{"id":1211,"date":"2023-06-02T10:20:07","date_gmt":"2023-06-02T15:20:07","guid":{"rendered":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/?p=1211"},"modified":"2023-06-02T10:20:07","modified_gmt":"2023-06-02T15:20:07","slug":"resena-linea-nigra-2021-de-jazmina-barrera","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/2023\/06\/02\/resena-linea-nigra-2021-de-jazmina-barrera\/","title":{"rendered":"Rese\u00f1a: L\u00ednea Nigra (2021) de Jazmina Barrera"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center has-large-font-size\"><strong><span style=\"text-decoration: underline;\">Escribiendo lo inexorable<\/span><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right has-large-font-size\"><strong>Por Eliana Del Campo<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfC\u00f3mo abordar la necesidad individual \u2013y al mismo tiempo, colectiva\u2013 de dar cuenta de la maternidad, un tema tan universal como silenciado por el canon literario? \u00bfCon qu\u00e9 lenguaje abordarlo? Jazmina Barrera (Ciudad de M\u00e9xico, 1988) resuelve en \u2018L\u00ednea Nigra\u2019, optar por una estructura fragmentaria para abordar su experiencia. El resultado es un libro \u00edntimo escrito desde las grietas que surgen tras el choque entre la urgencia personal de hacerlo y la ausencia de un lenguaje para captar todas las emociones en la totalidad de su sentir.<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cEn mi panza se ha ido dibujando una l\u00ednea oscura. Linea nigra, la llaman. Dicen que es para que el beb\u00e9, que ve en alto contraste, suba por el est\u00f3mago y sepa encontrar los pezones. Mi cuerpo se va llenando de se\u00f1ales para alguien m\u00e1s, se\u00f1ales que tienen que explicarme porque yo misma no s\u00e9 descifrarlas.\u201d<\/em> (p. 44)<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/654DN6G6ZNC6XL4XO3FIZJEVXY-616x1024.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1216\" width=\"501\" height=\"833\" srcset=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/654DN6G6ZNC6XL4XO3FIZJEVXY-616x1024.jpeg 616w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/654DN6G6ZNC6XL4XO3FIZJEVXY-180x300.jpeg 180w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/654DN6G6ZNC6XL4XO3FIZJEVXY-768x1277.jpeg 768w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/654DN6G6ZNC6XL4XO3FIZJEVXY-924x1536.jpeg 924w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/654DN6G6ZNC6XL4XO3FIZJEVXY.jpeg 1135w\" sizes=\"(max-width: 501px) 100vw, 501px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Barrera se ocupa de las palabras que contienen a la maternidad apoy\u00e1ndose en la escritura como herramienta para decodificar lo que encierran. Examina con profundidad las met\u00e1foras que son usadas para hablar de las diferentes etapas que va atravesando, del alumbramiento a la lactancia. Escribe: <em>\u201cNunca se me hab\u00eda ocurrido pensar en el parto como el momento de una partida: cuando alguien parte de ti. El momento de una partida y el momento de una partici\u00f3n. El momento de partirse en dos\u201d <\/em>(p. 26). Presta atenci\u00f3n a los verbos, a los versos, sin descuidar el lugar del cuerpo, la dimensi\u00f3n f\u00edsica de la experiencia. \u201c<em>De mi cuello para abajo todo mi cuerpo es un desastre: desgarres, suturas y sangrados. Como si hubiera explotado\u201d <\/em>(p. 79).<em> <\/em>El relato reh\u00faye el misticismo. En el texto de Barrera, el cuerpo se nombra en sinton\u00eda con la experiencia que lo atraviesa y lo transforma para siempre, literalmente, a nivel f\u00edsico y ps\u00edquico. En un momento, la narradora admite: <em>\u201cTanto de lo que asociaba con mi descripci\u00f3n, con mi narrativa personal, est\u00e1 cambiando.\u201d<\/em> (p. 23)<\/p>\n\n\n\n<p>Barrera plasma, sin idealizaci\u00f3n, los conflictos entre la creaci\u00f3n art\u00edstica y la atenci\u00f3n a las necesidades de un reci\u00e9n nacido. \u2018L\u00ednea nigra\u2019 es un libro que transmite ternura, sin divinizarla, pues evita camuflar las sombras que tambi\u00e9n aparecen en su trayecto como nueva madre y escritora. Se exponen momentos en el que el dilema se aborda en frases como: <em>\u201c\u00bfCu\u00e1ndo voy a escribir despu\u00e9s del parto? \u00bfA qu\u00e9 hora? Claro que voy a seguir escribiendo, le dije a mi madre, cuando me pregunt\u00f3 si estaba dispuesta a abandonar mis proyectos durante los dos a\u00f1os siguientes.