¿En qué anda Leonardo Aguirre?
entrevista, Hablablog February 12th, 2007
Francisco Ángeles
Vi a Leonardo Aguirre sentado en un café miraflorino. Me acerqué a saludarlo, y aunque sólo habíamos hablado tres o cuatro veces antes de eso, me trató con mucha familiaridad. Durante varios meses no se sabía nada de él, así que le propuse tomar nota de lo que dijera y quizá después colgarlo en la Bitácora de El Hablador. Lo que sigue es parte de esa conversación.
¿Por qué estuviste escondido tanto tiempo? ¿Qué estuviste haciendo durante el último año?
–Escribiendo, escribiendo y escribiendo. A principios del año pasado me propuse escribir una novela de largo aliento, pero no tenía suficiente tiempo. Por eso dejé el blog, dejé La República, dejé Lamujerdemivida, que en realidad murió por falta de auspicios… Me desembaracé de todo tipo de obligaciones y me lancé a escribir esa maldita novela que estuve postergando por tanto tiempo.
En una época estuviste demasiado expuesto…
–Sí, y necesitaba un poco de tranquilidad mental. Y tanto mi blog como mi columna en La República y la sección El Hígado de Juan en Lamujerdemivida. Todo eso me provocaba constantes conflictos con los miembros más fosforitos e hipersensibles del mundillo cultural limeño. Y yo no puedo escribir en esas circunstancias. Necesito paz. No soy de los que escriben en medio de la tormenta. Y tampoco escribo sobre la tormenta. Por eso mis cuentos son medio humorísticos, ¿viste? Es decir, no son los traumas los que me impulsan a escribir. Sorry, mi niñez no fue desdichada como la de otros.
¿Hablas de alguien en especial?
–Mira, cuando Sergio Galarza me metió el combo de sorpresa, nunca pensé responderle a golpes. Siempre he sido muy pacífico… nunca tuve problemas de ese tipo en el colegio ni tampoco me crié en un barrio marginal. Además, se supone que soy escritor, ¿no? Mi defensa son las palabras.
Bueno, pero eso te sirvió. Ahí te hiciste famoso…
–Todos juegan para el campeón (risas). Fue él quien quedó mal. Y su golpe fue un golpe de suerte… un golpe publicitario que no pedí, pero, la verdad, tampoco lamento.
Ya sé que has hablado muchas veces de eso, pero siempre me dio curiosidad saber qué pasó exactamente antes de los golpes, en qué parte de la discusión estaban…
–Él fue decidido a que yo le respondiera por cada una de las cosas que había escrito en la reseña de su librito. Yo sólo le dije que todo ya estaba publicado en esa reseña, que era inútil repetir lo escrito, y que francamente me parecía patético que el escritor tenga que salir a defender su libro cuando el libro se defiende solo. Justo ahí, cuando dije lo de patético, él se paró y, bueno, yo pensé que simplemente se estaba quitando. Por eso te digo que me agarró de sorpresa. El caso es que el golpe me tiró al suelo, volaron los lentes, me dio un par de patadas, y eso sucedió durante varios segundos sin que nadie atinara a nada. Supongo que todos se quedaron paralizados por la sorpresa hasta que apareció Johann Page, lo abrazó por detrás y lo sacó de la sala. Yo me levanté, cogí mis lentes, encendí un pucho, salí, y afuera Page pugnaba por sujetar a Galarza, que seguro quería continuarla. Cuando estaba bajando las escaleras, escuché que Galarza gritaba a voz en cuello: “¡Intelectuales de mierda!” (risas). Pero después se disculpó. Fue a mi casa y no sé quién diablos le dio mi dirección… No, no me encontró. Luego llamó a mi celular y tampoco sé cómo cuernos consiguió mi celular. Entonces sí habló conmigo. Me dijo que en esos días había tenido una serie de problemas domésticos y laborales y que conmigo explotó. Así que nada: se disculpó y punto. Para mí eso fue suficiente.
Cuéntame sobre tu novela, ¿también es humorística?
–Totalmente. Una ópera bufa. Y medio tarantinesca, además…
Siempre lo audiovisual antes que lo libresco…
–Exacto. Supongo que eso tiene que ver con mi carrera… ya sabes que estudié Comunicaciones. Últimamente, más que leer, estuve consumiendo mucho cine y series de televisión. Lo cual también es lógico si tienes en cuenta que estuve escribiendo casi todo el día, o sea, después de terminar la jornada de escritura, lo que menos quieres hacer es volver a la literatura. Y de lo poco que he estado leyendo en los últimos meses, lo único que me llamó la atención fue un libro de cuentos escrito por el director de cine Ethan Cohen.
¿Hay algo que decir sobre tu comentado affaire con Cecilia Zero?
