{"id":1100,"date":"2022-12-18T22:08:49","date_gmt":"2022-12-19T03:08:49","guid":{"rendered":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/?p=1100"},"modified":"2022-12-19T09:20:38","modified_gmt":"2022-12-19T14:20:38","slug":"resena-matalisuras-2022-de-christian-reto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/2022\/12\/18\/resena-matalisuras-2022-de-christian-reto\/","title":{"rendered":"Rese\u00f1a: Matalisuras (2022) de Christian Reto"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center has-large-font-size\"><strong><span style=\"text-decoration: underline;\">Te estoy grabando<\/span><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right has-large-font-size\"><strong>Por Marlon Aquino Ram\u00edrez<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Fue en 2015 que Christian Reto (Callao, 1983) public\u00f3 el libro de relatos <em>Jes\u00fas el pol\u00edtico<\/em>, un prometedor debut literario en el que el autor presentaba doce historias urbanas (a excepci\u00f3n de la que da t\u00edtulo al libro) narradas con irreverencia, iron\u00eda y sarcasmo. Siete a\u00f1os despu\u00e9s, Reto ha vuelto a la ficci\u00f3n con <em>Matalisuras<\/em>, novela de atractivo t\u00edtulo y portada inquietante en la que el autor explora terreno virgen en nuestra literatura reciente: el periodismo ciudadano.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/Matalisuras.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-1101\" width=\"446\" height=\"676\" srcset=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/Matalisuras.png 540w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/Matalisuras-198x300.png 198w\" sizes=\"(max-width: 446px) 100vw, 446px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>El autor sit\u00faa su historia en una Lima post-COVID-19 con ciertos elementos futuristas en la que el siempre impredecible Congreso de la Rep\u00fablica ha elegido a la capital para implementar un ambicioso proyecto llamado \u201cPeriodismo Local, Urbano y Regional\u201d (Plural). Con \u00e9l, se busca alcanzar el tan anhelado objetivo de acabar de una vez por todas con la delincuencia. \u00bfDe qu\u00e9 manera? Motivando a que los ciudadanos de a pie suban videos con denuncias a una plataforma web dise\u00f1ada por dos ingenieros de sistemas peruanos. Este objetivo declarado es m\u00e1s que loable. Sin embargo, como ocurre con frecuencia, detr\u00e1s de esta iniciativa congresal hay intereses menos altruistas. Por ejemplo, el uso de este sistema de denuncias como arma para que ciertos pol\u00edticos se deshagan de sus rivales. Y aqu\u00ed est\u00e1 el primer acierto del libro, pues Reto es bastante incisivo en develar esta instrumentalizaci\u00f3n pol\u00edtica de un recurso que deb\u00eda estar al servicio del bien com\u00fan. Pasa en la ficci\u00f3n, pasa en la vida real. Esta es entonces la primera l\u00ednea tem\u00e1tica de la historia, la que, a mi juicio, es la m\u00e1s interesante y la que debi\u00f3 explotarse m\u00e1s a\u00fan.<\/p>\n\n\n\n<p>La otra l\u00ednea tem\u00e1tica, relacionada estrechamente con la anterior, corresponde a los problemas individuales de los personajes. En primer lugar, est\u00e1, por supuesto, el protagonista, Fabi\u00e1n, un melanc\u00f3lico joven que, luego de haber trabajado en Plural, es convocado para formar parte del equipo de producci\u00f3n de \u201cMatalisuras\u201d, un ambicioso programa pol\u00edtico de televisi\u00f3n. Su problema es que, a pesar de ser un tipo talentoso, Fabi\u00e1n est\u00e1 emocionalmente bloqueado a causa de una ruptura amorosa que a\u00fan no supera. Esto lo mantiene atado a una rutina de solitario en la que trata de llenar sus vac\u00edos con el consumo de pornograf\u00eda y drogas musicales. Esto \u00faltimo resulta sumamente interesante, ya que es un aspecto pocas veces tratado en la narrativa peruana. Si bien la m\u00fasica como compa\u00f1\u00eda y alivio para los solitarios est\u00e1 presente en varios cuentos y novelas de nuestra tradici\u00f3n (por ejemplo, en <em>Los r\u00edos profundos<\/em> de Arguedas), me parece que nunca se hab\u00eda mostrado su lado adictivo, destructor, como en <em>Matalisuras<\/em>. Porque Fabi\u00e1n es un adicto a escuchar cierto tipo de melod\u00edas que, al ingresar a su cerebro, lo elevan tanto como un pinchazo de hero\u00edna. De ah\u00ed que incluso tenga un <em>dealer<\/em> que lo provee de las \u201caudosis\u201d necesarias. La narraci\u00f3n de las caracter\u00edsticas de esta particular adicci\u00f3n resulta sumamente atractiva (adictiva, casi).