{"id":1090,"date":"2022-12-15T01:55:15","date_gmt":"2022-12-15T06:55:15","guid":{"rendered":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/?p=1090"},"modified":"2022-12-15T01:55:15","modified_gmt":"2022-12-15T06:55:15","slug":"junto-al-sena-8","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/2022\/12\/15\/junto-al-sena-8\/","title":{"rendered":"Junto al Sena"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center has-large-font-size\"><strong><span style=\"text-decoration: underline;\">Par\u00eds sigui\u00f3 siendo una fiesta<\/span><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right has-large-font-size\"><strong>Por Carlos Germ\u00e1n Am\u00e9zaga<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Par\u00eds ha sido siempre una fuente de inspiraci\u00f3n para poetas y narradores, adem\u00e1s de otros artistas. Por lo menos desde el siglo XIX, los nombres de Rostand, Balzac, Dumas -padre e hijo-, Hugo, Verne, Stendhal, Zol\u00e1, Flaubert y tantos otros fueron capaces de llenarnos la cabeza con las narraciones de sus personajes y sus \u00e9picas aventuras, muchas de ellas, por supuesto, en la llamada ciudad luz. Igual, los poetas malditos, Verlaine, Rimbaud, Mallarm\u00e9, Baudelaire y Lautr\u00e9amont elevaron a la poes\u00eda hacia posiciones verdaderamente vanguardistas, teniendo en muchos casos como tel\u00f3n de fondo a Par\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large\"><img loading=\"lazy\" width=\"420\" height=\"441\" src=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/rimbaud.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1091\" srcset=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/rimbaud.jpg 420w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/rimbaud-286x300.jpg 286w\" sizes=\"(max-width: 420px) 100vw, 420px\" \/><figcaption><strong>Arthur Rimbaud<\/strong><\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Debido al esp\u00edritu creativo de los movimientos literarios y art\u00edsticos franceses de principios del siglo XX, teniendo como figura descollante a Marcel Proust, Francia, y especialmente su capital, se ganaron el derecho de ser el destino necesario para escritores y artistas. Es as\u00ed como no solo los escritores franceses, sino otros, llegados de distintas partes del mundo, empezaron a formar parte del contingente de extranjeros que buscaban en Francia la inspiraci\u00f3n que quiz\u00e1s en sus propios pa\u00edses no pod\u00edan conseguir. Entre ellos tenemos a Oscar Wilde, Gertrude Stein, Ernest Hemingway, William S. Burroughs, Henry Miller, Anais Nin, James Joyce, Samuel Beckett, Vladimir Nabokov, Eugene Ionesco, entre muchos otros.<\/p>\n\n\n\n<p>Por parte de los latinoamericanos, ya bien entrado el siglo XX, hubo tambi\u00e9n una llegada intensa a Par\u00eds. Todos ellos sintieron sin duda el influjo de dicha metr\u00f3polis literaria. Desde 1923 en que arriba el poeta C\u00e9sar Vallejo, los latinos buscan afincarse en Par\u00eds, en especial en la <em>Rive Gauche<\/em>, en general, y en el barrio latino, sede de La Sorbona, en particular. Muchos han pasado por all\u00ed: Julio Cort\u00e1zar, Mario Vargas Llosa, Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez, Alfredo Bryce Echenique, Octavio Paz, Alfonso Reyes, Alejo Carpentier, Julio Ram\u00f3n Ribeyro, Carlos Fuentes, Pablo Neruda, solo por mencionar quiz\u00e1s a los m\u00e1s destacados.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large\"><img loading=\"lazy\" width=\"580\" height=\"330\" src=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/ribeyro-en-paris.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1092\" srcset=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/ribeyro-en-paris.jpg 580w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/ribeyro-en-paris-300x171.