–No hubo ningún affaire. Y es falso que yo haya intentado seducirla, como dicen por ahí. Es más, en una revista llamada Urbania, ella misma dice textualmente que le invité un café y… no, pues, nunca lo hice, no sé de dónde sacó eso. Seguro que alguien se hizo pasar por mí y le escribió un mail o chateó con ella, sabrá Dios. No es la primera vez que sucede. Yo tengo serias sospechas de Víctor Coral, que tiene esa costumbre. Claro, él suele crear direcciones falsas con nombres reales. Si no, que lo diga Gabriel Ruiz Ortega, que conoce sus mañas y ya las ha documentado sobradamente.
¿Qué problema tienes con Coral?
–Muy simple. Me propuso un canje. Aunque la palabra correcta quizá sea chantaje. Yo ya sabía que ése era su modus operandi. Coral me hizo el cuestionario para la columna Mesa de Noche, que en ese entonces salía en la página de libros de la revista Somos, y luego no quería publicarla. Me estuvo peloteando por un buen tiempo y entonces, una tarde, me lo crucé en la Feria del Libro de Miraflores. Me regaló la reedición de su poemario Luz de limbo. Así que, días más tarde, cuando me lo encontré en el chat y le pregunté, una vez más, por mi Mesa de Noche, Coral me propuso la cochinada: haz una reseña favorable de mi poemario en Lamujerdemivida y entonces yo publico al toque tu Mesa de Noche. ¿Te das cuenta de la catadura moral de este fulano? Por supuesto que nunca acepté ese chantaje.
Viajaste a Trujillo para la Feria del Libro…
–Ajá. Estuve seis días, de martes a domingo. En primer lugar, fui para distraerme un rato, ya sabes, para veranear en Huanchaco, conocer el museo de Chávez, chupar con algunos amigos trujillanos, ese tipo de cosas. Pero también aproveché que me propusieron presentar el libro de cuentos del joven narrador Miguel Ruiz Effio, La habitación del suicida. Sobre todo, me gustó mucho un cuento titulado “Derechos de autor”, un cuento que ganó un concurso, no recuerdo cuál. Y, bueno, fui a Trujillo para eso. Ah, claro, también tenía que estar presente en la presentación de la antología Disidentes, pero, por desgracia, el libro no estuvo listo a tiempo.
Ahí hay un cuento tuyo, creo…
–Sí. Y también uno de Ruiz Effio. En realidad, están todos los narradores jóvenes. Tanto los mediáticos como los caletas. Si no me equivoco, son casi veinte autores: Roncagliolo, Alarcón, Ezio, Quark, Page, Iparraguirre, Ulloa, Noltenius, Yushimito, etcétera.
¿Qué planes para este año?
–Publicar algo. Tengo tres cosas inéditas y espero publicar, cuando menos, algunas de esas tres. Me pasé un año escribiendo y supongo que ahora ya me toca publicar. Además de la novela que te estaba contando, me di tiempo para pulir un libro de cuentos que ya tenía listo desde hace varios años y también un libro híbrido, una mezcla entre nouvelle y cuentario.
Ese que se llamaba La musa travestida….
–No, ése es el título del segundo libro de cuentos. El híbrido, hasta el momento, se titula El Conde de San Germán. ¿De qué trata? Sólo te puedo decir que, si se publica, sacará roncha: me di el gusto de ficcionar a partir de ciertos personajes singulares del mundillo cultural limeño. Eso es todo lo que te puedo decir.



February 13th, 2007 at 9:41 pm
Es cierto, todo fue fortuito. Bueno, salvo que en realidad Leo no estaba en un café miraflorino, sino manejando su tico. Cuando Angeles paró el taxi lo reconoció de inmediato, pero Leo se hacia el huevón. Finalmente tuvo q admitir q sí era él pq no queria dejar pasar la oportunidad de ganarse el sencillo de la carrera. Sonaban los Beatles en la radio del tico. En pleno viaje salió el tema de literatura y cuando Angeles le dijo q era del Hablador, Leo se tiró al piso y le pidió la entrevista, como sea queria figurar. Despues de un rato de hablar, Angeles atracó la entrevista y le dijo “ya, pero te aviso q no voy a ser nada complaciente, y además invitame unas chelas”. Tres cuadras despues Leo dijo “hmm ya, pero me pagas el sencillo de la carrera, q la gasolina ha subido y el carro es de Ezio”.
Copiloto
February 13th, 2007 at 10:05 pm
Leonardo Aguirre es un escritor con talento, sin duda, pero no le hace nada bien ampararse en la chismografía para generar atención. En ese mismo sentido, El Hablador es una buena revista literaria, pero no le hace nada bien aliarse con individuos de la calaña del ya mentado.
February 13th, 2007 at 11:20 pm
Aunque “Manual para cazar plumíferos” es un nombre espantoso, los cuentos se dejan leer. Sigue escribiendo, Leonardo, y reactiva tu blog.
February 14th, 2007 at 12:50 am
El Hablador, manejada por Stagnaro, siempre fue una revista seria, de corte académico, que aportaba a la discusión. Pero ahora que han abierto este blog controlado por Izquierdo y Angeles, la revista se ha frivolizado. Poner a Leonardo Aguirre es un cambio que no todos celebramos.
