{"id":1156,"date":"2023-02-13T17:58:22","date_gmt":"2023-02-13T22:58:22","guid":{"rendered":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/?p=1156"},"modified":"2023-02-13T17:58:22","modified_gmt":"2023-02-13T22:58:22","slug":"resena-caperucita-se-come-al-lobo-2012-de-pilar-quintana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/2023\/02\/13\/resena-caperucita-se-come-al-lobo-2012-de-pilar-quintana\/","title":{"rendered":"Rese\u00f1a: Caperucita se come al lobo (2012) de Pilar Quintana"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center has-large-font-size\"><strong><u>Ciertas perversiones<\/u><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right has-large-font-size\"><strong>Por Omar Guerrero<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>Caperucita se come al lobo<\/em> (2012) (La Traves\u00eda Editora, 2021; Random House, 2020) de la escritora colombiana Pilar Quintana (Cali, 1972),<a href=\"#_ftn1\">[1]<\/a> es un libro de cuentos que re\u00fane ocho relatos (seis correspondientes a la primera edici\u00f3n del 2012 y dos adicionales tomados de la edici\u00f3n del 2020). La mayor\u00eda de estos relatos tienen en com\u00fan lo femenino, pero no el lado tr\u00e1gico ni sufriente, mucho menos en lo subyugante y abnegado. En ellos encontramos una serie de impulsos y situaciones placenteras que podr\u00edan remitir a cierto tipo de perversiones donde lo sexual siempre se impone.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Caperucita-se-come-al-lobo.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-1157\" width=\"485\" height=\"766\" srcset=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Caperucita-se-come-al-lobo.png 620w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Caperucita-se-come-al-lobo-190x300.png 190w\" sizes=\"(max-width: 485px) 100vw, 485px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>En el primer cuento titulado \u00abOlor\u00bb una mujer siente una atracci\u00f3n hacia un hombre que le resulta apuesto, pero que peculiarmente le huelen mal las axilas. Ella es escritora. \u00c9l tambi\u00e9n es escritor, pero ensayista, de nacionalidad espa\u00f1ola. Todo transcurre en las inmediaciones de una feria del libro con entrevistas y presentaciones, entre ellas, una con el escritor brasile\u00f1o Rubem Fonseca, en cuya obra lo sexual tambi\u00e9n es expl\u00edcito.<a href=\"#_ftn2\">[2]<\/a> Ambos protagonistas intercambian primero algunas palabras. Poco a poco sus conversaciones se vuelven m\u00e1s extensas mientras observan una ciudad que podr\u00eda ser mexicana: hay tacos y enchiladas. Llega la noche y las luces de ne\u00f3n les resultan curiosas y atrayentes. Ambos se emborrachan y hablan de escritores y libros. El impulso es mutuo. Es imposible frenar el deseo, a pesar del mal olor de las axilas del hombre, que curiosamente no produce rechazo ni distancia. El lenguaje expl\u00edcito usado en torno al sexo tambi\u00e9n sorprende:<\/p>\n\n\n\n<p><em>Me sent\u00e9 en la cama. Miguel ten\u00eda una verga gorda y rosada. La acarici\u00e9 con mi cara. Ol\u00eda a leche cortada. Lam\u00ed, ten\u00eda un gusto salado. Lam\u00ed un poco m\u00e1s, me la met\u00ed en la boca y empec\u00e9 a chupar. <\/em>(p.18).<\/p>\n\n\n\n<p>En el cuento \u00abEl hueco\u00bb se aborda una historia extremadamente violenta contada desde una voz masculina. Al inicio solo se sabe que hay dos personas en un par de celdas contiguas dentro de un hueco, que en realidad no es un hueco, sino una estructura de paredes alt\u00edsimas de concreto y sin techo. La persona que acompa\u00f1a al personaje que cuenta la historia es una mujer llamada Mari\u00e1ngela. Ambos est\u00e1n ah\u00ed por una traici\u00f3n hacia un hombre que bien podr\u00eda ser un narcotraficante que no duda en comportarse de manera vengativa y sanguinaria. Esta traici\u00f3n obedece a un impulso sexual que no es perdonado por V\u00edctor, el hombre millonario y poderoso que decide castigar a este par de amantes de la peor manera. Este es el origen de la venganza cuyas descripciones no son aptas para lectores sensibles:<\/p>\n\n\n\n<p><em>No nos dijimos nada. Todo lo