{"id":1067,"date":"2022-11-17T11:12:28","date_gmt":"2022-11-17T16:12:28","guid":{"rendered":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/?p=1067"},"modified":"2022-11-17T11:12:28","modified_gmt":"2022-11-17T16:12:28","slug":"resena-sanchiu-2021-de-dina-ananco","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/2022\/11\/17\/resena-sanchiu-2021-de-dina-ananco\/","title":{"rendered":"Rese\u00f1a: Sanchiu (2021) de Dina Ananco"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center has-large-font-size\"><strong>Un <em>ethos <\/em>que explora los caminos de la poes\u00eda<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right has-large-font-size\"><strong>Por Cesar Augusto L\u00f3pez<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>Sanchiu<\/em>, primer poemario de Dina Ananco, se nos ha presentado como un reto de lectura por nuestras limitaciones ling\u00fc\u00edsticas, ya que no conocemos el awaj\u00fan, base expresiva de los textos. En ese sentido, nuestra aproximaci\u00f3n asume la ausencia de comparaci\u00f3n entre los originales y c\u00f3mo se vierten en el castellano; uno que sin duda ha sido intervenido por el idioma de la poeta, y que consigue cuestionar su linealidad temporal y espacial de perfil anal\u00edtico. Esto significa que hay una conjugaci\u00f3n libre a trav\u00e9s de los saltos de la memoria y la din\u00e1mica de la oralidad que se manifiestan para acelerar o detener la experiencia lectora. En ciertos casos es posible percibir la extensi\u00f3n de los versos en awaj\u00fan y la s\u00edntesis o extensi\u00f3n, mayor o menor, en su nuevo continente, lo cual es un signo de la experiencia y el esfuerzo de autotraducci\u00f3n, por parte de la autora.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/Sanchiu-de-Dina-Ananco.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1068\" width=\"543\" height=\"566\" srcset=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/Sanchiu-de-Dina-Ananco.jpg 620w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/Sanchiu-de-Dina-Ananco-287x300.jpg 287w\" sizes=\"(max-width: 543px) 100vw, 543px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Dentro de nuestra propuesta de lectura consideramos que los diversos temas se desenvuelven por la criba del <em>ethos <\/em>awaj\u00fan-wampis, lo que significa que la lengua de origen prima con su l\u00f3gica y lo que implica esta con la suma de experiencias que la voz po\u00e9tica procura presentar. As\u00ed, se puede experimentar caracteres de confrontaci\u00f3n, exposici\u00f3n, transformaci\u00f3n, denuncia, movimiento, relaci\u00f3n, entre otras pr\u00e1cticas que se manifiestan en los poemas como acontecimientos: hechos intensos, testimoniales, que implican m\u00e1s de una variable en su despliegue. Incluso Sanchiu, abuela a quien Ananco dedica el poemario, es uno de los contrapuntos fuertes en varios poemas en los que se establece un di\u00e1logo que expone aquella \u201c\u00e9thica\u201d personal, familiar y comunitaria que conduce el desvelamiento de la perspectiva awaj\u00fan-wampi en los cuarenta poemas que lo conforman, m\u00e1s un glosario que permite la comprensi\u00f3n de las incrustaciones l\u00e9xicas que se exponen en casi su totalidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Adentr\u00e1ndonos m\u00e1s en la cuesti\u00f3n del libro, como un alcance de la est\u00e9tica de Ananco, es posible reconocer en tres poemas la propuesta total del libro, seg\u00fan nuestra interpretaci\u00f3n. En primer lugar, se debe destacar el poema \u00abTransici\u00f3n\u00bb. Este se caracteriza por su fuerza, pero, sobre todo, porque se coloca a la conciencia de la voz po\u00e9tica en un intersticio claro entre lo occidental y lo amaz\u00f3nico, ya que responde de la siguiente manera a quien cuestiona el lugar desde el que enuncia la voz po\u00e9tica y que no ser\u00eda el suyo: \u00abTe respondo gringa curiosa que \u201cno\u201d sab\u00eda de mi transici\u00f3n\u00bb (85). La sorna es innegable y llega m\u00e1s lejos cuando se afirma que \u00abEn tus palabras veo mi futuro. \/ En tu escritura veo mi pasado. \/ Pretendes saber de m\u00ed. \/ Pretendes conocerme sin haber