{"id":1085,"date":"2022-11-25T18:34:56","date_gmt":"2022-11-25T23:34:56","guid":{"rendered":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/?p=1085"},"modified":"2022-11-25T18:34:56","modified_gmt":"2022-11-25T23:34:56","slug":"resena-el-tiempo-de-las-moscas-2022-de-claudia-pineiro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/2022\/11\/25\/resena-el-tiempo-de-las-moscas-2022-de-claudia-pineiro\/","title":{"rendered":"Rese\u00f1a: El tiempo de las moscas (2022) de Claudia Pi\u00f1eiro"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center has-large-font-size\"><strong><u>Moscas, mujeres y muerte<\/u><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right has-large-font-size\"><strong>Por Omar Guerrero<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>El tiempo de las moscas<\/em> (Alfaguara, 2022) es la nueva novela de la escritora argentina Claudia Pi\u00f1eiro (Buenos Aires, 1960), autora reconocida por sus libros de novela negradonde siempre (o casi siempre) ocurre un asesinato (o varios), dando paso a una verdad que queda por descubrir. Buena parte de su obra ha sido merecedora de innumerables premios, adem\u00e1s de ser adaptadas al cine o a la televisi\u00f3n. Esta nueva entrega es la continuaci\u00f3n de la novela <em>Tuya<\/em> (Alfaguara, 2005). Su personaje principal es In\u00e9s Pereyra, quien ahora ha decidido cambiar su apellido de casada a Experey. Con esta decisi\u00f3n desea enterrar todo lo que signific\u00f3 su matrimonio, aunque no lo que fue su familia, sobre todo, su condici\u00f3n de madre, o lo que queda de ello.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/El-tiempo-de-las-moscas-portada.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1086\" width=\"379\" height=\"594\" srcset=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/El-tiempo-de-las-moscas-portada.jpg 319w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/El-tiempo-de-las-moscas-portada-191x300.jpg 191w\" sizes=\"(max-width: 379px) 100vw, 379px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>In\u00e9s estuvo quince a\u00f1os en prisi\u00f3n por haber cometido un asesinato despu\u00e9s de descubrir la infidelidad de su marido. Una vez en libertad, ella ha logrado reformular muchas cosas en su vida. Hasta ha logrado asumir con iron\u00eda ciertos hechos que le sucedieron, como adquirir para ella misma el t\u00e9rmino \u201ctuya\u201d. Tambi\u00e9n ha logrado entablar una sincera amistad con otra expresidiaria que se hace llamar la Manca. Al mismo tiempo, ha creado una empresa de fumigaci\u00f3n llamada MMM Control inofensivo de plagas. Tres emes. La primera, relacionada a las moscas (su insecto preferido). La segunda, vinculada a las mujeres (porque ella es su propia jefa y espera tener solo clientas). Y la tercera, en relaci\u00f3n con la muerte (esta \u00faltima con respecto al acto de fumigar). De esta manera, In\u00e9s se convierte en una especialista en venenos: mata todo tipo de insectos o plagas, menos moscas, porque, como ya se ha dicho, es su insecto favorito. Tanto le atraen las moscas que desde que estuvo en la c\u00e1rcel ha le\u00eddo muchos libros relacionados a este tema (de ah\u00ed el t\u00edtulo de esta novela). Por su parte, la Manca tambi\u00e9n desarrollar\u00e1 trabajos de investigaci\u00f3n privada, como si fuese una detective. La mayor\u00eda de los casos que investiga tienen que ver con temas de infidelidad en varones, sean esposos o novios, lo cual detesta, pero tiene que aceptarlos por ser rentables. Con estas nuevas ocupaciones, ambas se convertir\u00e1n en una especie de Thelma y Louise que intentar\u00e1n remediar m\u00e1s de un problema personal, siempre con un sentido de justicia, sobre todo si ata\u00f1e a lo femenino. &nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Otro personaje que proviene de <em>Tuya<\/em> es Laly, la hija de In\u00e9s, quien ahora se hace llamar con su verdadero nombre: Laura. Ella es madre de Guillermina, una adolescente como cualquiera, solo que le gusta mucho montar <em>skate<\/em>. Laura tambi\u00e9n es mam\u00e1 de un peque\u00f1o beb\u00e9 llamado Dante, producto de su nuevo compromiso. Junto con Javier, la nueva pareja de Laura, padre biol\u00f3gico de Dante y, a la vez, padre adoptivo de Guillermina, forman una familia ideal, tan igual como lo deseaba In\u00e9s en <em>Tuya<\/em>. La \u00fanica diferencia es que en esta vida de familia tan perfecta no existen infidelidades. Tampoco existe In\u00e9s. Ella ni siquiera es mencionada.