{"id":1053,"date":"2022-10-24T16:07:44","date_gmt":"2022-10-24T21:07:44","guid":{"rendered":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/?p=1053"},"modified":"2022-10-24T16:07:44","modified_gmt":"2022-10-24T21:07:44","slug":"con-el-timon-a-la-izquierda","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/2022\/10\/24\/con-el-timon-a-la-izquierda\/","title":{"rendered":"Con el tim\u00f3n a la izquierda"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center has-large-font-size\"><strong>De la bestia emocional al bestiario de las emociones<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right has-large-font-size\"><strong>Por Wilmer Basilio Ventura<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Hasta el d\u00eda de hoy los libros para ni\u00f1os no han tenido un espacio en el \u00e1mbito de las rese\u00f1as cr\u00edticas. Esto se debe a su naturaleza heterog\u00e9nea, ya que combinan imagen y palabra, funci\u00f3n l\u00fadica y educativa, dimensi\u00f3n narrativa y simb\u00f3lica, y no se inscriben dentro de lo que conocemos can\u00f3nicamente como \u201cliteratura\u201d. Debe a\u00f1adirse adem\u00e1s la problem\u00e1tica definici\u00f3n de \u201cliteratura infantil\u201d cuyos l\u00edmites nunca han estado claros y cuyo corpus ha sufrido incorporaciones arbitrarias as\u00ed como exclusiones injustas. \u00a0\u00a0\u00a0<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/10\/Bestiario-de-las-emociones.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-1054\" width=\"544\" height=\"535\" srcset=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/10\/Bestiario-de-las-emociones.png 800w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/10\/Bestiario-de-las-emociones-300x295.png 300w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/10\/Bestiario-de-las-emociones-768x756.png 768w\" sizes=\"(max-width: 544px) 100vw, 544px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Por ello, es necesario un espacio para la difusi\u00f3n de este tipo de libros tan importantes y que presentan en la actualidad un corpus renovado al tradicionalmente conocido. Sin m\u00e1s armas que el criterio propio, mi intenci\u00f3n es recomendar aquellos textos que han cautivado a mi ni\u00f1o interior y que hubieran cautivado al ni\u00f1o que fui y que ahora cohabita con el adulto que soy. No pretendo una ex\u00e9gesis exhaustiva ni establecer lineamientos puntillosos acerca de estos libros; s\u00ed, por el contrario, animar su exploraci\u00f3n y provocar la curiosidad del ni\u00f1o que todos llevamos dentro. Y como primera pieza de esta nueva galer\u00eda, el texto que he escogido para esta rese\u00f1a es <em>Bestiario de las emociones<\/em>, de la grafista suiza Adrienne Barman.<\/p>\n\n\n\n<p>Este bello libro es un alfabeto visual de las emociones humanas expresadas en rostros de animales. Aqu\u00ed el \u201clector\u201d podr\u00e1 gozarse e ilustrarse sobre el complejo mundo afectivo humano a trav\u00e9s de un panda triste, un hipop\u00f3tamo contento, un cerdito desanimado, un tibur\u00f3n perdido, un cocodrilo ansioso, un loro atolondrado, entre otros. La singular maestr\u00eda de Adrienne Barman plasma de manera notable las emociones humanas en los gestos de los animales y las cifra tambi\u00e9n en la postura corporal de cada uno de ellos. Sin duda es una dibujante excepcional y una observadora como pocas. Su agudeza psicol\u00f3gica y l\u00fadica se desarrolla plenamente en las composiciones de su bestiario.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Bestiario de las emociones<\/em> configura ya de por s\u00ed un simbolismo elemental de la naturaleza humana. Son las emociones las que nos acercan m\u00e1s a nuestro lado animal \ua7f7com\u00fan y estrechamente llamado \u201cirracionalidad\u201d\ua7f7. Las emociones pueden convertirnos en aut\u00e9nticas fieras si no sabemos conciliar con ellas. Conocer las emociones y los sentimientos, distinguirlos y observar sus efectos resulta importante para el desarrollo del ni\u00f1o. Y es importante tomar consciencia de que el mundo afectivo y emocional constituye tambi\u00e9n un alfabeto que debemos aprender a leer.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Personalmente puedo decir que muchas veces no me he tomado la tarea de distinguir entre ciertos estados de \u00e1nimo como \ua7f7por ejemplo\ua7f7 reconocer la diferencia entre estar sereno, relajado o despreocupado. Dichos as\u00ed, estos t\u00e9rminos aparecen como sin\u00f3nimos, es decir, como palabras de significado parecido que designan una misma realidad. Nada m\u00e1s lejos de la verdad. La serenidad es una estrategia emocional ante circunstancias adversas, mientras la despreocupaci\u00f3n es un estado de confianza y seguridad plenas a causa de un entorno amable. Y es muy sintom\u00e1tico que la autora haya elegido a un le\u00f3n para expresar la serenidad y a un venado para la despreocupaci\u00f3n. Ambas elecciones constituyen simbolismos poderosos que nos se\u00f1alan la verdadera naturaleza de cada emoci\u00f3n. &nbsp;Pensando en esto no puedo dejar de recordar las dificultades que he pasado como profesor de habilidad verbal al querer explicar el mundo afectivo humano con las pobres definiciones de los diccionarios.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Ser\u00eda una gran oportunidad para los ni\u00f1os de este pa\u00eds que una obra como <em>Bestiario de las emociones<\/em> habite los estantes de las bibliotecas escolares, y que maestros y tutores puedan hacer uso de \u00e9l. Su coste individual es sin duda inalcanzable como inversi\u00f3n para familias de escasos recursos, pero el Estado tiene la posibilidad de invertir en libros tan importantes como este. Vivimos en un pa\u00eds donde la violencia est\u00e1 normalizada y combatirla con una adecuada educaci\u00f3n emocional en las aulas es todav\u00eda una tarea pendiente.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/10\/Adrienne-Barman.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-1055\" width=\"529\" height=\"529\" srcset=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/10\/Adrienne-Barman.png 500w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/10\/Adrienne-Barman-300x300.png 300w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/10\/Adrienne-Barman-150x150.png 150w\" sizes=\"(max-width: 529px) 100vw, 529px\" \/><figcaption><strong>Adrienne Barman &#8211; Foto: Libros del Zorro Rojo<\/strong><\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Lamentablemente, la exploraci\u00f3n de nuestro fuero interior, el mundo afectivo y emocional, no tiene ninguna relevancia en nuestros colegios y universidades. Sumado a esto, vivimos en una sociedad de hombres y mujeres progres que viven adictos al trabajo para mantener un estilo de vida consumista y materialista, con hijos abandonados a tutores tecnol\u00f3gicos como el internet, los videojuegos o el cable. En estas circunstancias, la educaci\u00f3n emocional es una de las aristas para recomponernos como seres humanos y sociedad. Y libros como <em>Bestiario de las emociones<\/em> se erige como una herramienta significativa para lograr este objetivo.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Lima, 19 de octubre del 2022<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>*****<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong><u>Datos del libro rese\u00f1ado<\/u><\/strong><strong>:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Adrienne Barman<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><em>Bestiario de las emociones<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Libros del Zorro Rojo<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Primera edici\u00f3n, 2017<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Tercera reimpresi\u00f3n, 2022<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>De la bestia emocional al bestiario de las emociones Por Wilmer Basilio Ventura Hasta el d\u00eda de hoy los libros para ni\u00f1os no han tenido un espacio en el \u00e1mbito de las rese\u00f1as cr\u00edticas. 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