{"id":1058,"date":"2022-11-04T01:31:14","date_gmt":"2022-11-04T06:31:14","guid":{"rendered":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/?p=1058"},"modified":"2022-11-04T01:31:14","modified_gmt":"2022-11-04T06:31:14","slug":"resena-ocio-2012-de-fabian-casas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/2022\/11\/04\/resena-ocio-2012-de-fabian-casas\/","title":{"rendered":"Rese\u00f1a: Ocio (2012) de Fabi\u00e1n Casas"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center has-large-font-size\"><strong>Una mundana cotidianidad<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right has-large-font-size\"><strong>Por Enrique Le\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La literatura argentina presenta, desde hace d\u00e9cadas, una variedad de registros y autores, por lo que es casi imposible conocerla en su totalidad. En ese mar de nombres, existen escritoras y escritores de un talento incuestionable. Entre estos, se encuentra uno de los escritores preferidos de la persona que escribe estas rese\u00f1as. Se trata del inclasificable <strong>Fabi\u00e1n Casas<\/strong> (Buenos Aires, 1965), quien tiene una propuesta inteligente y brillante que destaca dentro de la narrativa contempor\u00e1nea en espa\u00f1ol. Alejado de la \u00e9pica y de los grandes relatos, el poeta, ensayista y narrador ha convertido su universo personal, con el barrio de Boedo como epicentro de los acontecimientos, en el tema principal de su singular narrativa. <strong>Casas<\/strong> es un escritor de culto que cuenta con aut\u00e9nticos fan\u00e1ticos, pero tambi\u00e9n tiene m\u00e1s de un detractor que no acaba de ser seducido por las aventuras cotidianas de los personajes del narrador argentino. Como yo me encuentro entre los primeros, ha sido un placer volver a leer <strong><em>Ocio<\/em><\/strong> y rese\u00f1arlo. La edici\u00f3n espa\u00f1ola es de <strong>Alpha Decay<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/Ocio-de-Fabian-Casas.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1059\" width=\"507\" height=\"818\" srcset=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/Ocio-de-Fabian-Casas.jpg 619w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/Ocio-de-Fabian-Casas-186x300.jpg 186w\" sizes=\"(max-width: 507px) 100vw, 507px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p><strong><em>Ocio<\/em><\/strong> es un volumen formado por dos novelas cortas. Se encuentra la que da nombre al libro y \u201cVeteranos del p\u00e1nico\u201d. \u201cOcio\u201d, la novela corta que abre el libro, es la m\u00e1s extensa de las dos. El protagonista es Andr\u00e9s, un joven sin oficio ni beneficio, quien tiene un amigo que consigue un contacto con un boliviano para traer droga. Todo ocurre con lentitud, de forma pausada, casi sin sobresaltos y con un humor sombr\u00edo y algo t\u00edmido que brinda cierto tono melanc\u00f3lico al relato. La agitada vida de su padre y su atareado hermano contrastan con Andr\u00e9s, cuya vida no parece tener una direcci\u00f3n muy clara. Sin embargo, el trapicheo conllevar\u00e1 nuevas preocupaciones y cierto grado de paranoia, que ser\u00e1 lo que acabe dinamitando el asunto. \u201cVeteranos del p\u00e1nico\u201d se trata de un relato largo antes que de una novela corta. Con mayor ritmo que \u201cOcio\u201d, esta pieza es una sucesi\u00f3n de an\u00e9cdotas infantiles y juveniles contadas por un escritor ya adulto. Frente a la mirada m\u00e1s decadente de la primera obra del libro, esta narraci\u00f3n resulta m\u00e1s vital y desenfadada.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Fabi\u00e1n Casas<\/strong> logra contagiar su humor, entre triste y resignado, a cada una de sus obras. En las dos narraciones que conforman el volumen, el lector puede apreciar de forma clara c\u00f3mo el autor maneja el mismo registro en historias muy distintas entre s\u00ed. Esa capacidad para crear relatos diferentes con recursos similares es lo que hace de <strong>Casas<\/strong> un escritor excepcional. Con un car\u00e1cter trivial, casi despreocupado, el narrador argentino logra contar historias cuyo fondo es mayor del que en apariencia podr\u00edamos pensar. Divertida, cruda, lac\u00f3nica y trivial son algunos de los adjetivos que podr\u00edamos utilizar en la propuesta de Casas que, en este libro, hace lo de siempre como nunca.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/Fabian-Casas.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1060\" width=\"559\" height=\"372\" srcset=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/Fabian-Casas.jpg 755w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/Fabian-Casas-300x200.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 559px) 100vw, 559px\" \/><figcaption><strong>Fabi\u00e1n Casas &#8211; Foto: Bruno Grappa<\/strong><\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p><strong><em>Ocio<\/em><\/strong> es una puerta de entrada perfecta a las formas y c\u00f3digos que conforman la literatura de <strong>Fabi\u00e1n Casas<\/strong>. El narrador argentino sigue siendo un escritor magistral para comprender el mundo a trav\u00e9s de la m\u00e1s mundana cotidianidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>*****<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Fabi\u00e1n Casas<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><em>Ocio<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Editorial Alpha Decay, 2012, pp. 99<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una mundana cotidianidad Por Enrique Le\u00f3n La literatura argentina presenta, desde hace d\u00e9cadas, una variedad de registros y autores, por lo que es casi imposible conocerla en su totalidad. En ese mar de nombres, existen escritoras y escritores de un talento incuestionable. Entre estos, se encuentra uno de los escritores preferidos de la persona que [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[194,8,1,9],"tags":[466,414,464,465],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1058"}],"collection":[{"href":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1058"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1058\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1061,"href":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1058\/revisions\/1061"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1058"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1058"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1058"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}