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 580px) 100vw, 580px\" \/><figcaption><strong>Julio Ram\u00f3n Ribeyro<\/strong><\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>En lo personal, mi ni\u00f1ez estuvo marcada por las lecturas intensas y sucesivas de Julio Verne. Tuve la suerte de estudiar en un colegio donde, en la primaria, nos daban una o dos horas semanales de biblioteca para que pudi\u00e9ramos disfrutar de los libros con los que contaba su nutrida estanter\u00eda. Le\u00ed muchas f\u00e1bulas, eran mis libros preferidos, pero poco despu\u00e9s descubr\u00ed a Verne y ya no pude dejarlo. En esos a\u00f1os, acab\u00e9 con los libros de Verne que hab\u00eda en la biblioteca y, gracias a mis padres y familiares, logr\u00e9 hacerme de mi propia biblioteca del escritor franc\u00e9s. Recuerdo haber anotado en una libreta cerca de 55 novelas, desde las m\u00e1s conocidas, hasta las no tanto, de mi favorito.<\/p>\n\n\n\n<p>Por supuesto, la lectura de Verne me llev\u00f3 necesariamente a leer a los cl\u00e1sicos franceses y me sent\u00ed ilusionado con las aventuras galantes y la poes\u00eda de Cyrano de Bergerac, con las intr\u00e9pidas aventuras de D\u2019Artagnan y los mosqueteros, con el sufrimiento y las desgracias de la clases menos pudientes de Par\u00eds en <em>Los&nbsp;Miserables<\/em>, me identifiqu\u00e9 con los colores rojo y negro de Stendhal, termin\u00e9 subyugado por la pasi\u00f3n de Madame Bovary y, m\u00e1s adelante, descubr\u00ed con Zol\u00e1 c\u00f3mo el antisemitismo pod\u00eda ir generando las desgracias que el mundo sufri\u00f3 pocos a\u00f1os despu\u00e9s.<\/p>\n\n\n\n<p>Ya en la secundaria, la lectura en una separata de mi curso de literatura de unos p\u00e1rrafos de <em>La ciudad y los perros <\/em>de Mario Vargas Llosa cambi\u00f3 mi vida. A partir de all\u00ed comenc\u00e9 a interesarme y a leer a los autores peruanos contempor\u00e1neos: Alegr\u00eda, Bryce, Ribeyro, Garc\u00eda Calder\u00f3n, Diez Canseco, L\u00f3pez Alb\u00fajar, Congrains, Salazar Bondy, etc. El descubrimiento de esta literatura nacional me llev\u00f3 a buscar nuevos escritores entre los latinoamericanos y as\u00ed llegaron a mis ojos Borges, Garc\u00eda M\u00e1rquez, Cort\u00e1zar, Fuentes, Carpentier, Onetti, Roa Bastos, Rulfo, Donoso, Icaza, Edwards, Uslar Pietri y muchos m\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/cortazar-en-paris.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1093\" width=\"557\" height=\"376\" srcset=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/cortazar-en-paris.jpg 593w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/cortazar-en-paris-300x202.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 557px) 100vw, 557px\" \/><figcaption><strong>Julio Cort\u00e1zar<\/strong><\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>La revelaci\u00f3n de toda esta nueva gama de escritores que hasta entonces casi me eran desconocidos, increment\u00f3 mi deseo de poder alg\u00fan d\u00eda escribir como hac\u00edan ellos, o, por lo menos, de intentar hacerlo. Pero hubo algo m\u00e1s. Al tratar de desentra\u00f1ar un poco la vida de todos ellos, descubr\u00ed que muy buena parte, tanto de los peruanos como de los latinoamericanos, hab\u00edan vivido o viv\u00edan en ese momento en Par\u00eds. Ese fue un detonante mayor, si quer\u00eda ser escritor, ten\u00eda que ir a Par\u00eds, a como diera lugar. \u00bfC\u00f3mo iba a lograrlo? Bueno, esa ya es otra historia. Pero veamos el caso de algunos escritores peruanos que s\u00ed lograron ese sue\u00f1o de venir y escribir en Par\u00eds o en Francia.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Siglo XIX<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Ya en el siglo XIX algunos de nuestros escritores sintieron el llamado de Francia para ir all\u00ed y expresarse. Salvando quiz\u00e1s a <strong>Flora Trist\u00e1n<\/strong>, escritora combativa, hija de peruano, podemos considerar a <strong>Nicol\u00e1s della Roca de Vergallo<\/strong>, como nuestro primer representante en tierras galas, a donde lleg\u00f3 como diplom\u00e1tico y all\u00ed se qued\u00f3, intentando de paso cambiar la poes\u00eda de habla francesa. <strong>Juan de Arona<\/strong>, seud\u00f3nimo de Pedro Paz Sold\u00e1n y Unanue, viaj\u00f3 al viejo continente en 1859 y visit\u00f3 muchos pa\u00edses, entre ellos Francia, donde public\u00f3 su libro de poemas <em>Ruinas<\/em>. No fue el \u00fanico caso. <strong>Luis Benjam\u00edn Cisneros<\/strong> vivi\u00f3 en Francia a mediados del siglo XIX y estudi\u00f3 en la Sorbona y en el <em>College de France<\/em>. En su paso por Par\u00eds public\u00f3: <em>Julia o escenas de la vida en Lima<\/em>, <em>Edgardo o un joven de mi generaci\u00f3n<\/em> y <em>Amor de ni\u00f1o: juguete rom\u00e1ntico<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/Luis_benjamin_cisneros.