La musa calculadora
Publicaciones October 23rd, 2007

Jack Martínez
Leonardo Aguirre ha vuelto a publicar un libro de cuentos bajo el sello de la Editorial Matalamanga. Sus historias siguen girando alrededor de personajes-escritores ávidos de reconocimiento. Su lenguaje sigue siendo desenfadado. Entonces, ¿qué hay de nuevo en La musa travestida?, o ¿tiene que haber necesariamente algo nuevo?
En este libro Leonardo Aguirre busca aún más libertad en el empleo del lenguaje. Frases como “Dime la verástegui: ¿no tengo pinter de adolescente?” o “Parece que esa fulana lo tiene pizarnik” o “Sírveme un basadre… gracián… sin espuma, pues” se repiten innumerables veces en el libro. Pero es en el primer relato, “W. C.”, en el que desfavorablemente confluyen en mayor número y frecuencia, lo que produce confusión en el lector, pues el carácter formal del lenguaje cargado de jergas se antepone a alguna trama o historia que se supone, se cuenta aquí.
Sin embargo solo es el primer cuento en el que la historia se desvirtúa ante tantas jergas. El resto del libro sí conjuga cabalmente el trato de la anécdota con el lenguaje. Y este último empieza a jugar un papel imprescindible para agilizar la lectura. Aguirre ha insertado los nombres del canon literario -ya sea nacional o universal- en el lenguaje coloquial de los escenarios grisáceos de La musa travestida. Ha extraído nombres representativos de la literatura para descontextualizarlos y establecerlos en conversaciones triviales de collera o cantina. He ahí uno de los méritos del libro. Aguirre se atreve y acierta.
Respecto a los personajes, como ya lo ha advertido el autor en una entrevista, se trata de escritores que, a diferencia del libro anterior, no son tan ajenos a la fama literaria. Entre ellos, Sorrento es el más representativo. Se suicida y gracias a ello sus escritos perviven en el tiempo. Muere joven, como Abraham Valdelomar. ¿Y por qué esta analogía con el Conde de Lemos? Pues porque la ideología de Sorrento está marcada por la vida del autor de “El Caballero Carmelo”. Las alusiones a Valdelomar aparecen constantemente, no solo en “Sublime Sorrento”, donde es denominado “el ídolo del finado”, sino a lo largo de todo el libro. El modelo de escritor es él: un artista que basa su fama no solo en su buena escritura, sino en la extravagancia y algunos escándalos en el “mundillo cultural limeño”.
Es por ello que en cuentos como “Estás conmigo, estás con Dios” o “Sodomización mutua” se resalta la supremacía del autor, en tanto creador, sobre el resto; y el ritual casi religioso que tiene que seguir para iniciar la escritura. Esto, claro está, obedece a la visión romántica del escritor que buscan expresar los personajes de La musa travestida. Paradójicamente, la lectura de los cuentos no muestra esta condición de manera apologética, sino que a través de la exageración -que muchas veces llega al ridículo- la critican.
Los escritores que aparecen en el libro pues, no son seres abstraídos de la realidad, aunque así lo quieran o lo profesen. A ello obedece la atmósfera en la que los sitúa Aguirre. Conversaciones en lugares comunes, todas ellas plagadas de elementos mediáticos como programas de televisión, partidos de fútbol, música y la aparición de elementos coyunturales ya sean políticos o faranduleros, desmitifican el carácter “puro” del escritor.
La musa travestida se lee con gran facilidad. No confundir facilidad con falta de calidad. Aguirre demuestra oficio en la elaboración de diálogos y absorbe al lector, situándolo en un mundo incoherente pero atractivo, donde los personajes, lejos de lo que aparentan, actúan calculadora en mano a fin de obtener los resultados esperados, la fama. Y no escatiman en decisiones extremas para lograr ese cometido.
Finalmente, con La musa travestida, Aguirre confirma sus dotes de buen cuentista, siempre punzante, irónico, divertido e ingenioso.