hicimos con desesperaci\u00f3n y abandono, y no creo que fuera solo por el peligro o porque fuera nuestra primera vez, sino tambi\u00e9n porque sab\u00edamos que era la \u00faltima. Pero fuimos felices, nos mir\u00e1bamos a los ojos, m\u00e1s bien nos com\u00edamos con los ojos, y sonre\u00edamos. <\/em>(p. 28)<\/p>\n\n\n\n<p>El cuento \u00abviolaci\u00f3n\u00bb bien podr\u00eda tener referencias a <em>Lolita<\/em> de Nabokov. Trata la historia de un hombre que solo consigue erecciones blandas con su pareja. Todo indica que son de la misma edad. Esta se\u00f1ora tiene una hija de un anterior compromiso. La ni\u00f1a tiene trece a\u00f1os. Los tres viven en la misma casa. La presencia de la ni\u00f1a consterna al hombre. No puede evitar mirarla. La posibilidad de una cercan\u00eda con ella, e incluso, una intimidad, resulta imposible, hasta que se da la oportunidad con la ausencia repentina de la madre. Entonces su erecci\u00f3n se vuelve contundente. Lo que sorprende es la decisi\u00f3n de la ni\u00f1a antes, durante y despu\u00e9s del encuentro \u00edntimo con su padrastro, lo que produce otro hecho inesperado con respecto a la madre. A continuaci\u00f3n, cito un fragmento que parece una referencia directa a la novela de Nabokov:<\/p>\n\n\n\n<p><em>La ni\u00f1a s\u00ed le produc\u00eda erecciones como deb\u00edan ser. Le bastaba con verla salir de la ducha envuelta en su toallita blanca o pase\u00e1ndose por la sala con su piyama de pantal\u00f3n corto y blusa de tiras.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Viv\u00eda con ellas desde que la ni\u00f1a ten\u00eda siete a\u00f1os. Ahora ten\u00eda trece y le dec\u00eda pap\u00e1. Los senos ya le estaban brotando. Pero la regla todav\u00eda no le hab\u00eda llegado. [\u2026]<\/em> (p.33)<\/p>\n\n\n\n<p>El cuento \u00abCaperucita se come al lobo\u00bb es el mejor de todo el libro. Est\u00e1 narrado en primera persona por un personaje femenino bastante joven. Toda la historia tiene referencia al cl\u00e1sico cuento <em>Caperucita<\/em>. Los personajes y hechos son los mismos. Hay una ni\u00f1a, una madre, unos pastelitos, una abuelita y un sujeto apodado \u00abel lobo\u00bb. Incluso tambi\u00e9n hay un personaje que bien podr\u00eda ser el le\u00f1ador justiciero. Por otro lado, el barrio donde ocurre esta historia se llama El Bosque. Todos los hechos son similares al cl\u00e1sico cuento infantil con la diferencia de que este cuento contiene sexo expl\u00edcito dado entre los dos personajes antagonistas. Lo m\u00e1s curioso es que la perversi\u00f3n no viene del lobo sino de la caperucita. Aqu\u00ed el acto de \u00abcomer\u00bb corresponde a lo evidentemente sexual:<\/p>\n\n\n\n<p><em>Le cog\u00ed la verga y sent\u00ed en mis dedos el cosquilleo de un fluido que le sub\u00eda. Eso me enloqueci\u00f3, se le hab\u00eda puesto dur\u00edsima. \u00c9l meti\u00f3 la mano por el impermeable. Me acarici\u00f3 las tetas y me pellizc\u00f3 un pez\u00f3n. Eso me enloqueci\u00f3 m\u00e1s. Me mont\u00e9 entres sus piernas, \u00e9l busc\u00f3 por debajo de mi falda y me corri\u00f3 el calz\u00f3n. Le apret\u00e9 la verga, me la insert\u00e9. Solt\u00e9 un gemido y nos empezamos a mover. El polvo fue desesperado. Fue \u00e1vido. Fue duro. Fue delicioso. Nos vinimos juntos en una explosi\u00f3n como de juegos pirot\u00e9cnicos. Y fue liberador: hab\u00eda cumplido una perversi\u00f3n.<\/em> (pp. 44-45)<\/p>\n\n\n\n<p>El cuento \u00abAmigu\u00edsimos\u00bb trata sobre dos amigos ya adultos: Juan Diego y Roxana. Juan Diego no tiene reparos en presentarle a Roxana sus nuevas amigas, que en realidad son sus enamoradas o parejas de turno. Esto no parece molestarle a Roxana, m\u00e1s a\u00fan si esto ocurre en reuniones en bares nocturnos donde los tragos y conversaciones pueden disimular cualquier tipo de sentimiento. Aunque la atracci\u00f3n entre ambos es inevitable, siempre y cuando no quede ning\u00fan compromiso de por medio. Ellos son \u00abamigos con derechos\u00bb a pesar de la sinceridad y la ternura. Aqu\u00ed el sexo otra vez se muestra de manera expl\u00edcita. La mujer, una vez m\u00e1s, toma el control:<\/p>\n\n\n\n<p><em>Roxana le quita la ropa y se termina de quitar la ropa ella. Lo lleva al sof\u00e1. Lo sienta. Juan Diego se ha puesto d\u00f3cil, a todo se somete. Roxana se le monta encima y se mete en su verga. Se quedan muy quietos y se miran. Pero no se besan. Ellos nunca se besan. \u00c9l se recuesta en el espaldar y ella echa el cuerpo hacia atr\u00e1s, cierra los ojos y empieza a moverse despacio.