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1094\" width=\"353\" height=\"501\" srcset=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/Luis_benjamin_cisneros.jpg 250w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/Luis_benjamin_cisneros-211x300.jpg 211w\" sizes=\"(max-width: 353px) 100vw, 353px\" \/><figcaption><strong>Luis Benjam\u00edn Cisneros<\/strong><\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Otro grande de nuestras letras, don <strong>Manuel Gonz\u00e1lez Prada<\/strong>, se instal\u00f3 en Francia entre 1891 y 1898. Casado con una francesa, vivi\u00f3 buena parte de su permanencia en Burdeos. Recibi\u00f3 la influencia de los simbolistas franceses Baudelaire, Rimbaud y Verlaine y en 1894 public\u00f3 su libro <em>P\u00e1jinas libres<\/em>. Curiosamente, otro escritor que en el Per\u00fa ser\u00eda su enemigo irreconciliable, <strong>Ricardo Palma<\/strong>, nuestro ilustre tradicionalista, tambi\u00e9n hab\u00eda pasado por Francia entre 1863 y 1865. Hoy d\u00eda un busto suyo se encuentra en la Plaza de la Am\u00e9rica Latina en el distrito 17 de Par\u00eds. El poeta <strong>Carlos Augusto Salaverry<\/strong>, quiz\u00e1s el vate m\u00e1s destacado del romanticismo peruano, muri\u00f3 en Francia en 1891 luego de haber sido primero diplom\u00e1tico y luego exiliado. Su poes\u00eda se re\u00fane en cuatro libros, entre los que destaca <em>Cartas a un \u00e1ngel<\/em>, y tambi\u00e9n compuso una veintena de piezas teatrales.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Primera mitad del siglo XX<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Reci\u00e9n iniciado el siglo XX, los hermanos <strong>Jos\u00e9<\/strong> (nacido en Lima), <strong>Francisco <\/strong>(nacido en Valpara\u00edso, Chile) y <strong>Ventura Garc\u00eda Calder\u00f3n<\/strong> (nacido en Par\u00eds), hijos de un expresidente del Per\u00fa, hicieron muy buena parte de su vida en Francia. Jos\u00e9, autor de <em>Diario Intimo <\/em>y<em> Reliquias, <\/em>falleci\u00f3 como voluntario franc\u00e9s durante la primera guerra mundial, por lo que sus libros fueron publicados de manera p\u00f3stuma. Francisco, fil\u00f3sofo y diplom\u00e1tico, fue m\u00e1s bien un escritor de ensayos como <em>Le P\u00e9rou contemporain<\/em> o <em>Les democraties latines de l\u2019Amerique<\/em>, ambos escritos en lengua francesa, o <em>El dilema de la Gran Guerra<\/em>, publicado en 1919. Ventura residi\u00f3 la mayor parte de su vida en Par\u00eds y buena parte de su obra est\u00e1 en franc\u00e9s. Fue C\u00f3nsul peruano en esa ciudad y cumpli\u00f3 funciones diplom\u00e1ticas en Brasil y varios pa\u00edses europeos. <em>La venganza del c\u00f3ndor<\/em> es su libro de relatos m\u00e1s conocido, pero tambi\u00e9n public\u00f3 poes\u00eda, <em>Cantilensa<\/em>, y ensayos como <em>La literatura peruana <\/em>y <em>Del romanticismo al modernismo<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>De esa \u00e9poca podemos considerar tambi\u00e9n al poeta chiclayano <strong>Jos\u00e9 Eufemio Lora y Lora<\/strong>, quien vivi\u00f3 en Par\u00eds y falleci\u00f3 de manera tr\u00e1gica en los rieles del metro en diciembre de 1907. Su poemario <em>Anunciaci\u00f3n<\/em> fue editado p\u00f3stumamente en esa ciudad en 1908.