October 23rd, 2007 at 4:01 pm
Ya era hora de que se hable de este librito. Ni al-(f)on-so alegría se había ocupado de él. Bien por leo, mi ex pata.
October 23rd, 2007 at 6:04 pm
Aguirre tiene un excelente primer libro. Tengo entendido que hasta se agotó en librerías. En cambio no le veo mucho de eso a este nuevo cuentario. Por eso ante tu pregunta: Tiene que haber algo nuevo en Lamusa travestida?
Yo creo que sí debió mandarse con otro rollo.
October 23rd, 2007 at 6:46 pm
No se hasta que punto puede uno juzgar recargamiento con impericia, si bien lo Barroco del lenguaje se puede entender,a veces, pero resulta asfixiante. el libro debió trabajarse mas, ya entiendo poruqe nadie lo lee…
October 23rd, 2007 at 6:55 pm
acabo de leer esta “musa” y sí, como dice rodrigo, es más de lo mismo. pero aguanta: más de lo mismo y mejor. el primer libro tenía su buenos cuentos pero también un par de pendejadas que no sé cómo ganaron en caretas. aquí se nota que aguirre se contiene. madurez que le llaman. todavía me siguen llegando al huevo sus jueguitos de palabras pero el libro es más compacto, más redondito. éste compadre sí está en alza, no como otros que se desinflaron en el segundo tiempo(castañeda, neyra, alarcón…).
October 23rd, 2007 at 10:31 pm
Hola muchachos y felicidades tardías a Leo por este segundo libro. Luego de varias semanas me animo a escribir algo en el blog y me he dado cuenta que ha entrado su nueva gente, como los cuatro primeros comentaristas de este post, además de Tío Genaro, Shaggy del Norte y Papá Chuiman, a quien conocí el jueves pasado en el Zatarra. Sin embargo, este comment es porque quiero saludar a la gente de la vieja guardia, como el Hombre de la luna, Tío rico, Primo Levi, Surferito ilustrado, Batero de Makaja y a Sophie, con quienes en algún momento se armaron buenas discusiones. A ver si lo que dice Ángeles, en respuesta al Tío rico, sobre un renovado blog peruano, no quede en palabras y se concrete. Lástima que ya no esté el sabio Tomás de Aquisi por acá, como tampoco mis causas el Gringólatra, Interneto, el Maleado, Potón Montaño, Barman del Pollo Pier, Bruce Lee, Rocky Balboa, entre otros. En fin, hoy canté “todos vuelven” y aquí estoy. Suerte.
October 24th, 2007 at 1:32 am
Disculpen la matonería, pero a este blog le encanta reventarle cohetes a Aguirre.
Dejen la franela pues. Esta bien el muchacho, pero tampoco como para meterlo en el plan lector de cuarto de secundaria.
El libro de Yushimito está mejor (ups! otro Hablador).
Saludos
También para tí, Osito Bimbo.
Academia!
October 24th, 2007 at 12:20 pm
Oe Leo, bien chistoso eres para meter comentarios en el hueco promocionando tus reseñas en el dedo medio y de paso taclear a Pancho y Ángeles. Al toque te he sacado, compare, tu estilo es inconfundible.
October 24th, 2007 at 3:42 pm
no será que tú eres el administrador del hueco? ah, y gracias por lo del “estilo inconfundible”.
October 24th, 2007 at 7:35 pm
La narrativa de Leonardo Aguirre
Gabriel Ruiz-Ortega
En el delicioso “Desgarrados y excéntricos” de Juan Manuel de Prada, tenemos a un curioso grupo de escritores, casi todos poetas, que luchan contra la falta de talento y formación en pos del reconocimiento que les asegure la inmortalidad literaria. Más allá de las biografías cinceladas por el escritor madrileño, queda claro que la experiencia de vida del escritor siempre será rica como tema cuando quiera hacerse de esta un texto literario, puesto que si se profana la figura del escritor hasta los excesos, pues no tardarán en aparecer las anécdotas que pedirán a gritos una justificada presencia, ya sea en cuento o novela.