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Ambos personajes han decidido enterrar su pasado, aunque la trama de <em>El tiempo de las moscas<\/em> har\u00e1 que vuelva a surgir esta relaci\u00f3n entre madre e hija que ambas cre\u00edan finiquitada. Cabe aclarar que esta relaci\u00f3n en <em>Tuya<\/em> era totalmente desastrosa. In\u00e9s, en su af\u00e1n de salvar su matrimonio, pensando siempre en el qu\u00e9 dir\u00e1n, se dedicaba a saber todo sobre la infidelidad de su marido. Es entonces que se olvida de prestar atenci\u00f3n a su hija Laly (ahora Laura), a quien consideraba una adolescente conflictiva con la que no pod\u00eda ni siquiera conversar, mucho menos entenderla, al punto de llegar a confundir su temprano embarazo con una gordura. Es m\u00e1s, ni siquiera se lleg\u00f3 a enterar de que su hija de diecisiete a\u00f1os estaba por dar a luz, no sin antes pasar por la tentativa de un aborto. Producto de este embarazo nace Guillermina, quien ha crecido sin la presencia de su abuela, tampoco de su abuelo. Este lugar fue reemplazado por Blanca, la madre de In\u00e9s, cuya memoria s\u00ed persiste en Laura y en Guillermina. (Blanca muri\u00f3 antes de ver a su hija In\u00e9s de nuevo en libertad).&nbsp; &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El reencuentro entre madre e hija se dar\u00e1 a partir de la presencia de otro personaje femenino. Su nombre es Susana Bonar, tambi\u00e9n llamada Petra (mencionada de esta manera por sus colegas de televisi\u00f3n por la dureza y frialdad que la caracteriza). Se trata de una mujer siniestra de mucho poder y dinero que contratar\u00e1 los servicios de In\u00e9s no solo para que fumigue su casa, sino para que le venda, a cualquier precio, un poderoso y efectivo veneno para acabar con la vida de alguien cuya identidad se desconoce. In\u00e9s se niega en un primer momento. No desea saber ni siquiera qui\u00e9n ser\u00e1 la v\u00edctima. Piensa que puede ser una venganza ante una infidelidad, tan igual como lo hizo ella en el pasado y que la oblig\u00f3 a ir a prisi\u00f3n. Tanta es la insistencia de Susana Bonar y la oferta de pagar lo que sea, que In\u00e9s duda en aceptar su propuesta a pesar de recibir un adelanto. No quiere verse comprometida en otro asesinato. No desea volver a la c\u00e1rcel. Se lo comenta a la Manca, que no puede ocultar su asombro ante la oferta que ha recibido su amiga In\u00e9s. Lo que s\u00ed llega a ocultar la Manca (de manera moment\u00e1nea) es un diagn\u00f3stico que compromete seriamente su salud. Este secreto queda descubierto por In\u00e9s, quien obliga a su amiga a llevar un tratamiento para salvar su vida. \u00bfPero c\u00f3mo? Si el sistema nacional de salud argentino pospone cualquier atenci\u00f3n por los siguientes meses, largos meses, la \u00fanica manera viable de tratar el problema de salud de la Manca es a trav\u00e9s de un m\u00e9dico particular, pero cuesta muy caro. In\u00e9s no quiere perder a la \u00fanica amiga que ha tenido en su vida. Por eso, acepta la propuesta de Susana Bonar de venderle el veneno que necesita para acabar con la vida de alguien. Por su parte, la Manca no puede rechazar la ayuda de su amiga In\u00e9s, a pesar del riesgo que esto significa, no sin antes poner la condici\u00f3n de investigar a fondo para saber a qui\u00e9n ser\u00e1 derivado el veneno que desea comprar esta mujer llamada Susana Bonar. Es a partir de este punto que sucede lo mejor de la novela, sobre todo por desarrollarse el descubrimiento de una verdad a\u00fan oculta.