February 14th, 2007 at 3:13 am
Y después dicen que no hay mafia en la literatura peruana.
February 14th, 2007 at 5:09 pm
oye, leo, esa no es la foto de tu MSN?
February 14th, 2007 at 11:05 pm
hace tiempo que estás anunciando ese libro, La Musa Travestida, pero nadie te lo quiere publicar. Ese es el objetivo de esta entrevista? Llamar la atención de las editoriales? Y tu amiguísimo Ezio? Qué pasa, ya te peleaste con él? (para variar).
Saúl Terry
(a ver si no borran esto)
February 15th, 2007 at 8:28 pm
Todos se lo dijimos, le advertimos, le avisamos, le conminamos,le aconsejamos… pero el cadáver, ay!, siguió muriendo…
(césar vallejo)
February 15th, 2007 at 8:48 pm
Esta historia del puño tendrá en el futuro, si los protagonistas se lo proponen, la repercusión del puñete de Vargas Llosa a García Márquez. Por lo pronto, ya el gran Leo anunció la escritura de su novela de largo aliento, su Conversación en la catedral; y Galarza ya tiene que haberse puesto las pilas para que los años de soledad le sean de provecho… ¿no? Curiosamente, este no fue un conflicto de faldas, así exista una lengua delirante capaz de inventarle amoríos a Galarza con la hermosa Ceci Zero. Ella, la musa de Leo, crea otro tipo de conflictos. Conflictos desde Leo y para Leo. Y aunque sea cierto que Leo nunca le invitó un té (tampoco creo que lo haya hecho Coral, que es más bueno que el pan), no podrá negar Aguirre que la flaca le quita el sueño, y que la invitación sí existió al menos en un nivel onírico, con plancito y besos de yapa. Quién puede culpar a Leo por eso. Pero considerando la personalidad de Cecilia, me atrevería a decir que como chica sensible que es, le debe gustar el sufrimiento; entonces creo que le gustaría más un chico malo como Galarza y no un pendejo saltarín como Leo. Bueno, bueno, caras vemos, corazones no sabemos.
February 16th, 2007 at 3:27 am
Sól quería saludar a Leonardo. Qué bueno que hayas vuelto a la blogósfera, tío, ya se te extrañaba.
February 18th, 2007 at 6:28 am
Yo creo que después de escribir un cuentazo como “Sandrita, Pattie Boyd y Michelle Ma belle”, Leo ya puede morir tranquilo.
February 18th, 2007 at 6:45 am
y eso q significa… q ya no debería escribir nunca más?
February 18th, 2007 at 9:48 pm
nah.. cuando se olvida d los beatles, recién entonces escribe bien. x ejm, cheken “doctor luber” (muy enfermo tb, ah?)
February 18th, 2007 at 10:25 pm
fuera de acá. con ese leonardo aguirre no pasa ni la cocharcas-josé leal. mejor lean a iparraguirre.
February 20th, 2007 at 5:49 pm
en la revista llamada urbania cecilia zero jamas menciona que se fue a tomar un cafe con la vedete. solo hablo de una proposicion del supuesto personaje que se hizo pasar por leonardo aguirre.
February 20th, 2007 at 10:14 pm
Leo dijo que era fan de Doctor House… Ahora dice que no lee pero que ve películas, aunque no nos dice cuáles.
Y así Effio también dijo que era fan de Nick Tap, o como se llame, pero no nos dijo por qué. Solo dijo: “Me encantaría escribir un cuento como se escriben los guiones allí”
¿Por qué no hablar más de cine y menos de literatura?
February 21st, 2007 at 2:16 am
además, qué entendemos por “leer”? acaso el escritor no consume (o “lee”) también cine y tv? por qué la primacía de una cosa sobre la otra? no son ambos “textos”?
February 21st, 2007 at 1:57 pm
Leonardo Aguirre frivoliza todo lo que toca. El Hablador era una buen revista cultural, pero el reciente fichaje del escandaloso autor de “Manual para cazar plumíferos” empuja esta página hacia el abismo de la blogósfera-basura.
February 24th, 2007 at 3:48 pm
estoy harto de leonardo aguirre. solo ha publicado un libro y miren cómo le revientan cuetes. en cambio yo, que he publicado diez poemarios y una novela distópica, que hago todo lo posible para llamar la atención, que me reseño a mí mismo, que hago alianzas bajo la mesa con todo el mundo… qué cosa he logrado? no tengo amigos (los últimos, maxy, gaby y marcy, se han ido tras faverón). seré feo, pero soy poeta, carajo!!!!
February 28th, 2007 at 6:19 pm
leonardo aguirre quizá debe ser el escritor más infumable que existe, han leído sus cuentos en la siega, un chiste, debería mejor dedicarse a escribir en algún diario chicha, que hacernos creer que lo que hace es genial.
October 30th, 2007 at 10:40 am
Para mi el caso de Cecilia Zero esta sepultado. Y si, aun sigo pensando que mejor se dedique al modelaje.