u00e9poca, previa a los brillos de la televisi\u00f3n y los patrocinadores oficiales en la que el torneo estaba sumido en su propia barbarie: proliferaban los hechos de violencia, abundaban las actitudes deshonrosas, los esc\u00e1ndalos se suced\u00edan\u201d. <\/em>(p\u00e1g. 156)<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large\"><img loading=\"lazy\" width=\"683\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/Autor-Alejandro-Droznes-1-683x1024.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1241\" srcset=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/Autor-Alejandro-Droznes-1-683x1024.jpeg 683w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/Autor-Alejandro-Droznes-1-200x300.jpeg 200w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/Autor-Alejandro-Droznes-1-768x1151.jpeg 768w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/Autor-Alejandro-Droznes-1-1025x1536.jpeg 1025w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/Autor-Alejandro-Droznes-1-1366x2048.jpeg 1366w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/Autor-Alejandro-Droznes-1-1200x1799.jpeg 1200w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/Autor-Alejandro-Droznes-1-1980x2969.jpeg 1980w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/Autor-Alejandro-Droznes-1-scaled.jpeg 1708w\" sizes=\"(max-width: 683px) 100vw, 683px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Martin Kohan afirmaba que el viaje es un factor determinante en toda configuraci\u00f3n heroica, puesto que de las peripecias derivadas de dicho acto a la vez se desprenden pruebas y desaf\u00edos, y de la superaci\u00f3n de estas emerge el destello de la figura del h\u00e9roe<a href=\"#_ftn1\">[1]<\/a>. Entre la barbarie subrepticia de la <em>hinchada<\/em> y el discurso de la hiperprofesionalizaci\u00f3n de este deporte, este libro irrumpe, narrando la \u00e9pica alrededor de un bal\u00f3n y las historias de los h\u00e9roes de nuestros tiempos: jugadores que llevan en sus pies el destino de su tribu. El fuego libertador.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong><span style=\"text-decoration: underline;\">Datos del libro rese\u00f1ado<\/span>:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Alejandro Droznes<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><em>Libertadores de Am\u00e9rica <\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Editorial Pesopluma, 2023, 220 pp.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref1\">[1]<\/a> En la p\u00e1g. 12 de \u2018Fuga de materiales\u2019. Ediciones Universidad Diego Portales, 2013.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Fuego que libera Por Sebasti\u00e1n Uribe \u00bfC\u00f3mo aproximarse al f\u00fatbol desde las letras sin caer en la parodia y la hip\u00e9rbole? Como toda pasi\u00f3n, acercarnos m\u00e1s de la cuenta puede cegar y confundir. Por otro lado, exagerar la distancia puede derivar en un relato fr\u00edo, una prosa del lugar com\u00fan. 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