Pues bien, la persona del escritor es lo que hace más que interesante la narrativa del joven narrador peruano Leonardo Aguirre (Lima, 1975).
Vale anotar que este escritor es hoy en día uno de los más conocidos en Perú, ya sea por su buena literatura y también por los escándalos mediáticos de los que fue un atento y, a la vez, velado protagonista. Su obra, conformada por los libros de cuentos “Manual para cazar plumíferos” (2005) y “La musa travestida” (2007), nos permiten ver algo que muy pocas veces se nota en un escritor joven: el encuentro de su voz y el encauce de su proyecto.
Los personajes de Aguirre tienen la consigna de que antes de la obra, vale mucho más gozar del estrellato que puede canalizarse a través de una foto en una conocida revista, en entrevistas Delivery (las cuales son muy ideales para lucirse hablando de lo que sea, menos de libros) y aprovechar al máximo el estado de “iluminación” para abonar el ego con alguna que otra incauta obnubilada con el escritor famoso a quien equipara con George Clooney o David Beckham.
En “Manual para cazar plumíferos” está presente el gran hilo conductor de los desesperados por atención: los ansiosos de reconocimiento; en “La musa travestida” están aquellos a quienes ya se les puede ubicar por nombre en el ambiente literario, pero ellos quieren más, mucho más, tanto así que están dispuestos a dar el todo por el todo para que se siga hablando de ellos, tanto en vida, o en el más allá. Para ambas clases de escritores, lo peor que les puede ocurrir es pasar desapercibidos.
Sin embargo, lo que termina destacando de la narrativa de Aguirre es el uso de las formas y estructuras no muy enraizadas en la tradición literaria, ni de la peruana, ni de la latinoamericana, ni de algún lugar. Estas, mas bien, son deudoras de la cultura popular, de lo audiovisual, del fanzine, del cómic.
Si cogemos los dos libros, ya mencionados, del autor, pues no tardamos en darnos cuenta que pese a la “ligereza” con la que aborda sus historias, estas no rozan, ni de bromas, el lugar común. Hay un patente trabajo con el lenguaje, una cronometría de sucesos, una mirada que disecciona la banalidad del mundo literario, una férrea crítica de la aparente “santidad” que muchos ven en el oficio de la escritura.
Si me preguntaran con cuál libro de este autor me quedo, pues estoy sin respuesta. “La musa…” nos ofrece una estructura lograda, en la cual destaca el antologable “Sublime Sorrento”, el que indefectiblemente será un referente para cuando Aguirre entregue a los lectores sus próximos libros, por lo pronto ya tiene dos novelas en calidad de inéditas. “Sublime sorrento” es el cuento que encierra los demonios literarios que se traducen en la obsesión del innominado protagonista que planifica su muerte pública en un recital. Por otro lado, “Manual para …” no tiene la coherencia estructural del último libro pero sí hace gala de argumentos que, en el caso de este escritor que escribe reseñas semanales, difícilmente lleguen a desprenderse de la memoria. Como dicen los entendidos, en cuanto a cuento se refiere, si un libro de relatos se justifica por uno o dos, pues “Manual para …” se da el gustazo de tener tres de extraordinaria factura como “Mi vida en Beatles”, “Un Blackbird en el Honey Pie” y “Café Milton y cordero con Saki”.
Sería muy aventurado dar una opinión que intente ser tajante en cuanto a la narrativa de Aguirre, puesto que desde su primer libro es posible notar que para dar un parecer responsable sobre su narrativa, pues este tiene que descansar en la visión de una obra que comprenda, al menos, unos cinco títulos publicados, cosa que sólo pasa con los narradores de gran talento en solidificar un proyecto narrativo que se forja desde el inicio y que no adquiere una línea en el tanteo de temas ante cada libro publicado (eso es jugar a lo fácil).