<\/em> (p. 56)<\/p>\n\n\n\n<p>En el cuento \u00abUna segunda oportunidad\u00bb surge un hecho ins\u00f3lito a partir de la ingesta de un brebaje otorgado por un hombre ind\u00edgena en un espacio rural. Antes de este hecho, se cuenta la llegada de una mujer polic\u00eda en lancha a una isla. All\u00ed, en su caba\u00f1a, ella es recibida por su pareja, un hombre llamado Donaldo, que a su regreso siempre le pregunta si le sigue siendo fiel. La mujer le dice esta vez que no y le menciona, ante tanta insistencia, el nombre de su amante. Esto desemboca en la ira y violencia de Donaldo. Despu\u00e9s de lo ocurrido, ella busca ayuda no sin antes entablar comunicaci\u00f3n con su amante, a quien no le dice nada de lo que ha sucedido. Ella est\u00e1 golpeada y adolorida. \u00c9l, en cambio, le menciona que lo que ha sucedido entre ambos no puede saberlo su esposa. La mujer polic\u00eda parece arrepentirse de haber sido sincera con Donaldo. Tambi\u00e9n parece arrepentida por la infidelidad cometida. Es ah\u00ed que ocurre lo ins\u00f3lito sin saber siquiera que esto vaya a suceder. Solo la presencia del hombre ind\u00edgena y el \u00e1mbito rural hacen posible lo incre\u00edble. Por supuesto que aqu\u00ed otra vez el sexo es motivo de los hechos que solo lo ins\u00f3lito logra remediar:<\/p>\n\n\n\n<p><em>[\u2026] Se rio otra vez y me dijo entonces hablemos. \u00bfLa tiene grande?, exigi\u00f3. No le respond\u00ed. Me estall\u00f3 contra la pared y me volvi\u00f3 a preguntar con los dientes apretados si la ten\u00eda grande. Le dije que s\u00ed. [\u2026]<\/em> (p. 62)<\/p>\n\n\n\n<p>En el cuento \u00abEl estigma de Yosef\u00bb se encuentran referencias b\u00edblicas. As\u00ed como en el cuento \u00abCaperucita se come al lobo\u00bb se recrea el cl\u00e1sico infantil, aqu\u00ed se recrea la concepci\u00f3n de una mujer tal como sucedi\u00f3 con la Virgen Mar\u00eda. El dilema reside en la esterilidad del personaje narrador, un hombre que pone en duda su paternidad ante el embarazo de su pareja Miriam. Aqu\u00ed otra vez el tema de la infidelidad rodea en la cabeza del protagonista masculino. Lo sexual ya no es tan evidente, aun as\u00ed, quedan sombras de lo que se asume como una falta o pecado:<\/p>\n\n\n\n<p><em>Yo le hab\u00eda mentido, era cierto, pero lo que ella pretend\u00eda hacerme a m\u00ed, endilgarme el hijo de otro, seguro del tal Gabriel que meti\u00f3 a nuestra casa y la dej\u00f3 perturbada, era mucho peor que una mentira.<\/em> (p. 71)<\/p>\n\n\n\n<p>En el \u00faltimo cuento \u00abHasta el infinito\u00bb lo ins\u00f3lito vuelve a presentarse de una manera mucho m\u00e1s prolongada. Una mujer sufre un accidente de avi\u00f3n, pero sobrevive. Tambi\u00e9n sobrevive a otros hechos como una malaria o un marido maltratador. Despu\u00e9s del accidente, ella llega a recobrar el sentido, pero no logra tener conciencia del tiempo transcurrido. Tampoco de la ciudad donde se encuentra. Solo sabe que est\u00e1 en un hospital. Las enfermeras y la psic\u00f3loga son personas grises y desle\u00eddas. La mujer se siente atrapada, como si estuviese en una c\u00e1rcel. Logra abrir una ventana del edificio y se avienta. No muere, tampoco sale herida. Simplemente rebota en un suelo gelatinoso. Entonces lo ins\u00f3lito comienza a tomar matices propios de la ciencia ficci\u00f3n. Ella camina por la ciudad que se parece mucho a Bogot\u00e1. En su camino se encuentra con Hache, quien reside en Nueva York, pero que est\u00e1 ah\u00ed, con ella. Hache la lleva a su departamento donde vive con su esposa, pero la mujer que ha sobrevivido a tantas cosas no se relaciona con la esposa de Hache. Ellas no se hablan ni se miran. Una parece el reflejo de la otra, como un desdoblamiento. Sin embargo, el \u00fanico contacto se da con Hache. Mientras tanto, ella recuerda a su segundo esposo y a su hijo de tres a\u00f1os. En esta (extra\u00f1a) convivencia con Hache y su esposa se llega a conocer una infidelidad del pasado. Tambi\u00e9n vuelve a presentarse el sexo como un acto necesario. Aun as\u00ed, todo parece mantenerse en otra dimensi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Pilar-Quintana.