Nº23
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Cesar Augusto López Nuñez

 

 

“Preludios intensos para los desmemoriados del amor”, de Hilda Hirst
(traducción de Cesar Augusto López Nuñez)

Prelúdios intensos para os desmemoriados do amor
(de Júbilo, Memória e Noviciado da Paixão, 1974)

A M. N.
porque ele existe
.

Deliberei amar. Corto em pedaços
o músculo sangrento, alheio e triste
a quem por isso culpo. Irmão um dia
aprenderemos a entender a entranha.

E nunca mais seremos diferentes.

Renata Pallottini

“Prelúdios intensos para os desmemoriados do amor”



I
Toma-me. A tua boca de linho sobre a minha boca
Austera. Toma-me AGORA, ANTES
Antes que a carnadura se desfaça em sangue, antes
Da morte, amor, da minha morte, toma-me
Crava a tua mão, respira meu sopro, deglute
Em cadência minha escura agonia.

Tempo do corpo este tempo, da fome
Do de dentro. Corpo se conhecendo, lento
Um sol de diamante alimentando o ventre,
O leite da tua carne, a minha
Fugidia.
E sobre nós este tempo futuro urdindo
Urdindo a grande teia. Sobre nós a vida
A vida se derramando. Cíclica. Escorrendo.

Te descobres vivo sob um jugo novo.
Te ordenas. E eu deliquescida: amor, amor,
Antes do muro, antes da terra, devo
Devo gritar a minha palavra, uma encantada
Ilharga
Na cálida textura de um rochedo. Devo gritar
Digo para mim mesma. Mas ao teu lado me estendo
Imensa. De púrpura. De prata. De delicadeza.


II
Tateio. A fronte. O braço. O ombro.
O fundo sortilégio da omoplata
Matéria-menina a tua fronte e eu
Madurez, ausência nos teus claros
Guardados.

Ai, ai de mim. Enquanto caminhas
Em lúcida altivez, eu já sou o passado.
Esta fronte que é minha, prodigiosa
De núpcias e caminho
É tão diversa da tua fronte descuidada.

Tateio. E a um só tempo vivo
E vou morrendo. Entre terra e água
Meu existir anfíbio. Passeia
Sobre mim, amor, e colhe o que me resta:
Noturno girassol. Rama secreta


III
Contente. Contente do instante
Da ressurreição, das insônias heroicas
Contente da assombrada canção
Que no meu peito agora se entrelaça.
Sabes? O fogo iluminou a casa.
E sobre a claridade do capim
Um expandir-se de asa, um trinado

Uma garganta aguda, vitoriosa.

Desde sempre em mim. Desde
Sempre estiveste. Nas arcadas do tempo
Nas ermas biografias, neste adro solar
No meu mudo momento

Desde sempre, amor, redescoberto em mim.


IV
Que boca há de roer o tempo? Que rosto
Há de chegar depois do meu? Quantas vezes
O tule do meu sopro há de pousar
Sobre a brancura fremente do teu dorso?

Atravessaremos juntos as grandes espirais
A artéria estendida do silêncio, o vão
O patamar do tempo?

Quantas vezes dirás: vida, vésper, magna-marinha
E quantas vezes direi: és meu. E as distendidas
Tardes, as largas luas, as madrugadas agônicas
Sem poder tocar-te. Quantas vezes, amor

Uma nova vertente há de nascer em ti
E quantas vezes em mim há de morrer.


V
Aos amantes é lícito a voz desvanecida.
Quando acordares, um só murmúrio sobre o teu ouvido:
Ama-me. Alguém dentro de mim dirá: não é tempo senhora,
Recolhe tuas papoulas, teus narcisos. Não vês
Que sobre o muro dos mortos a garganta do mundo
Ronda escurecida?

Não é tempo, senhora. Ave, moinho e vento
Num vórtice de sombra. Podes cantar de amor
Quando tudo anoitece? Antes lamenta
Essa teia de seda que a garganta tece.

Ama-me. Desvaneço e suplico. Aos amantes é lícito
Vertigens e pedidos. E é tão grande a minha fome
Tão intenso o meu canto, tão flamante meu preclaro tecido
Que o mundo inteiro, amor, há de cantar comigo.

Hilst, Hilda. Da poesía. São Paulo: Companhia das Letras, 2017, pp. 263-267.




Júbilo, memoria, noviciado de la pasión
(1974)

A M. N.
porque él existe.

Decidí amar. Corto en pedazos
el músculo sangriento, ajeno y triste
a quien por eso culpo. Hermano, un día
aprenderemos a entender la entraña.