Ahora, si me preguntan por un joven narrador peruano digno de interés, pues recomendaría, sin dudar, a Leonardo Aguirre.
Nota: Los libros de Aguirre han sido publicados por la editorial Matalamanga.
October 24th, 2007 at 7:48 pm
El Osito Bimbo se ha olvidado de mí, que también soy de la vieja guardia. Como que un blog no lo hacen solamente los administradores, sino también los comentaristas, que se vuelven verdaderos personajes. Entro todavía aquí de vez en cuando, porque sé que la publicación de cosas ya no es tan asidua, como en los tiempos de Francisco. El blog sigue siendo interesante, pero creo que le falta la garra, el vuelo que tomó cuando convencieron a Leo, al tío Calderón y a Guich para que colaboraran con esos excelentes artículos que todos recuerdan. Deberían hacer algo similar nuevamente, muchachos.
October 25th, 2007 at 1:29 am
Ché Copete, mi herrrrrrrrmano, ¿dónde te metiste? ¿en Pelotillehue o en Buenas Peras? Un verdadero ídolo ha regresado a las canchas, señores. Mismo Maradona. Estoy emocionado, caray. Y tienes razón, Ché, al menos en esta bitácora los comentaristas eran los que dábamos la hora. Yo también de vez en cuando chequeo el blog que parece que poco está retomando un rumbo medianamente interesante. No seguirán los columnistas, pero al menos el cacharro de Leo está presente de vez en cuando y también algún texto de Ángeles. Vamos a ver si esos tiempos algún día regresan. Un saludazo también para ti, Hombre de la luna, siempre es bueno leer tus críticas ácidas y retorcidas.
October 25th, 2007 at 5:58 am
Me has movido el bobo, Osito Bimbo, mencionándome entre esos que el Ché Copete califica adecuadamente como de la “vieja guardia”. Así que, a ritmo de cumbia y moviendo mi prominente nalgamenta, hoy yo también canto “todos vuelven”.
Con afecto,
El “Potón” Montaño
October 25th, 2007 at 7:15 am
y esa reseña de ruiz-ortega? no te pases, pe, leo: a qué palo te arrimas… por la de ágreda en todo caso
October 25th, 2007 at 2:45 pm
Más reseñas de La musa travestida? Hasta donde sé -y esto lo digo guiado por los link de reseñas que tiene Gustavo Faverón- solo hay dos. Esta y la de Ágreda.
October 25th, 2007 at 4:00 pm
también se le extraña a la chica del integrado… y algunos salseros tb… ya q vengan todos en manchay a poseer este blog como demonios que poseen un cuerpo (eso diría el buen Leo)
October 25th, 2007 at 6:25 pm
Muchachos: ojalá que esta reunión de nuevos y viejos comentaristas dé a luz nuevos e interesantes aportes, y no sólo se queden con los chismes de siempre o los comentarios inútiles. Por lo que leo en este blog, lo veo más propositivo que antes.
October 26th, 2007 at 5:19 am
Da gusto ver que la gente vuelve a comentar en un blog que está o estaba en decadencia. Los del Hablador saben que Leo maneja su gente (a favor o en contra, no importa), por eso se mandan con una reseña. Está bien, todo vale. Igual la gente chequeaba el blog, pero sin mucho interés. Hay que ponerle más nervio al asunto, sino esto se muere. Un saludo especial desde esta trinchera a Osito Bimbo. Acéptalo, maestro.
October 26th, 2007 at 9:07 am
No sé de qué tanto sirve el floro del Osito Bimbo si ya esté blog está en otra etapa. Claro, aparece Leo y Ángeles de vez en cuando pero no hay columnistas. Sin embargo, como dice el Padrino el blog presenta alguno que otro post interesante, tipo el de lectura en micros o el de Huanchaco. Hace rato estoy esperando una pronunciación de la gente del Hablador que indique a los lectores cómo es la cosa y hasta ahora nada.
