{"id":1117,"date":"2023-01-05T19:37:18","date_gmt":"2023-01-06T00:37:18","guid":{"rendered":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/?p=1117"},"modified":"2023-01-05T19:37:18","modified_gmt":"2023-01-06T00:37:18","slug":"resena-lacronica-2015-de-martin-caparros","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/2023\/01\/05\/resena-lacronica-2015-de-martin-caparros\/","title":{"rendered":"Rese\u00f1a: Lacr\u00f3nica (2015) de Mart\u00edn Caparr\u00f3s"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center has-large-font-size\"><strong><span style=\"text-decoration: underline;\">Mirada, escritura y estilo<\/span><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right has-large-font-size\"><strong>Por Gianni Rivera<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>Lacr\u00f3nica <\/em>(Editorial C\u00edrculo de Tiza, 2015) de Mart\u00edn Caparr\u00f3s articula, de manera intercalada y original, lo reflexivo con lo narrativo. Todo lo que Caparr\u00f3s propone en el plano de su singular interpretaci\u00f3n del concepto que da t\u00edtulo al libro surge, pues, de su experiencia vital como periodista-escritor y se sostiene sobre \u00abejemplos\u00bb, \u00abmaterializaciones\u00bb que son, precisamente, las cr\u00f3nicas y los fragmentos de libros suyos que introduce y brindan forma al texto. Lo que resulta, entonces, es una serie de \u2018lecciones maestras\u2019 en las que podemos apreciar lo central del m\u00e9todo y la escritura caparrosiana.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/lacronica-de-Caparros.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1118\" width=\"532\" height=\"532\" srcset=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/lacronica-de-Caparros.jpg 640w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/lacronica-de-Caparros-300x300.jpg 300w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/lacronica-de-Caparros-150x150.jpg 150w\" sizes=\"(max-width: 532px) 100vw, 532px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Periodismo narrativo contextualizado y redefinido desde la particular visi\u00f3n del g\u00e9nero a partir de uno de sus mejores exponentes: <em>lacr<\/em><em>\u00f3nica<\/em>. Fundamental para el devenir del continente latinoamericano, esta tiene ineludiblemente una dimensi\u00f3n hist\u00f3rica. Es una forma de escribir que, como el autor mismo lo se\u00f1ala, se preocupa por \u201cmirar de otra manera eso que todos miran o podr\u00edan mirar\u201d. Eso implica no siempre centrarse en los personajes estipulados de antemano como medi\u00e1ticos ni regirse por esa abstracci\u00f3n que no ha hecho sino ir hacia la degradaci\u00f3n de la pr\u00e1ctica period\u00edstica denominada \u201cp\u00fablico\u201d. Entonces, \u00bfc\u00f3mo Caparr\u00f3s \u201ccaza\u201d y encuentra una historia narrable?<\/p>\n\n\n\n<p><em>[\u2026] Se qu\u00e9 me interesa buscar en cada hecho aquello que puede sintetizar el mundo. Ryszard Kapuscinski lo llamaba la gota de agua, el prisma a trav\u00e9s del cual se puede mirar todo. S\u00e9 que quiero poder tomarme el tiempo y esfuerzo necesarios para encontrar ese punto de vista, ese foco, ese detalle que haga que algo que podr\u00eda ser banal se convierta en un relato que, por razones variadas, a veces insondables, interesa a personas a quienes esas cuestiones quiz\u00e1s no les importa. S\u00e9 que un buen relato deber\u00eda conseguir que lo lea alguien a quien esa cuesti\u00f3n no le interesa en absoluto. [\u2026] Y s\u00e9 que me gustan las cr\u00f3nicas que narran algo que todos ven todos los d\u00edas. No creo que sea necesario \u2013que siempre sea necesario\u2013 descubrir lo oculto. La idea de investigaci\u00f3n, de descubrimiento parece la quintaesencia del periodismo actual: a m\u00ed me interesa m\u00e1s en general, hacer sentido con lo visible: mirarlo como