Y nunca más seremos diferentes
.
Renata Pallottini

Preludios-Intensos para los desmemoriados del amor

Para Mora Fuentes


I
Tómame. Tu boca de lino sobre mi boca
Austera. Tómame AHORA, ANTES
Antes que la carnatura se deshaga en sangre, antes
De la muerte, amor, de mi muerte, tómame
Clava tu mano, respira mi soplo, deglute
En cadencia mi oscura agonía.

Tiempo del cuerpo este tiempo, del hambre
De lo de adentro. Cuerpo conociéndose, lento
Un sol de diamante, alimentando el vientre,
La leche de tu carne, la mía
Fugitiva.
Y sobre nosotros este tiempo urdiendo
Urdiendo la gran tela. Sobre nosotros la vida
La vida derramándose. Cíclica. Chorreando.

Te descubres vivo bajo un yugo nuevo.
Te ordenas. Y yo disuelta: amor, amor,
Antes del muro, antes de la tierra, debo
Debo gritar mi palabra, un encantado
Ijar
En la cálida textura de un acantilado. Debo gritar
Digo para mí misma. Pero a tu lado me extiendo
Inmensa. De púrpura. De plata. De delicadeza.

II
Tanteo. La frente. El brazo. El hombro.
El profundo sortilegio del omóplato.

Materia-niña tu frente y yo Madurez, ausencia en tus claros
Guardados.

¡Ay, ay de mí! Mientras caminas
Con lúcida altivez, yo ya soy pasado.
Esta frente que es mía, prodigiosa
De nupcias y camino
Es tan diferente de tu frente descuidada.

Tanteo. Y a un solo tiempo vivo
Y voy muriendo. Entre tierra y agua
Mi existir anfibio. Pasea
Sobre mí, amor y coge lo que me queda:
Nocturno girasol. Rama secreta.


III
Contenta. Contenta del instante
De la resurrección. Del insomnio heroico
Contenta de la asombrada canción
Que ahora en mi pecho se entrelaza.
¿Sabes? El fuego iluminó la casa.
Y sobre la claridad de la hierba
Un expandirse de ala, un trino

Una garganta aguda, victoriosa.

Desde siempre en mí. Desde
Siempre estuviste. En los arcos del tiempo
En las yermas biografías, en este atrio solar
De mi mudo momento

Desde siempre, amor, redescubierto en mí.


IV
¿Qué boca ha de roer el tiempo? ¿Qué rostro
Ha de llegar después del mío? ¿Cuántas veces
El tul de mi soplo ha de posar
Sobre la blancura temblorosa de tu espalda?

¿Atravesaremos juntos las grandes espirales
La extendida arteria del silencio, lo vano,
El límite del tiempo?

Cuántas veces dirás: vida, ocaso, magna-marina
Y cuantas veces diré: eres mío. Y las distendidas
Tardes, las largas lunas, las madrugadas agónicas
Sin poder tocarte. Cuántas veces, amor

Una nueva vertiente ha de nacer en ti
Y cuántas veces en mí ha de morir.


V
A los amantes es lícito la voz desvanecida.
Cuando despiertes, un solo murmullo sobre tu oído:
Ámame. Alguien dentro de mí dirá: no es tiempo, señora,

Recoge tus amapolas, tus narcisos. ¿No ves
Que sobre el muro de los muertos la garganta del mundo
Ronda oscurecida?

No es tiempo señora. Ave, molino de viento
En un vórtice de sombra. ¿Puedes cantar de amor
Cuando todo anochece? Antes lamenta
Esa tela de seda que la garganta teje.

Ámame. Desvanezco y suplico. A los amantes es lícito
Vértigos y pedidos. Y es tan grande mi hambre
Tan intenso mi canto, tan flamante mi preclaro tejido
Que el mundo entero, amor, ha de cantar conmigo.

Hilst, Hilda. Da poesia. São Paulo: Companhia das Letras, 2017, pp. 263-267.

 
 
 
©Cesar Augusto López Nuñez, 2019
 
Cesar Augusto López Nuñez (Callao-Perú, 1986)
Es licenciado en Literatura por la Universidad Nacional Mayor de San Marcos con la tesis "Óscar Colchado Lucio, artesano cósmico. La propuesta cosmopolítica de Rosa Cuchillo". Magíster en Teoría de la Literatura y Literatura Comparada por la Universidad Federal de Minas Gerais (Brasil) con la tesis "El proyecto estético político en El Guesa de Sousândrade y El pez de oro de Gamaliel Churata". Obtuvo el segundo puesto en el Tercer Concurso de Cuentos de la Asociación Cristiana de Jóvenes del año 2004. El 2014 publicó un libro de poesía titulado O. Actualmente es profesor de la Unidad de Posgrado de la Facultad de Letras y Ciencias Humanas de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos y realiza sus estudios de doctorado en la misma casa de estudios en torno al concepto de animal en la producción de Gamaliel Churata.
 
 
 
 
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