October 27th, 2007 at 3:55 pm
Impíos, pertinaces inobservantes del Decálogo de Moisés,¡Gloria in excelsis Deo,Pater Noster! La ira del Señor confío se apacigüe ante la muestra rehabladora que dais cual humilde anticipo de la resurrección de la carne ¡Cum Votum voveris Domino Deo tuo, non tardaris reddere! Adoradores paganos de la Literatura ¡Vade Retro! sucesora del bíblico becerro de oro, ladina serpiente inductora del mal,que oculta en pretendidas bellezas idiomáticas su real naturaleza malandante, engendradora múltiple de apostasías y de pecados ingénitos.¡Quia requiret illum Dominis Deus tuus, et si moratus fueris, reputabitur tibi in peccatum! Pruebas abundan de lo que afirmo. Allí Sartre, el del irredento y pecaminoso existencialismo, con su malhadada frase “El infierno son los otros”, preconizadora del desamor entre los hombres. Allí Flaubert, más cerca de Dagón,dios de los filisteos que del Señor Único¡Credo in unum Deum!, con su pesimismo decimonónico sobre el futuro de la humanidad,tan propio de quienes han perdido la gracia divina:”El mundo se va a volver tremendamente imbécil.Durante los próximos años,la cosa va a resultar muy aburrida.Es una suerte que vivamos ahora y no más tarde”. Allí este jovenzuelo Aguirre,incurso en el pecado capital de la soberbia,origen del demonio Luzbel no olvidarlo,con su título “La Musa Trasvestida”, doblemente atentatorio contra las buenas costumbres que deberían reinar en la Tierra: Musa,una deformante invocación al paganismo; Trasvestida,de flagrantes connotaciones lujuriosas contranatura, que evocan el imperio del Malevo en el mismísimo Pontificado Romano, cuando en el siglo decimoquíntico Pablo II murió de un infarto mientras uno de sus sirvientes lo sodomizaba, ¡Agnus Dei qui tollis pecatta mundi,miserere nobis! ¿Y ese tal Potón Montaño? haciendo gala de supuestos atributos sensuales y demoníacos propias de zelotes,saduceos y fariseos babilónicos ¡Regina Mundi et domina virgo perpetua intercede pro nostra pace salvatorem omnium! Todos los literatos padecerán, sub gravi, la ira del Señor en el Juicio Final, cuando junto a cátaros y visigodos, se hundirán ad eternum en las tinieblas del Maligno.
¡Gloria in excelsis Deo! ¡Per secula seculorum!
October 27th, 2007 at 9:35 pm
Tomás de Aquisi, no sé italiano pero siguiendo la hilación de tu comment veo que quieres mandar a todos a la hoguera. Espero esté exenta de ese grupo. Y también sácalo al Potón Montaño porque es un buen jugador y el proximo año estará en Alianza. Gracias.
October 27th, 2007 at 9:56 pm
Descuida, So. Sé que Aquisi es un grande, pero sobre todo, un caballero. Ha regresado ante el llamado de el Osito Bimbo que esta noche, ya que hablas de fútbol, celebrará la caída de los cremas.
Regresando al tema aguirresco, una aclaración para Rodrigo F. El hecho que de solo dos reseñas aparezcan en el blog de Faveron, no significa que estas sean las únicas existentes. Si revisas con detenimiento, él no cuelga todo lo que sale, sino, lo que cree conveniente. Bajo qué criterio? Eso sí no me lo preguntes.
Salutes,
October 28th, 2007 at 1:02 am
¿QUé, el Osito Bimbo también es de Alianza como yo?
¿Y tú cómo sabes eso Humberto?
Potón Montaño firma por Alianza por favorrr.
