{"id":1029,"date":"2022-10-07T22:48:27","date_gmt":"2022-10-08T03:48:27","guid":{"rendered":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/?p=1029"},"modified":"2022-10-07T22:48:27","modified_gmt":"2022-10-08T03:48:27","slug":"resena-pura-pasion-2020-de-annie-ernaux","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elhablador.com\/blog\/2022\/10\/07\/resena-pura-pasion-2020-de-annie-ernaux\/","title":{"rendered":"Rese\u00f1a: Pura pasi\u00f3n (2020) de Annie Ernaux"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center has-large-font-size\"><strong><span style=\"text-decoration: underline;\">El placer como dolor futuro<\/span><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right has-large-font-size\"><strong>Por Sebasti\u00e1n Uribe<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>\u00abCuando empiece a escribir este texto a m\u00e1quina, cuando se me aparezca en letras de molde, mi inocencia se habr\u00e1 terminado\u00bb. Cito la \u00faltima frase de la <em>nouvelle<\/em> de Annie Ernaux (Lillebonne, 1940) por su exquisito juego temporal y la extinci\u00f3n de la condici\u00f3n a la que alude, concebida como un estado de obnubilaci\u00f3n sin culpas y no cual mero periodo de ingenuidad que se deba superar por imposici\u00f3n externa. El \u00fanico lamento del fin de la inocencia es el tr\u00e1nsito del \u00e9xtasis emocional del t\u00edtulo a experiencia pasada y la imposibilidad, por m\u00e1s que se agoten todos los recursos de la ficci\u00f3n, de replicar de manera real un tiempo en el que el futuro y sus consecuencias importan poco o nada frente al objetivo de extender el presente a como d\u00e9 lugar, misi\u00f3n en la que se es capaz de apostar la vida misma.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/10\/Portada-Pura-pasion-de-Annie-Ernaux.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-1030\" width=\"469\" height=\"707\" srcset=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/10\/Portada-Pura-pasion-de-Annie-Ernaux.png 541w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/10\/Portada-Pura-pasion-de-Annie-Ernaux-199x300.png 199w\" sizes=\"(max-width: 469px) 100vw, 469px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>\u00bfCu\u00e1l es la frontera entre el deseo amoroso y la obsesi\u00f3n enfermiza? \u00bfExiste? No son preguntas nuevas las que surgen al leer esta novela corta, cuya trama, la confesi\u00f3n de la amante de un hombre casado, es tan antigua como la literatura misma. Lo que causa la disrupci\u00f3n, esa sensaci\u00f3n de estar ante algo novedoso y \u00fanico, es la intensidad que emana, posible por la capacidad de Ernaux de contar y reflexionar en poqu\u00edsimas l\u00edneas sobre el delirio al que la ha llevado una relaci\u00f3n amorosa y en el que no cabe inter\u00e9s alguno por responder a los juicios externos que esta puede provocar. La narraci\u00f3n entrecortada, con cada anotaci\u00f3n dispuesta cual resquicio de un discurso que se sabe intraducible del todo y con el que solo es posible trabajar mediante sus residuos y esquirlas, le impregna un matiz \u00fanico de urgencia y zozobra a la experiencia de lectura.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/10\/Annie-Ernaux-Inma-Flores.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1031\" width=\"479\" height=\"360\" srcset=\"https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/10\/Annie-Ernaux-Inma-Flores.jpg 414w, https:\/\/elhablador.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/10\/Annie-Ernaux-Inma-Flores-300x225.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 479px) 100vw, 479px\" \/><figcaption><strong>Annie Ernaux &#8211; Foto: Inma Flores (El Pa\u00eds)<\/strong><\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Gran parte del presente hast\u00edo que generan algunas novelas autobiogr\u00e1ficas responde a que estas se amparan de manera exclusiva en el morbo y la p\u00e9rdida gratuita de pudor. <em>Pura pasi\u00f3n<\/em> se ubica en la otra orilla por una diferencia esencial: un texto sobre la pasi\u00f3n solo es posible al t\u00e9rmino de esta, no mientras se encuentra vigente. El lapso que media entre ambos estados es determinante para salvar a lo narrado de un exhibicionismo vacuo y rampl\u00f3n, cuyo \u00fanico destino posible es un abismo de perpetuo e irremediable tedio. La pasi\u00f3n no averg\u00fcenza, su publicaci\u00f3n y lectura s\u00ed, nos da a entender Ernaux. Precisamente, es ese miedo, ese pudor, lo que sostiene el riesgo, la sensaci\u00f3n de que la autora se est\u00e1 jugando el todo por el todo al publicar lo que ha escrito, algo que el lector agradece y, por qu\u00e9 no, aplaude.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">*****<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong><u>Datos del libro rese\u00f1ado<\/u><\/strong><strong>:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Annie Ernaux<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><em>Pura pasi\u00f3n<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Tusquets, 2020, 80 pp.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El placer como dolor futuro Por Sebasti\u00e1n Uribe \u00abCuando empiece a escribir este texto a m\u00e1quina, cuando se me aparezca en letras de molde, mi inocencia se habr\u00e1 terminado\u00bb. 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