tomado ayahuasca\u00bb (85). La visi\u00f3n es importante, pero no aquella que tiene que ver con la tradici\u00f3n griega, sino con la precisi\u00f3n de la mirada que pone en jaque a la palabra y a la letra misma de las que se vale Ananco. Sin duda, hay un dislocamiento est\u00e9tico que debe reconocerse en el poemario si se quiere acceder, de buena manera, a su desciframiento. A\u00fan m\u00e1s importante, la visi\u00f3n solo es posible si es acompa\u00f1ada o ayudada por la ayahuasca como fuente de saber. Hay pues, una doble intervenci\u00f3n de la lengua, ya que se le \u201char\u00eda ver\u201d un plano cognoscitivo de una capacidad dial\u00f3gica mayor. Poemas que acompa\u00f1an al plan de este texto son \u00abSutil conexi\u00f3n\u00bb en el que se plantean aspectos de los dobles o la complementariedad, pero, adem\u00e1s, se evidencian se\u00f1ales del ensamblaje \u00edntimo de todo el libro. Esto implica, incluso, el riesgo a una realidad m\u00f3vil o casi inasible como se plantea en \u00abPureza ambigua\u00bb y sus siguientes versos: \u00ab\u2026 debe sentirse uno el absoluto placer al llamarse puro \/ Tan ambiguo \/ como yo en mis diversas culturas\u00bb (107). No se puede endilgar esa especie de miedo at\u00e1vico a la transformaci\u00f3n o a la modernidad achacada a lo ind\u00edgena (el poemario es una muestra de ello), sino que se la ampl\u00eda hasta reducirla en un juego de sentido arriesgado cuando se afirma que la pureza y lo ambiguo son \u00abTan c\u00f3smico[s] como la vida breve hacia la eternidad\u00bb (107). Los tres poemas escogidos, en esta especie de introducci\u00f3n a la lectura, guiaron nuestra forma de atender los cuatro ejes que consideramos b\u00e1sicos en la postura est\u00e9tica de <em>Sanchiu<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>En primer lugar, lo m\u00edtico es una de las constantes que atraviesa el libro y que tambi\u00e9n consigue impregnarse en el castellano, a pesar de su resistencia. Poemas como \u00abAyaymama\u00bb en el que se presenta el mito del canto de esta ave y luego se plantea las ense\u00f1anzas del animal en torno a la elecci\u00f3n de una buena arcilla para la confecci\u00f3n de vasijas (<em>pinin<\/em>), la que ha ca\u00eddo en el olvido por los awaj\u00fan, manifiesta esa din\u00e1mica estructural en la que se aglomeran los elementos y la voz quiebra el ordenamiento \u201cnatural\u201d de la secuencia anal\u00edtica. De este modo, lo m\u00edtico mantiene su constante presencia en lo on\u00edrico, er\u00f3tico y ag\u00f3nico del poema \u00abTijai\u00bb o incluso penetra en la conciencia del amor en la relaci\u00f3n que se establece entre el vuelo del <em>pihuicho<\/em> y el alejamiento causado por el desamor en el texto \u00abVoy a volar\u00bb. El mito o lo m\u00edtico se convierte o, mejor dicho, emite su juicio cr\u00edtico en torno a aspectos pol\u00edticos en este <em>continuum <\/em>de sentido(s) en una pieza paradigm\u00e1tica como \u00abSantiago se llama <em>Kan\u00fas<\/em>\u00bb en el que se afirma que el alma del r\u00edo no pudo vencer a los for\u00e1neos, al enemigo, y su alejamiento es comparable a la cobard\u00eda de los awaj\u00fan actuales: \u00abTan cobarde que no tuvo valor de enfrentarte \/ como los que est\u00e1n sentados en el <em>chimpui<\/em> de pl\u00e1stico\u00bb (77). Considerando que el <em>chimpui<\/em> es el lugar privilegiado para l\u00edderes y visionarios, y que ahora es de pl\u00e1stico, cabe reconocer que no hay potencias para hacerle frente al enemigo. Se va a\u00fan m\u00e1s lejos cuando se cita a la COVID-19 y que, desde otros mundos, se recibe \u00ab\u2026 refuerzos que necesitamos desde nuestro existir para resistir, \/ para no vomitar tanta indiferencia, tanta mierda\u00bb (77).