October 28th, 2007 at 1:51 am
Al sentirme un poco entre la espada y la pared por razones que quienes las vean las vean y quienes no las vean no las vean, que no pasó nada en ninguno de los dos casos, les confío que, faltando al séptimo mandamiento, me robé una cita del epistolario de Flaubert aparecida en Clarín y creo que un robo más amplio podría quizás ayudarme. Sigamos entonces con Flaubert escribiendo cartas:
Para Leonardo: “La estirpe de los gladiadores no ha muerto. Todo artista lo es”.
Para Potón Montaño: “Nadie es del todo libre para escribir tal o cual cosa. Un tema no se escoge. Eso es algo que el público y los críticos no entienden en absoluto. El secreto de las obras maestras reside en esto: en la concordancia del tema con el temperamento del autor”.
Para Osito Bimbo, Sophie y Humbert:”Un artista, en mi opinión, es algo monstruoso, algo fuera de la naturaleza. Que se lo pregunten a las mujeres que se han enamorado de un poeta o a los hombres que han amado a una actriz”.
Para todos los habladores: “No lea usted como los niños, que leen para divertirse, ni como los ambiciosos, que lo hacen para instruirse y nada más. Lea para vivir”.
POST DATA.- Esa s sobreabundante en “Trasvestida” debe ser toledista,¿no? Que la ira del Señor caerá sobre Toledo, no lo duden.
October 28th, 2007 at 6:42 pm
Sophie, qué pena tu realidad victoriana. Tú también Osito Bimbo (te me caiste). Bueno, así pasa.
Por otro lado ¿ese último comment será verdaderamente de Tomás de Aquisi? Me suena algo remilgado y atemperado, cosas que justamente no caracterizan al “verdadero” Tomás de A. Bueno, si en este blog la gente dispara contra todos con nombres robados, está permitido también robarnos entre nosotros.
Salutes
October 28th, 2007 at 7:22 pm
El gran Tomás de Aquisi, así es. Una nueva estrella se suma a esta Teletón. ¿Qué ha sido de su vida, padre? ¿por dónde ha estado? Muy certeras las frases de Flaubert que para bien ha citado aunque me parece medio malandrín relacionar este nuevo libro de Leo con Toledo. No exagere, padre.
¿Y qué hace Sophie hablando de fútbol con Humbert? Se ve que no conoce el sentido evangelizador de Tomás. Más aún cuando quiere meter al fuego a todos, incluido al Potón. Saludos.
October 28th, 2007 at 10:14 pm
Interesante lo de Humbert. Osea si Faverón no cuelga las reseñas que salen sobre un autor como Aguirre por conveniencia, a qué nos referimos? Es acaso Aguirre un peligro? Si es así de qué tipo? Hablen ahora antes que pasen a otro tema.
October 28th, 2007 at 11:44 pm
Travestida es de Leo pero “TraSvestida”no lo es:Tú votasteS,di- jisteS,resististeS,luchasteS,etc.Claro que este último error de ortografía es deliberado.Si no se comprende las reglas del JUEGO en Aquisi, se le mata.Siento que se muere este compañero que no es enemigo de nadie.Si después de “explicar” su JUEGO, saliera a JUGAR,¿no creen que sería poco “estético”,por decir lo menos?