<\/p>\n\n\n\n<p>A partir de los a\u00f1os 20 la presencia de poetas y escritores peruanos en Francia se hace un poco m\u00e1s visible. Sin duda alguna el caso m\u00e1s notable es el de <strong>C\u00e9sar Vallejo<\/strong>, quien lleg\u00f3 en julio de 1923 a Par\u00eds y permaneci\u00f3 hasta su muerte en 1938, con ocasionales salidas a Espa\u00f1a y a la URSS. All\u00ed escribi\u00f3 la mayor parte de su poes\u00eda y de su obra en prosa, fuera de <em>Los Heraldos Negros<\/em> y <em>Trilce<\/em>, sus primeros poemarios, escritos en el Per\u00fa. De esa misma \u00e9poca podemos encontrar a <strong>Alfredo Gonz\u00e1lez Prada<\/strong>, hijo de don Manuel, quien compil\u00f3 y edit\u00f3 la vida de su padre y fue colaborador de Vallejo, habiendo pertenecido al grupo Col\u00f3nida.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large\"><img loading=\"lazy\" width=\"600\" height=\"400\" src=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/cesar-vallejo-en-paris.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1095\" srcset=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/cesar-vallejo-en-paris.jpg 600w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/cesar-vallejo-en-paris-300x200.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><figcaption><strong>C\u00e9sar Vallejo<\/strong><\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p><strong>C\u00e9sar Moro<\/strong>, seud\u00f3nimo de Alfredo Quizpez &#8211; As\u00edn, vivi\u00f3 tambi\u00e9n en Par\u00eds entre 1925 y 1933, y escribi\u00f3 buena parte de su poes\u00eda surrealista en franc\u00e9s, gracias a la influencia de Andr\u00e9 Br\u00e9ton y Paul Eluard. Otro poeta importante, <strong>Xavier Abril de Vivero<\/strong>, estuvo en Francia hacia finales de los a\u00f1os 20, comparti\u00f3 parte de su estancia con C\u00e9sar Vallejo, a quien dedic\u00f3 una antolog\u00eda de su poes\u00eda en 1943. A trav\u00e9s suyo se conoci\u00f3 la corriente surrealista en el Per\u00fa.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Segunda mitad del siglo XX<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La llegada de nuevos poetas y narradores en la segunda parte del siglo pasado se acentu\u00f3 y se consolid\u00f3 de manera definitiva, especialmente luego de terminada la Segunda Guerra Mundial.<\/p>\n\n\n\n<p>Fuera de Vallejo, en este periodo se concentran quiz\u00e1s los m\u00e1s importantes narradores de nuestro tiempo, es decir, <strong>Mario Vargas Llosa<\/strong>, <strong>Julio Ram\u00f3n Ribeyro<\/strong> y <strong>Alfredo Bryce Echenique<\/strong>. Vargas Llosa vivi\u00f3 en Par\u00eds entre 1960 y 1967, y escribi\u00f3 all\u00ed su primera novela <em>La ciudad y los perros<\/em>, dando inicio as\u00ed a esa larga carrera de narrador que lo ha llevado hasta el premio Nobel de Literatura. Ribeyro vivi\u00f3 casi 40 a\u00f1os de su vida en Par\u00eds, donde trabaj\u00f3 y escribi\u00f3 la mayor parte de sus cuentos, ensayos, teatro y autobiograf\u00eda. Por su parte Alfredo Bryce, en Francia desde 1964, ha marcado buena parte de su obra en base a su vida -aventuras y desventuras- en Par\u00eds y otras ciudades francesas.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/vargas-llosa-en-paris.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1096\" width=\"564\" height=\"376\" srcset=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/vargas-llosa-en-paris.jpg 600w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/vargas-llosa-en-paris-300x200.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 564px) 100vw, 564px\" \/><figcaption><strong>Mario Vargas Llosa<\/strong><\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Mucho se ha hablado de la vida y obra de los tres autores mencionados l\u00edneas arriba, pero existen muchos m\u00e1s que vale la pena mencionar. Tres nombres aparecen en primer lugar. <strong>Luis Loayza<\/strong>, quien vivi\u00f3 en Par\u00eds los \u00faltimos 20 a\u00f1os de su vida, fue miembro de la generaci\u00f3n del 50 junto con los tres anteriores. Sus ensayos y cuentos cortos lo han convertido en un escritor de culto. <strong>Manuel Scorza<\/strong> vivi\u00f3 en Par\u00eds desde 1968 y sus novelas de corte neoindigenista han sido traducidas a numerosas lenguas. Como editor, a trav\u00e9s de <em>Populibros<\/em>, hizo llegar a precios muy bajos la literatura peruana y mundial. Falleci\u00f3 en 1983 en un accidente de aviaci\u00f3n cerca de Madrid. <strong>Blanca Varela<\/strong> vivi\u00f3 en Europa, y tambi\u00e9n en Par\u00eds, entre 1949 y 1955, mientras estuvo casada con Fernando de Szyszlo. Su poes\u00eda, de influencias surrealistas y existencialistas, la ha convertido en un \u00edcono de la poes\u00eda peruana actual. Tambi\u00e9n podemos incluir en este grupo al poeta <strong>Leopoldo Chariarse, <\/strong>quien vivi\u00f3 en Par\u00eds desde 1951.