\u201d <\/em>(p. 17). Escenas en el que el mismo es desenmascarado como falaz y Barrera cita oportunamente a Alicia Ostriker: <em>\u201cQue las mujeres deben tener beb\u00e9s en vez de escribir libros es la opini\u00f3n generalizada de la civilizaci\u00f3n occidental. Que las mujeres deben escribir libros en vez de tener hijos es otra variante de lo mismo\u201d<\/em> (p. 137). <em>L\u00ednea Nigra<\/em>, desde su existencia, ya es un desaf\u00edo a la dicotom\u00eda entre \u2018maternidad versus vocaci\u00f3n\u2019. La escritura de Barrera ilumina las costuras mal enhebradas de este mito, exponiendo los discursos para denotar su matiz de obsolescencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Podr\u00eda asociarse la escritura de este libro con la evocaci\u00f3n de la Quimera, aquel ser mitol\u00f3gico conformado por partes de diferentes animales, \u2013que la ciencia actual usa para explicar el proceso de intercambio celular entre la madre y el feto durante el embarazo (p. 155) \u2013\u2013 para explicar la complejidad de su hechura. El libro posee una voz que a su vez es otras voces y aleja esta propuesta de ser mero di\u00e1logo o polifon\u00eda. Cada frase citada en el momento preciso es m\u00e1s que una referencia. Muestra de buena forma una previa aprehensi\u00f3n de la autora citada a la experiencia y a la po\u00e9tica de Barrera. Una asimilaci\u00f3n in-situ que ocurre en el proceso de disoluci\u00f3n del \u201cyo\u201d y su flotamiento en el \u00e9ter del \u201cno-tiempo\u201d. <em>\u201cEs un lugar sin tiempo, el lugar de las madres\u201d<\/em> (p. 133) se menciona, luego de describir c\u00f3mo vive en un eterno presente desde el nacimiento de su hijo. L\u00ednea Nigra no s\u00f3lo se \u201clee\u201d: su lectura nos ocurre y nos zambulle al mismo instante del cual habla. No somos meros testigos de la narraci\u00f3n, pues la sucedemos junto a la autora en c\u00f3mplice simultaneidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n, \u2018L\u00ednea nigra\u2019 esboza genealog\u00edas, transport\u00e1ndonos a la \u00e9poca de su madre artista, quien retrata su propio embarazo, pero que al mismo tiempo sentencia haber dejado de pintar por completo durante dos a\u00f1os para dedicarse de forma exclusiva al cuidado de su hija (p. 104). En paralelo, ocurre otro viaje a la historia de la de la abuela materna, dedicada a asistir partos. Se delinea un trazo de mujeres entregadas a la creaci\u00f3n, registrado ahora por la hija escritora a punto de convertirse en madre. Un retrato de sus oficios y sus dolencias: La p\u00e9rdida de memoria de la abuela, el c\u00e1ncer de ovario de la madre. Momentos en los que las palabras ceden ante la incertidumbre y el dolor. Pero la construcci\u00f3n de una genealog\u00eda sobre la maternidad demanda una po\u00e9tica, un lenguaje con el cual narrarse, una senda literaria formada por distintas autoras que atraviesan la barrera del idioma y exhiben la universalidad de la experiencia. De Rosario Castellanos a \u00darsula K. LeGuin, pasando por Sylvia Plath, Zadie Smith y Maggie Nelson, Barrera dibuja una cartograf\u00eda de la maternidad, mostrando sus relieves contradictorios.<\/p>\n\n\n\n<p>A la par de la vivencia del embarazo, ocurre un desastre: el terremoto en Ciudad de M\u00e9xico en el 2017. La autora registra ese momento y evoca sus clases de profilaxis: <em>\u201cLa ciudad est\u00e1 medio derrumbada. Hay muchas personas todav\u00eda bajo los escombros. Las mujeres lloran en el curso de preparto. Se sienten culpables de tener miedo o tristeza. Qu\u00e9 tortura tan tonta reprimir esos sentimientos.\u201d<\/em> (p. 45). Capta la vulnerabilidad en la incertidumbre. Nombra la maternidad, que no se encuentra exenta de este miedo, pero acompa\u00f1ada tambi\u00e9n por la culpa. Barrera la desaf\u00eda al inhibirla, acudiendo a la literatura para se\u00f1alar este hartazgo.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/0901lm-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1218\" width=\"524\" height=\"245\" srcset=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/0901lm-1.jpg 640w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/0901lm-1-300x141.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 524px) 100vw, 524px\" \/><figcaption><strong>Jazmina Barrera<\/strong><\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>\u2019L\u00ednea Nigra\u2019 es un testimonio ofrecido a la literatura para plantarle cara a las tinieblas que rodean a la maternidad y as\u00ed crear otro lenguaje: uno propio. El resultado es un mosaico coral que ayuda a disipar las brumas en torno a este tema, y nos une con el misterio de la propia vida. <em>\u201cSabemos mucho m\u00e1s acerca del aire que respiramos o de los mares que atravesamos, que acerca de la naturaleza y del significado de la maternidad\u201d<\/em> escribi\u00f3 Adrienne Rich alguna vez. Libros como este expanden el universo de lo inexorable, nos enternecen. En fin, nos humanizan.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">*****<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong><span style=\"text-decoration: underline;\">Datos del libro rese\u00f1ado<\/span>:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Jazmina Barrera<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><em>L\u00ednea Nigra<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Editorial Montacerdos, 2021, 166 pp.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Escribiendo lo inexorable Por Eliana Del Campo \u00bfC\u00f3mo abordar la necesidad individual \u2013y al mismo tiempo, colectiva\u2013 de dar cuenta de la maternidad, un tema tan universal como silenciado por el canon literario? \u00bfCon qu\u00e9 lenguaje abordarlo? 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