October 30th, 2007 at 11:40 pm
EL HÍGADO DE JUAN
*
POR:
LEONARDO AGUIRRE
CHANCHEROS Y PICHICATEROS
Tusquets publicó este libro en el 97. Así que ya son diez años que se está mosqueando en una góndola de Metro. Apenas ayer encontré a Wolfe asfixiado por Coelho y Bambarén. Y el precio parecía bambarén: ocho solanos. Precisamente, la mejor crónica del cuarteto habla de autos cabeceados (no bambeados). O tal vez “pichicateados”, según la esforzada traducción de Mirko Lauer. Por eso el título del libro es más de Lauer que de Wolfe (y fácil más largo que esta reseña): EL COQUETO AERODINÁMICO ROCANROL COLOR CARAMELO DE RON (y el vocablo “rocanrol” no es otra cosa que una pichicateada lingüística: de “carro” a “roca” y de “roca” a “rocanrol”). Tal es el primer artículo de los cuatro, publicados originalmente en revistas como Esquire o Architectural Design, donde Wolfe funge de chanchero (con terno blanco). Como dice la canción: “perlas en el barro de la mediocridad”. Y asegura que un pichicatero de un suburbio de Los Angeles es casi un escultor y que sus rocanroles merecen estar en una galería. Y se atreve también a comparar un casino de Las Vegas con una catedral gótica. O intenta persuadirnos de que un viejo constructor de avisos de neón apellidado Zeitvogel debería figurar en un tratado de arquitectura: “alguien tiene que escribir el nuevo libro, ahora, rápido, una edición de lujo a 18.50 dólares el ejemplar, titulado Beyond Modern Architecture, con información sobre.. bueno, para comenzar, Melvin Zeitvogel.” Sin embargo, no sé si esos compadritos son artistas de verdad o el único artista aquí es quien los rescata del anonimato. Quizá la belleza esté sólo en la mirada, el apunte, del observador y no tanto en los rocanroles, avisos de neón, casinos, whatever. Naturalmente, quien afirma cosas como ésas, y se despacha cada vez que puede contra el esnobismo de la crítica académica, jamás podrá escribir, pongamos, como Élida Román: el gran acierto de Wolfe es la prosa conchuda, peluda, sucia, diarreica y, a pesar de todo, bella. Lo dicho: un chanchero con terno blanco.*
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En cambio, cuando Izquierdo la pega de Wolfe, el libro se te cae de las manos. Los mejores resultados corresponden a los relatos donde Pancho no aporrea las teclas sino las acaricia con guantes de seda. BONITAS PALABRAS (Mundo Ajeno, 2007), libro debut de Francisco Izquierdo Quea, se divide en tres partes. La primera contiene historias de cuño cotidiano y sentimental (a ratos, cínico) y el estilo es el desparpajo total. Conozco a Pancho y, en este caso, leerlo es casi lo mismo que escucharlo. Y digo “casi” porque una cosa es oír sus anécdotas en vivo (los vaivenes del tono, silencios, puchungos, las cejas) y otra cosa es revisarlas en papel sin el auxilio de todos esas mañas del buen conversador. Pero no desesperen: la segunda parte es un cambio de registro y entonces Izquierdo nos encaja dos cuentos malévolos donde la morosidad y solemnidad combinan perfectamente con el suspenso. Al final: dos balazos. Dos batacazos. “Nada ni nadie” y “Bonitas palabras”. El primero propone una nueva hipótesis para el asesinato de los esposos Miró Quesada en 1935, y el segundo (con ritmo y detallismo cinematográficos) se regodea con el tránsito de la bala desde el Mágnum 44 del poeta Chocano hasta el corazón del crítico Elmore (Izquierdo reproduce la mala leche del finado: “pederasta”, “poetín de alcantarilla”, “piojo intelectual”: ¿no es para matarlo?). Historias góticas y reconstrucción histórica: dos vertientes que le faltaban a la novísima generación de narradores.*
PULQUÉRRIMO