si nunca lo hubiera visto y tratar de sorprender al contarlo, reponerlo en su contexto, relacionarlo: entenderlo. Entender es una palabra muy poca valorada. <\/em>(Caparr\u00f3s, 2015, p. 63-64)<\/p>\n\n\n\n<p>Mirar y escribir: ambos son componentes decisivos de <em>lacr<\/em><em>\u00f3nica<\/em>. Tambi\u00e9n la subjetividad, el \u00abyo\u00bb. Pero no el \u00abyo\u00bb para asumir, en tanto escritor, el protagonismo del texto, sino para afirmar, \u201cdecir aqu\u00ed hay un sujeto que mira y que cuenta\u201d, en contraposici\u00f3n a ese lenguaje neutro \u2013pretendidamente objetivo\u2013 difundido a partir de una preocupaci\u00f3n \u00fanica por la \u00abinformaci\u00f3n\u00bb que pretende presentarse como \u201cla realidad\u201d, es decir, lo dado, lo que no admite otra mirada ni interpretaci\u00f3n posible. Caparr\u00f3s, en sus dem\u00e1s lecciones, explica lo que es el tono de un texto, el estilo, lo distintivo de una voz, la cuesti\u00f3n de la verdad, la necesidad de la descripci\u00f3n como procedimiento escritural, el impacto de las nuevas tecnolog\u00edas para la escritura de <em>lacr<\/em><em>\u00f3nica <\/em>y c\u00f3mo esta ha experimentado mutaciones y se ha ubicado en el mercado y dem\u00e1s. Todo ello est\u00e1 muy bien sustentado y nos permite observar la fundaci\u00f3n de una perspectiva particular sobre lo que es y c\u00f3mo puede escribirse <em>lacr<\/em><em>\u00f3nica<\/em> \u2013desde su lugar marginal\u2013, adem\u00e1s de que permiten entender el contexto de ejecuci\u00f3n y la explicaci\u00f3n de la relevancia de los relatos incluidos en el libro: su l\u00f3gica pens\u00e1ndolo en el plano de la biograf\u00eda literaria del autor.<\/p>\n\n\n\n<p>Con respecto a los textos narrativos, Caparr\u00f3s nos muestra que, adem\u00e1s de que es un maestro escribiendo, viaja mucho. No es una cuesti\u00f3n banal. Caparr\u00f3s, en verdad, ha recorrido el mundo y, podr\u00edamos decirlo, con un sentido concreto, nos ha mostrado, sin caer en el moralismo ni lo panfletario, pero s\u00ed desde el talento y la conciencia hist\u00f3rica, lo \u00abreal\u00bb del mundo. Es, al mismo tiempo, interesante pensarlos como documentos hist\u00f3ricos sobre lo vivido en los noventa y los inicios de la d\u00e9cada del 2000. Retratos minuciosos, ricos en descripciones y di\u00e1logos, que muestran una mirada \u00fanica para detectar y narrar la cotidianeidad cultural de los pa\u00edses que visita, los conflictos, las situaciones perniciosas que \u2013veladamente\u2013 estructuran nuestro presente, las vidas de una multiplicidad de individuos de diversas partes del globo, siempre con un inter\u00e9s particular en tanto, como el mismo Caparr\u00f3s lo indica, \u00abexpresan\u00bb algo fundamental de la experiencia humana.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero no solo ello, sino tambi\u00e9n situaciones hasta cierto punto \u00abraras\u00bb \u2013en el sentido propuesto por Mark Fisher\u2013,&nbsp; como la del fenecido dictador Jorge Videla corriendo todas las ma\u00f1anas en 1991 en la ciudad de Buenos Aires, u otras en las que se vislumbra una implicaci\u00f3n afectiva para el autor, como el viaje siguiendo a Boca Juniors en su partido de la final de la Copa Libertadores frente a Once Caldas \u2013sin dejar de ofrecer un gran relato sobre la cultura futbol\u00edstica del continente, las hinchadas y la distancia que separa el \u00abexterior\u00bb del \u00abinterior\u00bb, la \u00abburbuja\u00bb del f\u00fatbol profesional\u2013. Veamos el \u00faltimo fragmento de la cr\u00f3nica, momento en el cual acaban de perder por penales el t\u00edtulo del torneo m\u00e1s importante de la regi\u00f3n en aquel 2004:<\/p>\n\n\n\n<p><em>Y ahora lo impresionante es el silencio: el silencio tan \u00edntimo, los quinientos callados en medio de una cancha que explota de alaridos, el