<\/p>\n\n\n\n<p><em>El tiempo de las moscas<\/em> empieza con tres ep\u00edgrafes. Uno de Marguerite Duras de su texto <em>Escribir<\/em>. Otro de una canci\u00f3n de Chico Buarque titulada \u201cUma can\u00e7ao desnaturada\u201d, y el tercero del libro <em>Movimiento perpetuo<\/em> de Augusto Monterroso. Los tres ep\u00edgrafes son bastante expl\u00edcitos con lo que se desarrolla en la novela de Claudia Pi\u00f1eiro, sobre todo los textos de Duras y Monterroso. Cito el primero: \u201cLa muerte de una mosca: es la muerte (\u2026). Vemos morir a un perro, vemos morir a un caballo, y decimos algo, por ejemplo, pobre animal\u2026 Pero por el hecho de que muera una mosca, no decimos nada, no damos constancia, nada\u201d. Cito el tercero: \u201cHay tres temas: el amor, la muerte y las moscas. Desde que el hombre existe, ese sentimiento, ese temor, esas presencias lo han acompa\u00f1ado siempre. Traten otros los dos primeros. Yo me ocupo de las moscas, que son mejores que los hombres, pero no que las mujeres\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Ya se ha mencionado la amistad entre In\u00e9s y la Manca. Es precisamente la segunda quien cobra relevancia en esta historia no solo por las acciones que realiza sino tambi\u00e9n por sus deducciones, incluso hasta por lo que piensa, sobre todo si es para cuestionar cualquier sistema impuesto, m\u00e1s a\u00fan si este afecta a lo femenino. Aqu\u00ed un ejemplo: \u201c-In\u00e9s, vos mataste, pero con motivo. Tuyo, propio, equivocado o no, pero con un motivo. Se ve la diferencia, \u00bfno? Y el da\u00f1o que te hicieron y la emoci\u00f3n violenta y etc\u00e9tera, etc\u00e9tera. Adem\u00e1s, pagaste lo que hiciste. \u00c9ste mata porque chup\u00f3 de m\u00e1s, porque se quiso hacer el loquito, porque corr\u00eda una picada, porque se sent\u00eda poronga, o and\u00e1 a saber. Pero sin motivo que lo justifique, y seguro no paga ni la mitad de lo que hizo. (\u2026) In\u00e9s intenta convencerse a s\u00ed misma de la diferencia entre ella y el hombre que, seg\u00fan el noticiero de la TV, est\u00e1 pr\u00f3fugo despu\u00e9s de matar a tres personas en un accidente de tr\u00e1nsito. En el informe no lo llaman asesino. Sospecha que si a ese hombre lo compararan con ella se sentir\u00eda ofendido. En la mesa, por debajo de la caja de la pizza y las latas de cerveza, se asoma el sobre con los mil d\u00f3lares que le dio la se\u00f1ora Bonar, unas horas atr\u00e1s. In\u00e9s deja la vista perdida all\u00ed, sin ver. La Manca sigue la direcci\u00f3n de su mirada y decide reconducirla a ese asunto tan descabellado y a la vez tan concreto -una cliente quiere que le venda veneno para matar a alguien-\u201d.&nbsp; &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En la novela tambi\u00e9n se inserta un coro femenino (o de feministas) como si fuese un coro griego. Ellas tambi\u00e9n cuestionan, preguntan, responden, deducen, deciden y votan. El lector, en esta ocasi\u00f3n, tendr\u00e1 que descubrir si estas decisiones o votos interfieren en los hechos de la novela. Aqu\u00ed un ejemplo: \u201cMe parece que Medea no ten\u00eda red de amigas. Nadie que la parara, pobre mujer. \u00bfPobre mujer? And\u00e1 a saber c\u00f3mo era la amistad entre mujeres por aquel entonces. \u201cDesterrada y sin honra\u201d, le cant\u00f3 el coro, porque el marido no se acostaba m\u00e1s en su cama. Mi marido y yo dormimos en camas separadas. Nosotros dormimos bajo distinto techo. Nosotros juntos, pero no cogemos. \u00bfCojemos o cogemos? Depende. Yo tuve un bulto en una teta y cada vez que me hago una mamograf\u00eda espero lo peor. A m\u00ed no me da miedo, pero me duelen en ese aparato que te toma las im\u00e1genes. El dolor de Medea, \u00e9se s\u00ed que es dolor. \u00bfTe refer\u00eds al dolor