José Güich también escarba en géneros olvidados por nuestra tradición narrativa. El segundo libro de cuentos, MASCARÓN DE PROA, fue publicado por Mesa Redonda en el 2005: a caballo entre la sci-fi, el policial y la ucronía. Pero me quiero ocupar ahora de su ópera prima puesto que hace poco me tropecé con ella en un stand de Quilca. Además, anotemos que, según me datearon, AÑO SABÁTICO (Editorial San Marcos, 2000) será reeditado cuando se cierran las negociaciones con cierta editorial (no diré cuál). La temática es muy diversa pero la prosa es siempre la misma: un “pulquérrimo clasicismo” (Luis Aguirre dixit) o, por decirlo de otra manera, en las antípodas de Wolfe. En el cuento titulado “La isla”, Güich inventa y documenta, mediante artilugios borgianos, una nueva aventura para el gigante Pantagruel de Rabelais. Más adelante, tres pilotos ejecutan ad infinitum maniobras militares para una guerra que quizá ya terminó; han perdido el contacto con el resto de la escuadra, pero la disciplina marcial los obliga a aterrizar y partir del mismo lugar, día tras día (“Los pilotos del templo de piedra”). Y si el nombre de una banda de rock fue suficiente para urdir un argumento delirante, en “Stafford, Indiana” Güich se permite enmendar (o torcer) el plot de la famosa serie de TV El Fugitivo hasta lograr que Kimble confiese el asesinato con toda conchudez: “me rebelo ante los finales moralistas y aleccionadores”. Bastan esos tres cuentos para cerrar el trato y acelerar esa reedición.*
TE PREFIERO VIRGEN
Lo mejor de UN ACCIDENTE LLAMADO FAMILIA está en los accidentes. Los quiebres. Las excepciones a la regla instaurada por la propia Katya Adaui en casi la mitad de los relatos de su primer libro: economía descriptiva (más bien, avaricia), sutileza que se confunde con oscuridad, suspenso que ya parece suspensor, tufillo a guión. Movimientos robóticos y pensamientos en cursiva. Ni hablar: ésa no es la mejor Katya. La mejor escribe con el bobo y no con el seso. No se amarra sino se desmadra. Y por eso apuramos las quince páginas de “Dos ciudades” con el bobo en la mano, y nos quedamos bobos, en babas, cuando se interrumpe el ping-pong de mails entre una pintora con cáncer y una escritora que va perdiendo la vista en cada párrafo. Y por eso moqueamos dos veces en un solo cuento (“Cien centímetros”) después de una gélida apertura: “Me llevo lo único decente de este matrimonio.” Y por eso corremos a Google para verificar (como si fuera necesario) la exactitud de esa extraordinaria anécdota de Fu-Manchú (“Bazar-Magia”). Incluso, en “El día que dejé de ser virgen”, aceptamos la intrusión de una crónica periodística sobre la visita de una colegiala al Museo del Sexo en Ámsterdam. En realidad, querida Katya, te prefiero virgen. Silvestre y sin podar. O sea, cuando escribes como si recién comenzaras a hacerlo o como si nunca hubieras pasado por un taller de narrativa. No le hagas caso a los recorridos.*
SUAVECITO
La inocencia también empalaga. Tomo el café bien cargado y jamás con azúcar. A veces, claro, pierdo el sueño como Claudia Ulloa. Y me paseo por todos los blogs habidos y por haber. Así, de link en link, huyendo de la erudición de Faverón, las cinco novedades por minuto de Thays o las insidias de Coral, derivo en septimamadrugada.blogspot.com y me dejo arrullar. Es innegable: Ulloa tiene pasta. Por algo se llevó el premio de Caretas a los 19 y su bitácora tiene una lectoría fanática. Pero algo se rompió en la mudanza de Blogger a Crisol. En la feria del Jockey, Estruendomudo presentó SÉPTIMA MADRUGADA, segundo título de Claudia Ulloa, y este libro es una recopilación de los greatest hits del blog homónimo (con fotos, dibujos, comments, y toda la libertad tipográfica que supone una bitácora). Vuelvo a echar mano de Wolfe. Ulloa también le saca el jugo a las cosas más insulsas. Mira el cielo raso de su habitación y sentencia que el cielo no es inalcanzable. Tropieza con una máquina recicladora de vidrio y se pregunta por qué no se pueden reciclar los sentimientos. O dice que un dolor de cabeza “palpitaba, se encendía y apagaba como el anuncio luminoso de un bar inmundo.” Puedo congeniar con esa perspectiva, que algunos llamarán “poética”, sólo de vez en cuando. Un Sublime cada fin de semana. Pero este libro es un turrón San José. ¿Hablé de pasta? Pues bien, aquí está la pasta. Falta amasar, hornear y partir.*
October 29, 2007