silencio y todo alrededor la algarab\u00eda. El silencio y la conciencia rara de que esto se acab\u00f3, de que ya nunca va dejar de ser as\u00ed: de que perdimos. Y despu\u00e9s mirarse sin saber qu\u00e9 decir o no mirarse, mirar a los que lloran, los que patean el suelo, los que putean, los que se quedan con los ojos perdidos en ninguna parte, el que dice la puta que lo pari\u00f3 si no me traje los calzoncillos de la c\u00e1bala si ser\u00e9 pelotudo, el que mira para arriba como si alguien all\u00e1 arriba le fuera a explicar algo, el viejo que dice que justo hoy se cumplen treinta a\u00f1os de la muerte de Per\u00f3n y el viejo hijo de puta nos muf\u00f3 desde arriba [\u2026] los muchachos que reaccionan y empiezan a las pi\u00f1as y patadas contra los colombianos circundantes, roban una bandera, se pelean con los polic\u00edas que los van sacando. Nada grave: m\u00e1s bien puro folklore. Nada: nada de nada: Las derrotas no tienen historia. O, si la tienen, es una historia que nadie tiene ganas de escribir. Qu\u00e9 cosa tan ajena es la fiesta de otros. <\/em>(Caparr\u00f3s, 2015, \u00a0pp. 531-532)<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/Martin-Caparros.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1119\" width=\"543\" height=\"392\" srcset=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/Martin-Caparros.jpg 780w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/Martin-Caparros-300x217.jpg 300w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/Martin-Caparros-768x556.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 543px) 100vw, 543px\" \/><figcaption><strong>Mart\u00edn Caparr\u00f3s &#8211; Foto: El Colombiano<\/strong><\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Desde las regiones cocaleras de Bolivia y su relaci\u00f3n con la econom\u00eda nacional, la Lima en horas cr\u00edticas por el conflicto armado interno y el c\u00f3lera, la ca\u00f3tica e <em>hipercapitalista<\/em> Hong Kong, la calurosa Tehuantepec y les muxes \u2013Amaranta en tanto s\u00edmbolo de su lucha\u2013, as\u00ed como diversas ciudades europeas \u2013Belgrado (ex Yugoslavia), Kishinau (Moldavia)\u2013, africanas \u2013Zanz\u00edbar (Tanzania), Dar es-Salam (Tanzania), Niamey (Nig\u00e9r)\u2013 y asi\u00e1ticas \u2013Colombo (Sri Lanka), Tokio (Jap\u00f3n)\u2013, todas ellas asediadas por diversos problemas e impasses. Siempre con la construcci\u00f3n elaborada de los personajes, todos son relatos que transmiten determinadas emociones y desatan, ineludiblemente, reacciones \u2013dolor e indignaci\u00f3n, por poner un ejemplo, ante lo extendido de la prostituci\u00f3n infantil en Sri Lanka o la historia de Natalia, la ciudadana de Moldavia v\u00edctima de la trata de mujeres\u2013 ante lo narrado. Estamos, pues, frente a un libro imprescindible que, adem\u00e1s, por su formato y coherencia, permite hacernos una imagen panor\u00e1mica del trabajo de Caparr\u00f3s, de sus preocupaciones e ideas, por lo cual puede observarse como una interesante introducci\u00f3n a la obra del escritor argentino.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">*****<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong><span style=\"text-decoration: underline;\">Datos del libro rese\u00f1ado<\/span>:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Mart\u00edn Caparr\u00f3s<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><em>Lacr<\/em><em>\u00f3nica <\/em><em><\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Editorial C\u00edrculo de Tiza, 2015, 620 pp.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mirada, escritura y estilo Por Gianni Rivera Lacr\u00f3nica (Editorial C\u00edrculo de Tiza, 2015) de Mart\u00edn Caparr\u00f3s articula, de manera intercalada y original, lo reflexivo con lo narrativo. 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