<\/p>\n\n\n\n<p>A partir de la d\u00e9cada de 1970, una nueva generaci\u00f3n de poetas y narradores se afincaron en Francia. Algunos llegaron con becas para estudiar, otros simplemente iniciaron su aventura francesa en Par\u00eds y poco a poco se fueron quedando, a veces hasta nuestros d\u00edas. Entre ellos podemos contar a los poetas <strong>Elqui Burgos<\/strong>, <strong>Jorge N\u00e1jar<\/strong>, <strong>Carlos Henderson<\/strong>, <strong>Rodolfo Hinostroza<\/strong>, <strong>Patrick Rosas<\/strong>, <strong>Jos\u00e9 Rosas Ribeyro<\/strong>, <strong>Mario Wong<\/strong>, <strong>Abelardo S\u00e1nchez Le\u00f3n<\/strong>, <strong>Antonio Claros<\/strong>, <strong>Carmen Oll\u00e9<\/strong>, <strong>Enrique Ver\u00e1stegui<\/strong>, <strong>Armando Rojas<\/strong>, <strong>Ra\u00fal Bueno<\/strong>, <strong>Enrique Pe\u00f1a Barrenechea, Alejandro Calder\u00f3n, Porfirio Mamani Macedo, Jos\u00e9 Manuel Guti\u00e9rrez Sousa<\/strong> (\u201cKruf\u00fa Orifuz\u201d), <strong>Alberto Wagner de Reyna<\/strong> y narradores como <strong>Harry Belev\u00e1n<\/strong>, <strong>Carlos Calder\u00f3n Fajardo<\/strong>, <strong>Porfirio Mamani Macedo<\/strong>, <strong>Alfredo Pita<\/strong>, <strong>Leyla Bartet<\/strong> o <strong>Edgar Montiel<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/joserosas-ribeyro.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1097\" width=\"463\" height=\"655\" srcset=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/joserosas-ribeyro.jpg 575w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/joserosas-ribeyro-212x300.jpg 212w\" sizes=\"(max-width: 463px) 100vw, 463px\" \/><figcaption><strong>Jos\u00e9 Rosas Ribeyro<\/strong><\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>No solo hablamos de Par\u00eds, pues otras ciudades de Francia tambi\u00e9n recibieron a nuestros escritores. Es el caso de Grenoble, por donde pasaron <strong>Marco Martos<\/strong>, <strong>Gregorio Mart\u00ednez<\/strong> e <strong>Hildebrando P\u00e9rez Grande<\/strong>. En Niza estuvo el poeta <strong>Antonio Cisneros Campoy<\/strong>, en Pau <strong>H\u00e9ctor Loayza<\/strong> y en Tahit\u00ed <strong>Hugo Neyra<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e1s adelante, ya casi antes de terminar el siglo XX, llegaron tambi\u00e9n a Par\u00eds otros autores como los narradores <strong>Jorge Cuba Luque<\/strong>, <strong>Carlos Herrera<\/strong> <strong>Rodr\u00edguez<\/strong>, <strong>Pilar Dughi,<\/strong> <strong>Violeta Barrientos, Miguel Rodr\u00edguez Li\u00f1\u00e1n<\/strong> y<strong> Jos\u00e9 Zapata, <\/strong>as\u00ed como los poetas <strong>Homero Alcalde<\/strong>, <strong>Ina Salazar<\/strong>, <strong>Alonso Ruiz Rosas,<\/strong> <strong>Grecia C\u00e1ceres y Julio Heredia.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Siglo XXI<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Ya en el presente siglo la llegada de nuevos escritores se ha mantenido. Sin duda alguna, las facilidades para el transporte, los estudios especializados en las universidades francesas y, \u00faltimamente, la ausencia de visa para entrar a la Uni\u00f3n Europea han sido determinantes para la llegada de estos nuevos narradores y poetas.<\/p>\n\n\n\n<p>Se distinguen dos de ellas que escriben y trabajan en la lengua quechua como son <strong>Gloria C\u00e1ceres Vargas<\/strong> y <strong>Chaska Ninawaman<\/strong>. Tambi\u00e9n, <strong>Diego Trelles Paz<\/strong>, quienha ganado varios premios internacionales y destaca como autor de novela negra. Fallecida recientemente, <strong>Patricia de Souza<\/strong> ha dejado tras de s\u00ed una interesante obra de car\u00e1cter feminista. Asimismo, <strong>Ricardo Sumalavia<\/strong>, quien vivi\u00f3 varios a\u00f1os en Burdeos, es uno de los principales animadores de la microfici\u00f3n en el Per\u00fa.