{"id":108,"date":"2020-04-20T14:52:17","date_gmt":"2020-04-20T14:52:17","guid":{"rendered":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/?p=108"},"modified":"2020-04-20T15:48:54","modified_gmt":"2020-04-20T15:48:54","slug":"las-pandemias-historicas-y-las-oportunidades-para-la-civilizacion-de-la-peste-negra-al-renacimiento","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/2020\/04\/20\/las-pandemias-historicas-y-las-oportunidades-para-la-civilizacion-de-la-peste-negra-al-renacimiento\/","title":{"rendered":"Las pandemias hist\u00f3ricas y las oportunidades para la civilizaci\u00f3n: De la peste negra al Renacimiento"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large\"><img loading=\"lazy\" width=\"1024\" height=\"575\" src=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/peste-negra-2-1024x575.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-109\" srcset=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/peste-negra-2-1024x575.jpg 1024w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/peste-negra-2-300x168.jpg 300w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/peste-negra-2-768x431.jpg 768w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/peste-negra-2-1200x673.jpg 1200w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/peste-negra-2.jpg 1440w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Por Carlos Carcel\u00e9n Reluz<\/p>\n\n\n\n<p>La actual pandemia no tiene comparaci\u00f3n con las m\u00e1s grandes olas epid\u00e9micas sucedidas a lo largo de la Historia, como las de peste en los siglos XIV y XVII o la de gripe espa\u00f1ola de 1920. La rapidez de los sistemas de transporte a nivel internacional, la interdependencia comercial, la alta concentraci\u00f3n demogr\u00e1fica en zonas urbanas, la costumbre de participar en eventos masivos, entre otras, son las caracter\u00edsticas de la globalizaci\u00f3n contempor\u00e1nea que propician la r\u00e1pida expansi\u00f3n de una enfermedad originada en una lejana provincia china, cuya etiolog\u00eda era \u2013y es\u2013 desconocida y para la cual no hay tratamiento prescrito y menos vacuna.<\/p>\n\n\n\n<p>La primera pandemia que fue objeto de estudio por su importancia en la reconfiguraci\u00f3n de la econom\u00eda, sociedad y cultura europea fue la \u201cpeste negra\u201d que, a mediados del siglo XIV, signific\u00f3 el punto de quiebre de una Edad Media caracterizada por el dogmatismo, la ignorancia y la teolog\u00eda a una Edad Moderna que empez\u00f3 con una renovaci\u00f3n intelectual sin precedente, y una expansi\u00f3n econ\u00f3mica y social que dieron sustento al capitalismo hasta nuestros d\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<p>Seg\u00fan Ole Benedictow (2011), <a href=\"https:\/\/www.revistadelibros.com\/articulos\/la-peste-negra-un-estudio-de-ole-j-benedictow\">la peste negra<\/a> se expandi\u00f3 desde Asia central por las rutas de comercio que llegaban a la cuenca del Mediterr\u00e1neo y se extend\u00edan por toda \u00c1frica y Europa desde el a\u00f1o 1346 hasta el 1353. La epidemia mat\u00f3 a un tercio de la poblaci\u00f3n del Viejo Mundo (Asia, \u00c1frica y Europa), con un aproximado de 200 millones de v\u00edctimas. Solo en Europa se calcula la muerte de unos 50 millones de un total de 80, raz\u00f3n por la que constituye la peor tragedia demogr\u00e1fica de la historia.<\/p>\n\n\n\n<p>Las causantes de la mortandad fueron la peste bub\u00f3nica y sus variantes como la septic\u00e9mica y la neum\u00f3nica que lograron expandirse gracias al panorama general del inicio de una crisis estructural de origen clim\u00e1tico denominada Peque\u00f1a Edad Glaciar. Esta se manifest\u00f3 a trav\u00e9s de una ca\u00edda del promedio de las temperaturas a nivel global. De acuerdo con <a href=\"http:\/\/secuencia.mora.edu.mx\/index.php\/Secuencia\/article\/view\/1190\/1099\">Brian Fagan<\/a> (2009), en Europa, provoc\u00f3 sucesivas sequ\u00edas y escasez de alimentos, como la \u201cgran hambruna\u201d (1315-1321). Asimismo, gener\u00f3 una serie de conflictos sociales de origen tributario, como las revueltas campesinas en Francia, Inglaterra, Catalu\u00f1a, Galicia, entre las m\u00e1s importantes, pero que de manera irreversible debilitaron la legitimidad de los se\u00f1ores feudales europeos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large\"><img loading=\"lazy\" width=\"1024\" height=\"576\" src=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/peste-negra-1024x576.