<\/p>\n\n\n\n<p>La realidad m\u00edtica se erige como una dimensi\u00f3n impostergable y como criterio de evaluaci\u00f3n para situaciones inmediatas. En otras palabras, esta no ha pasado y su pertinencia permite una lectura justa de lo que pasa, porque eval\u00faa, de manera transversal, una sumatoria de experiencias l\u00edmite como el temor, la muerte y el dolor, acumulados. El poema \u00abMikut\u00bb es muy claro en ello y apela a la defensa del territorio, adem\u00e1s de la necesidad de recurrir a la visi\u00f3n que brinda esta planta para formar individuos que puedan percibir con claridad el peligro de la contaminaci\u00f3n en la que se ven sumergidos y que le ha causado este olvido o falta de resguardo y defensa. No quedan fuera, en el seno de un libro permeado por lo m\u00edtico, las transformaciones y el poema \u00abSupich\u00bb o \u00abSol\u00bb dejan en claro este conocimiento y su necesidad trunca tambi\u00e9n: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 ahora no podemos convertirnos en <em>supich<\/em>?\u00bb (87). La memoria de conversi\u00f3n en esta yuca que no se puede comer por su dureza es urgente en la voz po\u00e9tica.<\/p>\n\n\n\n<p>Otra de las piezas fundamentales del libro es la \u00f3ptica de la mujer awaj\u00fan y c\u00f3mo se desprende de ella la cr\u00edtica bajo sus criterios y no necesariamente desde un feminismo blanco u occidental, porque en el poema \u00abSoy mujer y puedo\u00bb se establece una relaci\u00f3n \u00edntima entre mujer y tierra que conlleva a una advertencia: \u00abNi la madre <em>Nunkui <\/em>podr\u00e1 sostener tu tierra \/ no, no, no \/ no podr\u00e1\u00bb (17). La mujer es una tierra m\u00f3vil y libre que puede advertir al hombre blanco (?) el fin de su tierra, de su mundo. Sumado a esto, es posible siempre la multiplicidad (33) con todas las tensiones que esto implica; es posible enfrentarse a la modernidad con su pr\u00e9dica monol\u00edtica, pero falsa. La muestra de este punto se encuentra en \u00abNo s\u00e9 ustedes\u00bb en el que se juega en varios planos, a pesar de que en un momento la voz l\u00edrica informe sentirse lejana a sus ancestros y muy cerca a la vez (29). Pero la cuesti\u00f3n final gira en torno a la relaci\u00f3n vegetal y una posibilidad de comunicaci\u00f3n, sin la negaci\u00f3n de sus fricciones, ya que es factible ser \u00abuna ra\u00edz interminable \/ como <em>Suwa<\/em> en <em>Kuankus<\/em>\u00bb (33).<\/p>\n\n\n\n<p>No podemos dejar de lado la consideraci\u00f3n de que la base m\u00edtica y el valor de la mujer, en esta, permite una cr\u00edtica certera contra el machismo en poemas como \u00abPalabra de hombre wampis\u00bb o \u00abLa vida de los wampis\u00bb. Baste citar unos versos de esta \u00faltima composici\u00f3n: \u00abNo valoraban a la mujer en la guerra \/ La mujer inhalaba tabaco para dialogar con la <em>Nunkui<\/em>, \/ para visitarse con el <em>Tijai<\/em> \/ porque pose\u00eda el <em>anen<\/em>.\u00bb (113). El poder se encuentra en el canto (<em>anen<\/em>), en la vibraci\u00f3n que recorre diversos espacios y momentos. Importante reconocer a quien establece esta realidad sagrada y sus potencias para solventar a los hombres en las batallas. \u00bfLa ausencia de su participaci\u00f3n espec\u00edfica en estas situaciones complejas sea la raz\u00f3n, una m\u00e1s, de la derrota contra el for\u00e1neo? Es una posibilidad que se deja abierta al lector.<\/p>\n\n\n\n<p>El pen\u00faltimo eje de la propuesta de Ananco se relaciona directamente con lo pol\u00edtico y con la tristeza y voluntad de guerra o revuelta que acarrea su incapacidad de relacionarse de manera sim\u00e9trica con el pensamiento y experiencia awaj\u00fan. Poemas como \u00abEl suicidio\u00bb traen a colaci\u00f3n experiencias intensas y rencor acumulados. Incluso se cita al expresidente Alan Garc\u00eda, su suicidio y dudas sobre su capacidad pol\u00edtica (57, 71). No obstante, si bien se puede creer en una situaci\u00f3n l\u00edmite del poema, este mismo, la letra, la palabra, se convertir\u00edan en el elemento suicidado o sujeto a la muerte para preservar la vida de la voz po\u00e9tica y su actuar en el mundo. Por esta raz\u00f3n, el hecho est\u00e9tico del proyecto de la poeta asumir\u00eda las limitaciones de la escritura y la capturar\u00eda o la emplear\u00eda como un instrumento adaptable a su lengua, a su pensamiento y a las posibilidades expresivas de ambas.