<\/p>\n\n\n\n<p><em>Fabi\u00e1n vive rodeado de hologramas producto de su cabeza estimulada. Alza el volumen de sus aud\u00edfonos para que una ejecuci\u00f3n de viol\u00edn confundida en sonidos de sintetizador rebote en sus o\u00eddos. Y baila sin compa\u00f1\u00eda pero con comp\u00e1s, primero tanteando el piso sin lustrar, pisote\u00e1ndolo con rabia<\/em> (p. 18).<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora bien, la novela pierde dinamismo, se ralentiza, cuando los lamentos amorosos de Fabi\u00e1n mantienen secuestrado al lector durante p\u00e1ginas que parecen interminables. Y es que, llegado a cierto punto, es inevitable preguntarse: \u00bfen verdad es para tanto? Es comprensible que para cada individuo sus tragedias amorosas sean eso, tragedias, pero, miradas desde afuera, aquellas pueden resultar de lo m\u00e1s anodinas. Esto ocurre tambi\u00e9n con otro personaje: Julio Lacalle, apodado El Lobo. En efecto, hay momentos en la novela en los que las acciones del productor de Matalisuras se vuelven m\u00e1s atractivas que las del mismo protagonista. Cabe destacar aqu\u00ed, como muestra, el obsesivo m\u00e9todo de investigaci\u00f3n period\u00edstica de El Lobo: hurgar en las bolsas de basura de aquellos personajes a quienes est\u00e1 investigando. Ah\u00ed, en sus desechos, piensa, est\u00e1n las huellas que conducen directamente a lo m\u00e1s tenebroso del coraz\u00f3n humano. No obstante, la riqueza del personaje se desaprovecha cuando el narrador se enfoca demasiado en detallar sus problemas conyugales y extraconyugales.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/Christian-Reto-1-1024x1024.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1105\" width=\"483\" height=\"483\" srcset=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/Christian-Reto-1-1024x1024.jpeg 1024w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/Christian-Reto-1-300x300.jpeg 300w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/Christian-Reto-1-150x150.jpeg 150w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/Christian-Reto-1-768x767.jpeg 768w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/Christian-Reto-1-1200x1199.jpeg 1200w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/Christian-Reto-1.jpeg 1440w\" sizes=\"(max-width: 483px) 100vw, 483px\" \/><figcaption><strong>Christian Reto &#8211; Foto: Carlos Vizconde<\/strong><\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>El fuerte de <em>Matalisuras<\/em> es, entonces, la primera l\u00ednea, la que tiene que ver con la dimensi\u00f3n social de la trama. No solo porque, como se\u00f1al\u00e9 anteriormente, aborda el poco explorado tema de los riesgos del periodismo ciudadano, sino porque all\u00ed, adem\u00e1s, se desarrolla una intriga criminal que mantiene el inter\u00e9s del lector por llegar hasta el final. Es all\u00ed tambi\u00e9n donde Reto, en l\u00edneas generales, demuestra su habilidad para construir di\u00e1logos \u00e1giles, veros\u00edmiles y con gracia.<\/p>\n\n\n\n<p>A pesar de ciertas inconsistencias t\u00e9cnicas, propias de todo debut novel\u00edstico, el balance es positivo. Estamos ante una novela de enorme actualidad, cuestionadora, entretenida, faltosa, narrada con gusto por un autor en ascenso.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">*****<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong><u>Datos del libro rese\u00f1ado<\/u><\/strong><strong>:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Christian Reto<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><em>Matalisuras<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Colmillo Blanco, 2022, 293 pp.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Te estoy grabando Por Marlon Aquino Ram\u00edrez Fue en 2015 que Christian Reto (Callao, 1983) public\u00f3 el libro de relatos Jes\u00fas el pol\u00edtico, un prometedor debut literario en el que el autor presentaba doce historias urbanas (a excepci\u00f3n de la que da t\u00edtulo al libro) narradas con irreverencia, iron\u00eda y sarcasmo. 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