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-110\" srcset=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/peste-negra-1024x576.jpg 1024w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/peste-negra-300x169.jpg 300w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/peste-negra-768x432.jpg 768w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/peste-negra-1536x864.jpg 1536w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/peste-negra-1200x675.jpg 1200w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/peste-negra.jpg 1600w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption>Fuente: El Confidencial<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>A ello se sumaron varios conflictos pol\u00edticos y territoriales debido a reclamos de viejos derechos hereditarios entre los monarcas europeos, de los que se destaca la <a href=\"https:\/\/historia.nationalgeographic.com.es\/a\/guerra-cien-anos-entre-francia-e-inglaterra_14691\">Guerra de los Cien A\u00f1os<\/a> (1337-1453) entre Inglaterra y Francia. Tambi\u00e9n tuvieron lugar diversos conflictos al interior de la Iglesia cat\u00f3lica que desencadenaron el <a href=\"https:\/\/www.lavanguardia.com\/historiayvida\/edad-media\/20180509\/47313531038\/el-papa-luna-y-el-cisma-de-occidente.html\">Cisma de Occidente<\/a> con la existencia en paralelo de dos pont\u00edfices, uno en Roma y otro en Avi\u00f1\u00f3n, lo que produjo la peor \u00e9poca de desgobierno y corrupci\u00f3n al interior de esa instituci\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Pero como todo en el devenir hist\u00f3rico no es bueno ni malo, las terribles escenas de muerte y destrucci\u00f3n que nos dej\u00f3 la crisis del siglo XIV dieron paso a una nueva era en la que aparece el \u201chombre nuevo\u201d: el humanista que decepcionado de la teolog\u00eda y los dogmas se dirige a la revalorizaci\u00f3n del esp\u00edritu humano a partir de la uni\u00f3n de la cultura de esa \u00e9poca con la cl\u00e1sica (greco-romana), que permite inaugurar un periodo de rica producci\u00f3n filos\u00f3fica y literaria. El humanista fue el escritor, el pensador, el intelectual, que no se limit\u00f3 al estudio de la teolog\u00eda y las sagradas escrituras, como en los siglos pasados, sino que le dio mayor importancia al estudio de las ciencias humanas y a las lenguas cl\u00e1sicas como el lat\u00edn y el griego cl\u00e1sico.<\/p>\n\n\n\n<p>Como corriente filos\u00f3fica, el Humanismo se opuso al teocentrismo de la escol\u00e1stica medieval y propuso el antropocentrismo y las humanidades para generar una formaci\u00f3n integral del hombre basada en las fuentes cl\u00e1sicas. Con estos fundamentos, los humanistas comenzaron a sacar a la luz numerosas obras escritas en la antig\u00fcedad que estaban escondidas en las bibliotecas monacales, para leerlas con los nuevos puntos de vista producidos por el capitalismo inicial y el mundo urbano burgu\u00e9s. Estos afanes ling\u00fc\u00edsticos y filol\u00f3gicos les permitieron fundamentar su confianza en la inteligencia humana y su amor por la naturaleza.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El Humanismo deb\u00eda restaurar todas las disciplinas, ciencias y artes que ayudaran a un mejor conocimiento y comprensi\u00f3n de los autores cl\u00e1sicos, considerados modelo de una humanidad no contaminada por la teolog\u00eda. Las humanidades que resurgen fueron la gram\u00e1tica, la ret\u00f3rica, la literatura, la filosof\u00eda moral y la historia, que son difundidas desde m\u00faltiples perspectivas y debates. De este modo, el di\u00e1logo y la ep\u00edstola se convirtieron en los principales g\u00e9neros literarios humanistas. A esto se unieron las biograf\u00edas de h\u00e9roes y personajes c\u00e9lebres en oposici\u00f3n a las hagiograf\u00edas, y la recopilaci\u00f3n de mitolog\u00eda y relatos populares en contra de los esquem\u00e1ticos y moralistas cantares de gesta. Seg\u00fan <a href=\"https:\/\/elpais.com\/diario\/2003\/08\/23\/babelia\/1061594232_850215.html\">Said<\/a> (2006), de este modo los intelectuales humanistas asumen la responsabilidad pol\u00edtica de criticar lo existente.