<\/p>\n\n\n\n<p>El \u00e1nimo pol\u00edtico se encuentra al borde del colapso, ya que no habr\u00eda una inteligencia capaz y todo se resumir\u00eda a la destrucci\u00f3n de un mundo, entre tantos, por lo que se debe vibrar al son de la lucha sin caer en un telurismo rom\u00e1ntico, sino a la resistencia cifrada en los elementos que hemos ido valorando en nuestra lectura de <em>Sanchiu<\/em>, porque sus poemas buscan dejar en claro las tensiones y la diferencia. El saber emana del cantar y del sue\u00f1o que permiten comprender el tama\u00f1o de la crisis a la que son sujetos los pueblos amerindios. De este modo, la resistencia es la premisa b\u00e1sica del proyecto y, por eso, no se nos presenta un espa\u00f1ol castizo o purificado, sino uno que se retuerce en sus l\u00edmites, pero que algo puede decir, ya que no cuenta con las potencias del sue\u00f1o o de los r\u00edos (esto \u00faltimo nada tiene que ver con un aliento rom\u00e1ntico o cosmista en nuestro ejercicio hermen\u00e9utico).<\/p>\n\n\n\n<p>El cuarto elemento tiene que ver con la mirada \u00edntima, con la visi\u00f3n delicada, inocente, como testimonio de una posible relaci\u00f3n abierta con el pasado (\u00abCaracolito\u00bb), con las plantas (\u00abKion\u00bb, \u00abLa caoba\u00bb) o de los primeros momentos con los productos occidentales y con su l\u00f3gica mercantil (\u00abCompr\u00e9 pan\u00bb). Si insistimos en nuestra idea principal, el <em>ethos<\/em> es femenino en <em>Sanchiu<\/em>, pero su reclamo y manifestaci\u00f3n no es personalista o individual, sino que afirma y confirma sus or\u00edgenes, desde el aprendizaje junto a la sabidur\u00eda matriarcal hasta la discusi\u00f3n de los par\u00e1metros de comprensi\u00f3n occidentales, sin negarlos; antes bien, asumi\u00e9ndolos en su realidad problem\u00e1tica.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/Dina-Ananco.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1069\" width=\"565\" height=\"570\" srcset=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/Dina-Ananco.jpg 700w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/Dina-Ananco-297x300.jpg 297w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/Dina-Ananco-150x150.jpg 150w\" sizes=\"(max-width: 565px) 100vw, 565px\" \/><figcaption><strong>Dina Ananco &#8211; Foto: La Mula<\/strong><\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Una objeci\u00f3n al valor del libro podr\u00eda ser calificarlo de una especie de manifiesto etnogr\u00e1fico o antropol\u00f3gico. No obstante, consideramos que la intenci\u00f3n est\u00e9tica de Ananco asume el riesgo de intervenir la lengua castellana y hacerle hablar en c\u00f3digo awaj\u00fan-wampi-femenino para que se pueda acceder, con las debidas dificultades del caso, a un universo que tendr\u00eda sus propias exigencias y conflictos internos, como externos, los cuales podr\u00edan ser asumidos en la libertad de la experimentaci\u00f3n po\u00e9tica como una v\u00eda v\u00e1lida en el panorama de la democracia de la creaci\u00f3n. Si bien <em>Sanchiu<\/em> podr\u00eda, tambi\u00e9n, ser le\u00eddo como una proclama feminista o panfleto pol\u00edtico o plancha de reclamos e, incluso, aprovechado bajo esos par\u00e1metros, la profundidad y valor de sus versos se encuentran en su filiaci\u00f3n al orden ontol\u00f3gico que la poeta plantea sin temor a (des)ligarse al orden hegem\u00f3nico en sus diversos rostros. Por tal motivo, sus l\u00edneas deben ser valoradas en su justo primer desvelamiento y en miras, esperamos, a su futura continuidad \u201cethico\u201d-est\u00e9tica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">*****<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong><u>Datos del libro comentado<\/u><\/strong><strong>:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Dina Ananco<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><em>Sanchiu<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">CAAP \/ Pakarina Ediciones, 2021, pp. 126.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un ethos que explora los caminos de la poes\u00eda Por Cesar Augusto L\u00f3pez Sanchiu, primer poemario de Dina Ananco, se nos ha presentado como un reto de lectura por nuestras limitaciones ling\u00fc\u00edsticas, ya que no conocemos el awaj\u00fan, base expresiva de los textos. 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