<\/p>\n\n\n\n<p>Entre los poetas tenemos a <strong>Robert Baca Oviedo<\/strong> y su <em>Cartograf\u00eda de lo invisible<\/em>, <strong>Luis Miguel Hermoza<\/strong>, autor de <em>Pueblo Joven I, II y III<\/em>, y <strong>Miguel Lerzundi<\/strong>, fil\u00f3sofo y cantante, creador de <em>Superaci\u00f3n (Im) personal<\/em>. Tambi\u00e9n <strong>Iv\u00e1n Blas Hervias<\/strong>, autor de <em>Correos al auxilio de la memoria<\/em>, y de otros cuentos y novelas.<\/p>\n\n\n\n<p>Viven asimismo en Francia <strong>F\u00e9lix Terrones<\/strong> y <strong>Nataly Villena Vega<\/strong>, quienes han apostado por la microficci\u00f3n en algunas de sus obras, <em>El viento en tu cara <\/em>(Terrones) y <em>Una voz que existe<\/em> (Villena), pero destacan tambi\u00e9n como traductor y cr\u00edtica literaria, respectivamente. Permanentemente comparten las veladas literarias que se organizan en Par\u00eds y otras ciudades de Francia.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large\"><img loading=\"lazy\" width=\"456\" height=\"693\" src=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/Nathaly-Villena.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-1098\" srcset=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/Nathaly-Villena.png 456w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/Nathaly-Villena-197x300.png 197w\" sizes=\"(max-width: 456px) 100vw, 456px\" \/><figcaption>Nataly Villena Vega<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p><strong>Lenin Solano Ambia<\/strong>, con un amplio n\u00famero de novelas, <strong>Paul Baudry,<\/strong> autor de <em>La rep\u00fablica de las chispas<\/em>, y <strong>Francisco Izquierdo Quea<\/strong>, codirector de El Hablador y autor de <em>No hay m\u00e1s ciudad<\/em>, forman parte del contingente de narradores en Francia durante el presente siglo junto con <strong>V\u00edctor M. Lozada<\/strong>, <strong>Rub\u00e9n Millones<\/strong>, <strong>Abraham Prudencio S\u00e1nchez<\/strong> y <strong>Mariano Vargas<\/strong>. Aun poco conocido, <strong>Mariano Am\u00e9zaga<\/strong>, autor de dos trilog\u00edas <em>Las Aventuras de Gali y Leo<\/em> y <em>Edson 1, 2 y 3<\/em>, se perfila como una nueva figura de nuestras letras.<\/p>\n\n\n\n<p>Cabe se\u00f1alar que los autores antes rese\u00f1ados se mencionan como poetas o narradores, pero, en muchos casos, son autores tambi\u00e9n de obras en prosa (cuentos, novela, ensayos) o de algunos libros de poes\u00eda, lo cual no les quita el hecho de ser calificados en una u otra posici\u00f3n. Este breve recuento de los poetas y narradores que viven o han vivido en Francia, necesariamente incompleto, me permite despedirme por ahora, pues dejo Francia y volver\u00e9 muy pronto al Per\u00fa, desde donde espero seguir colaborando, quiz\u00e1s desde otra columna.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><strong>Par\u00eds, diciembre de 2022<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Par\u00eds sigui\u00f3 siendo una fiesta Por Carlos Germ\u00e1n Am\u00e9zaga Par\u00eds ha sido siempre una fuente de inspiraci\u00f3n para poetas y narradores, adem\u00e1s de otros artistas. Por lo menos desde el siglo XIX, los nombres de Rostand, Balzac, Dumas -padre e hijo-, Hugo, Verne, Stendhal, Zol\u00e1, Flaubert y tantos otros fueron capaces de llenarnos la cabeza [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[197,194,8,12,1],"tags":[215,214],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1090"}],"collection":[{"href":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1090"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1090\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1099,"href":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1090\/revisions\/1099"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1090"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1090"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1090"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}