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1158\" width=\"466\" height=\"463\" srcset=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Pilar-Quintana.jpg 680w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Pilar-Quintana-300x298.jpg 300w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Pilar-Quintana-150x150.jpg 150w\" sizes=\"(max-width: 466px) 100vw, 466px\" \/><figcaption><strong>Pilar Quintana &#8211; Foto: Hablemos, escritoras<\/strong><\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Sin duda se trata de un relato at\u00edpico respecto a los anteriores. Solo el sexo, cuya iniciativa corresponde a los personajes femeninos, parece mantener un parang\u00f3n con los relatos antecesores:<\/p>\n\n\n\n<p><em>Al instante la puerta se abri\u00f3 y entr\u00f3 la mujer con las llaves en la mano y la cartera al hombro. La silla de Hache era de ruedas y \u00e9l se dio la vuelta hacia la puerta. La mujer no salud\u00f3 ni dijo nada. Dej\u00f3 sus cosas sobre el comedor y camin\u00f3 hacia \u00e9l. Baj\u00e9 la cabeza para no verle la cara. La mujer se le plant\u00f3 enfrente y Hache, que segu\u00eda sentado y tampoco dec\u00eda nada, le desat\u00f3 los pantalones.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Hicieron el amor en la silla, sin desvestirse del todo, ella encima y \u00e9l con los ojos cerrados. Yo, mientras \u00e9l respiraba fuerte y gem\u00eda, mientras se mov\u00eda, le dec\u00eda al o\u00eddo es conmigo que lo est\u00e1s haciendo, Hache, es conmigo.<\/em> <em>[\u2026]<\/em> (pp. 91-92).<\/p>\n\n\n\n<p>Se concluye que <em>Caperucita se come al lobo<\/em> es un buen libro de cuentos donde predomina lo sexual y lo femenino sin ninguna intenci\u00f3n de juzgar los impulsos y las decisiones de sus personajes. Estos, simplemente, obedecen a su naturaleza.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>*****<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong><u>Datos del libro rese\u00f1ado<\/u><\/strong><strong>:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Pilar Quintana<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><em>Caperucita se come al lobo<\/em> (2012)<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">La Traves\u00eda Editora, 2021; Random House, 2020<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Puntaje: 4\/5<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref1\">[1]<\/a> Pilar Quintana ha escrito cinco novelas y un libro de cuentos. Fue parte de la primera lista de Bogot\u00e1 39 en el 2007 organizada por el Hay Festival. Su novela <em>Coleccionista de polvos<\/em> <em>raros<\/em> recibi\u00f3 el Premio de Novela La Mar de las Letras en Espa\u00f1a. Su novela <em>La perra<\/em> ha sido traducida a quince idiomas y ha sido finalista del Premio Nacional de Novela y del National Book Award. Tambi\u00e9n ha ganado el Premio Biblioteca de Narrativa Colombiana y un PEN Translates Award. Con su novela <em>Los abismos<\/em> gan\u00f3 el Premio Alfaguara de Novela en 2021. &nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref2\">[2]<\/a> Sugiero la lectura de los <em>Cuentos Completos<\/em> en tres tomos de Rubem Fonseca donde se menciona lo expl\u00edcitamente sexual. Sucede lo mismo con su novela <em>La cofrad\u00eda de los espadas<\/em>. &nbsp;&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ciertas perversiones Por Omar Guerrero Caperucita se come al lobo (2012) (La Traves\u00eda Editora, 2021; Random House, 2020) de la escritora colombiana Pilar Quintana (Cali, 1972),[1] es un libro de cuentos que re\u00fane ocho relatos (seis correspondientes a la primera edici\u00f3n del 2012 y dos adicionales tomados de la edici\u00f3n del 2020). 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