<\/p>\n\n\n\n<p>La expansi\u00f3n de estos fundamentos permiti\u00f3 el surgimiento del Renacimiento como una etapa de renovaci\u00f3n cultural caracterizada por la exaltaci\u00f3n est\u00e9tica del mundo y del hombre. En la pintura aparecer\u00e1n paisajes con profundidad, pr\u00f3ximos a la realidad, que contrastan con los fondos dorados y simb\u00f3licos de los cuadros medievales. Se descubre la belleza del ser humano y se promueve el desnudo \u2013en b\u00fasqueda de representar correctamente el cuerpo humano\u2013, lo que fue casi inexistente en la Edad Media. A nivel de las t\u00e9cnicas, el arte renacentista encontr\u00f3 el sentido de la proporci\u00f3n y el equilibrio, as\u00ed como la perfecci\u00f3n de la perspectiva. Como se\u00f1al\u00f3 <a href=\"http:\/\/scielo.isciii.es\/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0211-57352007000100013\">Peter Burke<\/a> (2015), la producci\u00f3n art\u00edstica tambi\u00e9n se convirti\u00f3 en un factor de importancia para las ciudades burguesas, sobre todo en el norte de Italia. Cuantas m\u00e1s bellas obras de arte poseyeran, cuantos m\u00e1s artistas trabajasen en ellas, mayor era su prestigio y la cantidad de los visitantes dispuestos a comprar los productos que se vend\u00edan en sus mercados.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large\"><img loading=\"lazy\" width=\"1024\" height=\"455\" src=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/renacimiento-1024x455.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-111\" srcset=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/renacimiento-1024x455.jpg 1024w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/renacimiento-300x133.jpg 300w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/renacimiento-768x341.jpg 768w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/renacimiento-1200x533.jpg 1200w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/renacimiento.jpg 1336w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption>Fuente: Armas y letras<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Este desarrollo cultural a lo largo del siglo XV acompa\u00f1\u00f3 la recuperaci\u00f3n demogr\u00e1fica despu\u00e9s de los desastres del siglo anterior y fueron las bases de la expansi\u00f3n econ\u00f3mica y territorial que buscaba materias primas para la manufactura europea, al igual que nuevos mercados para los productos de dicha actividad. <a href=\"https:\/\/www.redalyc.org\/pdf\/104\/10401615.pdf\">Eric Wolf<\/a>, en su libro <em>Europa y la gente sin historia <\/em>(2005), resalt\u00f3 que la expansi\u00f3n territorial se benefici\u00f3 del nuevo esp\u00edritu individualista liberado de las ataduras dogm\u00e1ticas medievales y por los adelantos cient\u00edficos renacentistas aplicados a la tecnolog\u00eda mar\u00edtima, que sentaron las bases de los nuevos imperios coloniales.<\/p>\n\n\n\n<p>Este proceso de desarrollo cultural, cient\u00edfico y tecnol\u00f3gico, unido a la expansi\u00f3n econ\u00f3mica y territorial, se convirti\u00f3 en el fundamento de la Edad Moderna. Esto nos demuestra que, a pesar de las duras circunstancias por las que atravesaron los pa\u00edses europeos en el siglo XIV, la lenta recuperaci\u00f3n dio lugar a una \u00e9poca caracterizada por el redescubrimiento del valor del hombre por encima de sus miedos y dogmas, y una apertura a la libertad de pensamiento y la secularizaci\u00f3n de la sociedad.<\/p>\n\n\n\n<p>Por estas consideraciones hist\u00f3ricas y a pesar de los terribles resultados que nos traer\u00e1 la pandemia de COVID19, que se manifestar\u00eda en el alto n\u00famero de muertos, el aislacionismo pol\u00edtico, el colapso del comercio y el turismo internacional, el fin de los espect\u00e1culos p\u00fablicos masivos, entre otras, que nos perfilaban como una cultura globalizada, la humanidad tiene las bases para poder salir adelante mirando lo mejor de nosotros mismos y revalorar lo que fuimos y podemos ser como especie.<br><\/p>\n\n\n\n<p>Referencias<\/p>\n\n\n\n<p>Benedictow, O. J. (2011). <em>La Peste Negra (1346-1353), la historia completa<\/em>. Madrid: Editorial Akal.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Burke, P. (2015). <em>El Renacimiento italiano. Cultura y sociedad en Italia<\/em>. Madrid: Alianza editorial.<\/p>\n\n\n\n<p>Fagan, B. (2009). <em>La peque\u00f1a edad de hielo. C\u00f3mo el clima afect\u00f3 a la historia de Europa (1330-1850)<\/em>. Barcelona: Gedisa.<\/p>\n\n\n\n<p>Said, E. (2006). <em>Humanismo y cr\u00edtica democr\u00e1tica<\/em>. Barcelona: Debate.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Wolf, E. (2005). <em>Europa y la gente sin historia<\/em>. M\u00e9xico: Fondo de Cultura Econ\u00f3mica.<br><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Carlos Carcel\u00e9n Reluz La actual pandemia no tiene comparaci\u00f3n con las m\u00e1s grandes olas epid\u00e9micas sucedidas a lo largo de la Historia, como las de peste en los siglos XIV y XVII o la de gripe espa\u00f1ola de 1920. 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