despu\u00e9s de matar a sus hijos, o antes, cuando Jas\u00f3n la deja por Cre\u00fasa? No la deja por Cre\u00fasa, la deja por un reino. T\u00edpico. Ning\u00fan dolor justifica lo que hizo. Nadie intenta justificar, pero nos merecemos, a esta altura, comprender. Yo con dolor de tetas te mato a alguien. \u00bfTanto puede doler ser dejada por un hombre? Ser dejada, punto, que si te deja una mujer tampoco debe ser agradable. Deber\u00eda ser lo mismo. Ni idea, yo no me atrevo, como In\u00e9s. El verdadero problema es el desgarro porque no te quieran m\u00e1s. Si mi marido me deja o se muere hoy, yo sigo sola con el resto del camino. Coincido, con mano o sin mano, yo me arreglar\u00eda muy bien. A m\u00ed me dej\u00f3 y me arreglo m\u00e1s o menos. Yo lo dej\u00e9 a \u00e9l. Busco y no encuentro ning\u00fan hombre que me atraiga. Yo tampoco. Vos ten\u00e9s marido. Mi marido es mi marido, pero busco. Miro a mi alrededor y nada. Miro al ras del piso. Yo me r\u00edo mucho m\u00e1s con mis amigas que en una cita con un hombre. Pero es que no sal\u00eds con un hombre para re\u00edrte. \u00bfY para qu\u00e9? \u00a1Para coger! Cojer. Coger. Votemos\u201d. &nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Cabe aclarar que en estos cap\u00edtulos correspondientes al coro femenino se introducen textos en cursivas correspondientes a discursos feministas de autoras y activistas como Rebeca Solnit, Toni Morrison, Sara Ahmed, Marta Lamas, Rita Segato, Esther Perel, Francesca Izzo, Florencia Angiletta, Lina Meruane, Marguerite Duras, Vivian Gornick, Natalia Ginzburg, Chimamanda Ngozi Adichie, Angela Davis, Mar\u00eda Mies, Judith Butler y Rosa Montero. Sus nombres aparecen al final de cada uno de estos cap\u00edtulos a partir de notas donde tambi\u00e9n se colocan sus libros o discursos citados.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/Claudia-Pineiro-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1087\" width=\"589\" height=\"391\" srcset=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/Claudia-Pineiro-1.jpg 980w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/Claudia-Pineiro-1-300x200.jpg 300w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/Claudia-Pineiro-1-768x511.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 589px) 100vw, 589px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Otros temas que se desarrollan en <em>El tiempo de las moscas<\/em> son la maternidad, la salud, la relaci\u00f3n entre madre e hija, los hijos, la familia, la identidad sexual, lo transexual, el machismo, el feminismo, la muerte, la amistad y el duelo. Incluso hasta se podr\u00eda considerar la venganza. Aunque esta \u00faltima se puede concretar o no. Todo depende de la decisi\u00f3n final de In\u00e9s, y tambi\u00e9n de las investigaciones de la Manca, su fiel amiga. Como ya se ha dicho, ambas son como Thelma y Louise, solo que tendr\u00e1n que decidir y actuar a tiempo para que el final, esta vez, sea diferente, sea mejor, menos tr\u00e1gico, m\u00e1s alegre, sobre todo en sus vidas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">*****<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong><u>Datos del libro rese\u00f1ado<\/u><\/strong><strong>:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Claudia Pi\u00f1eiro<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><em>El tiempo de las moscas<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Alfaguara, 2022<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Puntaje: 4\/5<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Moscas, mujeres y muerte Por Omar Guerrero El tiempo de las moscas (Alfaguara, 2022) es la nueva novela de la escritora argentina Claudia Pi\u00f1eiro (Buenos Aires, 1960), autora reconocida por sus libros de novela negradonde siempre (o casi siempre) ocurre un asesinato (o varios), dando paso a una verdad que queda por descubrir. 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